Ya son más de 50,000 años, en los que la música ha sido parte de nuestra vida. Desde los tiempos primitivos hasta hoy, es uno de los recursos que más utilizamos, ya sea por ocio, placer, hobby, distracción o profesión, como para ritos religiosos, alabanzas y expresión del mismo interior y la fragilidad humana.
En la prehistoria, no se tenía conocimiento de la música como tal, más bien, fue un proceso de descubrimiento a través de lo que se percutía en el cuerpo y los objetos alrededor los que impulsaron al ser humano a expresar sus emociones a través del movimiento y el sonido. Tomando poco a poco consciencia del ritmo, pero no de una manera métrica, sino desde el sentimiento en sí. La música se utilizaba en ritos y como un medio de comunicación con los dioses, la naturaleza y lo terrenal. Tenían un propio significado más allá de "la belleza musical".
Si bien nuestra notación musical proviene de los vestigios recopilados de Grecia y Roma, existían civilizaciones más antiguas como la Egipcia, que exploraron la música desde mucho antes, teniendo amplios conocimientos sobre su ejecución, el significado y un sistema de escritura que antecedía a los conocimientos musicales que se fueron desarrollando en Europa tiempo después y que ha trascendido en Occidente hasta nuestros días.
Tal y como mencionamos anteriormente, parte de las raíces de la música occidental, provienen de la Antigüedad, y como se menciona en el libro Historia de la música occidental (J. Peter Burkholder, Donald J. Grout, Claude V. Palisca), "[...] La influencia directa más fuerte nos llega a través de los escritos griegos, que se convirtieron en el fundamento de la visión europea de la música.[...]". La visión que tenían de la música no era muy distinta a la actual, puesto que estaba destinada al disfrute, pero también tenía una gran influencia en los conocimientos científicos. Fueron los pitagóricos, quienes plantearon la construcción de intervalos y la escala musical, al estudiar un instrumento llamado Monocordio, donde la cuerda que se encontraba tensa, la hacían más o menos extensa, logrando diversos sonidos y eligiendo aquellos que sonaran más armoniosos con el sonido de la cuerda en su tamaño original. Así se creó la primera "Escala pitagórica", la cual con el pasar del tiempo fue pasando por diversas modificaciones, llegando al tipo de afinación que utilizamos hoy en día llamada "Afinación temperada".
La Edad Media, fue un período donde se hicieron los principales estudios de la música y su notación musical. Fue la iglesia de esa época la que mantuvo y recopiló la mayor cantidad de información sobre cómo escribir la música, puesto que eran de las pocas personas que sabían leer y escribir. Fue entonces que se estableció el "Canto Gregoriano", un canto ejecutado solo por hombres, sin instrumentación, sin ritmo determinado, más bien, adecuaban la rítmica a lo que pudiera decir el texto y se debían aprender de memoria. Fue Guido De Arezzo, quien inventó un método para que los cantantes pudieran aprender los cantos en poco tiempo. Sin embargo, no fueron los únicos en hacer música, fuera de este mundo, se encontraba la música profana, la cual muchas veces no tenía escritura, se transmitía de manera oral y utilizaban instrumentos. Por lo general, era usada para entretener.
Notre Dame, fue la mayor escuela de música de la época, hasta el presente, se encuentran vestigios de lo que fue la música en Edad Media y cómo fue evolucionando con el nacimiento de compositores como Leonin y Perotin en la Ars Antigua y Guillaume De Machaut y Phillipe De Vitry en la Ars Nova.
El Renacimiento, fue un período de grandes cambios, tanto culturales, como en la literatura, música y arte europeos. Se intentaba restaurar lo que fue Grecia y Roma antiguas, llevándolas nuevamente a la luz. Sin embargo, no se limitaron a solo traer lo antiguo a su presente, sino también, a desarrollar cada vez más la música. Fue una época llena de cambios continuos, que presenció una amplia gama de estilos y técnicas en Europa. La imprenta musical fue la responsable de poner al alcance de un público más amplio la música escrita, incentivando a la interpretación de la misma por aficionados y a la composición de nueva música y más popular. También se vieron cambios en la música religiosa tras la Reforma, buscando contrarrestar la disputa y los cuestionamientos de Lutero hacia la iglesia católica.
Dentro de los exponentes principales del Renacimiento podemos encontrar a Giovanni Pierluigi da Palestrina, Josquin Des Prés, Tomás Luis de Victoria, entre otros.
La música del Barroco, se distinguía por la búsqueda incansable de llegar a generar a una respuesta emotiva en la audiencia. Dentro del período se desarrollaron nuevas técnicas en la música instrumental pura y la creación de nuevos géneros como la ópera y el oratorio.
Poco a poco se fue separando lo instrumental de lo vocal y la danza, llegando al final del período Barroco a un auge de la música puramente instrumental.
También se fueron imponiendo distintos conceptos que te pueden sonar conocidos, como la orquesta y el concierto, pero teniendo una distribución y percepción muy distintas a la que se tiene en el presente.
Debido a que la aristocracia pagaba por escuchar música de compositores e instrumentistas especializados y profesionales, fue una de las épocas donde se crearon una variedad inmensa de obras y también hubo un gran crecimiento en el desarrollo técnico musical.
De sus mayores exponentes, tenemos a Claudio Monteverdi que hizo de puente entre el Renacimiento y el Barroco, Antonio Vivaldi, Henry Purcell, Johann Fux, Georg Friedrich Händel y Johann Sebastian Bach.
El clasicismo, también llamado el siglo de las Luces pues fue un período de fuertes corrientes intelectuales y revoluciones políticas. Siendo también un período de revolución en la música, al dejar de lado la complejidad de la música Barroca, instaurando una manera más racional, sencilla y bella de hacer música.
Fue aquí donde los compositores llegaron al consenso de escribir en las partituras lo que el intérprete debía hacer en su obra, y así, se evitaba que éste pudiera improvisar.
También hubo una masificación de la música, esto debido a la difusión de partituras y los conciertos públicos, que llegaron desde salas de reuniones hasta teatros y espacios hechos especialmente para llevar a cabo un concierto. Aquel fenómeno contribuyó a fomentar el estudio de la música, escribiéndose los primeros manuales de autoaprendizaje.
Se definieron términos como la orquesta y sinfonía, manteniéndose hasta nuestros días. Además, se instauraron los conceptos de dúos, tríos, cuartetos o quintetos, en la que varios músicos se unían para hacer música. El concierto clásico, se destacaba por llevarse a cabo por uno o más solistas dialogando con la orquesta.
La Ilustración fue clave para el cambio de pensamiento del compositor Clásico, pues esta instauraba "la lógica, el equilibrio, la estructura, la claridad de pensamiento y la simplicidad de expresión", convirtiéndose en las nuevas normas compositivas.
La ópera por su parte, alcanzó una gran madurez en el Clasicismo, reviviendo de las tinieblas tomando un papel central en la música Europea, humanizándose. En conjunto, la música coral se empezaba a adentrar poco a poco, buscando nuevos puertos al salir del ámbito religioso.
El Nacionalismo y el Romanticismo, lo podemos conocer como la edad de oro de la ópera. La estética compositiva del período anterior se mantuvo, y la necesidad de reinventarse de los compositores estaba en todo su apogeo.
Se destacaba y valoraba el talento, la genialidad y virtuosismo de los compositores e intérpretes, todo esto por el énfasis que tenía la expresión emocional como funcionalidad de la música, por lo que se requería intérpretes a la altura.
Como la búsqueda de un público oyente era constante, "se crearon los conciertos públicos, la música programática y la ópera inspirada en temas realistas", respondiendo al nacionalismo que se estaba dando en Europa.
Aquí se inició el concepto de canción, donde la expresión de emociones se daba a través del musicalizar poemas seleccionados que eran cantados en compañía, generalmente, de un piano.
Las mejoras en el piano,los coros sacros, la ópera romántica, la aparición de compositoras y mujeres intérpretes, el ballet y mucho más fueron parte de esta época, lleno de avances, descubrimientos y nuevos ideales.
La Música del siglo XX hasta nuestros días, pasó por varias corrientes y cambios. Debido al crecimiento acelerado en la tecnología, dando lugar a que la música fuera tomando diversos rumbos. Aparecieron nuevos estilos como el ragtime, el blues y el Jazz, separándose de lo que sería la música clásica, docta o de conservatorio como se conoce hoy en día. La diversidad musical iba tomando protagonismo y hoy podemos decir, que hay para todos los gustos.