De modo que el oso Panda sólo come bambú...
¡Ah! ¡Pero no un bambú cualquiera!
Existen más de trescientas cincuenta especies de bambú. Pero el señorito solamente gusta de treinta de ellas. Además su delicado paladar selecciona únicamente los brotes verdes más tiernos, descartando el resto. Pero eso no es todo: el oso Panda apenas es capaz de digerir la celulosa del bambú. Como consecuencia de ello, necesita ingerir al menos cuarenta kilos de bambú al día. Eso son más de 14.000 kilos al año, es decir, cada oso Panda devora un bosque de bambú él solito cada año.
Afortunadamente sólo quedan unos pocos ejemplares de oso panda en el planeta. De lo contrario, estaríamos indignados por la inminente extinción del bambú, y no de este animal con hábitos insostenibles.