Perfil de los Miembros de la Sección Maquetismo y Coleccionables del CODE
Agustín Catellani
Ingeniero en Sistemas, me inicié en el hobby de chico armando aviones (y ahí quedé), siguiendo los pasos de mi papá. Durante finales de los 80-principios de los 90 armé unos cuantos modelos de lo más variado (de 1/48 a 1/450... lo que se me cruzaba en la mesa de trabajo). Épocas de disponibilidad de herramientas, pinturas e implementos limitados... pero aún así pude hacer un fuerte aprendizaje. Ahora, ya más grande, regresé al hobby para recordar lo aprendido, aprender mucho más y volver a disfrutar de la Aventura de convertir una caja llena de plástico en un modelo que representa un pedacito de historia.
Vivo en Angel Gallardo, Monte Vera, Santa Fe.
Jorge Coghlan
Soy profesor jubilado de escuelas primarias y secundarias, y aún en actividad en la Facultad de Ingeniería Química (UNL) desde 1990. Soy el mentor fundador del Complejo Astronómico del CODE, habiendo ingresado como socio en 1971. En 1993 se inauguró en la Costanera el Observatorio Astrónomico por mí Proyectado y en 2023 el Planetario del cual también fuí su Mentor . Comencé con el hobby del plastimodelismo a los 13 años (1963) siendo mi primer avión un Airfix Mosquito escala 1.72 y seguidamente un USS Missouri escala 1.535 de Revell. Generalmente he armado aviones en escala 1.48 y también muchos autos nosteamericanos de AMT. En 1970 comencé a dedicarme a las maquetas espaciales con la Vostok 1 de Yuri Gagarin como la primera en debutar.. Actualmente el Museo del Aire y del Espacio del CODE cuenta con cerca de 400 maquetas y modelos de aviones, naves espaciales reales y de ficción, la gran mayoría las he donado a la institución. También hay algunas donadas y/o armadas por parte de Miembros de la SMC CODE.
Vivo en Santa Fe de la Vera Cruz
Julio Álvarez
Analista en Relaciones Públicas & Ceremonial.
En el ya lejano 1972 o 73', mí Padre al volver de un viaje a Buenos Aires me trajo de regalo una maqueta de avión "Constellattion" para armar.
Al año siguiente también me inicié en "Aeromodelismo & Cohetería", en el AeroClub de Posadas, Misiones.
Así comenzó éste largo "romance" que dura hasta nuestros días; actualmente más volcado al Modelismo SCRATCH.
Vivo en Santa Fe de la Vera Cruz
Gonzalo Giannone
Nacido en 1973. Aeromodelismo desde los 8 años, pasé por todas las facetas del hobby, planeadores lanzados a mano, motor a goma, vuelo circular, llegando al radio control a los 14 años.
En radio control, comencé con varios entrenadores de ala alta, luego comencé a volar aviones acrobáticos como el CAP 232, SUKOI 26, Extra 300 , Últimate 20-300 y otros aviones de diseño propio.
Actualmente estoy iniciando en la actividad de los Jets, con un Yak 130 con turbina eléctrica.
Dentro de mis proyectos actuales tengo por estrenar un Últimate 20-300 de mayor escala , un Giles 202 , un Pitts Pyton y un dron militar Northrop Grumman X-47B.
Con el aeromodelismo desarrollé conocimientos en materiales como la madera y los metales, materiales compuestos , electrónica, diseño aeronáutico, pintura, etc.
Vivo en Santa Fe de la Vera Cruz
Gonzalo Bengochea
Licenciado en Psicología. Mis inicios en el hobby se remontan a un Mirage F1 de Heller que un gran amigo modelista construyó para mí hace ya más de 30 años, cimentando por un lado una amistad que aún perdura, junto a una pasión que al día de hoy todavía me transporta a esa ansiedad que sentía de niño al ver la caja de un nuevo modelo.
Interesado principalmente en aviones reactores contemporáneos, entiendo el plastimodelismo como un lugar de encuentro y recreación, más allá de la rigurosidad histórica o los anhelos competitivos. Siempre agradecido a los amigos a quienes les debo las incontables horas de tiempo que generosa y desinteresadamente me han brindado para que hoy pueda llamarme modelista.
Vivo en Santa Fe de la Vera Cruz
Jorge Serrao
Soy ingeniero civil y apasionado del modelismo. Mi historia en este hobby comenzó en 1976, cuando cumplí 13 años y mi papá me regaló un Pucará de Puky. Aunque era una maqueta muy básica, fue la chispa que encendió esta pasión que me acompaña hasta hoy.
En mis inicios, la ansiedad de niño hacía que armara los modelos en una sola tarde y sin pintar. Ya en los 80 me animé a darles color con pincel y esmaltes, antes de hacer una pausa de casi tres décadas. En 2018 esa 'llamita' volvió con todo: regresé al ruedo experimentando nuevas técnicas gracias a la comunidad de YouTube.
Actualmente me divierte explorar modelos de todo tipo, desde aviones de la Primera Guerra Mundial hasta ejemplares modernos, pasando por militaria y figuras en todas las escalas, del 1/72 al 1/32. Para lograr un acabado único y personal, preparo mis propios colores, buscando siempre el tono exacto para cada pieza.
Vivo en Santa Fe de la Vera Cruz
Luciano Imbert
Soy arquitecto y tengo 48 años. Mi pasión por el modelismo plástico nació gracias a mi padre, que armaba modelos a escala de la Segunda Guerra Mundial.
Como muchos apasionados, empecé armando aviones a escala. Cada modelo era un desafío y también un entrenamiento. A los 13 años aproximadamente di un paso más y comencé con pequeños vehículos militares en escala 1/35. Después llegaron los blindados y otros vehículos más complejos. Podía pasarme tardes enteras encerrado en mi habitación, sin salir hasta que el modelo estuviera terminado.
Con el tiempo también incursioné en dioramas, aeromodelismo y lanchas a radio control. El hobby fue creciendo conmigo, acompañando distintas etapas de mi vida. Sin embargo, por más de 22 años quedó en pausa.
Fue durante la pandemia que volví a reencontrarme con esa parte de mí. Pero esta vez quise ir más allá, pasando del modelismo plástico tradicional al modelismo naval. Me propuse nuevos desafíos técnicos y emocionales. Armé dos barcos que tienen un significado muy especial para mí: la Fragata Libertad y la Fragata Hércules. No fueron solo proyectos; fueron una forma de reconectar con mi historia, con mi padre y con ese adolescente que pasaba horas soñando entre piezas y pinceles.
Más allá del armado en sí, el modelismo me enseñó algo fundamental: paciencia y atención al detalle. Es un hobby que obliga a bajar el ritmo, a concentrarse, a disfrutar del proceso más que del resultado final. Como arquitecto, entiendo que cada línea y cada proporción importan; como modelista, aprendí que cada pequeño detalle también cuenta una historia.