Mtro. Alan Robles
Director LTM
El Mtro. Alan Robles, director del programa Licenciado en Tecnología y Producción Musical (LTM), participó en un diálogo organizado por el Consejo para la Cultura y las Artes de Nuevo León y coordinado por la Escuela Adolfo Prieto (EAP), en el marco del ciclo de charlas "#2021AñoInternacionalDeLaEconomíaCreativa". El evento se transmitió por Facebook Live el 7 de septiembre y durante este, Alan compartió aspectos relevantes sobre la carrera de Licenciado en Tecnología y Producción Musical que se imparte en el Campus Monterrey. Alan subrayó que la carrera "pretende impactar a la industria del sonido, no solo de la música" generando profesionales técnicamente capaces y con una visión de negocios que les abra un espacio en la industria bajo un sentido ético.
Con una historia que comienza en 2010, este programa responde a la necesidad de profesionalizar un área que atiende a los impulsos creativos y la planeación de proyectos a largo plazo. Actualmente, el programa inicia la entrada de Estudios Creativos; en esta, durante dos semestres enfrentan distintas experiencias que les permiten elegir la opción que dará forma a su carrera profesional. Los cursos han sido diseñados por un equipo profesional con experiencia en la industria musical, incluyendo a varios exatec, quienes son un orgullo para la Institución.
Durante el diálogo, el interlocutor le pide a Alan comentar sobre el estado actual de la música en Nuevo León, específicamente sobre un movimiento reciente llamado la Avanzada Regia, en la que han participado artistas y bandas que iniciaron su actividad en la entidad y gracias a su éxito saltaron al plano internacional.
La Avanzada Regia se incuba en los bares de la ciudad, en sitios a los que la gente iba realmente a escuchar. Robles comparte que "fueron años muy bonitos, de mucha bonanza creativa y las transnacionales tenían el ojo puesto acá". Lamentablemente este impulso se suspende por la oleada de violencia a principios de la década pasada, pero los creativos continuaron en casa tocando, pintando, esculpiendo, y ahora el movimiento resurge bajo un boom de proyectos, "ahora la pandemia nos obliga a buscar nuevas formas, y las tecnologías nos están ayudando muchos".
En este escenario reciente aparecen los agregadores digitales, que consisten en compañías que reciben los fonogramas de los artistas y son los encargados de ponerlos en tiendas digitales como Spotify, Amazon Music, entre otras. Estos agregadores están trabajando para poner las nuevas canciones en listas de reproducción que los artistas desean.
En años recientes se impulsó la democratización de los artistas mediante la publicación gratuita de su obra a través de plataformas y redes sociales, pero esta oferta de sus productos pronto se vio sujeta a las condiciones que imponen los propietarios de las plataformas de streaming y ha conducido a nuevas formas de monopolio, por lo que el creador debe aprender a proteger su obra.
Otro de los fenómenos actuales se percibe a través de la generación de podcasters que conversan sobre la renovación de las formas de hacer música, de compartirla en vivo, de proyectar nuevas fórmulas que aterrizan en el livestream, con algunas dificultades tecnológicas, pero que permite la circulación de la obra artística. En este panorama también se deben considerar las nuevas audiencias, distintas a las anteriores, con una variedad de recursos tecnológicos y que se han orientado a consumir los bienes creativos con responsabilidad.
El aspecto final que Alan charla se relaciona con el papel del blockchain en la gestión de la obra creativa, que ha sido motivo de reflexiones por parte de productores, curadores de contenidos y artistas, ya que permite fijar la obra pero su encriptación debe llegar a permitir a gestores de contenidos el monitoreo de la reproducción de canciones en tiempo real. Robles finaliza su charla mencionando que la pandemia debe motivar a los gobiernos a impulsar políticas públicas para festivales y eventos masivos.