Desde mi experiencia como participante de la danza folclórica, opino que es de gran relevancia promocionar la danza, es un factor cultural que me permitió sentir orgullo cada vez que la expresaba por medio de cada movimiento con enormes trajes maravillosos me hace sentir orgullosa y feliz, lo considero no solo parte de la historia del país, sino también parte de mi estilo de vida y trasmito mi sentir con el público, las reacciones de los espectadores son bastante positivas, se refleja una gran ansia de querer conocer más sobre las diferentes danzas de El Salvador, por eso mismo, la diplomacia cultural es un instrumento para dar a conocer la danza como parte de la identidad de un país.