Se trata del tipo de volcanes y erupciones más comunes del mundo y se llaman así porque los volcanes de Hawaii son así. Su lava es muy fluida y no hay grandes explosiones debido a que apenas contienen gases explosivos, por tanto, la lava magmática se desborda por el cráter formando ríos de lava por la ladera, que pueden recorrer grandes distancias antes de enfriarse y endurecerse. Por esta forma de erupción, estas formaciones tienen una pendiente muy suave, ya que los materiales lávicos al descender de esta manera forman un cono volcánico con poca pendiente.
Este otro tipo debe su nombre a Vulcano, otro volcán que está en Italia. Su magma lávico es viscoso en vez de fluido, por lo que se endurece rápido. La erupción de este tipo de volcán se da con explosiones rápidas y muy fuertes, con muchos gases y cenizas. Son unas de las erupciones más espectaculares y pueden durar varios días o incluso meses.
En esta erupción la lava es muy viscosa, tanto que forma un tapón en el cráter y la presión de los gases lo expulsa de forma violenta, incluso rompiendo parte del cráter. También puede suceder que antes de elevarse el tapón, alguna parte de la ladera ceda y la lava salga despedida por el lateral. Su nombre viene dado por el Monte Pelée, un volcán de las Antillas.