Uno de los principales aspectos a considerar es recabar, previo a la plantación, la mayor información posible sobre plagas y enfermedades que más comúnmente se manifiestan y las formas de prevenir, de repeler y de curar que se pueden aplicar.
Tal como pasa con nosotros mismos, lo más importante es la prevención:
• la preparación física de los suelos, la nutrición y las formas de solucionar
• los déficits puntuales de nutrientes que cada cultivo pueda tener
• las variedades más adecuadas y resistentes a los problemas que puedan suscitarse en el lugar donde está la huerta
• la disponibilidad de agua y las posibilidades de controlar la humedad de suelos y del medio ambiente
• contar con formas de evitar picos altos y bajos de temperatura
• la planificación correcta de policultivos y rotaciones.
Los 3 pasos que por orden se deben tener en cuenta para un buen manejo sanitario son:
Prever. Se debe prever los posibles ataques de plagas y enfermedades, cultivando en forma de policultivos, utilizando barreras biológicas (plantas que atraen enemigos naturales de las que queremos proteger), realizando una buena nutrición y manejo del agua.
Repeler y evitar reinfecciones. Usar cultivos repelentes y preparados repelentes cuando los problemas son importantes. La mayor parte de las plantas que no son atacadas por determinado patógeno pueden utilizarse como repelente de estos. También puede ser útil la aplicación de macerados o en algunos casos la infusión o extractos alcohólicos del propio organismo plaga.
Eliminar. Cuando los pasos anteriores no se han cumplido correctamente o hay algún factor externo que desregula el equilibrio del sistema, es posible que se necesite eliminar con insecticidas naturales.
Cuando hablamos de insecticidas en el marco de los cultivos orgánicos, nos referimos a las sustancias naturales o preparados de elementos naturales, que producen ciertos efectos repelentes o muerte en los insectos. Existen plantas que poseen un fuerte poder repelente o insecticida, la ciencia conoce más de 1500 especies que se pueden utilizar con este fin. Un ejemplo lo constituye el Crisantemo; las plantas con flores azules repelen los insectos, lo mismo que las aromáticas como el Romero, Albahaca o Menta (frena el avance de las hormigas y ahuyenta pulgones), en particular, la Menta de gato (Nepeta cataria) mantiene a los mosquitos alejados. Con Ciboulette se ahuyenta a los pulgones; el Hinojo atrae insectos benéficos que se alimentan de larvas de insectos dañinos y ahuyenta al pulgón. El Romero ahuyenta las pulgas y el tomillo las moscas que atacan al repollo. Poner Albahaca entre tomates, ají o pepino evita la formación de hongos en ellos y repele a la mosca blanca. La Ruda ahuyenta roedores y con el Ajo se pueden controlar hongos y bacterias. El Ajenjo repele gorgojos y ácaros en el maíz. La Caléndula repele pulgones, chinches, mosca blanca y gusanos. La Cebolla inhibe la aparición de gran cantidad de plagas y enfermedades. La Hierbabuena repele pulgones que atacan al repollo y a los áfidos; la lavanda se usa para ahuyentar las hormigas (300g de hojas en un litro de agua hirviendo, se deja enfriar y se pulveriza en las plantas). La Melisa se utiliza para ahuyentar mosquitos y la mosca blanca, pero en el borde del huerto ya que es muy invasora. La Menta también colocada en el borde evita el ingreso de hormigas y los pulgones que éstas trasladan, como así también ahuyenta roedores. La Ortiga protege a las plantas que rodea de la presencia de hongos. El Romero repele a las chinches. Con la Ruda se puede hacer un preparado que repele babosas, moscas mosquitos y nematodos, se machacan 200g y unas hojas de salvia en un litro de agua y se deja reposar 48 hs antes de pulverizar. La Salvia repele a la mosca blanca y babosas pero es importante que estén en maceta, ya que sus raíces inhiben el crecimiento de otras plantas. El Tomillo repele insectos dañinos, es aconsejable ponerlo en maceta y mantenerlo con poco riego debido a que es muy invasor.
Consejos generales: controlar periódicamente las plantas para resolver el problema desde su inicio; rotar los cultivos para confundir a las plagas que pasan el período de inactividad cerca de las plantas que luego atacan; retirar los restos de hojas y tallos atacados para evitar contagios, y por último respetar a los animales benéficos (polinizadores y devoradores de plagas)
Fuente: http://retornoalatierra.wordpress.com/2013/05/20/plantas-repelentes/
Un programa de control comienza con la asociación de plantas estratégicas y, posteriormente, si las poblaciones se incrementan, se recurrirá a la preparación casera de soluciones o productos que tienen efecto contraproducente para algunas plagas.
Preparados en base a vegetales
A continuación se presentan una serie de preparados a base de vegetales para el control de insectos y algunos que controlan enfermedades bacterianas. Su utilización requiere una observación cuidadosa de los resultados, asimismo algunas preparaciones que pueden ser muy efectivas en un determinado clima lo son menos en otros.
Contra las hormigas: hervir 300g de hojas de lavanda en 1 litro de agua, dejar enfriar y pulverizar
Insectos en general: machacar 200g de ruda, agregar unas hojas de salvia en un litro de agua, dejar reposar 2 días y pulverizar
Recomendación práctica:
Cuando estamos en presencia de sustancias de mal olor por putrefacción o presencia de moscas, gusanos (larvas de moscas) u otras características desagradables que provocan malestar al ser humano no es recomendable el uso de los vegetales. El manejo de la temperatura y la humedad en ambientes cerrados como los invernaderos tienen que ser contempladas en base a su analogía con el ser humano (cuando uno se siente sofocado dentro de un invernadero, este se debe de ventilar).
Fuente; http://ecocosas.com/agroecologia/manejo-de-plagas-y-enfermedades-en-la-huerta-o-el-jardin/
Para reconocer las diferentes plagas
ÁFIDO (PULGÓN)
MOSCA BLANCA
GORGOJOS
HONGOS
ÁCAROS
BABOSAS
CHINCHE
NEMATODO EN RAICES