La voz se origina por el efecto que supone la corriente de aire procedente de los pulmones. Esta columna de aire golpea contra las cuerdas (o pliegues) vocales y rompe la resistencia que estas crean a ese paso de aire. Cada vez que esto ocurre se cumple un ciclo vocal.
El habla se origina al actuar sobre la respiración: inspiramos y llenamos los pulmones de aire y espiramos y dejamos salir el aire de manera controlada. En este control de la salida del aire, conseguimos retenerlo por debajo de las cuerdas vocales, que cerramos a propósito. (Durante la respiración las cuerdas vocales están abiertas, si no estuvieran abiertas, nos ahogaríamos, pero en la fonación decidimos voluntariamente cerrarlas y aunque este movimiento sea voluntario, es inconsciente.) Esto hace que la presión de aire que existe debajo de la glotis, la presión subglótica, aumente, por lo que hay mucha más presión de aire por debajo de las cuerdas que por encima de ellas, –entre 7 y 10 cm H2O (cm de agua) nos dará una fonación de unos 60 dB de intensidad, que es lo que se considera habla normal–. Esta fuerza del aire es tal que rompe la resistencia de las cuerdas vocales que se ven obligadas a separarse poco a poco.
Si no existe esta diferencia de presiones no podemos generar voz. Probemos con un pequeño experimento: si dices (aaaaaaaaa) y te tapas la boca con la mano deja de salir la voz, porque las presiones se han igualado entre la parte subglótica y supraglótica.
Para realizar un efectivo uso de nuestra respiración existe la técnica de respiración costo-abdominal que es ideal para quienes cantamos.
El diafragma es el músculo que separa la cavidad toráxica de la cavidad abdominal, es ancho y transversal. Al contraerse durante la inspiración, desciende, aumentando su diámetro vertical, siendo desplazados hacia adelante los órganos que se encuentran en la cavidad abdominal (abultamiento del abdomen).
De una manera más esquemática podría decirse que posee la forma de un paraguas al estar en reposo; en la inspiración desciende con lo que hace un papel de émbolo, aumentando el volumen del tórax. Al aumentar el volumen del tórax, la presión atmosférica arrastra el aire por la nariz, hasta los pulmones. Como éstos y la caja toráxica son elásticos, vuelven pasivamente a su posición de reposo, con lo que el aire es expulsado al medio ambiente.
El tipo de respiración más adecuado para la fonación habitual y en especial para el canto, es la denominada Respiración Mixta o "Costo-Abdominal".
Resumiendo, diremos que la respiración debe ser cómoda, baja, controlada, sostenida o apoyada por los músculos del vientre, Debemos trabajarla en concordancia con la relajación de hombros, rostro, cuello, mandíbula inferior, lengua, elevando el velo del paladar (sensación de bostezo). Dejar salir la voz impulsándola hacia fuera y adelante como un chorro continuo y natural valiéndose del impulso dado al aire por el trabajo del diafragma.