Los camellos, dromedarios en este caso, tienen fama de animales malhumorados, que escupen y dan patadas. En realidad son tranquilos, dóciles e inteligentes. Es proverbial su fuerza y resistencia;
Sí cuando se tuchen y cuando se levantan gruñen. no es por enfado, el sonido manifiesta el esfuerzo que están realizando.
Están adaptados al Medio, incluso la forma del pie impide que se hundan en la arena.