La prevención es la mejor forma de evitar una infección de transmisión sexual (ITS). Muchas personas infectadas por una ITS pueden no saberlo al no tener síntomas y, por tanto, la recomendación es utilizar protección en cualquier relación sexual del tipo que sea, siempre que no sepamos con certeza de que la otra persona está sana (lo que supone que se haya hecho recientemente las pruebas correspondientes y estas hayan sido negativas).
El contagio de muchas ITS puede prevenirse utilizando un método barrera durante las relaciones sexuales, esto incluye también las relaciones de sexo oral.
Preservativo masculino. Es el método más estudiado y que, hasta ahora, se sabe que ofrece más protección.
Hay algunas ITS frecuentes, como el virus del papiloma(causante de verrugas genitales) o el herpes genital (VHS), que se contagian por contacto piel con piel y en las que el preservativo no aporta una protección completa (ya que hay zonas de piel o mucosa que no quedan tapadas por el preservativo). Sin embargo, está demostrado que el uso de un método barrera disminuye de forma muy importante el contagio también de estas infecciones.
Muchas parejas utilizan lubricante (en forma de gel soluble en agua o glicerina) en sus relaciones, especialmente para penetración anal. No se debe utilizar un lubricante graso (mantequilla, aceite, cremas cosméticas, vaselina), ya que disminuye la resistencia del látex y el preservativo puede romperse con más facilidad.
Preservativo femenino de poliuretano o de nitrilo. Puede reducir sustancialmente el riesgo de contagio de una ITS si se usa de una manera correcta y sistemática.
Barreras bucales de látex. Disminuyen el riesgo de infección durante una relación sexual oral.
Limitar el número de parejas sexuales.
Evitar mantener relaciones sexuales con parejas anónimas o desconocidas.
No compartir material que pinche o corte (jeringas, agujas, cuchillas e afeitar...) con otras personas.
Utilizar material desechable o esterilizado para perforar la piel (tatuajes o piercing).
Evitar mantener relaciones sexuales bajo el efecto de algunas drogas, ya que disminuyen la percepción de riesgo y favorecen la falta de control sobre la protección.
No compartir juguetes sexuales si no han sido esterilizados o se cubren con un preservativo antes de cada uso.
Existen vacunas frente a algunas ITS: VHA, VHB y VPH. Además, hay una vacuna frente al virus de la hepatitis A que también puede transmitirse en una relación sexual especialmente con penetración anal.
Revisa la fecha de caducidad: No uses un preservativo vencido.
Verifica el empaque: Asegúrate de que no esté dañado ni perforado.
Abre con cuidado: Usa tus dedos, nunca los dientes ni objetos cortantes.
Durante la colocación:
Colócalo antes de cualquier contacto genital: No esperes a que haya penetración, ya que los fluidos preseminales pueden transmitir infecciones o causar embarazo.
Identifica el lado correcto: El preservativo debe desenrollarse fácilmente hacia abajo.
Aprieta la punta del preservativo: Esto elimina el aire y deja espacio para recoger el semen.
Desenróllalo completamente: Mientras lo desenrollas, asegúrate de cubrir toda la longitud del pene erecto.
Después del uso:
Retíralo correctamente: Hazlo mientras el pene está aún erecto, sosteniendo la base del preservativo para evitar que se deslice.
Desecha adecuadamente: Envuelve el preservativo en papel y tíralo a la basura, nunca al inodoro.
Antes de colocarlo:
Revisa la fecha de caducidad: Al igual que con el preservativo masculino, verifica que no esté vencido.
Abre con cuidado: Asegúrate de que el preservativo esté intacto.
Durante la colocación:
Busca una posición cómoda: Puedes estar de pie con una pierna elevada, sentada o acostada.
Aprieta el anillo cerrado: Sostén el anillo interno entre tus dedos y presiona para que forme una figura alargada.
Inserta el anillo interno: Insértalo dentro de la vagina y empújalo lo más profundo posible, hasta cubrir el cuello uterino.
Coloca el anillo externo: Asegúrate de que el anillo externo quede fuera de la vagina y cubra la abertura.
Durante la relación sexual:
Guía el pene para que entre dentro del preservativo. Asegúrate de que no se deslice hacia un lado.
Después del uso:
Retíralo con cuidado: Gira el anillo externo para evitar derrames y luego retíralo suavemente.
Desecha adecuadamente: Envuelve el preservativo en papel y tíralo a la basura.