La historia de la colección de aparatos científicos educativos del Instituto San Isidro se entrelaza con un sentimiento de pérdida y nostalgia por un pasado que parece desvanecerse en el tiempo. Durante siglos, el Instituto había sido el fiel custodio de esta valiosa colección, compuesta por más de 800 aparatos del gabinete de Física y Química, una verdadera joya de la educación científica.
Sin embargo, en 1985, esta colección fue cedida en depósito al Ministerio de Cultura para su cuidado y restauración, marcando así el comienzo de un cambio en su destino. En 1998, con la creación del Museo Nacional de Ciencia y Tecnología, la colección fue transferida oficialmente a esta nueva institución, perdiendo así su estrecho vínculo con el Instituto San Isidro.
Catálogo de física
Con el paso del tiempo, la conexión entre los aparatos y su historia en el Instituto se desdibuja, amenazando con diluir el sentido didáctico y el valor histórico que tanto caracterizaban a esta colección. Aunque una parte de los aparatos aún se exhiben en el museo, la relación íntima que mantenían con el Instituto parece desvanecerse lentamente.
En medio de esta preocupación por la pérdida de identidad y propósito de la colección, se destaca la importancia de preservar su legado educativo para las generaciones futuras. Es fundamental mantener viva la memoria de estos aparatos y su papel en la educación científica, recordando su contribución al desarrollo del conocimiento y la enseñanza.
Las herramientas tecnológicas incluyen dispositivos como microscopios, linternas mágicas para proyectar diapositivas epidoscópicas, así como aplicaciones y software utilizados para catalogar y gestionar colecciones, como la colección de aparatos científicos educativos del Instituto San Isidro. Estas herramientas tecnológicas son fundamentales para preservar, organizar y compartir el conocimiento contenido en las colecciones históricas del San Isidro
A través de estos instrumentos, los estudiantes de antaño exploraron los principios fundamentales de la física y la química, contribuyendo así al legado educativo y científico del Instituto San Isidro.
La colección de física y química del Instituto San Isidro alberga una variedad de instrumentos y aparatos científicos utilizados para la enseñanza y el estudio de estas disciplinas.
Estas muestras, meticulosamente preparadas y preservadas, permiten a los visitantes estudiar la anatomía y la morfología de una amplia variedad de especies de insectos, anfibios y peces así como lo que un día fue en su día un estudio en la composición química de los líquidos para la preservación de estas.
La colección expuesta en el Instituto San Isidro incluye una variedad de elementos naturales, como muestras de madera y minerales. Estos objetos proporcionan una oportunidad para estudiar la composición y las propiedades de diferentes materiales, así como para comprender su papel en la historia natural y la ciencia. Desde rocas y minerales hasta fragmentos de madera, cada elemento expuesto enriquece nuestro conocimiento del mundo natural y su interacción con la humanidad a lo largo del tiempo.
En esta colección, se encuentran piezas de tecnología que alguna vez estuvieron en la vanguardia de la innovación, como la cámara Leica, reconocida por ser una de las primeras cámaras compactas y de alta calidad que popularizó el formato de película de 35 mm.
Además, se exhiben pases de diapositivas, una tecnología que desempeñó un papel importante en la presentación visual y la educación durante gran parte del siglo XX.
Asimismo, se pueden apreciar microscopios, sierras, bombillas y proyectores, herramientas que representan avances significativos en los campos de la ciencia, la medicina y la educación.
Los microscopios, por ejemplo, han sido fundamentales para el estudio de organismos y estructuras microscópicas, permitiendo a los científicos explorar un mundo invisible a simple vista.
La colección de muestras de materiales expuestas en el Instituto San Isidro ofrece una amplia gama de elementos que han sido utilizados a lo largo del tiempo para diversos fines.
Entre estas muestras, se pueden encontrar combustibles minerales, como el carbón y el petróleo, que han sido fundamentales en la industria energética y el transporte. Además, se exhiben muestras de abonos, que son sustancias utilizadas para mejorar la fertilidad del suelo y promover el crecimiento de las plantas en la agricultura. Estos abonos pueden ser de origen natural, como el estiércol, o sintéticos, como los fertilizantes químicos.
Los metales también están representados en la colección, mostrando una variedad de elementos metálicos que han sido utilizados en la fabricación de herramientas, maquinaria y estructuras a lo largo de la historia.
Otro grupo de muestras incluye insecticidas, o las muestras de materias colorantes, que son sustancias utilizadas para agregar color a diversos materiales, como telas, pinturas y alimentos. Entre la gran variedad de elementos que podemos encontrar en esta colección.