LA ESTRELLA QUE QUERIA BRILLAR.
Había una vez, en el cielo oscuro y profundo, una pequeña estrella llamada Lili. Aunque era hermosa, se sentía triste porque pensaba que su luz no era tan brillante como la de las demás estrellas. Mientras todas reían y bailaban en el firmamento, Lili prefería quedarse sola, escondida detrás de una nube.
Una noche, Lili vio a la Luna llena y decidió contarle su preocupación.
—Luna, tú que eres tan sabia y siempre luces tan hermosa, ¿Cómo puedo brillar como las otras estrellas? —preguntó Lili con una voz tímida.
La Luna, con su suave sonrisa, le respondió:
—Querida Lili, no necesitas compararte con nadie. Cada estrella tiene su propia luz especial. Si quieres que tu luz crezca, prueba ayudando a los demás. Eso hará que brilles desde tu corazón.
Lili no entendía muy bien, pero decidió intentarlo. Esa misma noche, notó que una nube pequeña y gris estaba perdida y asustada.
—Ven, nube, yo te ayudaré a encontrar a tus amigas —le dijo con dulzura.
Con paciencia, guio a la nube hasta el grupo del que se había separado.
Más tarde, vio a una luciérnaga atrapada en una rama. Sin dudarlo, usó su luz para iluminar el camino y ayudarla a escapar.
—Gracias, pequeña estrella —dijo la luciérnaga antes de irse volando.
Con cada buena acción, Lili notó algo increíble: ¡su luz se hacía más fuerte y más brillante! Pronto, todos en el cielo la miraban admirados.
—¿Es esa Lili? —preguntaban las demás estrellas—. ¡Mira qué hermosa y brillante está!
Desde entonces, Lili nunca más se sintió insegura. Aprendió que la verdadera belleza y brillo vienen de ser amable y ayudar a los demás.
FIN.
AUTORA: MELISSA BONILLA
Opinión personal:
El cuento La estrella que quería brillar es muy lindo porque enseña que todos somos especiales a nuestra manera. Nos muestra que, aunque a veces dudemos de nosotros mismos, siempre hay algo único en cada uno que puede brillar si creemos en ello. Es una historia sencilla que inspira confianza y esperanza.