Nace de una canción escrita y compuesta en 1942 por el cantante y compositor salvadoreño Francisco Palaviccini, creador del género autóctono Xuc. Fue compuesta debido a las celebración de las Fiestas de la Caña de Azúcar del municipio de Cojutepeque. La canción fue grabada e incluida en su álbum de 1962 El Xuc.
Esta canción fue dada a conocer durante las fiestas patronales de Cojutepeque, celebradas en enero de 1958. La canción fue interpretada por la Orquesta Internacional Polío, con Palaviccini como director de la misma. "Adentro Cojutepeque" se ha convertido en un referente cultural para El Salvador, ya que fue la primera canción dada a conocer del género denominado xuc. Esta versión, con la voz de Gil Medina, es ampliamente reconocida como parte de la música popular de El Salvador.
No fue hasta en 1958, 16 años después de la creación del Xuc, cuando se creó la primera coreografía de este ritmo, El cual se compone con un dinámico baile, descubriéndose esencialmente en los pasos siguientes:
Posiciones talón–punta–talón con pie derecho e izquierdo, combinados con pequeños saltos, como primer paso.
Mantener de pies estirados moviéndose hacia delante y hacia atrás (cruzados), caminando con varios saltos de corta distancia.
La mujer se muestra caracterizándose por transmitir alegría al movimiento de los pies, la falda del traje (regularmente típica) y la cabeza, dependiendo del lado hacia el que se oriente el paso.
El hombre regularmente se mueve con sus manos dentro de las bolsas delanteras del pantalón (regularmente de tela de algodón o ixtle, durante el baile los danzantes hacen ruedas tomados de las manos y con brazos estirados, al mismo tiempo que avanzan y coquetean entre sí, esto sin perder el ritmo.
Un hecho muy relevante fue la según información recolectada por el investigador Jorge Buenaventura Lamnez, en su libro "Cojutepeque, Cushutepec: biografía de un pueblo", las batallas de los líderes políticos eran muy comunes en el siglo XIX y en ellas se daba la mayor participación de indígenas posibles, en donde eran comunes los gritos de batalla, siendo uno de los más conocidos ¡Adentro Cojutepeque!