Por Álvaro Álvarez Delgado
El pasado 31 de marzo, en el Auditorio 1 del Tecnológico de Monterrey, Campus Santa Fe, se llevó a cabo una conferencia-conversatorio con Irene Vallejo, autora del best seller El infinito en un junco. La conferencia, titulada Páginas hospitalarias. Esos supervivientes llamados libros, fue organizada por la Cátedra Alfonso Reyes del Tecnológico de Monterrey y presentada por su directora, Ana Laura Santamaría. Luz Graciela Castillo, directora de la EHE en la región Ciudad de México, y Roberto Domínguez, Decano Asociado de Posgrados, conversaron con la autora durante el evento, que estuvo dividido en tres secciones: la conferencia propiamente dicha, el conversatorio entre la escritora y los catedráticos, y la firma de libros por parte la autora invitada.
Vallejo hizo referencia a Borges, quién sostuvo en repetidas ocasiones que “de los diversos instrumentos del hombre, el más asombroso es, sin duda, el libro...”. Posteriormente, exploró esta idea y propuso a los libros como “vehículos de la experiencia individual” o bien, como “viajeros en el tiempo”, que convierten a sus lectores “en herederos de todos los relatos”. Estas ideas retratan y singularizan, en un doble juego, a la escritora zaragozana como arqueóloga de la historia del libro y la palabra en su faceta de ensayista o, mejor dicho, filóloga, así como en el papel de ciudadana del siglo XXI, receptiva ante las nuevas tecnologías al considerar a “los libros como antecedentes de los ordenadores personales”. Dicha observación incluye a los audiolibros, la lectura en pantalla y los pódcasts, que, más que sostener una rivalidad con estos “instrumentos del hombre”, conviven en un proceso de enriquecimiento mutuo cuyo resultado es la lectura convertida en “el refugio de nuestros mejores sueños” y “garantía de salud en la actualidad”. La conferencia, además de resultar bastante amena, mostró la erudición de Vallejo y, seguramente, despertó la curiosidad entre el público por saber más acerca del libro y la palabra, polos entre los que osciló el evento.
Durante el conversatorio con los dos catedráticos de la Institución, Vallejo se mostró reticente a creer que la lectura atraviesa por una crisis. Para ella, el siglo XX es “el que más ha leído”, al contar con un “privilegio de libros y lectura.” Asimismo, cuestionó prácticas académicas donde se lee por obligación, “a una edad en que no se es maduro” y propone que, más bien se proponga al estudiantado opciones de lectura; en su opinión, esta “es una forma de ejercer nuestra libertad”. Destacó también que, ante las nuevas tecnologías, no debe dejarse de pensar en “a quién deja fuera la novedad tecnológica y qué podemos hacer ante ello: los aparentes avances pueden ser retrocesos”. Luego de responder algunas preguntas e inquietudes por parte de los asistentes, se procedió a la firma de libros.
Con actividades como esta, la Cátedra Alfonso Reyes refrenda su compromiso con la apertura de espacios que propicien la reflexión sobre temas de interés general que contribuyan a la formación de una visión humanística integral.
Fotografía de portada proporcionada por los organizadores de la actividad.