EVÍTESE TODA CLASE DE FANATISMO PORQUE CON ELLO CAUSAMOS GRAN DAÑO AL HOMBRE, AL PRÓJIMO.
« ABAD TRITEMO »
El abad Juan de Heindemberg, llamado Abad Tritemo, nació el 2 de Febrero de 1462 en Tritthenheim.
Estudió en Tréveris e ingresó en la célebre universidad de Heidelberg.
Fundó una sociedad secreta, para estudiar astrología, la magia de los números, las lenguas y las matemáticas. La sociedad adoptaría el nombre secreto de “SODALITIS CELTICA” (COFRADÍA CÉLTICA).
El 2 de Febrero de 1482, día de su vigésimo cumpleaños, entró en religión, con los benedictinos del monasterio de San Martín de Sponhein. Al mes siguiente profesó como novicio y un año después fue elegido abad del monasterio de Sponhein.
Llegó a interesarse por la alquimia y la magia. Tritemo reunió en el monasterio de San Martín la biblioteca más rica de Alemania, compuesta esencialmente de manuscritos.
Mientras realizaba su obra de erudito y de historiador, continuaba con sus investigaciones. La lingüística, las matemáticas, la cábala y la parapsicología, se mezclaban extrañamente en sus trabajos.
La obra en ocho volúmenes que reunía el resultado de sus estudios y que continua, por ende, los secretos de su poder increíble, se titulaba “ESTEGANOGRAFÍA”. El manuscrito original, que contenía la clave de poderes extraordinarios, fue destruido por orden del elector Felipe, Conde Palatino Felipe II.
El propio abad habla en una carta de dicha obra en los siguientes términos:
“El primer libro contiene más de cien formas de escribir todo lo que se quiera y ello en cualquier lengua conocida sin que se pueda sospechar el contenido, sin metátesis ni transposición de letras, y sin ningún temor de que el secreto pueda ser conocido por nadie más que aquel al que cabalísticamente yo hubiera enseñado esta ciencia o aquél al que mi binario la hubiera transmitido cabalísticamente del mismo modo”.
Continúa Tritemo hablando de su obra:
“En el segundo libro hablaré de ciertos medios gracias a los que puedo, de manera segura, imponer mi voluntad a cualquiera que capte el sentido de mi ciencia, por lejos que esté, incluso a más de cien leguas de mí, y ello sin que pueda sospechar que he empleado signos, figuras o caracteres cualesquiera; y si me sirvo de un mensajero y este es capturado, ni siquiera la violencia podrá obligarlo a revelar mi secreto pues no tendrá conocimiento alguno de él…
El tercer libro permite a todo hombre ignorante que no conozca más que su lengua, en dos horas entender la lengua latina y escribir de una forma elegante…
Todas estas cosas son naturales, sin arte mágico, es decir, sin invocación de espíritus…”
Otras de sus obras “La Poligrafía”, trata exclusivamente de las escrituras secretas. En 1515, publicó una teoría cíclica de la historia de la humanidad que recuerda a la tradición hindú. El libro se titula: “De las siete causas segundas, es decir, de las inteligencias, o espíritus del mundo después de dios o cronología mística, encerrando maravillosos secretos dignos de interés”.
Tritemo predijo en su libro, fijando la fecha exacta, 1918, la declaración “Balfour” relativa a la creación de un estado judío en Israel, y que esta predicción se hizo 400 años antes de que se produjese el acontecimiento.
A partir del descubrimiento de su obra, Tritemo comienza a ser acusado de “pacto con el diablo” lo que conduce a que se le prive de su abadía, muriendo retirado en 1516 en el monasterio de San Jaime de Würzburgo.
Con respecto al abad Tritemo, el V. M. Samael nos dice en su obra:
Cuenta la leyenda de los siglos que Tritemo, el mago abad, aquel sabio, que en 1483 gobernara al famoso monasterio de sponheim, conocía a fondo la esotérica ciencia de los elementos.
Se dice que evocó al espectro de María de Borgoña ante el Emperador Maximiliano, que se lo había suplicado, y es claro que la augusta sombra aconsejó al emperador un nuevo modo de conducirse y le reveló ciertos hechos ordenándole que se casara con Blanca Sforza.
El abad Tritemo se consideraba discípulo de Alberto Magno; jamás negó que el más santo de los santos practicara la magia.
Alberto el Magno, como Santo Tomás, afirmó la realidad de la alquimia. Su tratado sobre tal materia estaba siempre sobre la mesa del abad.
Tritemo, contaba que cuando Guillermo II, conde de Holanda, cenó con el ínclito y preclaro sabio Alberto el Magno, en Colonia, éste hizo poner una mesa en el jardín del monasterio aunque era invierno y nevaba.
Tan pronto los del convite hubieron tomado asiento, como por encanto desapareció la nieve y el jardín se cubrió de variadas flores. Las aves de distintos colores volaban deliciosamente entre los árboles, como en los mejores días de verano.
Los monjes alumnos del misterioso abad anhelaban poder realizar semejantes prodigios y Tritemo se apresuraba a decir que el maestro conseguía estas maravillas mediante la magia elemental, y que en ello no había nada demoníaco ni, en consecuencia, perverso, condenable, execrable.
Es ostensible que Fausto, Paracelso y Agrippa, los tres magos más distinguidos de la edad media, fueron discípulos del abad Tritemo.
“Recítenme los cuatro elementos de la naturaleza” ordenaba el abad a sus monjes en plena clase”.
“la tierra, el agua, el aire y el fuego”.
“sí, continuaba el maestro, la tierra y el agua, los más pesados, se ven atraídos hacia abajo; el aire y el fuego, más ligeros, hacia lo alto. Platón tenía razón al fundir el fuego en el aire, que se convierte en lluvia, que se convierte en rocío, luego en agua que se convierte en tierra al solidificarse…”
Veamos sobre los tres discípulos de Tritemo.
*Paracelso, según propia manifestación, había leído las obras manuscritas del abate Tritemo, que figuraban en la valiosa biblioteca de su padre, y tanto le sedujeron que decidió trasladarse a Würzburg, lugar donde permanecía el sabio abate en comunión con sus discípulos.
Tritemio o Tritemius, se llamaba así en virtud del lugar de su nacimiento: Treitenheim, cerca de Trêves. En isog fue trasladado al convento de San Jaime, cerca de Würzburg, donde murió en diciembre de 1516.
Afirmaba que las fuerzas secretas de la naturaleza estaban confiadas a seres espirituales.
Abundaban sus discípulos y, a los que estimaba dignos, les admitía en su laboratorio, donde se manipulaban toda clase de experimentos alquímicos y mágicos.
Paracelso emprendió su gran viaje a Würzburg. Cuando se instaló en dicha ciudad, el abate Tritemo era considerado por las gentes ignorantes como un brujo peligroso. Había penetrado ciertos misterios de la naturaleza y del mundo espiritual; acertó a dar con algunos fenómenos raros, que hoy llamamos magnetismo y telepatía.
En ciertos experimentos psíquicos consiguió éxitos sorprendentes; él, quizá, fue el primero que nos ha hablado de la transmisión del pensamiento a distancia. A él se deben los primeros ensayos de la criptografía o escritura secreta. Era asimismo un gran conocedor de la cábala, por medio de la cual había dado profundas interpretaciones de los pasajes proféticos y místicos de la Biblia. Por ello colocaba las santas escrituras por encima de todos los estudios; sus alumnos debían dedicarles toda su atención y todo su amor.
En esto, Paracelso se sintió influido por todo el resto de su vida, ya que el estudio de la Biblia fue posteriormente una de las tareas que le ocuparon más intensamente.
En sus escritos hallamos el testimonio de su conocimiento perfecto del lenguaje y del profundo significado esotérico del gran libro.
Estudió las ciencias ocultas con el abate Tritemo, llegando a conocer las fuerzas del mundo visible e invisible.
*Jean Fausto, famoso mago. Se le hace nacer a fines del siglo XV en Snabia o Brandeburgo. Estudió todas las ciencias de su época. Habiendo heredado una gran fortuna que le legó su tío, se entregó a toda clase de excesos.
Cuando su patrimonio desapareció, dice la leyenda, hizo un pacto con el diablo, que apareció bajo la forma de Mefistófeles, un pequeño monje gris, él se comprometió por este pactó a entregarle su cuerpo y alma a condición que el demonio le sirviese durante 24 años. En efecto, Fausto durante 24 años obtuvo todo lo que quiso, pero al fin de ese tiempo desapareció.
El maestro Samael, nos dice:
El enigmático y poderoso Doctor Fausto, venerabilísimo y sórbale maestro, ínclito tahar, vivía agradable y confortablemente como persona muy acomodada. Concedía a los animales un papel oculto y gustaba rodearse de ellos porque los asociaba a sus prodigios.
Por aquellos tiempos -1586- de rancia nobleza, de variados títulos notabilísimos y sangre azul, Fausto, en la corte de Praga realizaba extraordinarios prodigios.
El Doctor Fausto, al decir de la crónica de Erfurt, dejó ciertamente un vivo recuerdo. Todavía existe la famosa casa “el ancora”, así como un callejón que lleva el nombre del mencionado sabio.
*Con respecto a Henris Cornelius Agrippa, el maestro Samael nos dice:
No llegó nunca más que a la primera parte de la “gran obra” y murió penosamente, luchando en la desintegración de sus “yoes” con el propósito de poseerse a sí mismo y fijar su independencia.
ALGUNOS FILÓSOFOS DICEN QUE LAS RELIGIONES HAN FRACASADO; NOSOTROS ASEGURAMOS QUE TODA RELIGIÓN HA CUMPLIDO SU MISIÓN HISTÓRICA.
« ARNOLD KRUMM HELLER (V.M. HUIRACOCHA) »
El Dr. Arnoldo Krumm-Heller nace el 15 de abril de 1876 en Alemania, país que abandona siendo muy joven para dirigirse a México, lugar donde tenía familiares. Posteriormente se traslada a chile, donde contrae matrimonio a los 21 años con maría luisa Elizabeth Frieda (Julie Von Diringshofen), con quien tuvo seis niños: Hiram, Aguirre, Guadalupe, Cuauthemoc, Sieglinde, Carlota y Parsifal.
Arnoldo Krumm Heller provenía de una familia de origen germano que desde los inicios de la vida independiente de México conocía estos territorios. Uno de sus bisabuelos viajó a este lado del atlántico en 1823 para dedicarse a la minería.
Otro pariente suyo, Carl Bartholomaeus Heller, recorrió gran parte del país entre 1845 y 1848 con la intención de recolectar y estudiar plantas americanas vivas. Sus impresiones de viaje se publicaron en Leipzig en 1853 bajo el título de “Reisen in México”.
Es muy probable que la fama de Carl Bartholomaeus influyera en el afán aventurero del joven y "bien-nacido alemán" Arnold Krumm Heller, quien a muy temprana edad viajó a México en pleno prolegómeno porfiriano.
De aquí siguió su ruta hacia Santiago de Chile, en donde cursó estudios de medicina y entró en contacto por primera vez con los textos de Allan Kardec.
Poco a poco se fue convirtiendo en un convencido espiritista que combinaba sus conocimientos de medicina alopática y homeopática con actividades un tanto más esotéricas.
La lectura de autores como León Denis, Eliphas Levi, Estanislao de Guaita, Claudio de san Martín y los doctores Encausse (también conocido como el mago Papus) y Blavatsky lo fueron internando en el esoterismo y hermetismo al mismo tiempo que participaba en la publicación de varias revistas sobre el tema espiritista.
De santiago de Chile viajó a Buenos Aires en donde trabajó por primera vez con la técnica de la osmoterapia, que consistía en curaciones a través de esencias olfativas. De esta terapia se consideraría el fundador y sin duda fue uno de sus principales impulsores.
De la capital argentina se trasladó de nuevo a México. Aquí siguió sus estudios esotéricos y entró en contacto con el doctor Nicolás León Calderón.
Con este médico-etnólogo se vinculó al conocimiento de herbolaria y medicina tradicional de diversos grupos étnicos mexicanos, y compartió con él no sólo sus conocimientos médicos, sino también su enorme sabiduría sobre cultos y ritos prehispánicos.
El interés por estos asuntos llevó a krumm heller a estudiar algunos restos arqueológicos primero en México y luego en Perú, en donde tuvo una gran experiencia iniciática con los misterios incas. El mismo Krumm Heller la describió así:
"Me había internado al interior de Paucartambo, y al estar sentado en una de las ruinas más célebres contemplando a mi alrededor ese panorama sublime, que sólo posee el país de los virreyes, me sobrevino una especie de vértigo, un éxtasis, en el cual los misterios de la naturaleza se desviaban ante mi vista: las vibraciones del gran todo se confundían en mí encontrándome así simple microcosmos, en relación con el macrocosmos.
Yo celdilla hombre, encontrábame en relaciones con todo el universo. Estado en el cual se comprende y se entrevé la grandeza de la creación: se transporta uno desde las regiones de los efectos al mundo de las causas, bañándose en aquellas vibraciones de la esencia divina, de una tranquilidad y felicidad indescriptibles.
Se sienten sanar, no sólo alumbrar, los rayos solares, y si se pudiera transcribir al papel todas las sensaciones, lo tomarían a uno como alucinado.
No me importa: si el estudio de la naturaleza en su esencia es estar loco, querido lector, entonces soy feliz con mi locura y quiero estarlo cada día más...".
Después de esta iniciación inca se llamo M. Huiracocha. Durante dos años buscó orientación entre los ocultistas europeos más renombrados, asistiendo a congresos de teosofía y de ciencias ocultas. Por otro lado le interesaba mucho la psicología por lo que viajó a Viena en donde entró en contacto con Sigmund Freud.
De ahí siguió a parís para asistir a varios cursos en la escuela hermética. Allí conoció y estudió con el Dr. Encausse (Papus) para después regresar a México una vez más. Corría el año de 1908.
Decidió establecerse en la capital (D.F.) en donde puso un consultorio en la calle del empedradillo, muy cerca del Monte de Piedad.
Después de sus consultas, frecuentaba los círculos espiritistas mexicanos. Formó parte de la junta permanente del 2º congreso espiritista en donde llegó a conocer a personajes como Alfonso Montenegro, José Salvadores Botas y Juan N. Arriaga quienes lo presentaron a Francisco Madero.
En aquel tiempo Krumm Heller fundó la Sociedad Naturista Mexicana, como director del Hospital Victoria que era, recorrió diversas zonas del país buscando "plantas sagradas" y se hizo de ciertos conocimientos terapéuticos tradicionales de algunos grupos indígenas.
También publicó varios artículos sobre Alemania en “el imparcial” y dió a conocer muchas de sus ideas en la revista que llevaba el comprometido título de "Rosa-Cruz".
En los primeros meses de 1909 llevó a cabo sus “Conferencias Esotéricas” que tuvieron cierto impacto en la sociedad capitalina. Varias reseñas y algunas detracciones públicas de aquellas conferencias lo convirtieron en un personaje raro, distinto, extravagante, y un tanto exótico.
Las ideas de Krumm Heller apelaban a la reunión del método científico positivista con algunos puntos del hermetismo.
Su conocimiento enciclopédico parecía reunirse en lo que él mismo llamaba el “Totum Revolutum”, en la que lo mismo hacía gala de ferviente religioso que científico. Vaya un botón de muestra:
"...No quiero decir que Dios se vale de medios científicos y naturales para hacer sus milagros, pero ¿por qué abrir un abismo entre religión y ciencia? Con nuestros principios herméticos y empíricos tratamos de formar un lazo filosófico que una la religión y la ciencia..."
Krumm Heller lo mismo hacía referencia al darwinismo que al ocultismo, al hombre de neanderthal que a los gigantes de la Atlántida, al tercer ojo que a la teoría de los colores de Goethe. Lo que más llamaba la atención, sin embargo, fue la llamada "Osmoterapia" que le ganó algún reconocimiento entre los médicos de la época y que eventualmente lo llevara a escribir su libro más conocido: “Entre el incienso y la osmoterapia: historia y apuntes para un sistema curativo por medio de las esencias odoríferas”.
Krumm Heller mostraba un enorme optimismo afirmando que la última raza que poblaría la tierra sería la de una humanidad perfecta, capaz de comunicarse telepáticamente, que según él, surgiría en el valle de México con las siguientes características:
"...Los hombres venideros no podrán encubrir, como en la actualidad lo que hacen, sus malos sentimientos. No habrá engaños; la mentira se conocerá sólo por tradición y todos, al ponerse en contacto por primera vez con una persona, verán sus más recónditos pensamientos...
...con esta elevación de sentimiento, porque todos se purificarán, la naturaleza dotará a la humanidad de los rasgos propios de la nobleza interna y por consiguiente serán las mujeres ideal y angélicamente hermosas. Las dulzuras de sus contornos irán en perfecta armonía con la exquisitez de su carácter femenino, donde reside la fuerza moral.
No se verán cohibidas por las ridículas actuales preocupaciones y exigencias sociales, sino que gozando las mismas prerrogativas que el hombre para la libre manifestación de sus sentimientos, no estarán sujetas, como hoy lo están a ser la mercancía de aparador que espera el momento de ser elegida por cualquier advenedizo para mujer, no para compañera...".
En su último texto, él mismo hizo un balance de su actuación y de sus expectativas.
"Como Coronel-médico y como diplomático, en los innumerables viajes por todos los países en los que me detuve largamente, aproveché para hacer experimentos y pude emplear los conocimientos adquiridos poco a poco, con un éxito inesperado. Muchas veces, cuando era médico de regimiento, al verme aparecer con mis perfumes, fui objeto de risa, pero muchos soldados me agradecieron después, cuando fueron curados por mi método...
...a vosotros, los que os intereséis en este gran problema os dirijo un pedido: investigad, ayudad al progreso de los conocimientos... Y si quisierais darme una gran alegría informadme por carta, de vuestras experiencias....".
Tras la muerte de su madre, que fue un hecho muy doloroso para él, entra en el espiritismo, siendo ésta la primera aventura suya en lo metafísico. Su entusiasmo inicial le lleva a fundar una revista sobre este tema, llamada “el reflejo astral”, que le dio oportunidad de entrar en contacto con personalidades eminentes del esoterismo de su época.
A consecuencia de estos contactos supera sus ideas iniciales y suspende la publicación afirmando:
“El espiritismo había sido para mí, como para casi todos su adeptos, una cuestión de impresionalismo. Vi que tenía una filosofía, argumentos sólidos, aspectos científicos, pero cuyo estudio he visto más tarde, es más fácil bajo la faz del esoterismo y nosotros somos todos médiums, pero no pasivos, inconscientes, ni manejados por guías; sino activos, conscientes, que en vez de tratar de atraer a los seres, nos trasladamos conscientemente hasta donde están.”
Comienza entonces a leer obras de esoteristas eminentes como Gérard Encausse, Papus, (reorganizador de la orden Martinista), Eliphas Lévi, Stanislas de Guaita; estudia la vida y obra de Louis-Claude de Saint-Martín y de su maestro Martinez de Pasquallys. De todos ellos dice:
“Estos autores son hasta hoy los mejores en la materia y el lector que en sus obras sorprenda las claves de los secretos que encierran, será un rosacruz como Nostradamus, Paracelso, etc.”.
El 31 de marzo de 1897, Krumm-Heller se hizo miembro de la sociedad teosófica en parís, iniciado personalmente por H. S. Olcott.
En septiembre de 1902, fue hecho miembro honorario de los “Iniciados del Tíbet” (centro esotérico oriental, de Savak) en Washington.
En 1906 se encontró con Papus en París donde realizaron experiencias con los perfumes.
El 24 de diciembre de 1907 fue hecho “miembro de primera clase” del “supremo consejo de iniciación, orden humanitaria y científica para el desarrollo de estudios esotéricos del oriente, Tíbet (india)”, en París.
Este gran maestro estuvo relacionado muchos esoteristas. Conoció a Leadbeater durante su visita a Londres en 1930. Fue amigo de Rudolf Steiner, Theodor Reuss y Franz Hartmann. Conoció a Mc. Gregor Mathers. Recibió la iniciación en la “Ordo Templi Orientis”, y quedó muy impresionado por el maestro Therion (Aleister Crowley), de quien se consideraba discípulo.
Arnold Krumm-Heller se hizo martinista, en la logia “Hermanubis”, recibiendo el diploma nº 192.
En la conferencia internacional masónica y espiritualista del 24 de junio de 1908, convocada por Gerard Encausse (Papus) en parís, Krumm-Heller recibió una carta-patente de Reuss para representar a la O.T.O. en sudamérica. Theodor Reuss y Heinrich Klein le otorgaron los grados 90 y 95 del rito de Memphis-Mizraim para méxico.
El 11 de abril de 1908, Charles Détré extendió estos mandatos a los territorios de Chile, Perú y Bolivia. Pero Krumm-Heller nunca fundó una logia O.T.O. (Ordo Templi Orientis)
Tomó contacto con el patriarca Basílides de la Iglesia Gnóstica. Fue un eminente masón grado 33º del rito escocés antiguo y aceptado, y grado 97º del rito antiguo y primitivo de memphis y mizraim.
Tau Baphomet dice que Krumm-Heller perteneció a más de 20 sociedades secretas Arnold Krumm-Heller se sintió motivado para fundar también su propia orden, la “Fraternitas Rosicruciana Antiqua (F.R.A.) en 1927 en Sudamérica, comprendiendo siete grados .
Esta orden no confería los grados de la O.T.O. (Ordo Templi Orientis). La F.R.A., se desarrolló principalmente en Sudamérica, con ramas en España, Alemania y Austria. En 1929 visitó argentina, Perú y otros países. Experimentó una iniciación de los misterios Incas en Perú tomó el nombre místico de Huiracocha, con el que sería conocido mundialmente por todos sus discípulos.
En el año de 1939 Krumm-Heller viajó a España, y allí tuvo un discípulo llamado Frater Aureolus, (Dionisio Rios Ballester) que vivía en la ciudad de Valencia, y que con escasos recursos económicos y adversas condiciones de salud, había logrado mantener un grupo de estudiantes, además, había formado varias aulas de la F.R.A. (Fraternidad Rosacruz Antigua) en distintos lugares del territorio español.
Arnold Krumm-Heller falleció en Marburg, Alemania, el 19 de mayo de 1949 con la satisfacción de ver su misión y su obra cumplida.
SU AUTO-BIOGRAFÍA
”Cuando los hombres célebres han escrito grandes obras, alguien se encarga de escribirles su biografía, generalmente como homenaje a su memoria. Yo, que no soy célebre, no espero correr la misma suerte, pues sé que antes o después de morir poco o ningún caso se me ha de hacer.
Pero quisiera ver escrita mi biografía de ocultista y, como dada mi poca importancia nadie la querrá escribir, he resuelto hacerlo yo mismo; eso tiene por lo menos la ventaja de que saldrá exacta, pues la conozco mejor que nadie.
Pero no me tachéis de pretencioso: mi autobiografía como ocultista tiene por objeto marcar el camino que he seguido desde mis primeros estudios hasta la fecha, para desengañar a aquellos que creen que para iniciarse es menester emprender un viaje a la india, sujetarse al celibato y comer yerbas y raíces.
Yo soy casado, nunca vi la india y como de todo; a pesar de esto creo poder alcanzar la meta que se propone todo ocultista: dominar las leyes de la naturaleza para ser útil a sus semejantes.
”Educado bajo los cuidados de una madre ejemplar que sacrificó todo por mi educación, llegué a ser hombre no habiéndome tomado jamás el trabajo de pensar yo mismo; en filosofía y en religión. Era como el 99% de mis prójimos, viviendo al día, dejando a los curas y a los mayores el cuidado de estas preocupaciones.
Siguiendo la rutina, creía que ser bueno significaba cumplir con los mandamientos de la iglesia, rezaba todas las noches y como premio de mis virtudes (?) Esperaba la recompensa en el cielo. ”mi idea respecto a dios era la que se forman la mayor parte de los católicos, en que dios no pasa de ser un gran comerciante, que en vez de dar mercancías por dinero, da cielos en cambio de misas, rezos, confesiones, etc., quita purgatorios, protege en el comercio, da maridos, etc.
La idea de ser bueno y evitar el mal, no por miedo al infierno o codicia al cielo, sino por el amor al bien me era hasta entonces desconocida.
La anciana madrecita quedó, después de darme el último beso, en Alemania, y yo me dirigí a esa tierra que hoy llamo mi segunda patria: México.
Mi familia había emigrado en el año 1823 a México siendo mi bisabuelo minero. Es muy interesante leer “Briefe aus Mexico” donde existe la relación de esos colonos alemanes.
Siempre nos habíamos considerado mexicanos y así al llegar aquí de niño me encontraba con mi casa pero tenía deseos de conocer toda la América latina. ”Mi primera residencia fue la república de Chile, uno de los países más adelantados y hermosos de Suramérica” de estudiante había leído novelas de algunos autores de importancia. Sabía el fausto, en gran parte de memoria, y, para cambiar alguna vez, había tomado una obra de Carlos du Prel, pero sin que sus ideas hubiesen dejado huellas en mi ánimo; las leía para distraerme o para cambiar de lectura.
Un año después de haber abandonado Alemania recibí la súbita noticia de la muerte de mi santa madre. Aquel golpe me anonadó; ¿cómo, después de haberla visto hacer tantos sacrificios por mí y en los momentos en que podía recompensar en algo sus afanes se me arrebataba a aquel ser?
Entonces se despertó en mi alma una idea completamente nueva, que me vino a poner en conocimiento que los hijos jamás sabemos apreciar los sacrificios de los padres para labrarnos un porvenir que solamente a nosotros nos interesa; y que ni durante una vida pagamos debidamente sus afanes.
No cumplimos en lo absoluto ni con los deberes de familia ni con los de humanidad siquiera, porque una noche de desvelo y zozobra infinita, cuando nos velaba al lado de la cuna; una noche de insomnio y de congojas que pasa durante los peligros de la niñez.
Esa personificación del verdadero y único amor abnegado, no se paga con toda una existencia de cuidados, de amor y de respeto hacia los que nos dieron el ser.
Yo renegaba, maldecía mi suerte...me costó una enfermedad física la idea de que al regresar a mi patria encontraría únicamente un pedacito de tierra, que cubría aquel cuerpo santo.
…Animado a propagar la filosofía que me había consolado, fundé con varios amigos una revista que llamamos “El Reflejo Astral”. Al estar expuesto en las librerías uno de sus números, se me presentó un día un señor de Barcelona, el cual me felicitó por propagar esas ideas en un país donde el fanatismo religioso ejercía aún su influencia.
Ofreció obsequiarme varias obras, ofrecimiento que cumplió, pues a los dos meses recibí por correo “Después de la Muerte” de León Denis y “La Doctrina Secreta” de Blavatsky.
Ya no sólo se interesaban en estos asuntos mis sentimientos, mi corazón: los argumentos científicos tan sólidos que empleaba Blavatsky hicieron que tomara parte mi cabeza. Que el espiritismo había sido en mí, como en casi todos sus adeptos, cuestión de impresionalismo.
Ví que tiene una filosofía hermosa, argumentos sólidos, aspectos científicos cuyo estudio, he visto más tarde, es más fácil bajo la luz del ocultismo.
La práctica de la mediumnidad además de ser ridícula es profundamente inmoral. Aquí en México, se usa como espíritu familiar, en la mayoría de los centros,. Da pena ver como al benemérito de la patria D. Benito Juárez, esa gran lumbrera, que dirigió tan sabiamente los destinos de este país, se vea encargado de buscar objetos perdidos en las sesiones espiritistas.
Por fortuna que el espíritu de Juárez sólo existe en la imaginación de los espíritus ignorantes, que faltos de conocimientos de las leyes que rigen los fenómenos psíquicos, pueden en la mayor parte de las ocasiones poner en relieve su irreflexión, pues no saben evocar como se debe.
Yo, y conmigo millares de iniciados en el ocultismo, no negamos la realidad y posibilidad de todos los fenómenos que pregona el espiritismo, y en mi primera conferencia veréis mis opiniones a este respecto.
La diferencia que existe entre los espiritistas y los ocultistas, es que los primeros se valen de medios o instrumentos para ponerse en contacto con el plano astral (de los espíritus) y nosotros los ocultistas, somos todos como mediums pero no pasivos, inconscientes ni manejados por guías, sino activos, conscientes, que en vez de tratar de atraer los seres (salvo casos especiales) nos trasladamos conscientemente donde están ellos.
La obra de Blavatsky me indujo a suspender la publicación de la revista. En aquellos tiempos habían dejado preocupada la atención pública los fenómenos del Conde de Sarak, formábanse tres partidos.
Los primeros atribuían las demostraciones de Sarak a pura superchería; los segundos veían en el señor conde un gran iniciado y los últimos, si bien aceptaban que algunos fenómenos del sr. Sarak estaban al abrigo de todo fraude, en otros se había comportado como un prestidigitador de circo. Me decía yo, al contemplar aquella divergencia de opiniones, que para juzgar estos hechos es menester estudiar para conocer a fondo el asunto.
Mucho interés había despertado en Arnold Krumm-Heller los estudios del hermetismo en relación de las religiones comparadas y de los cultos antiguos.
Blavatsky y otros habían escrito con mucho entusiasmo sobre los restos arqueológicos de los incas del Perú y de los aztecas en México. En mis coloquios veía al imperio de Manco Capac y al de Moctezuma.
Teniendo al Perú más cerca Arnoldo Krumm-Heller se dirigió allí y durante algún tiempo pudo excavar y estudiar de cerca las ruinas del Cuzco.
Se había internado al interior de Paucartambo, y al estar sentado en una de las ruinas más célebres contemplando ese panorama sublime, que sólo posee el país de los virreyes, le sobrevino una especie de vértigo, un éxtasis, en el cual los misterios de la naturaleza se desviaban ante su vista; las vibraciones del gran todo se confundían en él, hallándose así, en relación con el macrocosmos.
En ese estado en el cual se comprende la grandeza de la creación: se transportó desde las regiones de los efectos al mundo de las causas, bañándose en aquellas vibraciones de la esencia divina, de una tranquilidad y felicidad indescriptibles.
“Se sienten uno sanar, no sólo alumbrar como los rayos solares, y si se pudieran transcribir al papel todas las sensaciones, lo tomarían a uno como alucinado.
No me importa: si el estudio de la naturaleza en su esencia es estar loco, querido lector, entonces soy feliz en mi locura y quiero estarlo cada día más.
Comprendí entonces que los libros humanos son nada en comparación con el libro supremo de la naturaleza y que para el hermético basta y sobra con ese.
Mi guía, desde entonces, fue la naturaleza y, dejando todos los maestros, a ella me acojo en sus brazos cariñosos”.
“Lo poco que he experimentado, por insignificante que pueda ser mi saber, no lo quiero guardar egoístamente pues si bien no tiene nada de nuevo para algunos, sé que es útil para muchos.
Mis conferencias encierran la clave de todo, pero no la entregara al lector, porque no puedo ni debo darla masticada para que sólo le quede el trabajo de deglutir, sino velada.
El hombre que no la encuentre es que aún no le sirve ni la merece. Entre mis apuntes he consignado aquí y allá algún párrafo de un autor de mi agrado, omitiendo a veces el anotarlo; si se me han pasado en mis conferencias queda avisado.
Es peligroso para aquellos seres desprovistos de una instrucción sólida, perderse en el misticismo; pero no lo es para el que está acostumbrado a la lectura y estudio de las ciencias positivas.
Si hemos tenido ocasión de ver algo en el mundo psíquico, tenemos el valor suficiente para confesarlo, no para hacer bombo con lo maravilloso, sino para invitar a los hombres de ciencia al estudio de esas fuerzas tan poco conocidas, pero todos los días más aceptadas.
Los hechos que yo relato no son aislados, muchos otros, entre ellos el sabio químico crookes, nos dan cuenta de algunos análogos. ”No sigamos la rutina sin más estudio que la simple lectura de algunos materialistas que niegan todo; no por el hábito de negar, neguemos con ellos.
No tildemos de loco a un hombre que con sinceridad expone los hechos ofreciéndolos como tema de indagación. Cada uno aporta su grano de arena para fomentar la luz; si mis trabajos cumplen con ese cometido”.
En su libro “Logos, Mantram, Magia” Arnoldo Krumm-Heller nos ofrece otro esbozo autobiográfico, dice:
“Yo, que tengo casi medio siglo de estudio en estos asuntos, que tengo los grados más altos de la masonería 3-33-97- que he pertenecido a la sección esotérica de la sociedad teosófica, que soy miembro de más de veinte sociedades secretas, como la O.T.O. y la A.A. en los cuales tengo el último grado, que soy obispo de la iglesia gnóstica, consagrado con ordinal primitivo y anglicano.
Como comendador de la fraternidad rosa cruz tengo conexión con la fraternidad blanca, la jerarquía del invisible, que he pertenecido a la vieja guardia de Papus y Eliphas Levi. Traté personalmente a los principales ocultistas del mundo y declaro que para mí en la vocalización, en el uso de los mantrams y la oración, mediante el despertar de las secreciones sexuales, reside el único camino de llegar a la meta y todo lo demás, que no sea por aquí, es perder lastimosamente el tiempo”.
OBRAS ESCRITAS POR ARNOLD KRUMM-HELLER
1-CONFERENCIAS ESOTÉRICAS (FUERZAS PSÍQUICAS. FUERZAS CÓSMICAS. LA EVOLUCIÓN DEL PLANETA Y DE LAS RAZAS HUMANAS. CURACIÓN DE LAS ENFERMEDADES. PROLONGACIÓN DE LA VIDA POR MEDIO DE EJERCICIOS RESPIRATORIOS)
2-DEL INCIENSO A LA OSMOTERAPIA (HISTORIA Y APORTES PARA UN NUEVO SISTEMA CURATIVO POR MEDIO DE LAS ESENCIAS ODORÍFERAS)
3-EL TATWÁMETRO O VIBRACIONES DEL ÉTER.
4-LOGOS, MANTRAM, MAGIA
5-LA IGLESIA GNÓSTICA
6-BIORRITMO
7-ROSA ESOTÉRICA
8-PLANTAS SAGRADAS
9-LA DOCTRINA SECRETA DE LOS GALLEGOS
10-QUIROLOGÍA MÉDICA
11-ROSA CRUZ (NOVELA INICIÁTICA)
LO EXTERIOR ES TAN SOLO LA REFLEXIÓN DE LO INTERIOR.
« BENITO ARIAS MONTANO »
Mario Roso de Luna, en el libro “De Sevilla al Yucatán”, hace referencia de Arias Montano, en unas marcas que encuentran en un mueble que pudo pertenecerle, la señal dice “Arias Montano, Aracena, 1559”.
Aracena, es la mansión favorita del sabio polígrafo, dueño de ese y otros muebles. Lugar consagrado a su voluntario y ascético destierro, Aracena con su gruta de las maravillas y Alajar, con su peña de la ermita.
En la obra de Menéndez y Pelayo “La Ciencia Española”, hay una referencia al polígrafo extremeño:
El nombre sólo de Arias Montano basta para llevar un siglo, y es por sí tan grande como el de cualquiera de esos luminares de la ciencia moderna que para el señor del Perojo parecen ser las únicas en el mundo. Pero España posee además una serie de cultivadores ilustres de las ciencias bíblicas…
Y sigue añadiendo:
Eran ellos no menos teólogos escolásticos, sino verdaderos filólogos, helenistas, hebraizantes y arqueólogos que habrán estudiado la Biblia en sus fuentes, y que, para interpretarla, aludían a todos cuantos recursos podían suministrarles las ciencias exegéticas de su tiempo.
Arias Montano, es el rey de los escritores españoles, por ello, Mario Roso, decide estudiar su obra, para encontrar al ocultista y al teósofo perseguido por la inquisición e ignorado por los hombres.
Mario Roso, nos recuerda lo que suelen decir los libros acerca del políglota:
Don Benito Arias de Montano, nacido en Fregenal de la Sierra en 1527 y muerto en Sevilla en 1598, es acaso el mayor polígrafo español, a juicio de hombres como Escalígero, Cornelio Lápide, Vossio, Petavio, Covarrubias, Aguirre, Morales, Fabricio y Pedro de Valencia. Su personalidad es hoy más conocida en el extranjero que en su patria, y el lugar de su nacimiento se ha discutido como se discuten los de Homero, Colón y tantos otros.
Por las setenta y ocho odas latinas de su Monumenta Humanae Salutis se le ha parangonado con Horacio como por su carácter de conciliario regio y consultor del obispo de Segovia Martín Pérez de Ayala en el concilio de Trento se le deputó como el sabio entre los más sabios del mismo, y por su Biblia políglota se le ha tenido por igual a san Isidoro de Sevilla, con quien tiene no pocos puntos de contacto. Discípulo de Cuesta, el obispo de León, y compañero de Escoto Eurígena, era un vivo recuerdo del gran Raimundo Lulio, una de las glorias más puras, tanto de la filosofía como de las ciencias de la naturaleza. Místico, en fin, cual todos cuantos en Extremadura se han caracterizado como genios, recibió la palma del martirio moral por la misma mano de aquel terrible malvado que se llamó Castro, y casi por los mismos días que la recibían también los ya citados de nuestra místicas el brocense y fray Luis.
Todo ello y mucho más es el ornamento del profundísimo creador de la biblioteca de el escorial; el hombre de los trece idiomas; el primer poeta laureado en la universidad complutense, el numen titular, por último, de todas estas sierras, si es cierto, como me figuro, que los hombres grandes, después de muertos, renuncian al devachán o cielo y quedan aquí invisibles, conviviendo con sus gentes y lugares más queridos, cual Jesús, después de su resurrección y antes de subir a los cielos, convivió con sus discípulos entrando y antes de subir a los cielos, convivió con sus discípulos entrando en el cenáculo por sus puertas cerradas, saliéndoles al encuentro en los caminos como a Pablo y venciendo sus incredulidades como a santo Tomás…
Podrán rechazarse las reencarnaciones de los hombres, aunque Montano parezca una reencarnación de Prisciliano, san Isidoro o Lulio; pero lo que no puede dudarse es que el autor, nacido de su obra y por su obra, vive en ella siempre, no de otro modo que el logos vive en el universo a quien informa o anima.
Y tanto vive, como decís en la biblioteca de el escorial, al calor de su ciencia nacida, que en ella acaba de revivir en nuestros días por mano de un agustino sabio, el musicólogo P. Luís Villalba, quien al ir a hacer la historia de la biblioteca más rica en heterodoxos que tenemos: hebreos, griegos, árabes, cabalistas y ocultistas; al ir, digo a biografiar a los dos primeros bibliotecarios de aquella octava maravilla del mundo, Fray Juan de san jerónimo y José de Sigüenza, nos ha dado, sin saberlo, la clave de lo que nosotros llamaríamos “un Arias Montano, teósofo y ocultista…”
Este hijo de san Agustín recibió, en efecto, la orden que hoy conserva el real monasterio y biblioteca de san Lorenzo de el escorial el encargo de estudiar la “historia del rey de reyes y señor de señores”, del padre José de Sigüenza, y se encontró con la sorpresa de que toda la obra de este buen fraile del parral de Segovia, que pasó en sus mocedades a el escorial, no era sino la opus magna, de Arias Montano, su maestro, glosada y achicada con la misma torpeza del cuervo de la fábula cuando, para imitar al águila quiso arrebatar un cordero. La obra del padre Villalba, pues, sobre la historia del rey de reyes, de Sigüenza, viene a ser así una biografía del gran Benito, y biografía en la que por cierto abundan datos ocultistas como los que siguen: (apuntes de la obra de P. Villalba, dedicada a don Alfonso XIII, en 1915)
El nombre de Montano suena en buen número de procesos de aquella época, como si fuera el eje de un torbellino desatado entre cuyas vueltas y giros se van enredando nombres y nombres. Arias Montano aparece en la historia más o menos accidentada de ciertas cuestiones como el promotor principal de ellas, como el mentor de los que se lanzaban al estudio de las disputas universitarias, como el maestro o consultor e iniciador de las nuevas ideas que tanta agitación y encono traían a los ánimos. Hubo una época muy viva para todo ello; son éstos o son los otros los que sacan el cuerpo fuera, según los casos; pero siempre al fin aparece Montano, que es quien ha dado unos papeles, o ha sido consultado, o remitido una probación de tal o cual sentir y opinión, o rogado que escriba esto o lo otro, o marcado tal camino, o iniciado tal movimiento, y siempre figura como la autoridad de peso respetable y como el alma de todo.
Montano debió ser uno de esos admirables pedagogos que no sólo saben ocupar el sillón de una cátedra, sino apoderarse del alma de sus discípulos; uno de esos hombres que hacen de la enseñanza una amistad y de la amistad del medio para insinuarse a la inteligencia y en la vida toda del amigo comunicándole toda su alma con la ciencia. Hombres de esta clase suelen contar los discípulos por los amigos, y no acostumbran a tener amigos que no se conviertan en discípulos suyos de algún modo.
En cuanto al asceta y al mártir del “ario del monte”, leamos todavía estos pasajes del padre Villalba, que dicen:
Era este doctor natural de Fregenal, junto a Sevilla, y tenía tanta abstinencia que al día no comía mas que una sola vez, y ésta ni carne ni pescado, sino legumbres, frutas y el caldo de la olla, ahora fuese de carne, ahora de aceite. Su dormir era sobre unas tablas en las cuales ponía una estera y una manta de bernia; su trato y conversación eran los de un santo; su humildad sobrepujaba a la de todos cuantos con él trataban, era tan afable que obligaba a todos a que bien le quisiesen. Los hombres doctos procuraban su amistad, y los caballeros hallaban en él cosas de edificación, y los oficiales, arquitectos, pintores y demás artistas hallaban en él muchas cosas que aprender.
Deseoso Arias Montano de que le dejasen tranquilo en su peña y santuario de Alhájar, con sus libros, con sus meditaciones y con las inspiraciones que en esta gruta y en la entonces desconocida “gruta de las maravillas” de Aracena, recibía me figuro yo de los jinas, quiso renunciar al par el odioso encargo de la biblioteca escurialense, como más tarde renunció a un obispado y otras dignidades, y en 1573 escribía a Zayas, el secretario de Felipe II, desde Amberes: “en lo que toca a mi particular, afirmo a vuestra majestad delante de dios, que soy muy ajeno de ambición de dignidades, ni de otros estados, y que el mayor que hasta ahora he deseado siempre ha sido el tornarse a mi peña, porque jamás me ha pasado por el pensamiento escoger oficio, sino dejar a dios el arbitrio entero de mí y de mis cosas que sé que él solo sabe y puede darme lo que he menester para mí salvación, que es lo que más deseo…
Ya vuestra majestad oyó y vió en España lo que acerca de esto algunos doctos y temerosos de dios me decían y escribían; en Italia ha sido muy mayor la batería que sobre esto me han dado, y muchos de Francia…, y ahora vea que comienza en Alemania los católicos y doctos que allí hay, a combatirnos por su parte… y sepa aquí entre nosotros, que amén de los demás motivos e impulsivos que he tenido, que la segunda vez que le hablé me dijo que más servicio haría a dios y a la iglesia con la pluma en la mano que con cuantos negocios hubiesen en el mundo, y nuca se me ha quitado de la imaginación esta sentencia y lo que me añadió sobre ella…
Como ocultista superior, en fin, que era, desafió rigores inquisitoriales, ora manifiestos, como los de León de Castro, ora peores por solapados, como los del fallo del Padre Mariana, quien, aparentando quitar la razón a Castro, no hizo sino algo peor, meter el puñal hasta el pomo en el atribulado pecho del bendito Benedicto, cuando éste, como Job, clamaba al rey: “o vuestra majestad me echa del reino, o dios me echará de él y de la vida”.
Hay en los primeros libros de la biblioteca de el escorial, un sello ocultista, referencia que encuentran leyendo la obra titulada “historia del rey de reyes” en la pagina 105.
El padre fray Juan de san Jerónimo, primer bibliotecario de el escorial, dice en sus memorias:
“en primero de marzo de 1577 años por mandato del rey nuestro señor vino a este monasterio el doctor Benedicto Arias Montano, capellán de su majestad y comendador de la Orden de Santiago, etc., a visitar, expurgar y ordenar la librería real de san Lorenzo, como persona que tiene las partes necesarias para empresa tan principal y de tanta confianza como es ésta.
Y las cosas que concurrieron en este doctor fueron el ser muy buen letrado y gran teólogo, y muy visto en todo género de ciencias y lenguas hebrea y caldea, griega y latina, siriaca y arábiga, alemana, francesa y flamenca, toscana, portuguesa y castellana, y todas las sabía y entendía como si en estas naciones se hubiera criado.
Este doctor fué el que, por mandato de su majestad el rey don Felipe nuestro señor, fue a Flandes a imprimir la Biblia regia de cinco lenguas, en Amberes, por plantino impresor, como se entenderá por ella y por los prólogos que allí escribió…el fundamento y principio, pues, de aquella fue de la misma librería del rey don Felipe II. Guardé yo un índice de sus libros, y tenémosle ahora en la librería, como prenda importante en que de su misma mano están rayados y notados los libros que nos iba dando al principio, donde, entre otras cosas que vi notando en las primeras hojas blancas, dice así: “los libros de mano y de más importancia por lo que en ellos se verá, que se enviaron a san Lorenzo para que allí los tengan a gran recado en la sacristía con las cosas más preciosas, están señalados en la margen primera del catálogo con esta señal infinito=5.”
Esta signatura a que alude aquel primer bibliotecario está corroborada por la propia observación del padre Villalba, quien, al lamentarse de que no se encuentre hoy ni rastro de la clasificación por lenguas y facultades que hizo Arias Montano de la primitiva biblioteca de el Escorial, añade estas sugestivas palabras:
“sin embargo, fruto innegable de la dirección de Arias Montano…es el catálogo de los libros escritos a mano por mandato de su majestad, año de 1577. En este catálogo, que tiene huellas de haber sido tocado ligeramente por las llamas del incendio grande que tan enormes daños causó en esta biblioteca, parecen verse entre otras correcciones y añadiduras de la propia mano de Montano…otra cosa se nota en este catálogo, y es que aparecen señales semejantes a las que Sigüenza refiere tener el catálogo de Felipe II”.
Todos los compañeros de Mario Roso de Luna, dan con el sello ocultista, infinito igual a cinco, es decir, el infinito igual a la pentalfa, a la estrella de cinco puntas o pentágono regular estrellado que detuvo a Mefistófeles cuando acudió a la evocación brujesca del doctor fausto…
Lo que quiere decir, en fin, al modo hebraico, leyendo de derecha a izquierda: ¡la mente es infinita!
Aracena, cabeza de las diez y ocho aldeas del principado de su nombre, es un país de ascetas, puesto que aquí vivió también como un asceta a fines del siglo XVI el sapientísimo Arias Montano.
El sabio se refugió en Aracena y creó en la iglesia carmelita de san Pedro una cátedra de latinidad, dotándola de bienes propios. Perdidas hoy dichas rentas, sólo queda una casa en la calle que lleva el nombre del fundador.
Se dice que Arias Montano recibió el bautismo de manos del presbítero Ruiz González Granero, en la iglesia de santa Catalina, de Frenegal (Badajoz), pero también es muy cierto que Aracena le recibió como a un hijo, y en la peña de los ángeles, de esta feligresía, según Rodrigo Silva, quiso retirarse del mundo, pero no han faltado críticos que disputen a Frenegal tamaño honor.
En 1580, la gran esterilidad y falta de trabajo, hizo que muchos pobres acometieran contra los sepulcros hebreos.
En varios sepulcros, fueron hallados libros hebraicos, los cuales fueron casi todos recogidos por las muchas personas cultas que había en la ciudad y entregados al doctor Arias Montano, cuya reputación de sabio y de orientalista le hacían bien acreedor a esta preferencia.
El hebraísmo de Arias Montano era muy natural, antes y después de conocer el tesoro de tales libros, tal vez estos papeles pudieron influir en Montano de un modo decisivo, iniciático.
Consiguió hacerse con una gran cantidad de libros. Traídos muchos de ellos, cerca de trescientos volúmenes adquiridos en breda y haustrat, por montano, custodiados, nada menos por la escuadra que trajo de retorno al Duque de Alba. Libros todos, como de costumbre expurgados, dejando tan solo los libros que no fueran de magia o cábala, en el recién alzado templo de el Escorial.
Vémosle por última vez en el escorial en 1592 y luego en Aracena y Sevilla, para morir en esta última ciudad en 1598.
EL NOVENTA Y NUEVE POR CIENTO DE LOS PENSAMIENTOS HUMANOS SON VAGOS, ERRÓNEOS, NEGATIVOS Y PERJUDICIALES.
« CAGLIOSTRO»
Cagliostro, el Gran Maestro Cagliostro, nada tiene que ver con el personaje que describe Alejandro Dumas en su obra, Vida de Giuseppe Balsamo, ni con el personaje inventado por la Inquisición para desprestigiar al Gran Maestro.
Muchas personas que le había conocido y que incluso, en algunos momentos, fueron sus discípulos, cuando llegó el momento terrible del calvario del Maestro en manos de la Inquisición, dijeron, lo mismo que a Jesús le dijo la muchedumbre: "Donde están tus poderes, por qué no los utilizas para liberarte y para evitar tus sufrimientos" sin comprender que Cagliostro conocía la ley oculta y que se entregaba por completo a ella.
Se supone que Cagliostro fue hijo del Gran Maestre de la Orden de Malta, llamado Melo, y se sabe que su maestro fue Althotas, el cual le inició y le introdujo en los Grandes Misterios, sirviéndole como introductor en la Iniciación Psíquica que Cagliostro tuvo en la Gran Pirámide de Egipto, en la que recibió su Iluminación.
Cagliostro viajó extensamente por toda Europa y por Oriente y por donde pasó siempre fue reconocido por su gran generosidad y elevado espíritu.
Cuando le preguntaron por qué derramaba tantas bendiciones sobre los seres humanos, a los que amaba por encima de todo, desprendiéndose de su conocimiento y riquezas en favor de ellos, curando a los enfermos, y asistiendo a los necesitados, Cagliostro respondió: "Siempre se debe avanzar, siempre se debe sembrar y dejar a los demás que recojan la cosecha".
Cagliostro, como Alto Iniciado que era, se consideraba un hermano con todos independientemente de que fuesen ricos o pobres, ilustrados o ignorantes, árabes o franceses porque según declaró: "No soy de ninguna época y de ningún lugar, y más allá del espacio y del tiempo, mi ser espiritual vive su eterna existencia. Si me sumerjo en mi pensamiento remontándome en el curso de las edades, si extiendo mi espíritu hacia un modo de existencia alejado de aquel que percibís, me convierto en aquel que deseo ser. Participando conscientemente del Ser Absoluto arreglo mi acción según el medio que me rodea. Mi nombre es aquel de mi función, pues soy libre; mi país, aquel donde fijo momentáneamente mis pasos. Poned fecha de ayer si lo deseáis, rehusando acordaros de años vividos por ancestros que os fueron extraños, o del mañana, por orgullo ilusorio de una grandeza que jamás será vuestra, yo soy aquel que Es".
Su generosidad era tal que fue capaz de, noche tras noche, en la época en que estuvo encarcelado en Francia por el asunto del collar de diamantes, al cual haremos referencia más tarde, salía de su celda y por un pasadizo secreto acudía a la llamada de aquellos que le necesitaban y a los cuales ayudaba y curaba ya que, por ser de condición humilde, nadie socorría. Cagliostro era un emisario de la Gran Hermandad Blanca y debía cumplir una misión de transformación en el seno de la sociedad de su época.
El fue quien, dentro de las sociedades iniciáticas de su época, movió los hilos para que si el proceso de transformación no se producía naturalmente, lo hiciese de una manera enérgica.
Desgraciadamente aquellos que se encontraban en disposición, y que tenían el poder necesario, para permitir la transformación de la sociedad, es decir: los nobles y el clero, no se resignaron a perder sus privilegios compartiéndolos con el pueblo y ello dio lugar a la Revolución Francesa.
Cagliostro fue un Iniciado de primera magnitud y todas las Ordenes Iniciáticas de su época, así lo reconocieron dispensándole honores solo reservados a los más elevados. Fue iniciado en el Rito de Swedenborg, fue amigo de Martinez de Pasqually quien le introdujo en su Orden de los Caballeros Elegido Cohen, donde le dispensó el Grado más Alto, el Grado secreto de los Reau Croix. Colaboró con Willermotz, y con Louis Claude de Saint Martin, fue Gran Maestro del Rito Escocés, y Gran Maestro del Rito de los Filaletas, así como codificador y Gran Copto del Rito Egipcio.
Conoció y colaboró con el Conde de Saint Germain, que estaba encargado de preparar la transformación pacífica y natural de la sociedad y, al fracasar este, puso en marcha la fase operativa que habría de conducir al gran estremecimiento social que constituyó la Revolución Francesa.
Incluso se asegura que fue iniciador de un joven teniente, de origen corso, llamado Napoleón, que llegó a ser el emperador de Francia y agente activo de la exportación de las nuevas ideas por toda Europa y por todo el mundo occidental.
Su gran conocimiento, cultura, refinamiento, y encanto, le llevó a frecuentar los salones más distinguidos de Francia donde, al principio de su misión, despertó la envidia de algunos nobles quienes trataron de burlarse de él por medio de una farsa. Se cuenta que cuando estaba curando ante un auditorio de gente ilustre, se presentaron tres mendigos que le pidieron que les curara de la sordera, de la ceguera, y de un mal en la piel; Cagliostro accedió a ello y les dijo que podían salir de allí que estaban curados. Ante el estupor y la risa general, los supuestos mendigos se despojaron de sus harapos apareciendo ante todos como lo que eran, unos nobles, jóvenes ociosos, que querían "desenmascarar" a quien, para ellos, era un impostor.
Ante aquella burla Cagliostro declaró con voz solemne: "Recordad que lo que no habéis permitido que os diera, os lo puedo retirar", después de ello los jóvenes empezaron a gritar porque uno de ellos se había quedado sordo, el otro ciego, y el otro se retorcía de los picores en su piel. Cagliostro, siempre generoso, les perdonó y los jóvenes volvieron a la normalidad huyendo despavoridos. Desde entonces nadie se tomó a broma los poderes curativos de Cagliostro.
Su amistad con el Cardenal de Rouhan, quien había sido estafado haciéndosele creer que debía comprar un collar de diamantes para la reina María Antonieta de Francia, fue motivo para que se le involucrara en el llamado "asunto del collar" que constituyó un escándalo en aquella época y que, de alguna manera, precipito los acontecimientos que desembocaron en la Revolución Francesa. Cagliostro fue encarcelado y, aunque tuvo todas las oportunidades para escapar, permaneció en prisión en espera de juicio sabiendo que la justicia resplandecería al final, y convencido de que su misión entre los hombres aún no había terminado.
Se relatan muchos hechos curiosos del juicio a Cagliostro como que las actas de acusación se borraban a la vista de los acusadores que las leían y, en su magistral alocución de defensa, Cagliostro declaró: " Como el viento del Sur, como la brillante luz del Mediodía que caracteriza el pleno conocimiento de las cosas y la comunión activa con Dios, voy hacia el Norte, hacia la bruma y el frío, abandonando, por todas partes a mi paso una parcela de mi mismo, abandonándome, disminuyéndome en cada estación, más dejándoos un poco más de claridad, un poco más de calor, un poco más de fuerza, hasta que sea parado y fijado definitivamente el fin de mi carrera, en la hora en que la Rosa florezca sobre la Cruz. Yo soy Cagliostro".
Nunca se le perdonó que fuese un impulsor de la Luz, y le atacaron por su lado más débil que era el amor que tenía por su esposa, Lorenza Feliciani, quien, a pesar de su bondad, encanto, e ingenuidad, fue convencida por los miembros de la Inquisición haciéndole creer que su esposo era un representante del diablo, lo que le hizo flaquear sirviendo, de esta manera, a los sucios propósitos del Santo Oficio que despacharon correos por toda Europa con historias fantásticas, inventándose la figura de Giuseppe Bálsamo, para desacreditar al Maestro.
Incomprensiblemente ante los ojos de los profanos, pero de acuerdo con una afirmación que había hecho anteriormente y que decía: "Un amor que me atraía hacia toda criatura de forma impulsiva, una irresistible ambición, un sentimiento profundo de mis derechos sobre los seres del cielo y de la tierra, me impulsaba y me arrojaba hacia la vida", Cagliostro viajó a Roma poniéndose así al alcance del brazo de la Inquisición.
Fundó un Logia en Roma, a la cual pertenecieron personas muy selectas; pero un traidor, un capuchino llamado Francesco de San Maurizio, quien era un espía y un agente del Santo oficio, le delató y proporcionó las pruebas, verdaderas o falsas, que permitieron su arresto y encarcelamiento.
Cagliostro sabía lo que le iba a acontecer, de hecho, el mismo se había metido en las fauces del lobo de manera deliberada, el sabía que el inmenso privilegio que le había sido concedido de servir a la Humanidad habría de pagarlo a un precio altísimo. La ley oculta establece que cuando una persona revela a los demás las cosas más sagradas y las leyes más elevadas del Universo, se hace responsable del uso que de ellas hagan sus alumnos y, para comprender con propiedad todo lo que él había enseñado, sin que fuese utilizado inadecuadamente, habría que tener la talla espiritual y la comprensión que poseía Cagliostro, alturas a las cuales no llegaban ninguno de sus alumnos.
Fue encarcelado y torturado en el Castillo de Santangelo, y llevado a juicio donde fue acusado, entre otras cosas por medio de una declaración arrancada bajo tortura a su esposa, de que adoraba al diablo y que blasfemaba del nombre del Señor.
Fue obligado, lo mismo que en la antigüedad lo habían sido el conde Raimundo VI de Tolosa, y el Gran Maestre de la Orden de los Templarios, Jacques de Molay, a presentarse con ropas de penitente ante la iglesia de Santa María, y abjurar de todos sus errores. Pero a pesar de su sufrimiento, de sus penitencias, de la tortura a la que fue sometido, Cagliostro no fue perdonado y se le encerró en la fortaleza de San Leo donde prácticamente fue enterrado en vida.
La Revolución Francesa ya había estallado y las tropas francesas que extendían por Europa los ideales de libertad, igualdad, fraternidad, se encontraban ya en Francia por lo que para evitar que Cagliostro fuese liberado, fue estrangulado en su celda el día 28 de agosto de 1.795.
Una leyenda dice que Cagliostro no murió, sino que el cadáver encontrado en su celda era el de un monje que iba a reconfortarle espiritualmente. Sea como sea, lo importante fue la obra que realizó y que perdurará a través de los siglos.
Quienes quisieron borrar su memoria ya están olvidados, pero él, Cagliostro, permanecerá en el recuerdo de muchísimas generaciones.
SER CARITATIVOS. CUANDO CRITICAMOS LA RELIGIÓN DE OTROS, PECAMOS CONTRA LA CARIDAD CRISTIANA. CULTIVAD EL RESPETO Y LA VENERACIÓN. RESPETAD LAS CREENCIAS AJENAS. RESPETAD LA RELIGIÓN DE TU PRÓJIMO. NO TRATES DE OBLIGAR A OTROS A QUE PIENSEN COMO TÚ. NO CRITIQUES. RECUERDA QUE CADA CABEZA ES UN MUNDO. NO PEQUES MÁS CONTRA LA CARIDAD DEL CRISTO. LA HUMANIDAD SE DIVIDE Y SE SUBDIVIDE EN GRUPOS. CADA GRUPO NECESITA SU SISTEMA ESPECIAL DE ENSEÑANZA. CADA GRUPO NECESITA SU ESCUELA, SU RELIGIÓN, SU SECTA.
« CARL GUSTAV JUNG»
Carl Gustav Jung (1875-1961) es una de las figuras más importantes de la psicología transpersonal así como uno de los sinólogos más considerados de este siglo (tanto en el campo de la mitología como en lo que respecta a la interpretación de los sueños) y un gran conocedor de corrientes esotéricas como el Gnosticismo cristiano, el Tantra, el Taoísmo, el I-Ching y la Alquimia.
Entre 1912 y 1919, tras separarse de Freud, Jung fue sujeto -más paciente que activo, al parecer- de una irrupción casi incontrolable de imágenes provenientes de lo que él denominaría Inconsciente Colectivo, que fueron, en sí, la "materia prima" que, en opinión de su secretaria personal, Aniela Jaffe, "hizo posible la producción intelectual a la que se dedicó durante el resto de su vida".
Buscando antecedentes históricos a lo que le estaba aconteciendo y a las intuiciones "psicológicas" a las que estaba llegando, Jung se adentró, entre 1918 y 1926, en el aparentemente caótico mundo simbólico del Gnosticismo cristiano. Posteriormente encontraría su base de apoyo histórico en la Alquimia, hasta el punto de que estaba convencido de que su Psicología Analítica enlazaba directamente con la Alquimia y que su método "psicoterapéutico" y revitalizador de símbolos, denominado "Imaginación Activa", era una especie de método mejorado de la "Imaginatio vera et no phantastica" del Opus alquimista.
En 1928 le llegó a sus manos un libro de alquimia china que le sirvió para correlacionar su búsqueda interior con la de los alquimistas. Esta obra se llamaba El Secreto de la Flor de Oro, cuya tradición oral se remontaba al siglo VIII de nuestra era. "Yo devoré prácticamente el manuscrito, pues su contenido vino a corroborar inesperadamente mis ideas sobre el mandala y la circunvalación alrededor de un centro. El contacto con esa obra puso fin a mi aislamiento, pues a través de sus páginas logré conocer a mis precursores ideológicos y relacionarme con ellos", confesaría en sus memorias.
A partir de entonces Jung se sumergirá en la Alquimia, llegando a tener una de las colecciones de libros e infolios más importantes del mundo, con más de doscientos títulos. Casi toda esta biblioteca alquimista la tenía ya en su posesión en 1940. Su conocimiento del latín y del griego le facilitaron la lectura y estudio concienzudo de tales textos. "Las experiencias de los alquimistas eran mis propias experiencias y su mundo era, en cierto sentido, mi propio mundo", confesaría.
Su primera exposición pública sobre los paralelismos encontrados entre su Psicología Analítica y la Alquimia los dio a conocer en dos conferencias pronunciadas en sendos congresos de Eranos, en Ascona (Suiza): "Los símbolos oníricos del Proceso de Individuación" y "Los conceptos alquimísticos en torno a la salvación", que son la base sobre la que gira su ensayo Psicología y Alquimia.
Además de los libros citados, las referencias alquimistas en la obra junguiana se encuentran en casi todas sus obras, destacando especialmente su prólogo en El secreto de la Flor de Oro (1929), en el que incide sobre el Proceso de Individuación y el arquetipo del mandala, y en "Simbología del Espíritu" (1948), en el que se detiene sobre todo en el simbolismo del Mercurio Filosofal (publicado en Fondo de Cultura Económica).
NO DEBEMOS CONFUNDIR LA VERDAD CON LAS OPINIONES.
« CONFUCIO»
Filósofo, teórico social y fundador de un sistema ético - más que religioso - que ha llegado hasta nuestros días, Kung-tse (Confucio, para occidente) vivió en la China feudal hace 2.500 años, entre el 551 y el 479 a. C.
Sus orígenes eran muy humildes, pero desde joven mostró una gran inclinación por los libros antiguos y, con el tiempo, desempeñó una alta posición como funcionario del estado de Lu, en la actual provincia de Shang-tung.
Por la amplitud y profundidad de su sabiduría, pronto llegó a ser conocido como Kung el Sabio (Kung-Fu-Tsu, que los misioneros escribieron como Confucio), pero esa nombraría no impidió que una intriga política le obligara a exhibirse y a peregrinar durante trece años de una corte a otra, intentando persuadir a los monarcas de que adoptaran sus ideas sobre la justicia y la convivencia en armonía.
Decepcionado, acabaría refugiándose en la enseñanza y reuniendo a su alrededor a numerosos discípulos, con los que recogió y sistematizó los cinco grandes textos de la tradición china: El célebre Yi-King o Libro de las Mutaciones, el Chu-King o Canon de la Historia, el Chi-King (Libro de las Canciones), el Li-Ki (Libro de los Ritos) y los Chun-Ching o Anales de primavera y otoño.
Las enseñanzas de Confucio, que han llegado hasta nosotros gracias a sus alumnos, se hayan reunidas en los cuatro libros clásicos. Lejos de la mística y de las creencias religiosas, el confucionismo se propone como una filosofía práctica, como un sistema de pensamiento orientado hacia la vida y destinado al perfeccionamiento de uno mismo. El objetivo, en último término, no es la "salvación", sino la sabiduría y el autoconocimiento.
Primer Libro Clásico: (Ta-Hio o Gran Ciencia) atribuido al nieto de Kung-Tse y dedicado a los conocimientos propios de la madurez.
Segundo Libro Clásico (Chung-Yung o Doctrina del Medio) que trata de las reglas de la conducta humana, del ejemplo de los buenos monarcas y la justicia de los gobiernos.
Tercer Libro Clásico (Lun-Yu o Comentarios filosóficos) también conocido como Analectas que resume de forma dialogada lo esencial de la doctrina de Kung-Tse.
Cuarto Libro Clásico (Meng-Tse o Libro de Mencio) compuesto por su mas destacado seguidor, que vivió entre los años 371 y 289 a. C.
EL AMOR, EN SÍ MISMO, ES ALGO DIVINO. MIREMOS NOSOTROS AL CISNE; EL CISNE KALA HAMSA ES EL SÍMBOLO DEL AMOR: ÉL VUELA SOBRE LAS AGUAS DEL LAGO DE LA VIDA; UN PAR DE CISNES, EN ALGÚN LAGO, ¡CUÁN BELLO ES! CUANDO UNO DE LA PAREJA MUERE, EL OTRO SUCUMBE DE TRISTEZA.
« GHANDI »
Toda su vida fue una búsqueda espiritual incesante. Y de estas experiencias obtuvo la fuerza necesaria para dedicarse a la política y por medio de la no-violencia (A-himsa) consiguió derrotar al poderoso y arrogante pueblo inglés y sacar de la esclavitud a toda una nación, la India.
Nunca le gustó el título de "Mahatma" (Alma Grande), con frecuencia le causó pesar y nunca sirvió para halagar su vanidad, ya que él mismo reflexionaba en sus limitaciones. Tenía un solo objetivo, una sola meta:
"... LO QUE QUIERO ALCANZAR, EN LO QUE ME HE ESTADO ESFORZANDO EN ESTOS ÚLTIMOS 30 AÑOS ES EL PERFECCIONAMIENTO DE MI MISMO, PARA MIRAR A DIOS CARA A CARA, PARA ALCANZAR EL MOKSHA (SALIRSE DE LA LEY DEL ETERNO RETORNO)..."
Perseguía este fin para bien de los demás, el creía que lo que un hombre puede conseguir, lo pueden lograr todos. Por eso publicaba todos sus logros, no para enorgullecerse sino para que sirvieran a la humanidad. Guardándose para si mismo y para su Ser las experiencias más íntimas.
En sus libros, relataba solamente aquello que pudiera ser comprendido por niños y ancianos, escribía para todos los niveles y para todas las edades.
Gandhi revisaba sus actuaciones constantemente, buscándose asimismo, examinando y analizando cada situación psicológica, consiguiendo unos resultados que aplicaba posteriormente en sus actos, que tenían que satisfacer no solo a su razón, sino también su corazón.
Toda su vida sacrificó lo más querido y estaba dispuesto a dar hasta su propia vida si era necesario, como al final sucedió. La vida de Gandhi no fue monótona ni vacía, sino plena de experiencias que realmente merecieron la pena. Descubrió en la humildad un instrumento indispensable en su búsqueda de la verdad:
“... QUIEN BUSQUE LA VERDAD DEBE SER TAN HUMILDE COMO EL POLVO. EL MUNDO APLASTA EL POLVO BAJO SUS PIES, PERO EL QUE BUSCA LA VERDAD, HA DE SER TAN HUMILDE QUE INCLUSO EL POLVO PUEDA APLASTARLO. SOLO ENTONCES, Y NADA MAS QUE ENTONCES OBTENDRÁ LOS PRIMEROS VISLUMBRES DE LA VERDAD..."
Por ello Gandhi nunca omitió ninguno de los errores que cometió a lo largo de su vida, los expuso abiertamente. Gandhi nació en Porbandar el 2 de Octubre de 1869, bajo el signo de libra. Era el menor de cuatro hijos. Su padre Kaba Gandhi, era miembro de la corte de Rajasthanik y primer ministro. Era un hombre sincero, valiente y generoso jamás tuvo ambición de riquezas, carecía de toda educación, salvo de la experiencia de la vida, que le permitió dirigir a centenares de hombres. Su educación religiosa era escasa, solo en sus últimos años comenzó a leer el Gita.
Su madre, dejó una tremenda huella psicológica, era profundamente religiosa, solía formular los votos más duros y mantenerlos sin flaquear. Ni tan siquiera la enfermedad constituía motivo suficiente para que dejara de cumplir sus promesas. También solía hacer bastantes ayunos.
Gandhi aprendió de la fuerza de su madre y de la inteligencia práctica de su padre; ambas cualidades le serían de gran utilidad en numerosas ocasiones.
Gandhi se consideraba a si mismo un estudiante mediocre en la escuela primaria. Era muy tímido y solitario. Según él jamás consiguió aprender el arte de copiar. Fue incapaz ya desde muy pequeño de mentir porque para el era fundamental el respeto hacia sus progenitores y maestros. Consideraba un deber no ejercer ningún tipo de crítica contra nadie.
A los 12 años le impresiono bastante una obra de teatro "Harishchandra" que conquistó su corazón, Harishchandra era un iniciado que buscaba constantemente la verdad y tenía que pasar por numerosas pruebas en esa búsqueda. La obra le obsesiono tanto que el quería ser como ese personaje de ficción.
No pudo escapar a las costumbre hindúes de matrimonios a temprana edad y por motivos económicos sus padres decidieron realizar una triple boda. La de su hermano, la de su primo y la suya, cuando sólo contaba con la edad de trece años.
Para Gandhi esto solo supuso el llevar hermosas ropas, ricos banquetes y una niña desconocida para compañera de juegos infantiles. Ni siquiera se imaginó que un día criticaría a su padre por haberlo casado siendo un niño. Entonces todo le pareció justo, adecuado y grato. Y todo cuanto hizo su padre le pareció estar por encima de cualquier reproche.
Gandhi tenía la misma edad que su esposa pero no tardó mucho en asumir el mando en su matrimonio. A esta edad estudiaba en el instituto y siguió haciéndolo después de casado.
Influenciado por uno de sus amigos Gandhi creyó que el secreto de la dominación de los ingleses sobre los hindúes, residía en sus costumbres carnívoras, que los hacía más fuertes y altos. Y contradiciendo sus más arraigadas tradiciones, realizó durante un año, una serie de experimentos culinarios, probando toda serie de platos a base de carne. El sabía que mentía a sus padres y que si estos llegaban a enterarse de la verdad, sufrirían profundamente, por lo tanto se dijo:
"...AUN CUANDO ES ESENCIAL COMER CARNE Y TAMBIÉN IMPLANTAR "LA REFORMA" EN TODO EL PAÍS, ENCARAR Y MENTIR A LOS PROPIOS PADRES ES PEOR QUE NO COMER CARNE. POR TANTO, MIENTRAS ELLOS VIVAN NO DEBO HACERLO. CUANDO DEJEN DE EXISTIR Y YO TENGA LIBERTAD ABSOLUTA COMERÉ CARNE ABIERTAMENTE. PERO HASTA ESE MOMENTO, ME ABSTENDRÉ TOTALMENTE..."
Gandhi antepuso la obediencia y el respeto a sus padres a sus convicciones religiosas y morales.
A la edad de 15 años, Gandhi cometió un delito: robó un pedacito de oro de un brazalete de su hermano, para pagar una deuda que éste había contraído. Esto provocó un gran daño moral en su interior y decidió escribirle a su padre una confesión de arrepentimiento. Solicitando incluso un castigo. La reacción de su padre fue la primera gran lección de "A-himsa” para Gandhi:
"... YO HABÍA SUPUESTO QUE SE ENFURECERÍA, QUE SE GOLPEARÍA LA FRENTE Y ME DIRIGIRÍA PALABRAS DURAS. PERO PERMANECIÓ ASOMBROSAMENTE EN PAZ Y YO CREO QUE SE DEBIO A LA PUREZA Y SINCERIDAD DE MI CONFESIÓN..."
A la edad de 16 años, Gandhi dividía su tiempo en cumplir sus deberes escolares y en cuidar de su padre enfermo, al cual profesaba un profundo respeto y cariño.
Durante la enfermedad de su padre, acostumbraba a escuchar la lectura del Ramayana, lo cual dejó en el una profunda huella. Y como creía que las impresiones que se reciben en al niñez echan profundas raíces en al naturaleza humana, lamentó no haber tenido la fortuna de escuchar más libros de esta clase, durante este período. No obstante esto le sirvió para tener tolerancia con todas las ramas del hinduismo y religiones hermanas, aunque no implicaba que tuviera fe en ellas.
Sin embargo arraigó en él la convicción de que la moralidad es la base de todo en la vida y de que la verdad es la sustancia misma de toda moral. En esa época, la verdad se convirtió en su único objetivo y el precepto "devuelve bien por mal", en su principio rector. Una estrofa gujaratí se adueño de su corazón y de su inteligencia:
"...POR UN CUENCO DE AGUA DAD UNA RICA COMIDA, ANTE UN SALUDO AMABLE INCLINAOS CON FERVOR, POR UN SIMPLE PENIQUE PAGAD CON ORO VOS; SI LA VIDA OS SALVAN, LA VUESTRA NO REHUSEIS.
OBSERVAD ASI DE LOS SABIOS SUS PALABRAS Y ACCIONES, CADA PEQUEÑO SERVICIO POR DIEZ OS SERA RECOMPENSADO.
EL REALMENTE NOBLE SABE QUE TODOS LOS HOMBRES SON UNO SOLO Y DEVUELVE CON JUBILO EL BIEN POR EL MAL QUE LE HUBIERAN HECHO..."
El 4 de diciembre de 1887, a la edad de 18 años, Gandhi salía de Bombay rumbo a Inglaterra con el fin de estudiar abogacía. Tuvo que prometer a su madre que no comería carne, que no bebería alcohol y que no estaría con mujeres. Con el apoyo económico de su hermano y algunas recomendaciones partió rumbo a ese desconocido y lejano país.
A su llegada, tuvo que adaptarse a las costumbres y normas sociales inglesas. Le resultó difícil cumplir la promesa de no comer carne, pues todo el mundo parecía empeñado en que quebrantara su decisión.
Mientras vivió con una familia inglesa, su auto-consideración le hizo pasar hambre, pues le daba vergüenza decir que le sirvieran más comida. Daba grandes caminatas y empezó a frecuentar restaurantes vegetarianos y a leer diversos libros sobre el tema, lo que le convirtió al vegetarianismo por convicción propia.
Llevaba una contabilidad muy estricta, pues hacía balance cada noche y tuvo que reducir sus gastos a la mitad: cambiaba a menudo de alojamiento y acabó cocinándose algunas de sus comidas, lo que le ahorró tiempo y dinero.
A medida que profundizaba en sí mismo, sentía la necesidad de cambiar tanto externa corno internamente. Lo que le indujo a modificar su forma de vivir. Fue elegido miembro de la Comisión Directiva de la Sociedad Vegetariana pero nunca intervino en ninguna de sus reuniones a causa de su timidez. Solo en Sudáfrica comenzó a vencer esa timidez, aunque jamás logró superarla totalmente:
“... MI CONGÉNITA TIMIDEZ LA CONSIDERO UNA VENTAJA... EL MAYOR BENEFICIO CONSISTE EN QUE GRACIAS A ELLO HE APRENDIDO A ECONOMIZAR PALABRAS. HE CONTRAÍDO EL HÁBITO DE RESTRINGIR MIS PENSAMIENTOS. Y PUEDO ASEGU- RAR QUE RARA VEZ SE ESCAPA UNA PALABRA DE MI PLUMA O DE MI BOCA QUE NO HAYA SIDO MEDITADA... LA EXPERIENCIA ME HA ENSEÑADO QUE EL SILENCIO ES PARTE DE LA DISCIPLINA ESPIRITUAL DE UN CULTOR DE LA VERDAD. LA TENDENCIA A EXAGERAR, ASUPRIMIR O MODIFICAR LA VERDAD, SEA VOLUNTARIA O INVOLUNTARIAMENTE, ES UNA DEBILIDAD NATURAL EN EL HOMBRE, POR ESO ES NECESARIO EL SILENCIO, PARA SUPERAR ESE DEFECTO. UN HOMBRE DE POCAS PALABRAS, RARA VEZ DICE ALGUNA IRREFLEXIBLEMENTE, PUES MIDE Y SOPESA CADA UNA DE ELLAS... DUDO QUE LA CHARLATANERÍA PUEDA PROPORCIONAR BENEFICIO ALGUNO A LA HUMANIDAD. NO ES MAS QUE PÉRDIDA DE TIEMPO. MI TIMIDEZ HA SIDO EN REALIDAD MI ESCUDO Y MI CORAZA. ME HA PERMITIDO DESARROLLARME. ME HA AYUDADO A DISCERNIR LA VERDAD..."
Cuando llevaba casi dos años en Inglaterra, conoció a dos teósofos que le invitaron a que les leyera la versión original del "Gita", escrita en sánscrito y aunque sus conocimientos de sánscrito eran escasos, con- fiaba en entender el original. Los versos del segundo capítulo le causaron honda huella:
"...CUANDO ANALIZABA EL OBJETO DE LOS SENTIDOS SE ADVIERTE QUE DE ELLOS BROTA LA ATRACCIÓN; Y DE LA ATRACCIÓN NACE EL DESEO, QUE A SU VEZ INFLAMA LA FIERA PASIÓN. LA PASIÓN ALIMENTA LOS VICIOS Y, ENTONCES LA MEMORIA QUEDA TRAICIONADA, DEJA QUE SE AUSENTEN LOS PROPÓSITOS NOBLES Y MINA EL ESPÍRITU. HASTA QUE LOS BUENOS PROPÓSITOS, EL ESPÍRITU Y EL HOMBRE, ESTÁN DEFINITIVAMENTE PERDIDOS..."
El hombre que se esfuerza por satisfacer sus deseos nunca puede encontrar la paz. Gandhi, pacientemente dejaba pasar el incesante fluir de los deseos sin perturbarse, a fin de liberarse de ellos y también entendió que quien renuncia a todo sentido de propiedad empieza a vislumbrar el camino que le conducirá a la felicidad.
El Bhagavad Gita, encierra en sí mismo toda esencia del conocimiento védico siendo uno de los Upanisads más importantes del conocimiento sagrado de la India.
Gandhi, tenía al Gita como un tesoro inapreciable y como el libro por excelencia para el conocimiento de la verdad. Gandhi conoció a Madame Blavatsky y a la señora Besant, pero sus amigos teósofos no lograron que se uniera a esta sociedad esotérica. Leyó: La Clave de la Teosofía de Blavatsky y este libro le estimuló a leer otros libros sobre el hinduismo. De la lectura de la Biblia, le gustó sobre todo el Nuevo Testamento, y en especial el Sermón del Monte, los versículos:
"...MAS YO OS DIGO: NO RESISTÁIS AL MAL, ANTES, A CUALQUIERA QUE TE HIERE EN TU MEJILLA DIESTRA, VUELVELE TAMBIÉN LA OTRA; Y AL QUE QUISIERE PONERTE A PLEITO Y TOMARTE TU ROPA, DÉJALE TAMBIÉN LA CAPA...”
Estas lecturas estimularon su anhelo de estudiar otros grandes Maestros de la Religión. Un amigo le recomendó: Los héroes y el culto de los héroes de Carlyle. Leyó el capitulo sobre el héroe como profeta y aprendió todo lo que hay en los profetas de grandeza, valor y vida austera.
En 1890, el último año que permaneció en Inglaterra, fue invitado junto con un amigo a asistir a una conferencia de vegetarianos en Portsmouth y ambos tuvieron que alojarse en una casa de mala fama. Gandhi se dejo arrastrar por las insinuaciones del ama de casa y estuvo a punto de romper la tercera promesa que le hiciera a su madre antes de partir de la india. Y en el preciso instante que iba a pasarse del límite bajo la atracción de la dueña de la casa, según Gandhi, Dios por boca de su amigo, murmuró:
“... ¿DESDE CUANDO SE ALOJA EN TI EL PECADO, HIJO MIO? ¡APÁRTATE INMEDIATAMENTE!..."
Al día siguiente abandonó la ciudad y en sus reflexiones sobre lo ocurrido decía:
"...EN TODAS MIS HORAS DE PRUEBA, PUEDO AFIRMAR QUE DIOS ME SALVA. CUANDO SE ESFUMA TODA ESPERANZA, CUANDO NADIE PUEDE AYUDARNOS Y TODO CONSUELO ES INÚTIL VEO QUE LLEGA EL AUXILIO DE ALGÚN MODO Y NO SE COMO, NI DE DONDE. LOS RUEGOS, LAS PLEGARIAS Y EL CULTO, NO SON SUPERSTICIONES. SON COSAS MUCHO MAS REALES QUE LOS ACTOS DE COMER, BEBER SENTARSE O CAMINAR... LA PLEGARIA NO ES UN ENSAYO DE ELOCUENCIA, NI UN HOMENAJE A FLOR DE LABIOS. LA VERDADERA PLEGARIA BROTA DEL CORAZÓN. Y CUANDO LOGRAMOS ALCANZAR ESA PUREZA QUE SE OBTIENE CON EL CORAZÓN, VACIO DE TODO, MENOS DE AMOR; CUANDO MANTENEMOS AFINADAS LAS CUERDAS DE NUESTROS SENTIMIENTOS MAS ELEVADOS, ENTONCES LA PLEGARIA SE CONVIERTE EN UNA DULCE MÚSICA QUE ASCIENDE A LOS CIELOS. LA PLEGARIA NO PRECISA DE PALABRAS. Y NO ME CABE LA MENOR DUDA DE QUE LA PLEGARIA ES EL MEDIO INFALIBLE DE LIMPIAR EL CORAZÓN DE PASIONES, PERO DEBE IR FUNDIDA CON LA MÁXIMA HUMILDAD..."
En 1890 fue a París, visitó la Torre Eiffel, y Nôtre Dame. Llegó a la convicción de que arrodillarse devotamente ante la virgen no era un culto a un simple mármol sino a la divinidad que simboliza.
El 10 de junio de 1891 aprobó sus exámenes y recibió el título de abogado aunque no se sentía calificado para la práctica de la jurisprudencia en la India. Desconocía las leyes lndias, y el derecho hindú o mahometano.
En el verano de 1891, al regresar a su hogar, se encontró con la triste noticia de la muerte de su madre. El pequeño bebé que dejó al marchar a Londres era ya un niño de 4 años. Su hermano mayor, le apremiaba a incorporarse al ejercicio profesional. Gandhi se vio lanzado a la responsabilidad del cabeza de familia.
Tres personas contemporáneas causaron honda impresión en su vida y lo cautivaron. Raychandbhai, un poeta cuya presencia le fascinaba; Tolstoi con su libro: El Reino de Dios está dentro de ti, que le dejó una impresión imborrable y Ruskin (ensayista y critico de arte y literatura), con su Hasta esto último.
Le encantaba la compañía de los niños y la costumbre de jugar y bromear con ellos la conservó toda su vida. Siempre pensó que estaba dotado para ser un buen maestro de escuela. Sus amigos le aconsejaron que se fuera a Bombay durante algún tiempo, a fin de adquirir experiencia allí, mientras estudiaba las leyes de la india.
Meses más tarde, aprovechó la ocasión que le brindaba una propuesta hecha por una empresa musulmana de Porbandar de enviarlo como abogado a Sudáfrica para resolver ciertas cuestiones de la compañía, y en la primavera de 1893, habiendo nacido su segundo hijo (Manilal), Gandhi se embarcó rumbo a Zanzibar, Mozambique y Natal.
Su objetivo primordial era resolver aquel pleito mercantil e intentar abrirse carnino como ahogado a fin de consolidar su situación profesional y económica, pues sus responsabilidades crecían como padre de familia.
Al llegar a Durbán, Mohandas se encontró una sociedad dividida también en castas, por el color de la piel, la religión y la profesión: Estaban los comerciantes musulmanes (árabes), los hindúes, los parsis, los tamil, los telugu y los trabajadores contratados. Y sobre todo, existía una verdadera muralla entre los blancos y el resto de la población. Esto lo comprobó personalmente en su primer viaje en tren desde Durbán a Pretoria, la capital del Transvaal.
En una de las estaciones del recorrido, los empleados del ferrocarril, a instancias de un hombre blanco, expulsaron a Gandhi de su vagón de primera clase, a pesar de llevar el correspondiente billete.
Pasó la noche en una sala de espera, gélida y solitaria, donde meditó mucho sobre la injusticia social. Los mismos problemas de discriminación social los encontraría en toda Sudáfrica y no solo en los medios de transportes, sino también en hoteles y alojamientos. Decidido a combatir, convocó una reunión de los indos de Pretoria y pronunció su primer discurso público, donde hablaría sobre la honradez y la observancia de la verdad.
Despertó en los comerciantes el sentido del deber y la responsabilidad de decir la verdad, porque la conducta de los hindúes en Sudáfrica sería la medida con que juzgarían a millones de sus compatriotas.
El año de permanencia de Pretoria fue la más valiosa experiencia de su vida, pues tuvo la oportunidad de instruirse sobre las actividades públicas y también adquirió verdaderos conocimientos sobre la práctica de su profesión. Comprendió que la verdadera función de un abogado era unir a las partes en desacuerdo sin llegar a los Tribunales.
Varios amigos quisieron convertirlo al cristianismo, pero Gandhi no aceptaba varios puntos de la doctrina, por ejemplo le resultaba imposible creer que iba a ir al cielo o alcanzar la salvación por el mero hecho de hacerse cristiano. Tampoco podía creer que Jesús fuera la única encarnación del hijo de Dios, y que solamente los que creyeran en él alcanzarían la vida eterna.
Decía que si Dios podía tener hijos, todos éramos sus hijos. Si todos éramos semejantes a Dios, todos podíamos llegar a ser Dioses. Su razón no aceptaba que Jesús, con su muerte y su sangre, redimiera al mundo de sus pecados.
Por otra parte, según el cristianismo, sólo los seres humanos tienen alma; en cambio no la tienen los demás seres vivos. Estas y otras reflexiones le imposibilitaron para contemplar al Cristianismo como la religión más grande de todas, aunque tampoco estaba convencido de que el hinduismo lo fuera.
En esta época, leyó el Corán y otros libros sobre el Islam. Y aunque siguió un camino distinto al que pretendían sus amigos cristianos, siempre les estuvo agradecido por las inquietudes religiosas que sembraron en él.
Ganó el pleito que le había llevado hasta Sudáfrica, sin necesidad de ir ante los Tribunales y cuando se preparaba para regresar a la India, le hicieron una comida de despedida, en la que se le pidió quedarse un mes más para conseguir del gobierno la derogación de las leyes que impedían a los indios el derecho a participar en las elecciones legislativas.
La reunión de despedida se convirtió en un comité ejecutivo en acción. Donde le ofrecieron cobrar una cantidad que el estableciera por sus servicios. Pero Gandhi dijo que no podía cobrar nada por cumplir una tarea para el bien público, sin embargo no te iba a faltar clientela como abogado para defender innumerables pleitos de los hindúes,
Formó un Congreso Hindú en Natal, que se autofinanciaba con las aportaciones de sus miembros. Corno su permanencia en Sudáfrica iba a prolongarse, se tomó unos meses de permiso y regresó a la India para reencontrarse con su familia y volver con ellos a Natal. Aprovechó este descanso para escribir su primer libro sobre los problemas de los hindúes en Sudáfrica, libro que alcanzó bastante difusión, y cuya idea central era la de que la sumisión ante la indignidad supone la degradación del ser humano.
A medida que iba madurando su concepción del a-himsa, se fue haciendo más cuidadoso de sus pensamientos y palabras. Al poco tiempo regresó a Sudáfrica acompañado de su esposa y sus dos hijos.
Tras dificultades y resistencias por parte de las autoridades, que le negaban la entrada, pudieron al fin desembarcar en enero de 1897, no sin sufrir las hostilidades de los blancos que llegaron a maltratar físicamente a Gandhi.
Se les hizo creer que Gandhi había formulado en la india afirmaciones exageradas sobre los blancos en Natal, calumniándolos, por eso estaban enfurecidos. La prensa proclamó su inocencia y condenó a la multitud agresora. Esta circunstancia le hizo más popular y aumento su clientela profesional.
Estos sucesos llegaron hasta Londres, dónde el gobierno británico mostró su preocupación por la situación creada. El resultado fue la primera victoria política de Gandhi, al conseguir que el Acta de Natal reconociera derechos electorales a todos los súbditos británicos, incluidos los hindúes. Aquel triunfo consolidó la posición profesional de Gandhi como hombre de leyes.
Su familia seguía creciendo, Kasturbai dio a luz a su tercer varón: Ramdas. Gandhi deseaba cumplir algún trabajo humanitario de carácter permanente y dedicaba dos horas todos los días ayudando en un hospital.
En 1899 regresó a la India y todos los regalos y joyas que les hicieron, los donó, creando un fondo a favor de la comunidad, pues tenía la opinión de que quienes se dedican al servicio de la sociedad no deben aceptar donaciones valiosas. Pasó algún tiempo viajando.
En 1900 trajo a su cuarto y último hijo: Devadas. Tuvo que hacerse cargo de todo, pues no había ningún médico disponible.
En 1901 asistió al Congreso Hindú en su patria por primera vez y ofreció sus servicios a la Oficina del Congreso, pues le gustaba desempeñar funciones humildes. Presentó una resolución ante el Congreso, refiriéndose a los agravios que padecían sus compatriotas en Sudáfrica. Más tarde fue requerido nuevamente en Sudáfrica y partió solo, dejando a su esposa e hijos en Bombay.
"...LA SEPARACIÓN DE MI ESPOSA Y MIS HIJOS, EL ABANDONAR MI LUGAR DE RESIDENCIA Y PARTIR DE LO SEGURO A LO INCIERTO, ME RESULTO DOLOROSO. PERO ME HABÍA COMPROMETIDO CONMIGO MISMO A LLEVAR UNA VIDA INCIERTA. CREO QUE ES UN ERROR ESPERAR SEGURIDAD EN ESTA VIDA, CUANDO TODO ES INSEGURIDAD E INCERTIDUMBRE CON EXCEPCIÓN DE DIOS Y DE LA VERDAD. TODO LO QUE HAY Y TODO LO QUE OCURRE ES INCIERTO Y TRANSITORIO. SIN EMBARGO, HAY UN SER SUPREMO OCULTO EN ALGUNA PARTE QUE ES LA ENCARNACIÓN DE LA CERTIDUMBRE Y SOLO PUEDE CONSIDERARSE DICHOSO AQUEL QUE ALCANZA A ENTREVERLO AUNQUE SOLO SEA UN INSTANTE...”
No abandonó sus reflexiones diarias sobre el "Gita", lo tenía como un diccionario de conducta.
Las palabras aparigraha (No-posesión) y Samabhava (Igualdad) le cautivaron. Comprendió que la lección del "Gita" sobre la no-posesión significaba que aquellos que deseen la salvación deben de proceder como el "Fideicomisario" que, aun cuando tiene a su cargo la administración de grandes bienes, no los considera en modo alguno como propios. La no-posesión y la igualdad supusieron para Gandhi un cambio de corazón, un cambio de actitud.
Estuvo enfermo dos veces en su vida y pese a eso pensaba que el hombre no tenía necesidad de tomar medicinas y que cualquier enfermedad se podía curar por medio de una dieta adecuada. Escribió un libro al respecto: Una guía hacia la salud.
En el curso de su vida se relacionó con gente de muchos credos y comunidades y no hizo distinción entre unos y otros, trataba a todo el mundo como a miembros de su familia.
Su casa siempre estaba llena de gente, vivían allí tanto hindúes como Europeos. Hasta sus propios empleados los trataba como a hijos, mientras fue responsable de llevar el periódico semanal Indian Opinión.
"...TODO EL TIEMPO QUE ESTUVO BAJO MI CONTROL, LOS CAMBIOS OCURRIDOS EN EL DIARIO INDICABAN LAS TRANSFORMACIONES OPERADAS EN MI VIDA... HAN SIDO UN ESPEJO DE PARTE DE MI VIDA..."
Diez años se ocupó de este periódico, en el que divulgaba los principios y prácticas del "Satyagraha" (verdad, firmeza y resistencia pasiva), y también informaba sobre la verdadera situación de los hindúes en África del Sur.
Siempre estaba dispuesto además, a prestar servicios sociales, por ejemplo, cuando estalló la peste negra (epidemia de neumonía) fue en primero en atender a los enfermos con devoción y audacia, improvisando un hospital de emergencia. Esta dedicación desinteresada aumentó aun más su influencia y popularidad entre los hindúes y europeos, entre los que hizo algunas amistades. Conoció a Mr. Polak con el que llegó a intimar. Tenían bastantes cosas en común. Mr. Polak le regaló un libro: Unto this last de Ruskin. Descubrió algunas de sus convicciones expresadas en ese libro: Cómo que "el Dios individual está implícito en el Dios de todos; o cualquier oficio tiene igual valor, no es más importante ser ahogado que barbero...
Las obras de Ruskin le inspiraron una vida más cercana a la naturaleza, por lo que adquirió una casa en Phoenix, donde se trasladó con su familia. Inició una experiencia vital, por el camino de la moderación, la vida en comunidad, la austeridad en al alimentación y el dominio de si mismo.
Phoenix, se convirtió en una pequeña aldea con una media docena de familias establecidas y en constante desarrollo. Cuando todos estaban establecidos y las obras terminadas, regresó a Johannesburgo, pues tenía trabajo pendiente.
Desde 1906 hasta su muerte, de común acuerdo con su esposa, hizo voto de castidad (Brahmacharya). Su principal motivo, era no tener más hijos, pues llegó a la conclusión de que los hijos eran incompatibles con la prestación de servicios para el bien público.
Gandhi pensaba que los sentidos son tan arrolladores que solamente se los puede mantener bajo control cuando están completamente limados por todas partes. Y carecen de fuerza cuando la alimentación es escasa o nula y por tanto se ayudaba del ayuno para someterlos.
El Brahmacharya implica dominio de los sentidos en pensamiento, palabra y obra:
"...MIENTRAS EL PENSAMIENTO NO SE HALLE BAJO EL ABSOLUTO CONTROL DE LA VOLUNTAD, NO PUEDE HABER BRAHMACHARYA COMPLETO. EL PENSAMIENTO INVOLUNTARIO ES UNA ENFERMEDAD DE LA MENTE. DOMINAR LOS PEN- SAMIENTOS IMPLICA, CONTROLAR LA MENTE, LO CUAL RESULTA TODAVÍA MAS DIFÍCIL QUE SOMETER AL VIENTO.
SIN EMBARGO, LA EXISTENCIA DE DIOS EN EL INTERIOR DE CADA SER HUMANO HACE QUE SEA POSIBLE EL CONTROL DE LA MENTE..."
Gandhi en su empeño de llevar una vida sencilla y no depender de nadie, aprendió con el tiempo a lavar y planchar expertamente, incluso prescindió de su peluquero y se cortaba el pelo él mismo.
El 11 de septiembre de 1906 celebró un mitin en Johannesburgo, en el teatro Imperial. Se llenó el local (unas 3.000 personas). Gandhi planteó abiertamente que solo cabía una alternativa: resistirse a las leyes injustas hasta la muerte, o someterse a la indignidad. Viajó a Inglaterra, durante 6 semanas parlamentó, conoció a personalidades, ganó simpatías y apoyo para su causa contra la discriminación en Sudáfrica.
Sus luchas contra la discriminación le llevaron a ser encarcelado varias veces en 1907 y 1908. En la cárcel se ofrecía voluntario para los servicios más penosos, incluida la limpieza de letrinas, él afirmaba que:
"...EL VERDADERO CAMINO HACIA LA FELICIDAD CONSISTE EN IR A LA CÁRCEL SOPORTANDO EN ELLA LOS SUFRIMIENTOS Y LAS PRIVACIONES, EN INTERÉS DE LA CAUSA QUE SE DEFIENDE..."
Aprovechó para leer los escritos de Thoreau, que dedicó su vida a la lucha contra la esclavitud de los negros en Norteamérica. La frase que más la impresionó fue:
"...LA ÚNICA OBLIGACIÓN QUE PUEDO ASUMIR ES LA DE HACER EN TODO MOMENTO LO QUE ESTIMO JUSTO..."
En 1909 volvería de nuevo a prisión en Pretoria, junto con miles de sus seguidores. Gandhi mantuvo la firmeza de la gente hasta conseguir al libertad.
Luego regresó de nuevo a Inglaterra, en este viaje comenzó a darse cuenta de que el problema de los hindúes de Sudáfrica podía también combatirse en toda la india, teniendo como base la convivencia y la vuelta a la sencillez de las costumbres tradicionales de la india.
Así fundó a unos 30 Km. de Johannesburgo, la Granja Tolstoi, en homenaje al gran escritor y pensador ruso, con el que había mantenido una interesante y fecunda correspondencia sobre temas como la fuerza del amor en la lucha contra la violencia. Inauguró una especie de comuna rural con viviendas sencillas, rodeada de árboles frutales. Se dormía en mantas, en el suelo y se llevaba una vida natural y de hermandad entre hindúes, musulmanes, cristianos y parsis.
Así vivió hasta 1913 en que hubo de enfrentarse a nuevas acciones, que supondría para ellos persecución y encarcelamiento, nuevamente.
El 14 de noviembre de 1913 fue condenado a 3 meses de trabajos forzados. Donde día a día aumentaba la fuerza de su prestigio y de su atracción como líder humano y político.
En 1914 se llegó a un acuerdo que se transformaría en ley, dando validez a los matrimonios hindúes, musulmanes y parsis y anulando el impuesto anual exigido a los siervos.
A sus 45 años Gandhi había conseguido destacar como dirigente preparado para encabezar el movimiento de independencia de su patria. Desembarcó triunfalmente en enero de 1915 en la India.
No consideró nunca que los ingleses fueran enemigos, sino más bien unos intrusos que debían marcharse, y que habían traído consigo ciertos adelantos técnicos destructores del viejo humanismo oriental. Comenzó a poner en práctica en su patria las mismas ideas ya desarrolladas en Sudáfrica.
Asentó a su familia, discípulos y seguidores en Sabarmati, en las proximidades de un río y un pequeño bosque, en la comunidad que más tarde se conocería como Ashram de Satyagraha.
Durante 16 años viviría en una sencilla choza, ocupando una especie de celda monacal, con una terraza donde dormía, trabajaba y recibía visitas. Unas 200 personas llegaron a convivir allí, realizando el trabajo necesario para su propia subsistencia. Junto al estudio, la oración y la meditación, se cultivaba la tierra, se tejía y se hilaba.
La política nunca le hizo abandonar la tarea social. Por eso, invitaba a todos los dirigentes y políticos que le visitaban a mezclarse con el pueblo para conocer de cerca sus problemas, pues decía que no bastaba liberar a la India del poder británico, si no se la liberaba de su atraso, pobreza e ignorancia.
En 1916 Gandhi manifestó en público sus ideas, habló de su preocupación por el campesino, por los obreros y por los parias o "intocables". Para demostrar la necesidad de acabar con la marginación de los intocables, admitió en su comunidad a una familia de intocables. Siempre llevaba a la práctica lo que predicaba. A partir de entonces, muchos de sus seguidores comenzaron a acoger en sus casas a intocables.
El siguiente paso de Gandhi fue ocuparse del campesinado, cuyas condiciones de vida eran muy penosas por culpa de su pobreza, su ignorancia y las pésimas circunstancias higiénicas y sanitarias. Se preocupaba por todos sus problemas y permaneció casi un año llevando una investigación sobre mas de 10.000 declaraciones de campesinos.
Las presiones que ejerció amenazando con una campaña de desobediencia civil a las leyes extorsionantes, hizo que al cabo de unos años los ingleses abandonaran sus tierras y que pasaran a manos de los campesinos.
Luego se enfrentó en el ámbito de la industria textil, mal pagada y explotada. Exhortó a los trabajadores a iniciar una huelga pacifica, mientras el se comprometía a ayunar mientras durase, en solidaridad con los afectados y sus familias. Los empresarios aceptaron las peticiones de los trabajadores.
A partir de entonces se sucedieron muchos años de lucha pacifica de no-cooperación con el gobierno británico: huelgas, prescindir de los artículos ingleses y promocionar los propios, desobediencia civil, etc.
Pero no todo el mundo estaba decidido a practicar la no violencia y tanto hindúes como británicos desencadenaron muchos episodios violentos. Lo que ocasionaba muchas bajas. Cada vez que ocurría algo así, Gandhi cancelaba la campaña y se sometía a ayunos voluntarios.
En 1922 acusado de incitar a la rebelión y a la sedición, fue condenado a 6 años de cárcel.
En 1924 fue operado de apendicitis aguda, toda la india permaneció pendiente de él. Tras el éxito de la operación se decretó su libertad.
Ideó un procedimiento muy gráfico para trasmitir sus ideas básicas a las masas. Levantaba su mano izquierda mostrando sus cinco dedos y luego los iba señalando con su mano derecha, explicando el significado de cada uno.
El primero, era el amor hacia los intocables;
El segundo, el uso de la rueca para hilar;
El tercero, la moderación y la sobriedad;
El cuarto, la amistad entre los hindúes y musulmanes;
Y el quinto, la no discriminación de la mujer.
Esas cinco reglas se sostenían en la "no-violencia", al igual que los cinco dedos se mantenían unidos por la muñeca de su mano.
En 1930 inició una marcha de 300 Km. (15 días) donde miles de personas se le unieron, para tomar con sus propias manos un puñado de sal, en señal de protesta contra el símbolo del monopolio inglés. Esto le ocasionaría 6 meses de represiones.
En 1931 se celebro se celebro el "Pacto de Delhi" donde finalizaba el monopolio británico de la sal.
En 1932 fue nuevamente encarcelado por sedición. Cuando abandonó la cárcel pasó varios años viajando por toda la India.
Después de la segunda guerra mundial en 1942, el congreso resolvió exigir el fin inmediato del gobierno británico en la India. Gandhi lo comunicó al Virrey. Fue nuevamente encarcelado junto con todos los dirigentes hindúes. Esto agravó la situación general de la India. En 1943 moría su leal esposa Kasturbai, de una bronquitis crónica.
En 1944 fue liberado y nunca volvería a ser encarcelado. Había pasado más de 23.000 días en prisión a lo largo de toda su vida, dedicada a la defensa de la libertad de los demás.
En 1946 se habló de un gobierno provisional de la India. Mientras se desencadenaba una guerra civil entre hindúes y musulmanes.
En 1947el 15 de agosto, se celebraba la jornada de la libertad de Nueva Delhi. A la que Gandhi no acudió, no podía participar cuando la tristeza de la división le llenaba de congoja.
El 13 de enero de 1948 inició su último ayuno, obsesionado por la lucha fratricida. Más de 100 delegados de las partes enfrentadas llegaron a ponerse de acuerdo para firmar un documento, prometiendo a Gandhi que las matanzas no se repetirían. Intentaron acabar con su vida los enemigos de la paz, con una bomba de fabricación casera. Este primer intento frustrado obtuvo el perdón de Gandhi.
Pero el 25 de enero del 48 consiguieron acabar con su vida a la edad de 78 años.
Gandhi dirigió sus últimas palabras a Dios. Desaparecía el hombre y nacía el mito...
SEDE DE ELDA (ALICANTE)
¡CUÁN NOBLE ES EL SER AMADO, CUÁN NOBLE ES LA MUJER, CUANDO EN VERDAD ESTÁN UNIDOS POR EL VÍNCULO DEL AMOR!
« GOETHE»
Goethe nació el 28 de agosto de 1749 en Frankfurt del Main, hijo de un funcionario del gobierno, creció en una Alemania dominada por los prejuicios religiosos de la reforma protestante y atrasada respecto al resto de Europa, donde los intelectuales abogaban por el poder de la inteligencia para descubrir las últimas verdades.
De 1765 a 1768 estudió Derecho en la Universidad de Leipzig. Allí comenzó a padecer de una curiosa enfermedad que le hacía vomitar sangre, volvió a Frankfurt, y aconsejado por un familiar visitó a un tal doctor Metz, versado en la medicina de Paracelso y en la tradición de Rosacruz. Éste logró curarle administrándole curiosos remedios, que lo inspiraron, durante la convalecencia, a estudiar ocultismo, astrología, filosofía y alquimia.
El tratado de alquimia medieval llamado "Aurea catena Homeri" pasa a ser su libro de cabecera y comienza a esbozar sus futuros trabajos científicos sobre las plantas y los colores. Estudia entre otros a Paracelso, Cornelius Agrippa y Giordano Bruno.
Ante la insistencia de su padre, de 1770 a 1771 se instala en Estrasburgo para continuar con sus estudios de Derecho. Su viejo amigo Metz le facilita el ingreso a la comunidad de los Hernhuter, sociedad pietista basada en la obra del alquimista Jacob Böehme y en las ideas de Spinoza. Goethe se introdujo en el misticismo religioso, además profundizó en los estudios de música, arte, anatomía y química.
Goethe, después de graduarse en Derecho y volver a Frankfurt para ejercerlo, se dedicó a escribir. En 1775, Carlos Augusto, heredero del ducado de Sajonia-Weimar, invitó a Goethe a vivir y trabajar en Weimar, su capital, que entonces era uno de los centros intelectuales y literarios de Alemania. Desde 1775 y hasta su muerte, Goethe fijó aquí su residencia. Los primeros diez años de este contacto con la corte de Weimar fueron para él un periodo de desarrollo intelectual más que de producción literaria. Hacia 1780 comenzó sus estudios sobre óptica, biología y palenteología.
La experiencia en la administración pública, que incluyó destinos en cargos importantes del gobierno de Weimar, así como un periodo de consejero privado, le dio a Goethe un amplio conocimiento de los asuntos prácticos. Además continuó sus trabajos científicos, estudiando mineralogía, geología y osteología (el estudio de los huesos). Es muy probable que para esta época Goethe se iniciara en los rituales rosacrucianos. Existen documentos que prueban que fue iniciado en 1780 en la logia masónica Amalia y que con el tiempo alcanzó el máximo grado; el 33. El contacto de Goethe con el esoterismo se canaliza a través de su obra maestra "Fausto", la cual se inspira en el personaje legendario de Fausto (protagonista de una leyenda germánica que pacta con el demonio para conseguir la juventud o la sabiduría) para pintar, en un gran poema dramático, el hombre eternamente dividido entre el bien y el mal. Este drama refleja todas las pruebas por las que ha de pasar un iniciado. La leyenda fáustica popular era para Goethe una versión más de la eterna aventura humana en búsqueda de su propia identidad.
El periodo desde 1805 hasta su muerte en Weimar, el 22 de marzo de 1832, fue para Goethe muy productivo. En 1806 se casó con Christiane Vulpius. Los disturbios de la Revolución Francesa y las sucesivas campañas de las Guerras Napoleónicas no interrumpieron seriamente sus trabajos científicos y literarios. No se opuso a la guerra de liberación (1813-1815) llevada a cabo por los estados germánicos contra Napoleón, pero permaneció alejado de los esfuerzos patrióticos para unificar las distintas partes de Alemania en una sola nación.
Goethe, hacia el final de su vida confesó a su secretario Eckermann, que el núcleo esencial de su obra "Fausto" está encerrado en un solo verso:
"Quien siempre aspira y se afana por superarse, a ése le podemos salvar"
(Fausto II).
PARA SABER ESCUCHAR HAY QUE SABER ESTAR PRESENTE, VIVIR EL INSTANTE.
« Gurdjieff»
Jorge Ianovitch Gurdjieff nació el 1/1/1877 (según el antiguo calendario ruso) y murió en París, 29/10/1949. Si bien se puede creer en su pasaporte la fecha de nacimiento databa del 28/12/77 en la ciudad de Alexandrópol (rusia), hasta entonces otomana, recién conquistada por el ejército del zar.
Su padre había ganado una gran popularidad como Ashoj, es decir, como narrador y poeta. Era conocido con el nombre de Adash. Su padre tenía la costumbre de contarle algún cuento, sea sobre pueblos de la antigüedad, o acerca de hombres notables, sea sobre dios, la naturaleza y toda clase de maravillas misteriosas.
Siempre terminaba con algún cuento de las mil y una noches, de los cuales conocía tantos que con seguridad hubiera podido contárselos durante mil y una noches.
Tenía su padre un concepto claro, sencillo y perfectamente definido de la finalidad de la vida humana. Le solía decir a menudo que la aspiración fundamenta de todo hombre debía de ser conquistar su libertad interior y prepararse de ese modo una dichosa vejez.
Mas para alcanzarla, el hombre debía adquirir desde la infancia hasta la edad de los 18 años, unos datos que le permitieran obedecer sin desfallecimiento los cuatro mandamientos siguientes:
El primero: amar a sus padres.
El segundo: conservar su pureza sexual.
El tercero: manifestar igual cortesía a todos, ricos o pobres, amigos o enemigos, poderosos o esclavos, sea cual fuere la religión a la que pertenezcan; pero seguir siendo libre interiormente y nunca dar demasiada confianza a nada ni a nadie.
El cuarto: amar al trabajo por el trabajo mismo y no por la ganancia.
Cuenta Gurdjieff en su libro autobiográfico “Encuentros con Hombres Notables”, que su padre lo quería muy particularmente por ser el primogénito y ejerció sobre él una gran influencia. Con vistas a su educación utilizaba lo que el llamaba persecuciones sistemáticas. Tales persecuciones consistían en introducir furtivamente en su cama, una rana, una rata, una serpiente no venenosa, o cualquier otro animal capaz de provocar impulsos de asco, aversión, repugnancia, pusilanimidad, etc. Con la finalidad de llegar a cristalizar en él una actitud de indiferencia hacia todo lo que engendra habitualmente tales impulsos.
Entre todas estas persecuciones sistemáticas había una que angustiaba particularmente a los que le rodeaban, su madre, su tío, su abuela: consistía en hacerle salir todas las mañanas muy temprano de la cama, ir a la fuente para rociarse de agua helada y luego correr desnudo. Si trataba de oponerle la menor resistencia, nunca cedía, y a pesar de ser muy bueno y quererle mucho, no vacilaba en castigarle implacablemente.
Nos dice a este respecto gurdjieff: cuantas veces después recordé esos momentos, para darle las gracias con todo mi ser por lo que había hecho por mi. De otra manera nunca hubiera podido vencer las innumerables dificultades de mis viajes.
Su padre murió en 1917 a la edad de 83 años a manos de los turcos, cuando estos atacaron Alexandropol.
Su primer maestro fue el padre Bros, arcipreste de la iglesia militar de Kars. Gurdjieff nos recuerda los diez principios que le inculco en viejo sacerdote para que en su mayoría de edad fuera un hombre y no un inútil.
1. La espera de un castigo para toda desobediencia.
2. La esperanza de recibir una recompensa sólo si es merecida.
3. Amor a dios, pero indiferencia hacia los santos.
4. Los remordimientos de conciencia por los malos tratos infringidos a los animales.
5. El temor de causar pena a sus padres y educadores.
6. La impasibilidad hacia diablos, serpientes y ratones.
7. La alegría de contentarse con lo que se tiene.
8. La tristeza de haber perdido las buenas disposiciones de los demás.
9. La paciencia de soportar el dolor y el hambre.
10. El deseo de ganar su pan lo más pronto posible.
Otro personaje fue el padre Evlissi también conocido como Bogatchevsky. Con él Gurdjieff aprendió novedosos conceptos acerca del hipnotismo, espiritismo, magnetismo, autosugestión, etc.,
Y, además, un concepto muy peculiar acerca de la moral, que el dividía en dos clases principales: objetiva y subjetiva. La moral objetiva se fundamenta sobre los mandamientos que dios ha dado a través de la voz de sus profetas.
En cuanto a la moral subjetiva y que es meramente una invención humana, es diferente en cada lugar y está fundada con la comprensión particular que del bien y del mal se tenga en una epoca determinada; es decir, es relativa, en lo que la moral objetiva es absoluta.
Este padre llegó a ser asistente mayor en el monasterio de los hermanos esenios, que se encuentra a las orillas del mar muerto.
Fue así como conoció en Etchmiadzín o Vagjarchapat, como lo llaman los armenios y que es uno de los grandes centros religiosos del mundo, al Capitán Pogossian o señor x (hijo de pable en lengua Armenia),
Quien a la sazón se encontraba igualmente interesado en resolver esos y otros misterios, y junto con quien había llegado a la conclusión de que había algo cuyo conocimiento poseían los hombres de antaño, pero que por alguna razón hoy ese conocimiento estaba por completo olvidado.
Después conoció a Abraham Levlov, que era un Aisor, nombre que se les da a los descendientes de los antiguos asirios, y a quienes los armenios apodaban “ladrones de la cruz”. También conoció al príncipe Yuri Liubovedsjy, a Ekim Bey, a Piotr Karpenko y al profesor Skridlov. Todos ellos fueron los hombres notables con los que se encontró antes de aparecer en Rusia en año 1913.
Es en Moscú, en la primavera de 1915, cuando se produce encuentro Ouspensky con Gurdjieff. Ouspensky posee una formación científica. Ha publicado en 1909 un libro sobre la cuarta dimensión. En la esperanza de encontrar en oriente una respuesta a las preguntas a las cuales, según él, la ciencia de occidente no aportaba solución, emprendió un viaje por la india y Ceilán. Regreso de su viaje convencido de que su búsqueda no era vana y que efectivamente había algo en oriente, pero “que el secreto estaba guardado mucho más profundamente y mucho mejor de lo que él había previsto”.
Estaba preparando un nuevo viaje al Asia central rusa y Persia, cuando le hablan del sorprendente personaje recientemente aparecido en Moscú.
Su primera entrevista con gurdjieff modificaría todos sus planes.
“Lo recuerdo muy bien. Habíamos llegado a un pequeño café, alejado del centro de la ciudad, en una calle bulliciosa. Vi a un hombre que ya no era joven, de tipo oriental, con bigotes negros y ojos penetrantes. En primer término me asombró porque parecía estar completamente fuera de sitio en tal lugar y dentro de tal atmósfera.
Ninguna de las preguntas que Ouspensky le hizo, confundió a Gurdjieff. Persuadido de que ese hombre podía ser el camino hacia el conocimiento que el había buscado en vano en oriente, Ouspensky se hizo discípulo de Gurdjieff
En el verano de 1922 llego a Francia acompañado con un grupo de hombre y mujeres que lo habían conocido en Moscú y en san Petersburgo, en busca de una propiedad en venta en los alrededores de parís.
Compraron una propiedad cerca de Fontainebleau: el Prieré de Avon, estableciendo una comunidad que suscitó inmediatamente gran curiosidad. Había nacido el instituto para el desarrollo del hombre.
En las paredes de la casa-estudio del priorato se encontraban escritos con caracteres muy particulares, diversos aforismos, como los siguientes:
Lo más grande que un hombre puede lograr es poder hacer.
Cuanto más malas sean las condiciones de la vida más productivo será el trabajo, siempre y cuando se recuerde el trabajo.
Recuérdese a si mismo siempre y en cualquier lugar.
Aquí nosotros podemos tan solo dirigir y crear condiciones, pero no ayudar.
La actitud de Gurdjieff hacia la iniciación fue firmemente expuesta en la primera declaración de sus ideas, escrita en 1914 por un alumno de Moscú y llamada “Atisbos de verdad”.
Orage, alumno y amigo de Gurjieff dijo: "Gurdjieff ha enterrado un hueso en sus trabajos. Somos como perros que sienten el olor del hueso pero no pueden encontrarlo. Si tenemos suficiente hambre, seguiremos escarbando hasta que lo encontremos. Y cuando lo logremos, ya no seremos perros, sino hombres”.
NUNCA SE DEBE CONDENAR A NADIE CON LA PALABRA PORQUE JAMÁS SE DEBE JUZGAR A NADIE.
« HELENA PETROVNA BLAVATSKY»
Blavatsky nació en 1831 en Ucrania, hija de Peter Von Halin, capitán del cuerpo de caballería artillera, y Helena Andreyevna, feminista y destacada novelista. La familia de H.P.B. se mudaba a menudo, y Helena y su hermana pequeña Vera recibieron la educación de la nobleza rusa, supervisada por su abuela materna, la princesa Helena Pavlovna Dolgorukov.
Cómo era Helena Petrovna Blavatsky según su hermana:
“Helena, la mayor, era una niña precoz, que desde su más tierna edad llamaba la atención de cuantos se ponían en contacto con ella. La naturaleza voluntariosa se rebelaba por completo contra la rutina exigida por sus profesores, como asimismo contra toda otra disciplina, no reconociendo más amo y señor que sus gustos personales y su libérrimo albedrío.
Era exclusivista, caprichosa, original, y a veces osada hasta la temeridad y la violencia. Cuando, tras la muerte de nuestra madre, fuimos a vivir con nuestros parientes, todos los profesores habían agotado su paciencia en Helena, quien jamás se avenía a horas fijas para sus lecciones, asombrándolos, sin embargo, por su viva inteligencia, especialmente en lo relativo a la música y a los idiomas extranjeros. Tenía, en suma, todo el carácter y defectos de un muchacho enérgico; le agradaban los viajes y las aventuras, la importaban un bledo las reprensiones y despreciaba serena los peligros”...
“Sin dinero, sin ninguna clase de influencia ni de protección, sin más apoyo que su indomable valor y su incansable energía, esta mujer, verdaderamente extraordinaria, consiguió, en menos de cuatro años, atraer a sí prosélitos llenos de abnegación que se hallaban dispuestos a seguirla a la India, y en menos de quince años llegó a tener millares de discípulos...era una persona sumamente notable”.
H.P.B. tocaba el piano maravillosamente, fue discípula de Moscheles, el discípulo apasionado de Beethoven. Según alguien de su familia que informó al coronel Scott, poco tiempo antes de llegar a Estados Unidos, había realizado giras de conciertos en Rusia e Italia bajo el seudónimo de mme. Laura.
En su adolescencia Helena empezó a sentir un gran interés por los libros místicos de su abuelo. Su madre Helena Fadéeff era también intuitiva y vidente quien, en el lecho de muerte y contando Blavatsky con la tierna edad de 11 años, hubo de decirle en profético tono:
“Ah, quizá sea mejor que yo muera hoy, porque así, al menos, no llegaré a presenciar lo que haya de sucederte, pues estoy segura de que tu misterioso destino no habrá de ser como el de las demás mujeres, y ello me haría sufrir”
Desde la más tierna infancia, H.P.B. se vio protegida por seres elementales y estuvo acompañada por los más diversos fenómenos psíquicos, dice su hermana:
“Echaron a arder las vestiduras sagradas del pope ortodoxo cuando la bautizara, y toda su familia asegura que sus juegos infantiles eran de lo más extraños, por cuanto en el bosque, en el palacio o en la orilla del río hablaba y hacía travesuras con seres para ella bien reales, aunque para los demás invisibles- los gnomos, ondinas, duendes, etc., de los que están llenas las tradiciones cabalistas cuanto las leyendas de la mitología universal-. Sin voluntad suya, y aun contra su voluntad, es fama que danzaban los muebles de su aposento; sonaban en derredor suyo las campanas astrales y se producían, en suma los fenómenos mediumnísticos más aparatosos e inexplicables”
Anécdota con el arzobispo de San Petersburgo. En un viaje de verano Vera y Helena se dirigieron al Caucaso para visitar a su tía materna y a sus abuelos, al pasar por la ciudad de Zadousk, supieron que el arzobispo estaba de paso camino a San Petersburgo y acudieron a tener un encuentro con este, por el camino la hermana le dijo:
“Mucho cuidado, sujeta a tus diablillos por lo menos en presencia del metropolitano”. A lo que Helena , riéndose le contestó que de eso ella no podía responder. Tan pronto como el prelado comenzó a hacer preguntas a Helena, empezaron a sonar los conocidos golpeteos, a crujir los muebles y a moverse las tazas de te y hasta las mismas cuentas del rosario que tenía el prelado en la mano. El prelado, inteligente y tolerante dijo a continuación de saber que Helena poseía capacidades mediumnicas :
“No existe ninguna fuerza, hijas mías, que no proceda del Creador, en su esencia como en sus manifestaciones, y nada tenéis que temer mientras no abuséis del extraño don que el Señor os ha concedido. Jamás fue ilícito el investigar acerca de las fuerzas ocultas de la Naturaleza, y día llegará en que ellas serán comprendidas y hasta dominadas y utilizadas por el hombre, a pesar de que no nos hallemos en este caso todavía. Que la bendición de Dios, hija querida, te acompañe por doquiera”. Y uniendo la acción al dicho, el prelado bendijo de nuevo a Helena. Palabras estas que Helena siempre recordaba con cariño y gratitud.
A los dieciséis años de edad Helena se casó con Nicéforo Blavatsky, con la condición de no mantener relaciones matrimoniales. Conde y consejero de estado de la corte rusa, el cual le triplicaba la edad.
A fines de julio o agosto de 1848, y pocos días después de su casamiento, verificado el día 7 de dicho mes, Helena, abandonando a uña de caballo el domicilio conyugal, y siguiendo un itinerario que se ignora, aparece en Constantinopla, cuando el marido y todos se figuraban que se habría unido a su padre en San Petersburgo. Noticioso el padre de la fuga y lejos de enfadarse con ella, le envió fondos más que suficientes para que pasase a Egipto y de allí a Londres, adonde, según parece, ya la había llevado, así como a parís, en viaje de instrucción, tres años antes, o sea en 1845, ocasión que aprovechó para dar un concierto de caridad con mme. Clara Schumann, de la familia del célebre compositor.
En Egipto se prolongó su visita durante meses, en este tiempo Blavatsky vive acompañada por la condesa Kazinoff. Y recibe conocimientos ocultos de un mago, el cual es conocido por “copto” pues su nombre auténtico no lo develó a la luz pública. Sinnet nos lo cuenta así:
“En aquel entonces vivía en el cairo un viejo copto, ventajosamente conocido y de gran reputación de mago. Las gentes contaban de él cosas admirables y emocionantes. Parece que Helena se aplicó con entusiasmo a recibir enseñanzas del copto, quien desde luego miró con mucho interés a su disciplina, y aunque en aquella ocasión solo estuvo tres meses con él, volvió a encontrarle años después.”
Olcott nos narra una curiosa experiencia de Helena con el mago copto:
“Ella, en efecto, viajaba por el desierto con un cierto copto, mago blanco que yo me cuidaré de no nombrar. Encontrándose ambos una tarde en el campamento, ella hubo de manifestar ardientes deseos de poder tomar una buena taza de café con leche a la francesa. “Pues que tantas ganas tenéis de ello, podéis tomarla en este mismo momento”, replicó el copto; y, yéndose en derechura hacia el camello que conducía los equipajes, tomó el agua del odre y volvió al punto trayendo en sus manos una gran taza de café hirviente y perfumado mezclado con leche. Helena, que sabía bien que su acompañante y guía era un poderoso adepto poseedor de grandes facultades mágicas, comprendió al punto que se trataba de uno de sus habituales fenómenos. Diole, pues, las gracias con calor, bebió varios sorbos del café, declarando que en su vida, ni aun en el mismo parís, había tomado otro semejante.” Sorpresa fue la que se llevó cuando después de disfrutar de tan deliciosa y reconfortante bebida, no quedaba en la taza sino el resto de lo que se veía como agua normal y corriente.”
Pasó años en Asia menor y oriente hasta que llega a Londres donde en una noche de luna del agosto de 1851, y estando en las orillas del Serpentine-river de Hyde Park se encontró con el maestro de sus ensueños. Este último la había elegido para fundar una gran sociedad en beneficio del mundo. Annie Bessant nos lo cuenta así:
“Después de diversas peregrinaciones, ella se reunió con su padre en Londres en 1851. Durante su estancia aquella, cierto día en que paseaban entrambos por Hyde Park, vio a un gigantesco y majestuoso Bindú de la Rajputana, acompañado de varios príncipes de la India y del Nepal, y en quien Helena reconoció a aquel a quien tantas veces había visto en sus visiones infantiles y que le había protegido.”
La condesa de Watchmeister añade lo siguiente:
“El primer movimiento de H.P.B. al ver al maestro fue el de dirigirse hacia él para hablarle, pero le hizo un signo de que no se moviese, y pasó de largo. Al siguiente día helena volvió sola a Hyde Park para reflexionar acerca de su extraordinaria aventura. Ya allí, junto a Serpentine river, levantó la vista y vió con inmenso júbilo cómo su maestro se la acercaba diciéndola que había venido a Londres acompañando a los príncipes hindúes para cierta importantísima misión, y que llegaba a su encuentro porque tenía necesidad de la colaboración de ella para una gran obra que estaba a punto de emprender. Seguidamente la informó acerca de cual obra era esta, a saber, la de formar una sociedad de la que ella sería la fundadora y la animadora. Hízole también rápidamente un bosquejo de las dificultades por las que habría de pasar al efecto y los obstáculos casi insuperables que tendría que vencer, añadiéndola que antes debería viajar por múltiples lugares y pasar tres años en el tíbet a fin de prepararse para el mejor desempeño de semejante tarea”
El encuentro en el Serpentine river de Helena con su maestro fue decisiva para el resto de su vida. La paz huyó de ella para siempre, porque, consistiendo una parte de la iniciación en reconocerse el neófito como mero “cometa” o peregrino en esta tierra miserable, como tal peregrino tenía que resonar en su oído interior esa terrible frase-símbolo del mito del judío errante: “¡anda, anda, anda...!”
Palabras de Roso de Luna sobre el encuentro de H.P.B. con el maestro:
“En el encuentro con el maestro, ¿qué es lo que vio, en efecto, la ignorante Helena? Ni lo sabemos, ni nos importa para nuestro caso. Vio, sí, sin duda alguna, uno de aquellos “Custodios de la Sagrada Luz” de los que hablan las cartas transcritas; uno de esos brillantes seres que, desde su lejano retiro iniciático, sólo se esfuerzan en humanizar a nuestra naturaleza animal en demanda de la fraternidad universal, sin distinción de razas, credo, etc".
Entonces ella empezó, con la autorización de su padre, a prepararse para la magna obra, pasando diez y siete años de pruebas que para tal misión la capacitasen, y emprendiendo con semejante objeto viajes por todo el mundo, recorriendo con preferencia los desiertos y los lugares más secretos de las antiguas logias iniciáticas de Egipto, Asia menor, India, etc...
Viajes de Blavatsky:
1º visita Inglaterra y Francia en su primera juventud (1845)
2º visita Egipto, Grecia , Asia menor y primera tentativa infructuosa para penetrar en el Tíbet (1848-1851)
3º viaje de circunnavegación, o sea por Egipto, a Inglaterra, Canadá, resto de América del norte, del centro y del sur, de donde va a la india para regresar luego a Inglaterra. Segunda tentativa frustrada de entrar en el tíbet (1851-1853).
4º segundo viaje de circunnavegación, desde Londres a Nueva York, San Francisco, Yokohama y la India. Tercera tentativa de penetrar en el Tíbet, y vuelta a Europa por la vía del cabo de buena esperanza (1853-1858).
5º viajes por Europa oriental y Asia occidental, visita al tíbet y iniciación ocultista (1858-1867)
6º regreso a Europa (1867-1871) por Egipto, Palestina y Grecia, y primer intento suyo de fundar una sociedad ocultista. Estancia en parís 1872 y paso por tercera vez a estados unidos, donde funda la sociedad teosófica, y allí reside hasta su viaje a la india, tercera circunnavegación.
7º dos viajes de ida y vuelta de la india a Europa en 1882 y 1884, viajes que cierran la serie de los realizados por H.P.B.
Tres años estuvo Blavatsky en el Tíbet completamente a cargo de sus maestros, y allí recibió de ellos la iniciación en las artes mágicas y en el ocultismo primitivo. Allí recibió el don de lenguas. Además allí formo el fondo de su mentalidad tártaro-tibetana que tanto resplandece en la doctrina secreta. Las pruebas por las que pasase al efecto, su género de vida, sus relaciones con aquellas poderosas entidades, son y quizá sean siempre un gran misterio para nosotros. Sólo podemos colegir de ellas por sus actos posteriores y por el absoluto sacrificio que hizo de su persona en aras de la causa de la humanidad.
“De su enfermedad y de su estancia con los maestros retornó con los más extraños y profundos conocimientos de lenguas orientales: hebreo, árabe, zendo, sánscrito y hasta censar, o “lenguaje sagrado iniciático” con el que se entendía misteriosamente en todo tiempo y lugar con sus instructores venerados, y lo que más asombró al mundo: unos poderes mágico u ocultos para la producción de los más increíbles y menos explicables fenómenos taumatúrgicos, tales como la visión a distancia o clarividencia, la evocación de las sombras del karma-loca, la psicometría más perfecta, la clariaudiencia más refinada, la producción astro-física de toda clase de objetos donde antes racionalmente no existiesen; la precipitación física de imágenes astrales; los más variados aportes y levitaciones, y , en fin, toda clase de mayas hipnóticas y “milagros”, capaces de volver loco a un investigador positivista, y que, según sus maestros la tenían anunciado, fueron la causa de su ruina, merced a la malquerencia y ceguera de clérigos anglicanos supersticiosos y de infatuados sabios que de semejantes cosas no sabían nada...”
La veneración y devoción a los maestros, a la divinidad, es una condición que se debe de cultivar en el corazón. Estas virtudes por una parte nos mantienen constantemente en contacto con las regiones superiores ya que, no debemos de olvidar que los maestros son el puente que hay entre el mundo terrenal y los mundos superiores, dios y los hombres. Por otra parte, despertar la veneración y la devoción hacia los seres iluminados, hacia los dioses, demuestra avance interior, ya que esto implica una cierta comprensión de que solos no podemos hacer absolutamente nada, la humildad va despertando en nosotros mediante esta vía. La buena voluntad, la lealtad, la obediencia y el amor a la senda de perfección van a ir aflorando, siempre progresivamente según los méritos. Ningún maestro a llegado a tal grado sin haber desarrollado en sí la devoción y la veneración, todos han necesitado ayuda. Tenemos que llegar a comprender íntimamente en lo mas profundo de nuestro corazón que necesitamos de alguien que sepa más para que nos guíe por esta preciosa senda de perfección. El orgullo es un obstáculo mortal para el alma que anhela.
Después de su estancia en el Tíbet viaja por Europa (1867-1871)pasando por Grecia y Palestina hasta llegar a el cairo, en Egipto, donde se reencuentra con su antiguo maestro copto y con su ayuda y la de otro mago desconocido intentan fundar la primera sociedad esotérica, siendo un fracaso que solo sirvió para ridiculizar su persona.
Cranston da constancia de numerosos viajes que H.P.B. emprendió. Entre los 20 y 40 años da tres veces la vuelta al mundo, incluyendo visitas a América, Canadá, Sudamérica, Ladakh, Tíbet, Birmania, y, vía Java, Europa, en donde estuvo en Francia y Alemania. Luego regresó a Rusia.
En Tiflis, en ese divino puerto caspiano de la región de Armenia donde habita misteriosamente durante siete años sufre nueva crisis de muerte, de la que sale cambiada “gracias a aquellos, sus maestros tibetanos, a los que bendecirá, reconocida, el resto de sus días”
Helena Blavatsky vio por primera vez brevemente a "M", su maestro espiritual, en su 20 aniversario en Londres, Inglaterra, reconociéndole de anteriores sueños. Cranston presenta variada evidencia que junta compone las consiguientes estancias de H.P.B. en India, Tíbet y Cachemira, donde estuvo con mahatma Koot Hoomi (KH), y se encontró con su propio maestro Morya, que no vivía allí pero iba constantemente. Estos dos maestros, explicó H.P.B., raramente aparecían en el mundo abiertamente, pero podían proyectar su forma en cualquier lugar.
La casa de KH era un gran edificio de madera al estilo chino, en forma de pagoda, entre un lago y una bella montaña, “escribió HPB en una carta”. Mucho de su tiempo allí lo invirtió aprendiendo inglés y senzar, una lengua sacerdotal secreta, la "lengua misteriosa" de los adeptos iniciados de todo el mundo.
Ella, realmente, estuvo en el Shangrila y su Maestro o Guru, fue el gran Maestro Kout-Humi. Durante esos viajes conoció a su Maestro.
Annie Bessant dice de ella que fue para todos el más inquietante de los humanos enigmas: una indescifrable esfinge para los humanos, en tanto que para aquellos que al mundo la enviaran ella fue “el hermano que vosotros conocéis como Helena Petronila Blavatsky , pero que nosotros conocemos bajo otro nombre secreto y oculto”.
HPB consideró que el trabajo de su vida era "la labor desagradecida de convencer a las personas de que existen otros planos de existencia", y dio prueba de su propio control sobre las fuerzas de la naturaleza a muchos que venían a verla. Muchos de sus visitantes, sin embargo, no preparados para entender la ciencia oculta, veían sólo lo superficial, que atraía la atención, pero también estaba sujeto a la mala interpretación. Lo consideró su "más sagrado deber desvelar lo que es el espiritismo y exponer lo que no es." pero cuando empezó a escribir sobre los peligros de la mediumnidad, los periódicos espiritistas dirigieron una campaña reivindicativa de desprestigio contra su persona, la cual continuó posteriormente durante varios años.
En 1888, tres años antes de su muerte, HPB declaró en la revista lucifer que los fenómenos y manifestaciones ocultas habían sido mal entendidos y mal interpretados tanto en su naturaleza como en su propósito. Como mínimo, se había esperado que las personas inteligentes, incluyendo a los científicos, reconocieran la existencia de un campo de investigación nuevo y profundamente interesante, cuando estas presenciaron efectos físicos producidos a voluntad, de los cuales no podían dar explicación. En vez de esto, estos fenómenos permanecieron en el reino de los milagros y la superstición en vez de ser considerados "efectos científicos", como HPB había esperado.
Sin embargo, HPB fue capaz de atraer a personas de la estatura de Thomas Edison al movimiento teosófico mientras ella estuvo en los EE.UU., y en India, su obra reintrodujo a personajes como Gandhi y Jawaharlal Nehru en las enseñanzas tradicionales de estos. En un momento en que la elite india estudiaba en universidades inglesas, a menudo negando el valor de sus propias tradiciones centenarias, fue el contacto con HPB lo que les inspiró a estudiar obras tales como el Bhagavad Gita por primera vez.
Hacia la última década de su vida, HPB se recluyó cada vez más, centrándose en la escritura y la enseñanza mientras luchaba con su salud. “Isis sin velo”, su primera mayor obra, publicada en dos volúmenes en 1877, trataba las proposiciones fundamentales de la filosofía oriental. Fue un éxito inmediato, mil copias vendidas en los primeros 10 días de su publicación. El libro había sido escrito en los EE.UU. Mientras estuvo con el profesor Corson en la universidad de Comell, que declaró:
"Ella tenía un profundo conocimiento de todo, y su método de trabajo era de lo más inusual. Escribía en la cama, desde las nueve de la mañana, citando largos párrafos palabra por palabra de docenas de libros de los que tengo perfecta seguridad que no existían copias en esa época en América, traduciendo fácilmente de varios idiomas, y en ocasiones llamándome a mi estudio para saber cómo convertir alguna antigua expresión en inglés literario, porque por aquél entonces no había alcanzado la fluidez literaria de dicción que distinguiría a la Doctrina Secreta ".
Según otros, HPB utilizaba libros en cualquier lugar que estuvieran disponibles, pero aquellos que no lo estaban, "los sacaba de la Luz Astral, o de sus instructores adeptos, o mediante la utilización de sus sentidos del alma."
Londres se convirtió en el centro de la sociedad teosófica en 1887, y HPB sustentaba una carga muy pesada de trabajo. La Doctrina Secreta: la síntesis de la ciencia, religión y filosofía fue publicada en dos volúmenes en 1888. El primer tomo, 'Cosmogénesis', describe cómo los mundos se originan y renacen y cómo nuestro globo y sus reinos evolucionaron hasta el momento en que se desarrolló la forma humana. 'Antropogénesis', el segundo tomo, presenta el despertar de la mente por la encarnación de las almas humanas de mundos anteriores, la consiguiente evolución de las primeras razas, y el futuro desarrollo proyectado para estas.
HPB fundó después la escuela esotérica, y publicó “La clave de la teosofía” y “La voz del silencio”. Murió en 1891 en Londres, después de quedarse bastante débil y a menudo siendo incapaz de andar.
Para unos, ella es un gran ser que abre nuevos derroteros al mundo; para otros, una peligrosa destructora de religiones; para los de acá, una compañera brillante; para los de acullá, una obscura expositora de inconcebibles metafísicas. Ora se la cree un gran corazón lleno de compasión hacia cuantos sufren, ora un alma que no conoce la piedad; bien una clarividente que penetra en las profundidades más recónditas de la humana psiquis, bien una ingenua que da crédito al último que la habla. Unos ponderan su paciencia sin límites; otros su turbulenta irascibilidad, y así hasta el infinito.
Tan difícil era para sus contemporáneos el dar una definición corriente de su compleja naturaleza; tan poco comunes eran sus cualidades y sus actos, a pesar de lo cual, todos cuantos la conocieron concuerdan en que poseía un extraordinario poder espiritual, poder que subyugaba a cuantos la rodeaban; que gozaba de una increíble capacidad para realizar trabajos intensos, y una paciencia sobrehumana para llevar a cabo su ideal y el cumplimiento de la voluntad del maestro. También es reconocido por todos el que tenía una sinceridad pasmosa y sin límites. Semejante sinceridad se manifiesta en toda expresión de su alma ardiente, que nunca retrocedía ante el qué dirán. Ello se revela también en la espontaneidad de sus cartas, como asimismo en cada detalle de su vida borrascosa y llena de sufrimientos, y no dejan de ser sorprendentes tales sinceridad y confianza en un ser tan rico en experiencias.
Una de las cualidades de HPB que ejercía gran atracción sobre sus amistades, y que al par la perjudicaba seriamente algunas veces, era su carácter vivo y mordaz. Quienes la conocieron, la recuerdan con amor y con deleite en su carácter decidido, impetuoso, jovial, vivo y perspicaz en una conversación siempre atrayente y sabia. Gustábale también bromear y salpimentar de emociones sus relatos.
En definitiva podemos decir de HPB que como cualquier gran maestro rompe los colosos cánones del razonamiento, impresiona, desconcierta, a veces repele, otras no se puede soportar, pero a la vez en la extraña personalidad de los maestros nuestra esencia reconoce la majestad de la divinidad, la verdad y el fresco aire que disipa el negro humo de la ignorancia. Débiles hombres que nos creemos tan fuertes y terminamos por crucificar al maestro que con infinita compasión sopla con profundo amor sobre las frentes de todos los seres que habitan este planeta que se queja herido de muerte. HPB preparó a la humanidad para poder recibir un conocimiento de tipo superior, un conocimiento que rasga enérgicamente el velo de Isis para iluminar a la raza humana, en el cual se descubre el misterio del ser, el misterio del fuego y la causa del sufrimiento. La gnosis no podría haber encajado en nuestra sociedad sin el dolor que Helena Petrovna Blavatsky tuvo que soportar a finales del siglo XIX.
Con motivo de su muerte, la publicación de Londres Review of Reviews escribió:
"lo que madame Blavatsky hizo fue algo inconmensurablemente más importante que mover tazas de té. Hizo posible que los hombres y mujeres más cultivados y escépticos de esta generación creyeran... Que no sólo el mundo invisible que nos rodea contiene inteligencias mucho más superiores a nuestro propio conocimiento de la verdad, sino que es posible para el hombre entrar en comunión con estas inteligencias ocultas y silenciosas, y ser instruidos por ellas en los divinos misterios del tiempo y la eternidad."
LAS PALABRAS ARRÍTMICAS ENGENDRAN VIOLENCIA EN EL MUNDO DE LA MENTE CÓSMICA.
« MARIO ROSO DE LUNA»
Para situar la figura de Roso de Luna (1872-1931) en la historia del pensamiento español hay que tener presentes varias líneas posibles a la hora de interpretar su voluminosa obra. Una de ellas sería el espiritualismo no confesional cuyo cultivo siempre fue raro en una España dominada por el más arcaico de los clericalismo. Otra estaría situada en torno a la superación de la corriente positivista europea del siglo XIX. Corriente que en nuestro país apenas rompía entonces los moldes del dogmatismo social y cultural con la ayuda prestada por destacados intelectuales a distintos gobiernos republicanos, y cuyo esfuerzo les hizo ciegos a un panorama conceptual menos mecanicista que aparece cuando el progreso deja de entenderse como réplica a una sociedad teocrática y medieval.
Una tercera línea de interpretación vendría dada por su iniciación en el Gran Oriente Español en enero de 1917 en Sevilla y, quince años antes, a la entonces bastante conocida Sociedad Teosófica, muy extendida a pesar de los escándalos que desde un principio rodearon a su enigmática fundadora, la rusa H. P. Blavatsky. En particular sería del mayor interés contemplar el intento rosoluniano de presentar lo que genéricamente podemos denominar ocultismo o esoterismo desde esta perspectiva teosófica que no coincide con la del espiritismo de la época ni tampoco, a pesar de su parecido ritual e ideológico, con la de ninguna religión concreta.
Por otra parte, en su tiempo la masonería estaba demasiado ocupada en cuestiones sociales y políticas para potenciar esta dimensión espiritualista que él hará explícita al considerar la masonería como envolvente activo del núcleo iniciático de la misma que, según él, no es más que la teosofía tradicional, enfrentándose con frecuencia por ello a otros que tenían una visión más pragmática y coyuntural.
Cabría finalmente una lectura de la obra rosoluniana desde la crítica literaria del modernismo de fin de siglo y las modas orientalistas de muchos intelectuales españoles y europeos que confundieron con frecuencia la absenta, un quimono o un paisaje egipcio con el aliento de una doctrina tradicional. Por ello resultaría curioso ver sus opiniones sobre diversos temas de actualidad -estamos de nuevo en un fin de siglo- pues nos sorprenderían por su congruencia y, desde luego, porque nos catapultan a una concepción de la vida donde el materialismo, el imperialismo y, en suma, el egoísmo, desaparecerían a favor de un reto personal a desbrozar el propio sendero, hacer camino al andar como decía el poeta, pues, según Roso, regeneración espiritual e iniciación son términos sinónimos.
Si nos preguntamos por las causas de que haya sido silenciado y marginado habría que decir que fue consciente desde muy joven que elegía el camino difícil y que en más de una ocasión iba a lamentar públicamente la falta de compensación que tuvieron sus acciones tanto como escritor como en cuanto astrónomo o arqueólogo, no digamos las dimanantes de su pertenencia a la sociedad teosófica y a la masonería. Al morir le pidió a su hijo que devolviera al Estado 300 pesetas que en 1912 le diera Ramón y Cajal desde la Junta para Ampliación de Estudios para llevar a cabo investigaciones astronómicas en El Bierzo. Esa cifra recogía el total de su débito con un país que en las Actas del mismo Parlamento dejó constancia del compromiso de compensar al sabio extremeño que tanta gloria había aportado a la ciencia patria y tópicos por el estilo. En este punto habría que señalar alguna otra palabra que define a grupos y personas directamente enfrentados con el talante científico y no materialista que Roso representaba: Tradicionalismo clerical, tanto el popular y mamporrero como el jesuítico -en esto coincide con algunos del 98- y lo que entonces y ahora se llama “politiquerías” y contubernios varios.
CADA UNO DE NOSOTROS ES UN PUNTO MATEMÁTICO EN EL ESPACIO Y QUE ACCEDE A SERVIR DE VEHÍCULO A DETERMINADAS SUMAS DE VALORES.
« SAMAEL AUN WEOR»
Como todos los hombres que han descollado en el devenir de los tiempos, Samael Aun Weor ha causado un revuelo en los medios, literarios, artísticos, religiosos y esotéricos, no sólo por la cantidad abrumadora de obras que ha escrito (mas de 60 libros), sino a demás, por el contenido de las mismas. Samael ha hablado en forma clara, sintética y verdadera sobre la vida y la muerte, la reencarnación, los misterios de la naturaleza y del cosmos, sobre el cuerpo, el alma y el espíritu, sobre el simbolismo y el lenguaje esotérico, Etc..
Sus obras han sido traducidas a más de 10 idiomas (español, francés, ingles, alemán, árabe, japonés, portugués, italiano, tailandés, hebreo, etc.).
Samael Aun Weor, fue un hombre de estatura alta, de anchos hombros, de mirada penetrante, rasgos egipcios y piel clara. Él fue – a diferencia de tantos filósofos, místicos, parapsicólogos o esoteristas – un hombre exclusivamente práctico, en un ciento por ciento. No era amante de las teorías, ni gustaba de tomar las ideas prestadas. Fue un científico autentico.
Siempre se ha definido a sí mismo como un instrumento que utiliza su Real Ser interior, para entregar a la humanidad de esta época un mensaje tremendamente revolucionario, que acaba con todos los dogmas y tiranías del intelecto.
Samael Aun Weor (Víctor Manuel Gómez Rodríguez), Nació en Colombia en medio de terremotos y guerras, un 6 de marzo de 1917, cuando todavía rugía la primera guerra mundial, con toda la crueldad que la caracterizó, y dejo su cuerpo físico, falleció en la Navidad de 1977, concretamente el día 24 de Diciembre, en México D.F., ciudad donde pasó la mayor parte de su vida.
Es bueno añadir que desde su infancia, el Maestro Samael presentía la misión que le aguardaba, como legítimo bodhisattva de compasión, y por ello para él no resultó extraño, en modo alguno, la observación de fenómenos metafísicos en todo momento.
“Fui siempre un adorador del sol y tanto al amanecer como al anochecer, subía sobre la techumbre de mi morada (porque entonces no se usaban las azoteas) y sentado al estilo oriental como un yogui infantil sobre las tejas de barro cocido, contemplaba al astro rey en estado de éxtasis, sumiéndome así en profunda meditación; grandes sustos se llevaba mi noble madre viéndome caminar sobre las tejas”, relata en uno de sus libros.
Con estos hechos tan contrastables, el Maestro Samael Aun Weor pronto de dio cuenta de lo superficial y monótona que resultaba la vida común y corriente. Comenzó a indagar sobre qué existía en el “mas allá”.
Llegando a su adolescencia, vivenció mediante el samadhí, eso que en oriente se denomina el vacío iluminador, lo cual dejó en su psiquis y en su alma una experiencia inolvidable. Según el budhismo estrictamente disciplinario, el vacío iluminador es la experiencia de la vida libre en su movimiento, es la esencia misma de la vida, es precisamente la captación de lo real, o de la verdad. Tal vivencia, según palabras del mismo Maestro Samael, deja en el interior del hombre un elemento especial que transforma radicalmente, nos convierte en verdaderos aspirantes del camino secreto y, consecuencialmente, se siente la necesidad imperiosa de realizar el cambio radical.
Con ansias infinitas se propuso analizar detalladamente los problemas del espíritu a la luz de la ciencia moderna. Interesantes le parecieron por aquella época los experimentos científicos del físico inglés William Crookes, descubridor insigne de la materia en estado radiante y del talio, ilustre miembro de la Real Sociedad Británica.
Sensacionales Le parecieron las famosas materializaciones del fantasma de Katie King en pleno laboratorio, tema planteado por Crookes en su "medida de la fuerza psíquica".
Descubrió con asombro místico la doctrina secreta, obra extraordinaria de la venerable y gran Maestra del gnosticismo teosófico Helena Petrovna Blavatsky. Agotados los teóricos estudios de tipo teosóficos, practicó con intensidad raya-yoga, bhakti-yoga, jnana-yoga, karma-yoga, etc., múltiples beneficios psíquicos obtuvo con las yogas prácticas. A los diecisiete años, se dedicó a dictar conferencias en la Sociedad Teosófica de su ciudad, de la que era militante.
Posteriormente, a los dieciocho años ingresó en la escuela gnóstica Rosa-Cruz Antigua; institución benemérita fundada por el excelentísimo Sr. Arnoldo Krumm Heller, médico-coronel del glorioso ejército mexicano; insigne catedrático de la Universidad de Medicina de Berlín, Alemania; notable científico; extraordinario políglota.
Encontró inagotables esplendores en las magníficas obras de Krumm Heller, Hartman, Eliphas Levi, Steiner, Max Heindel, etc., etc., etc. Declaró que por aquella época se estudió ordenadamente toda la biblioteca rosacrucista.
Samael, fue siempre un incesante buscador. Lo animó a trabajar su anhelo de conocer – por vía de la experimentación directa – los diferentes procesos ocultos que originan los diversos acontecimientos que conforman la existencia de todo ser humano.
Samael Aun Weor necesitó centrarse a fondo en el esoterismo practico y eso le llegó cuando contrajo matrimonio con la Maestra Litelantes (Arnolda Garro), con quien unió su vida durante 32 años. Solamente la muerte pudo separarlos físicamente.
Lo extraño y grande a la vez, es que Samael Aun Weor nunca fue rico, nunca le importó el dinero ni las propiedades. Dirigiendo un movimiento a nivel mundial con varios millones de personas en todo el mundo, por no tener, ni su misma casa le pertenecía, era alquilada. El renunció públicamente a todos los derechos de autor de sus obras, a pesar de haberse vendido cientos de miles de sus libros. Sus enseñanzas impartidas en diversos foros siempre fueron gratuitas.
Samael escribió su primer libro al que titulo “El Matrimonio Perfecto o La Puerta de Entrada a la Iniciación”, en enero de 1950 y desde entonces siguió escribiendo libros hasta el momento de su muerte.
En este libro radical, se rasga por completo el tupido Velo de Isis, cerrado desde la noche de los siglos sobre los misterios esotéricos del sexo. Los años 50 no eran estos tiempos en los que se podía escribir con libertad. La publicación de aquel libro levantó ampollas y trajo persecuciones implacables sobre el autor y sus discípulos.
Las páginas de su primer libro salían plagadas de errores, y se corregían una y otra vez. Samael quería editarlo lo antes posible y cuando un alumno le dijo: "Maestro el libro está saliendo con errores ¿qué hacemos?" él, con suma rapidez contestó: "los errores los dejamos como pasto a los intelectuales. Muchos de ellos al no tener con que comparar esta obra para sacar conclusiones, contarán los errores y nos juzgarán sin compasión".
El Maestro dijo a uno de sus alumnos: "ya se revolvió este pueblo, ahora nos toca seguir la labor de divulgación; debes salir ya para la ciudad, llévate unos 100 libros y regálalos”. Muchos fueron rechazados y arrojados al cesto de la basura. Al comentarse al maestro este hecho, él contestó: "no te preocupes de allí lo recogerán los que lo necesitan".
A pesar de las oposiciones, los libros distribuidos empezaron a cumplir su misión, fueron cayendo en otras manos y comenzaron a llegar cartas tanto de Colombia como de otras naciones, las cuales contestaba Samael incesantemente, formándose grupos gnósticos por todo Latinoamérica.
Después editó su obra "La Revolución de Bel". Esta obra salió en el mes de octubre de 1950 y a los 8 meses, es decir, hacia junio de 1951 se sacó el "Curso Zodiacal". En el año 1952, escribió "Apuntes Secretos de un Gurú", más tarde y en ese mismo año, escribió también su libro titulado "Medicina Oculta y Magia Práctica”. Detrás llegó el resto de su obra.
La creación del Movimiento Gnóstico Internacional, demandó grandes luchas y prolongados sacrificios y esfuerzos. Samael, realizó importantes llamados a todas las religiones, logias, escuelas filosóficas, etc., para que se uniesen, en un último intento de ayudar de forma más directa y eficaz a la humanidad.
Así, en el año 1958, se logró la unión de tres importantes movimientos espirituales: “Acción Libertadora de América del Sur” (A.L.A.S.) dirigido por el científico Francisco A. Propato, (Maestro Luxemil); el "Aryabarta Ashrama" movimiento vinculado con la india, creado y dirigido por Sri Swami Sivananda, y el “Movimiento Gnostico”, fundado y dirigido por el Maestro Samael Aun Weor.
Samael decía en abril del año 1953, en “El vestíbulo de la Sabiduría” lo siguiente:
Caro lector:
Lee mi obra con desapasionamiento, está compuesta por libros de ocultismo puro, muy especialmente dedicados a todos aquellos que aspiran al sendero Dévico (Iniciatico). Cuando las dudas te asalten, lee mis libro. Cuando sientas palpitar las ansías del anhelo espiritual, lee mi obra.
Cuando los seudo-espiritualistas te insulten y te hieran, acuérdate hermano mío, que estos libros son unos amigos fieles y sinceros, que siempre están dispuestos a consolar tu adolorido corazón.
Cuídate hermano mío, de aquellos "lobos con piel de ovejas". Se prudente, se cauto, y aléjate de todas esas "jaulas" espiritualistas, que son verdaderos centros de explotación y de corrupción moral. Los dueños de todas esas logias están ahora celosísimos de sus negocios, consideran al Maestro Samael Aun Weor como un elemento peligroso.
Tienen razón esos magos negros; yo soy un elemento peligroso para ellos, porque les quito la máscara, y desnudo su vergüenza ante el veredicto solemne de la conciencia pública. Esos malvados luchan por el negocio, y se apresuran a defenderlo.
Les digo a todos esos dueños de logias, que no me tengan tanto miedo, porque no necesito de los dineros de nadie, ni extiendo certificados, ni envío cursos por correspondencia, ni fundo "escuelas", ni doy diplomas para enriquecerme.
Si pensáis que Samael, les he atacado para quitarles su clientela, estáis equivocados, porque no tengo escuelas, ni necesito de clientes.
Yo no quiero secuaces ni seguidores, sino, tan solo imitadores de mi doctrina, la gnosis. Yo no sigo a nadie, ni quiero que nadie me siga a mí; lo que quiero es que cada cual se siga a sí mismo. Yo únicamente soy un faro de orientación en este mar de la existencia, y no necesito de clientela para poder vivir.
Como estoy en contra de los esclavizadores de almas, no quiero esclavizar a nadie, ni comulgo con los verdugos de ideales.
Maestros hay muchos, yo únicamente soy uno de esos tantos, y quien quiera buscar a los Maestros, que los busque dentro, en las profundidades de su conciencia interna.
Hace mucho tiempo que todos los hermanos espiritualistas del mundo aguardaban al gran Avatar de Acuario. No aguardéis ningún otro mensajero, porque yo soy el iniciador de la nueva era.
El árbol se conoce por sus frutos. Yo soy un árbol, mis frutos son mis obras; estudiarlas, practicarlas, y no olvidéis que cuando el discípulo está preparado, el Maestro aparece.
Mi obra es para todos aquellos que ya pasaron por las escuelas de los baales. Mis libros son para todos aquellos que ya bebieron en el cáliz amargo de todas las escuelas espiritualistas.
Ya me liberé, ahora libérense ustedes hermanos míos, aquí les doy la clave para que entren al edén por la misma puerta por donde yo entré. Yo descubrí la puerta y entre, ahora te muestro también la puerta, para que entres como yo entre.
Me bañé en todos los ríos sagrados, practiqué penitencias, y los pórticos de todos los templos de todas las religiones del mundo tan sólo me brindaron el consuelo de un día... y defendí a distintas escuelas espiritualistas, pero ninguna de ellas pudo consolar mi adolorido corazón.
Los sacerdotes de las religiones del mundo me hicieron severas amonestaciones y ninguno de ellos logró consolarme.
Lo único que dio bálsamo a mi alma, fue el Intimo,. El único que pudo dar felicidad interna a mi corazón, fue mi Real Ser. La única puerta por donde pude entrar al edén, fue aquella por donde salí, y que ya había olvidado y profanado. Esa puerta es el arcano A.Z.F.
Samael Aun Weor.
También y como punto final de esta pequeña biografía, dejamos la opinión del Maestro Samael respecto a la doctrina gnóstica, mediante una pregunta que le hicieron en un auditorio.
Pregunta. Ese Mensaje suyo, se dice que es, un real Cuerpo de Doctrina. Es lógico que por ser una Enseñanza tan completa, encierre en todas sus partes un Cuerpo de Doctrina. ¿Ese Cuerpo de Doctrina viene siendo el mismo de Moisés, el mismo de Jesús, o hay alguna diferencia?
Respuesta. Los principios básicos de la gran Sabiduría Universal son siempre idénticos. Tanto Hermes Trismegisto, como el Buddha, Quetzalcóatl, Confucio, Krhisnha, Mahoma o Jesús de Nazareth (el Gran Kabir), etc., entregaron un Mensaje. Cada uno de ellos contiene, en sí mismo, los Principios Cósmicos de tipo completamente impersonal y universal.
El Cuerpo de Doctrina que estamos entregando ahora, es revolucionario en el sentido más completo de la palabra, pero contiene los mismos Principios que enseñara el Buddha en secreto a sus discípulos, o aquellos que el Gran Kabir Jesús entregara en secreto a sus apóstoles; es el mismo Cuerpo de Doctrina, sólo que está presentado en forma revolucionaria y de acuerdo con la Nueva Edad que ya se avecina.
Cuando digo así: “Nueva Edad que ya se avecina”, no me estoy refiriendo, propiamente, a la Era de Acuarius que ya comenzó; cuando yo hablo de la “Nueva Edad que ya se avecina”, me refiero a la futura Edad de Oro, pues el Ejército de Salvación Mundial que estamos preparando ahora, tiene que recibir las Enseñanzas que se darán en la futura Edad de Oro.
Esa futura Edad de Oro vendrá después del Gran Cataclismo, y el mismo se sucederá en esta Era del Aguador que ya está comenzando. Así pues, quien recibe este tipo de Enseñanzas, se prepara, de hecho, no solamente para la Edad del Aguador, sino también para la futura Edad de Oro.
El objetivo es que los hermanos, nuestros discípulos, los estudiantes, aquellos que están hollando la Senda que conduce a la Liberación Final, no solamente estudien nuestros libros, eso no es suficiente; se necesita algo más: se necesita que mediten en mis libros, que comprendan cada palabra, cada frase y, por último, es necesario que lo experimenten, que lo vivan, que puedan Autorrealizarse... Y a eso va, precisamente, el Cuerpo de Doctrina: a servir de instrumento, a servir de indicación para la Autorrealización.
SOLO QUIEN PUEDA VER MÁS ALLÁ DE ESTAS PASIONES ANIMALES, SOLO QUIEN RENUNCIE A ESTE TIPO DE PSICOLOGÍA ANIMAL, PUEDE DESCUBRIR OTROS MUNDOS Y DIMENSIONES EN LA GRANDEZA Y MAJESTAD DE ESO QUE SE LLAMA AMOR.
« v.m. litelantes»
Entre los grandes personajes femeninos que han sobresalido en la humanidad en los últimos tiempos, en el campo del esoterismo gnóstico, sin duda alguna la Venerable Maestra Litelantes ha sido la mas enigmática, incluso por delante de la Maestra de la Teosofía Gnóstica H.P. Blavatsky, de la Mística hindú Sarada Devi y de la Iniciada Anne Besant.
En su paso por la Tierra, Litelantes fue uno de esos seres que nunca deja indiferencia; se le ama o se le odia, se le entiende o no se le comprende, se le sigue o uno se separa del camino. Lo que si acontece con la Maestra Litelantes es que amigos o enemigos, jamás la han podido olvidar.
Como mujer fue una dama correcta, atenta y muy educada, con finos detalles con los semejantes. Humilde en su manifestación y expresión y perfecta esposa y madre de sus hijos.
Como Maestra de Misterios Mayores y miembro activo de la Logia Blanca, y debido a sus características de Juez del Tribunal del Karma, fue recta, insobornable, poco dada a los halagos y lisonjas, y naturalmente portadora de una gran sabiduría esotérica y de la vida cotidiana.
El concepto de la palabra para ella, era de una elevación que los seres humanos comunes no entendemos. En ella la palabra era ley y consideraba a las personas por sus palabras y por sus hechos. Ella jamás falseaba su verbo y se entristecía por las personas que lo usaban sin medir sus consecuencias.
Su sabiduría esotérica y ocultista abarcaba, obviamente, mucho mas allá de lo que enseñaba y si se conocen parte de su sabiduría oculta es gracias a su esposo el Venerable Maestro Samael. El en sus libros relata infinidad de experiencias, místicas transcendentales, que ambos vivieron y a su vez en forma humilde, como corresponde a los grandes seres, nos relata como su compañera esotérica y esposa le enseñó el desdoblamiento Jinas, es decir como meter su cuerpo físico en la cuarta coordenada o cuarta dimensión, concretamente en uno de sus libros, concretamente en “Tratado de Medicina Oculta y Magia Practica” comenta lo siguiente:
"La Gurú LITELANTES, conocida en la tierra con el nombre profano de Arnolda de Gómez, me enseñó los estados de Jinas.
Esta Dama–Adepto es mi esposa–sacerdotisa, y mi colaboradora esotérica. Yo había leído mucha literatura ocultista, pero jamás había encontrado datos concretos sobre el «modus operandi» de los estados de Jinas.
El Venerable Maestro Huiracocha en su novela iniciática, nos cuenta el interesante caso del comandante Montenero que con su cuerpo físico en estado de Jinas entró al templo de Chapultepec, en México, para recibir Iniciación Cósmica.
Don Mario Roso de Luna nos habla también maravillosamente sobre los estados de Jinas, pero, ningún escritor espiritualista jamás nos había enseñado la fórmula concreta para poner el cuerpo físico en estado de Jinas.
Aprendí esta fórmula de mi propia esposa–sacerdotisa. Ella me la enseñó prácticamente. Vienen a mi memoria muchas cosas interesantes de aquella época.
Allá por el año de 1946, mi esposa y yo vivíamos en el pueblo tropical de Girardot (Cundinamarca). Cierto día la Dama–Adepto me dijo: «esta noche me transportaré con mi cuerpo físico en estado de Jinas a casa de la señora E... Me haré sentir en ella, y allí le dejaré un objeto material»
Algo intrigado le pregunté: ¿Es posible transportarse uno con cuerpo físico a través de los aires, y sin necesidad de avión? La Gurú Litelantes sonriendo me dijo: «Ya verás»...
Muy temprano fui a visitar a la señora... y entonces esa señora algo impresionada, me dijo que durante toda la noche había sentido ruidos en su casa, y pasos de una persona extraña.
Luego me contó que dentro de su aposento debidamente cerrado con candado, había encontrado ciertos objetos materiales pertenecientes a la señora Arnolda.
Asombrado yo de la cuestión, fui a contarle el caso a mi esposa, la Dama–Adepto, y entonces ésta sonriendo me dijo: «ya ves que sí se puede viajar con cuerpo físico en estado de Jinas».
Más tarde me invitó a hacer una excursión con el cuerpo físico por los dominios de esas maravillosas tierras de Jinas, de las cuales habla Don Mario Roso de Luna, como ya he mencionado anteriormente.
Una noche, la más quieta, la más callada... estaba acostado en mi lecho, en perfecto estado de vigilia; de pronto la Dama–Adepto me dijo: «levántate del lecho, y vamos»...
La Dama–Adepto había puesto su cuerpo físico en estado de Jinas y estaba rodeada de las terribles fuerzas cósmicas del Dios Harpócrates.
Me levanté de mi lecho, y lleno de fe la seguí, caminando con paso firme y decidido. Una voluptuosidad espiritual me embriagaba, y entonces resolví flotar en los aires. Comprendí que me había sumergido dentro del plano astral, pero con el cuerpo físico. Entendí, que cuando el cuerpo físico se sumerge dentro del plano astral, puede levitar y queda sujeto a las leyes del plano astral, pero sin perder sus características fisiológicas.
La Dama–Adepto me hizo volar por encima de grandes precipicios y montañas, para probar mi valor.
Después de una excursión muy interesante realizada por remotas tierras de Jinas, mi esposa Litelantes y yo regresamos a nuestra casa, a nuestra habitación.
Seguí experimentando por mi cuenta, y descubrí que para transportarse uno con cuerpo físico en estado de Jinas, sólo se necesita una mínima cantidad de sueño, gran poder de concentración y mucha fe.
Más tarde la Dama–Adepto me explicó algo sobre el Huevo Órfico y los estados de Jinas.
Las fuerzas que la Gurú LITELANTES me enseñó a manejar, son las fuerzas harpocratianas, que bullen y palpitan en todo el universo. Las fuerzas de HAR-PO-CRAT-IST , son una variante de las fuerzas crísticas.
Dondequiera que haya un estado de Jinas, un desdoblamiento astral, un templo de Jinas o un lago encantado, allí están las fuerzas de HAR-PO-CRAT-IST, en función activa.
Esta ciencia maravillosa la aprendí de la Gurú LITELANTES, mi esposa–sacerdotisa, que trabaja en los mundos superiores como uno de los cuarenta y dos Jueces del Karma.”
La V.M. Litelantes (Dña. Arnolda Garro) nació un otoñal día de 6 de Octubre de 1920 en Colombia. La familia Garro - Mora tuvieron diez hijos y eran de condición campesina y humilde, ellos tenían una pequeña milpita (parcela agrícola) con la que sobrevivían tanto ellos como los pocos trabajadores que les colaboraban.
Desde muy pequeña Litelantes tenia un excepcional talento y grandes poderes de percepción ultra (clarividencia) que la hacían destacar entre sus compañeras de estudio, pues no necesitaba casi leer texto alguno, porque con sólo poner atención se le grababan en su memoria las clases que impartían los profesores, logrando así un gran aprovechamiento.
A pesar de su corta edad, era la más sobresaliente de su familia, tanto para negociar, hablar y administrar las cosas, asombrando a propios y extraños por su elocuencia y brillante inteligencia.
Ya desde su infancia era una verdadera amazona, una extraordinaria jinete, que incluso domaba potros salvajes, que la obedecían cuando hablaba con ellos. Conforme fue creciendo se hizo cargo de la administración en la finca de sus padres. Aquellos eran tiempos difíciles y la Maestra Litelantes tenía todas las ocupaciones de un hijo varón, las que desempeñaba impecablemente.
Mas lo importante de esta extraordinaria joven, no era las cuestiones mundanas de aprendizaje, administración o manejos de animales. Lo importante era su mundo mágico, muy particular, y el dominio de la naturaleza exterior e interior, gracias su sabiduría, que se remontaba desde vidas lejanas, y a una fuerza de voluntad fuera de lo común. Conforme sus años pasaban, lograba auténticos prodigios y avances en su camino Iniciático, en su Maestría esotérica.
Desde muy joven, casi desde niña, dominaba perfectamente el desdoblamiento Astral y los estados Jinas. Para ella los Paraísos Perdidos, el Vellocino de Oro, el Jardín de las Hespérides eran una realidad patente y tangible.
A veces se solía acostar vestida en su cama, ante el asombro de sus hermanas que se burlaban de ella. La explicación era sencilla, ella acudía a ciertas ceremonias esotéricas que se celebraban en los Mundos Superiores y al llevarse el cuerpo físico, como dama que era la gustaba acudir con sus mejores vestiduras físicas.
Este gran Ser ha sido una autentica bendición para el Gnosticismo de estos tiempos, puesto que tanto ella como su esposo ha descifrado y develado las claves suprema de la Sabiduría Universal, sin dogmas ni fanatismo de ninguna especie.
La Maestra Litelantes ha sido, al igual que en su día lo fue H.P. Blavatsky, una gran viajera. Ha visitado casi todos los continentes, y entre ellos varios países en donde ella había tenido varias reencarnaciones, ya que recordaba todas y cada una de ellas.
Uno de los sitios que visitaba con mayor agrado era la Montaña de Montserrat en España, pues allí existe un gran templo Jinas en la cuarta coordenada. El Templo interno de Montserrat guarda celosamente el Santo Grial —que contuvo la preciosa sangre de Jesucristo—, pues ahí fue depositado por José de Arimatea. Desde este Templo sagrado los Maestros expanden luz a todo el mundo. La Maestra Litelantes es un miembro activo y consciente de dicho templo.
Ella ha sido una autentica heroína del siglo XX, que ha sabido entregar a la humanidad la mejor joya que ser humano pueda poseer: la SABIDURÍA.
Terminada su obra este gran Ser abandonó su cuerpo en un día de invierno, concretamente el día 5 de Febrero de 1.998
LA FRUSTRACIÓN, EL MIEDO, LA DUDA Y LA CULPABILIDAD, ORIGINAN LOS PROCESOS DE VIOLENCIA.
« MAULANA JALALUDDIN RUMI »
“Ven, ven quienquiera que seas;
Seas infiel, ególatra o pagano, ven.
Este no es un lugar de desesperación.
Incluso si has roto tus votos cientos de veces. ¡Aún ven!”
Impactantes palabras que nos pueden servir de prólogo para hablar acerca de uno de los mas grandes santos y místicos universales, así como Maestro de la Vía para los sufís, Maulana Jalaluddin Rumi.
Nació en Balkh (Afganistán), el 29 de Septiembre de 1207. Se cuenta que cuando Rumi tenía solo cinco años de edad, solía ponerse en su cuna muy alterado, pues acababa de contemplar en su mente a personajes como Gabriel, la Virgen María, Abraham y otros.
La causa de estas perturbaciones era que las formas espirituales del ausente (mundo invisible) surgían ante su vista, es decir, mensajeros angélicos, genios justos y hombres santos... Solían aparecérsele en forma corporal. Su padre la calmaba, diciéndole.”Estas son las Existencias ocultas. Acuden a presentarse ante ti, para ofrecerte regalos y presentes del mundo invisible”.
Cuando Jalaluddin tenía 6 años de edad, se cuenta que estaba jugando con otros niños en la azotea de su casa. Sucedió que un niño propuso saltar de una azotea a otra. Maulana les dijo que esos juegos más bien eran propios de perros y gatos y que era vergonzoso que ellos jugaran a tales bajezas. Exclamó: “Subamos al cielo y reunámonos con los Ángeles”. Y, dicho esto, sus jóvenes compañeros le perdieron de vista. Estos desconcertados, dieron la voz de alarma ante la desaparición de Maulana. Cuando volvió a aparecer, al cabo de paco rato, estaba pálido y un poco asustado, y les dijo:
-Mientras os hablaba, descendió sobre mí del cielo un grupo de hombres vestidos con mantos verdes y me subieron a los cielos superiores y me llevaron por los espacios celestiales, y oí la voz de alarma que disteis. Entonces esas criaturas volvieron a traerme con vosotros. Cuanto contaba siete años de edad, de repente, un día Dios le otorgó aparecérsele visiblemente ante él. Al instante se desvaneció. Al recobrar la conciencia oyó una voz de los Cielos que decía:
“¡Oh Jelalu-d-Din! Por la majestad de nuestra gloria, deja desde ahora de combatir contigo mismo; porque te hemos exaltado a la posición de la visión ocular.”
Jalaluddin se inclinó entonces lleno de gratitud por este signo de gracia, para servir el Señor hasta el final de sus días con todas sus fuerzas; en la firme esperanza que aquellos que le siguiesen alcanzarían ese elevado grado de favor y excelencia.
Dos años después de la muerte de su padre, fue de Konya a Aleppo para estudiar. Como se sabía que era el hijo de un gran maestro espiritual y también buen estudiante su profesor le concedía mucha atención, coyuntura que provocó las envidias de los demás estudiantes. Estos le comentaban al gobernador de la ciudad que Jalaluddin era inmoral porque cada noche dejaba su celda por alguna razón desconocida y desaparecía. El gobernador intrigado, resolvió ver y juzgar por si mismo.
A medianoche, como de costumbre, salió de su habitación y fue directamente hasta la verja cerrada del colegio, seguido por el gobernador. La verja se abrió como por arte de magia y Jalaluddin atravesó las calles hasta la puerta cerrada de la ciudad. Esta también se abrió por si misma; y de nuevo ambos la atravesaron. Continuaron y llegaron hasta la tumba de Abraham (en Hebrón, a unos 563 Km. de distancia), Allí se pudo ver la cúpula de un edificio, ocupada por una hueste de formas vestidas de verde, que salieron para encontrarse con Jalaluddin y lo llevaron al edificio.
El gobernador perdió el conocimiento aterrorizado y no lo recobró hasta después de la salida del sol.
En esos momentos ya no pudo ver ningún edificio con cúpulas ni ningún ser humano. Durante tres días y tres noches erró por una planicie sin caminos, hambriento y sediento con los pies llagados. Mientras tanto, al notar los funcionarios del gobernador su ausencia de dedicaron a buscarlo hasta que preguntaron a Jalaluddin, quién les dijo donde podrían hallar a su señor. Por fin lo encontraron y la llevaron a su hogar. El gobernador se convirtió desde entonces en un adepto y discípulo de Jalaluddin.
En la ciudad de Damasco permaneció por espacio de 7 años. Allí fue donde vio por primera vez a su gran amigo Shamsuddin de Tabriz, envuelto en su notable y peculiar capa de fieltro negro. Shams se dirigió a él, pero Jalaluddin se apartó mezclándose con la multitud. Poco después volvió a Konya. En el año 1244 d.de C. Shamsuddin de Tabriz llegó a Konya. Este gran hombre, tras adquirir una reputación de elevada santidad en Tabriz, como discípulo de cierto hombre sagrado, un constructor de cestas, había viajado por diversos países en búsqueda de sus mejores maestros espirituales. Rogaba a Dios que pudiera serle revelado quien sería el mas oculto de los favoritos de la voluntad divina, de forma que pudiera acudir a él y aprender todavía mas sobre los misterios del amor divino. Se le indicó que el hombre que mas contaba con el favor de Dios era Jalaluddin por lo que sin pérdida de tiempo acudió a Konya. Tras una serie de preguntas un tanto extrañas y enigmáticas por parte de Shams hacía Jalaluddin, éste se desmayó. Al recobrar la conciencia lo llevó a su hogar y estuvieron unidos meses en sagradas comunicaciones sin salir para nada de la casa.
Al final los discípulos de Jalaluddin se impacientaron e hicieron ante la casa un amenazador y amenazante tumulto. Lo cierto es que Shams desapareció misteriosamente en marzo del año 1246. Desde entonces Jalaluddin adoptó como signo de duelo por su pérdida, el sombrero gris y la amplia capa que llevan desde entonces los derviches de su orden. También a tenor de la visita del Maulana (maestro) Shams, se instituyó por vez primera los servicios musicales que se observan en dicha orden, mientras realizan su peculiar danza.
Como herencia cultural nos ha dejado tres libros:
El Mathnawi, que es un extenso trabajo compuesto a lo largo de toda su vida. Es considerado como modelo de poesia en la literatura persa. Incluye diferentes tipos de contenido: cuentos de enseñanza, fragmentos de conversaciones con sus discípulos, interpretaciones de pasajes coránicos, indicaciones de carácter moral, alusiones metafísicas. En fin, una obra amplia y profunda, habiendo llegado incluso a denominarse el “Corán en persa”.
El Diwan, que es un poema místico amoroso, dado a luz como consecuencia de la relación que mantuvo con Shamsuddin de Tabriz. Este derviche errante abrió lo ojos a Jalaluddin al amor divino, instruyéndole en los mas profundos misterios del espíritu. Es pues todo el libro una delicada exaltación del amor cuyo fruto más elevado es el conocimiento del Amado y su fusión con El.
Fihi ma Fihi, el tercero, contiene un conjunto de charlas a sus discípulos que su hijo el sultán Walad, recopiló y dio forma, donde expone sus ideas fundamentales sobre la filosofía y mística del Islam.
Moulana Jalaluddin Rumi, en su famosa obra El Masnawi, cuenta la historia de un grupo de hombres en India que nunca habían visto un elefante. El elefante era exhibido en ciudades y pueblos, y un día quedó arrinconado en el establo de un lugar donde nadie había visto jamás un animal de su aspecto. Cuatro curiosos que se enteraron de la existencia de aquella maravilla decidieron verla antes que los demás. Era ya de noche y no había luz en el establo; en completa oscuridad se acercaron al animal y empezaron a palparlo. Uno, al tocarle la trompa, se imaginó al elefante como una manguera; el segundo le tocó la oreja y lo describió como un abanico; el tercero, tocándole una pata, creyó que era una columna; el cuarto le tocó el lomo y pensó que era una especie de trono. Ninguno tuvo una idea completa de lo que es un elefante. Todo lo que dijeron sobre el elefante era falso en cuanto a su definición, pero hay que admitir que quienes le tocaron efectivamente se encontraron con el animal mismo. Jalaluddin añade: "Si hubieran tenido una vela en la mano, no habría habido tanta diferencia de opinión entre ellos".
Para nosotros esta vela no es otra que la senda mística para llegar al conocimiento de la Verdad. El sufí dice que, para que el hombre sea verdadero testigo de la perfección del Absoluto, tiene que verla con la visión interior globalizante. Si comparamos el océano con la totalidad y la gota con lo parcial, según el sufí es imposible ver el océano por el ojo de la gota. Es preciso que la gota se una al océano y se convierta en océano para así poder ver el océano por el ojo del mismo océano.
Maulana Jalaluddin Rumi dejó su cuerpo físico en el año 1273, en Konia (Turquía). A su entierro asistieron personas de todas las creencias, religiones y estamentos sociales y culturales. La extensión de la influencia de Rumi es incalculable, pues su persona y su pensamiento fueron universales. Todos los años el día 17 de Diciembre se celebra un festival de derviches que visitan la tumba de Maulana en Konia.
Su obra, la Orden Mevlevi, a la que dio nombre, y sus escritos se han mantenido vivos hasta nuestros días y hoy son conocidos en casi todo el mundo, más de setecientos años después de su partida. Como punto y final terminamos con una síntesis del pensamiento Mevlevi respecto al ser humano y la divinidad.
“El hombre es una parte de la divinidad. O mejor, el hombre no existe: existe el alma humana. El hombre debe sacrificarse materialmente; de hecho, en todos los sistemas esotéricos o místicos hay que sacrificarse ante el Creador. Una vez cumplido este acto, ya no hay hombre, sólo hay Dios. Este es el mensaje de todo el sufismo islámico. Existen muchos poemas y alegorías que giran alrededor de esta idea: que el hombre, en último grado de su desarrollo espiritual, debe integrarse en el Alma divina. No hay más que un solo existente: Dios. No hay otro. Todo lo visible o lo invisible, toda la existencia es, de hecho, una manifestación divina. Así pues, el hombre debe volver a su origen”.
TODO AQUEL QUE SEA CAPAZ DE VIVENCIAR LA VERDAD ES PROFUNDAMENTE RELIGIOSO, AUNQUE NO PERTENEZCA NINGUNA RELIGIÓN.
« PABLO DE TARSO »
Un momento crucial para el desarrollo y proliferación del cristianismo antiguo fue la conversión de Saulo a la doctrina que enseño el Mesías Cristificado Jesús.
Este acontecimiento desmoronó los esquemas de una comunidad judía que habían hecho de su religión una doctrina basada en un racionalismo extremo y clasista y un ejemplo que apoyó el crecimiento y proliferación de una comunidad cristiana de gentiles entre los judíos y que culminó en la inicial conversión del ámbito pagano de la época.
Pablo nació en la ciudad griega de Tarso, próspero y famoso centro de educación y filosofía de la región de Cilicia, en el sur de Asia menor, es por ese motivo que su familia había recibido la influencia de las culturas helenista y judía.
Sus padres le dieron el nombre hebreo de Saulo en recuerdo del rey Saúl, que como ellos, había sido benjamita (descendiente de la tribu de Benjamín); también fue conocido por el nombre latino de Paulo y estaba orgulloso de ser ciudadano de Tarso y Roma. Pocas familias judías de la diáspora (extensión de los judíos por el mediterráneo) tenían tales privilegios civiles, que a menudo obligaban a adoptar la cultura pagana y a educar a los hijos dentro de las escuelas helenistas. Parece ser que el padre de Pablo era pudiente y pudo obtener la ciudadanía sin renunciar a sus funciones como fariseo, e incluso debió de ser un ferviente promotor de su religión.
Es posible que, cuando Pablo aún era joven, su familia hubiera ido a vivir a Jerusalén, donde fue educado y donde una hermana suya, casada y con un hijo, vivió durante muchos años. Las raíces frisáicas de Pablo lo llevaron a estudiar con uno de los principales preceptores de su tiempo, Gamaliel, que según la tradición era nieto de Hilel, un renombrado rabino del siglo 1 a.C. Pablo declaró alguna vez: « ... y hacía carrera en el judaísmo mas que muchos compatriotas de mí generación, por ser mucho más fanático de mis tradiciones ancestrales”. (Gal 1:14); al mismo tiempo, Pablo aprendió a fabricar tiendas para sufragar los gastos de su educación.
En la ciudad de Jerusalén había muchas sinagogas donde los judíos procedentes de las regiones de habla griega se reunían a estudiar y darse apoyo. El libro de los hechos menciona sinagogas para los judíos de Cirene, Alejandría, Cilicia y Asia (la región que rodeaba Éfeso). Como Pablo era de Tarso, frecuentaba la sinagoga de los Cilicianos, y allí comenzó a polemizar con cristianos como Esteban, uno de los jefes de la iglesia helenista de Jerusalén. Para Pablo, los cristianos parecían decididos a socavar la ley y el culto al Templo, todo en nombre de Jesús, y aunque al parecer ya vivía en Jerusalén en el periodo final de la vida del Nazareno, en ningún pasaje de sus escritos revela haber lo visto o escuchado en persona. Los debates que Pablo sostuvo, con los cristianos lo llevaron a darse cuenta del rápido crecimiento que había tenido la Iglesia Cristiana.
Pablo (aún llamado Saulo) es citado en el Nuevo Testamento por primera vez como testigo satisfecho de la ejecución de Esteban, primer mártir cristiano. Esteban había sido llevado ante el Sanedrín acusado, «de decir cosas contra la Ley» y asegurar que Jesús destruiría la ciudad y cambiaría «las costumbres que nos transmitió Moisés» (Hech 6:13-14).
Para Pablo, esas palabras eran una amenaza: todo lo que él consideraba sagrado, la ley, el Templo, las tradiciones del pueblo, parecía peligrar si se dejaba sobrevivir a una secta corno la de Esteban, ya que, los cristianos estaban proclamando como Mesías a un hombre que había sido crucificado, y las escrituras enseñaban que «el colgado es una maldición de Dios» (Deut. 21:23).
La ley rota, el Templo destruido, un Mesías maldito... por esas herejías, Pablo combatió sin piedad a la nueva secta: «...con qué saña perseguía yo a la iglesia de Dios tratando de destruirla... », había de confesar más tarde.
Las primeras víctimas de los ataques de Pablo fueron los cristianos de Jerusalén, que eran judíos de la diáspora como Esteban y él mismo.
Muchos, entre ellos el evangelista Felipe, huyeron a Samaria, Damasco, Fenicia, Chipre y Antioquia de Siria. Pablo se valió de su influencia con el sumo sacerdote de Jerusalén para perseguir cristianos fuera de Judea, y obtuvo de él cartas para las sinagogas de Damasco. Aunque el sumo sacerdote no tenía jurisdicción fuera de Judea, es posible que sus misivas hayan permitido a Pablo conseguir su propósito.
Hacia el año 35 d.C., unos cinco años después de la crucifixión de Jesús, Pablo, que quizás tenía unos 30 años de edad, emprendió el viaje a Damasco llevando consigo las cartas del sumo sacerdote, y Dios eligió ese momento para transformar su vida. Pablo describió más tarde los hechos en forma sucinta: «Y cuando aquel que me escogió desde el seno de mí madre y me llamó por su gracia se dignó revelarme a su Hijo para que yo lo anunciara a los paganos...» (Gal. 1: 1 5). En el libro de los hechos se narra tres veces el hecho con lujo de detalles.
Pablo estaba ya cerca de Damasco cuando de repente lo envolvió un resplandor del cielo y escuchó una voz que lo llamaba por su nombre hebreo: «Saúl, Saúl, ¿porqué me persigues?». Desconcertado por la acusación. Pablo únicamente alcanzó a decir: «¿Quién eres, Señor?». Las palabras que escucharon a continuación derribaron su mundo y transformaron su futuro: «Yo soy Jesús, a quien tú persigues» (Hech. 9:4-5).
El resplandor del cielo cegó a Pablo, pero con ayuda de sus compañeros logró llegar a Damasco, donde pasó tres días sin poder ver y sin comer ni beber nada. Al cuarto día se le acercó un hombre llamado Ananás, un devoto judío que también era partidario de la nueva fe, y por medio de él Pablo recuperó la visión; luego fue bautizado e infundido del poder del Espíritu Santo.
Con el mismo fervor con que antes había defendido la Ley, Pablo comenzó a proclamar su fe en Jesús. Los judíos y cristianos de Damasco se sorprendieron al ver cómo Pablo participaba en los debates adoptando una postura desconocida en él. Cuando las cosas se complicaron. Pablo no regresó a Jerusalén sino que marchó al sur hasta Arabia, que entonces pertenecía al reino de Nabatea, y allí permaneció dos o tres años predicando. De regreso nuevamente a Damasco, Pablo provocó tal alboroto en su contra que el etnarca del rey Aretas mandó poner guardias en toda la ciudad para impedir que huyera; sin embargo, con la ayuda de sus amigos cristianos «metido en un costal me descolgaron por una ventana de la muralla y así escapé de sus manos (gobernador del rey Aretas)» 11 Cor. 11:33).
Hacia el año 38 d.C., Pablo regresó por fin a Jerusalén, donde todavía vivían muchos de los cristianos que habían sufrido su persecución. Para entonces no quedaban más que dos líderes de la Iglesia, Pedro y Santiago. Bernabé, un levita de Chipre que era miembro original de la Iglesia de Jerusalén, respondió por Pablo y fue de gran ayuda para disipar en su mayor parte las sospechas que recaían sobre aquél. No obstante, la presencia de Pablo en esa ciudad provocó tantos conflictos que muy pronto se vio obligado a marchar a Tarso, y pasó los siguientes años trabajando en Cilicia y Siria.
Poco se sabe de la misión de Pablo en los primeros 10 a 12 años posteriores a su conversión. Debió ser un periodo de profunda reflexión y mucha actividad. ¿Cómo entender que el mensaje a los paganos no iba dirigido a ellos cómo prosélitos del judaísmo sino precisamente como paganos?... Durante esos años, su prédica y su reflexión cristalizaron en el poderoso mensaje revelado en las cartas que escribió posteriormente.
El problema que implicaba evangelizar a los paganos se convirtió en el mayor dilema religioso para las primeras comunidades cristianas. Fue en Antioquia de Siria donde se difundió por primera vez la nueva doctrina entre los paganos, que en ese entonces eran aceptados por la comunidad sin tener las obligaciones de circundarse y observar las leyes alimentarías y de pureza del judaísmo. Bernabé llegó de Jerusalén y aprobó con alegría la inclusión de paganos en la iglesia, pero como necesitaba ayuda para predicar, viajó a Tarso en busca de Pablo y lo llevó a Antioquia, donde ambos pasaron un año evangelizando. Los antioquenos empezaron a llamar «cristianos», a los discípulos para distinguirlos de otros grupos judíos. Aunque la multiplicidad étnica de la Iglesia de Antioquia la hacía muy diferente de la comunidad de Jerusalén, los cristianos antioquenos tuvieron buen cuidado de mantener contacto con dicha comunidad enviando ayuda en tiempos de hambre. En una ocasión, quizás hacia el 46 d.C., Bernabé y Pablo llevaron los donativos a la Ciudad Santa y regresaron con Juan Marcos, primo de Bernabé.
Poco después de volver a Antioquia, Pablo y Bernabé recibieron de Dios nuevos mandatos relativos a su misión. Llevando a Juan Marcos como asistente, los dos se embarcaron rumbo a Chipre, dando inicio a lo que la tradición cristiana denomina primer viaje apostólico.
Los misioneros comenzaron su labor predicando en las sinagogas de Salamina, en la costa oriental de la isla Chipriota, y luego viajaron hacia el oeste hasta el puerto de Pafos. Allí encontraron a un judío llamado Barjesús, quien, al igual que otros muchos predicadores diseminados por todo el imperio Romano, aseguraba ser profeta y mago, y se había convertido en consejero espiritual del procónsul Sergio Paulo. Como Barjesús trató de evitar que el procónsul escuchara el mensaje cristiano, Pablo clamó a Dios para que lo cegara, y «entonces el procónsul, al ver lo sucedido, creyó, impresionado por aquella lección del Señor» (Hech. 13:12).
Este incidente marca el punto en que Pablo asumió el liderazgo de la misión evangélica y comenzó a ser llamado por su nombre latino.
Los misioneros recorrieron después Asia Menor y se adentraron en la región de Pisidia hasta la ciudad de Antioquia, en cuya sinagoga predicó Pablo. «Y nosotros os damos la buena noticia, que la promesa hecha a los padres, Dios nos la ha cumplido a nosotros los hijos resucitando a Jesús...» (Hech. 13:32-33).
Muchos respondieron con entusiasmo, pero otros se enfurecieron; el mensaje dividió a la comunidad judía, si bien quedó formada una nueva comunidad de cristianos paganos. Unas semanas más tarde, la oposición a Pablo y Bernabé había crecido tanto que tuvieron que irse a otras ciudades: Iconio, Listra y Derbe, todas en la región de Licaonia.
En cada una de esas ciudades, los misioneros encontraron tanto aceptación como rechazo. Los habitantes de Listra pensaron al principio que Pablo y Bernabé eran dioses, pues habían curado a un paralítico, pero luego se opusieron a éstos al llegar a la ciudad unos judíos que se ganaron al pueblo y apedrearon al apóstol hasta creerlo muerto; es posible que las lesiones que sufrió hayan minado su salud en forma permanente, pues a partir de entonces se quejó a menudo de sus dolencias. No obstante en aquellas ciudades también surgieron nuevas comunidades de creyentes judíos y paganos. Pablo y Bernabé visitaron nuevamente las mismas ciudades, «afianzando el ánimo de los discípulos y exhortándoles a perseverar en la fe...» (Hech. 14:22).
En algún punto del recorrido se les unió Tito, un joven griego que habría de convertirse en uno de los principales colaboradores de Pablo; juntos regresaron a Antioquia de Siria y allí contaron a la comunidad cómo Dios «había abierto a los paganos la puerta de la fe» (Hech. 14:27).
Pero las tensiones entre judíos y gentiles dentro de la Iglesia eran ya incontenibles. Los presbíteros de Judea llegaron a Antioquia con una advertencia para los paganos: «no os circundáis conforme a la tradición de Moisés, no podéis salvaros.» (Hech. 15:1).
Al igual que Pablo, estos cristianos conversos habían sido fariseos antes de creer en Jesús y apoyaban su interpretación del Evangelio. Hacia el 49 d.C., Pablo, Bernabé y Tito (al que no permitieron que se circundara) viajaron a Jerusalén a dirimir el asunto con los dirigentes de la nueva doctrina. Para Pablo y otros como él, estaba en juego la esencia misma del mensaje cristiano, o lo que él llamaba «la verdad de la nueva noticia» (GaL 2:5): si la noticia que él iba predicando sólo la debían conocer los judíos y los paganos convertidos al judaísmo, entonces Pablo había malinterpretado el Evangelio, o según él mismo expresó, «mis afanes de ahora o entonces resulten inútiles» (Gal. 2:2).
El desenlace de este encuentro fue positivo para Pablo. En el mismo libro de los Hechos se describe una asamblea general de apóstoles y presbíteros con discursos de Pedro y Santiago, y un informe de Bernabé y Pablo acerca de su misión. Como resultado del evento, se promulgó un decreto en el que se eximía a los paganos cristianos de la obligación de circundarse, pero les instaba a no fornicar y a no comer carne de animales sacrificados a los dioses paganos. Pablo habla también del concilio en su carta a los Gálatas.
Bernabé y él se reunieron con Pedro, Santiago y Juan, el hijo de Zebedeo, y todos aceptaron que así como Pedro había sido elegido por Dios para evangelizar a los judíos. Pablo lo había sido para adoctrinar a los paganos.
La participación de Pablo y Bernabé en el concilio de Jerusalén no puso fin a la controversia pero equilibró la situación. Los asuntos relativos a las leyes alimentarias y a los vínculos entre judíos y paganos siguieron siendo motivo de debate, y al cabo de un tiempo surgieron conflictos entre Pedro y Pablo e incluso entre este y Bernabé. Pero Pablo nunca dudó de su misión entre los gentiles y defendió con fervor su decisión de no apegarse en forma estricta a los preceptos de la Ley mosaica.
Las discrepancias entre Pablo y Bernabé los obligaron a seguir por rutas distintas. Bernabé tomó por compañero a Juan Marcos y ambos se embarcaron a Predicar rumbo a Chipre; Pablo hizo lo propio con Silas y partió a Asia Menor, iniciando así su segundo viaje misional. En Listra se les unió Timoteo, un joven creyente que, al igual que Tito, se convirtió en un fiel colaborador de Pablo. Los tres viajaron a las ciudades interiores de Galacia, y luego a Frigia, formando en cada lugar pequeñas comunidades de discípulos. Pablo se quedó un tiempo en Galacia debido a una enfermedad donde fue cuidado y atendido por los nuevos creyentes como «a un mensajero de Dios, como al Mesías Jesús en persona». (Gal. 4:14), actitud por parte de la nueva comunidad que Pablo agradeció y valoró quedando manifestada en la carta que les escribió más tarde.
Pablo y Silas marcharon luego a Tróade y de allí se embarcaron a Macedonia, llevando por primera vez el mensaje cristiano a Europa. En cada ciudad se enfrentaron a nuevos retos y peligros. En Filipos convirtieron a Lidia, una mujer pagana devota del judaísmo cuya casa se convirtió en lugar de reunión de los cristianos. La comunidad fílipense estableció una relación muy cordial con Pablo, pero un día que Silas y él curaron de posesión a una joven esclava que lucraba a sus amos y a otra gente de la ciudad con sus dotes adivinatorias, fueron llevados al foro de los magistrados, quienes ordenaron azotarlos con varas y encerrarlos con cepos en la prisión. Los misioneros se pusieron a entonar cánticos a Dios mientras los demás presos los escuchaban; «de repente se produjo un temblor de tierra tan violento que sacudió los cimientos de la prisión; se abrieron de golpe todas las puertas y a todos se les soltaron las cadenas». (Hech. 16:26), este hecho impresionó tanto al carcelero que quiso ser convertido y tras su conversión salieron de la ciudad.
Los misioneros continuaron su viaje y pasaron por Anfípolis y Apolonia hasta llegar a Tesalónica, la capital romana de Macedonia. Como era de costumbre Pablo comenzó a predicar en la sinagoga, donde explicó su misión y proclamó: «ese Mesías es Jesús, el que yo os anuncio» (Hech. 17:3). Al escuchar estas palabras, la comunidad judía se dividió: muchos griegos religiosos y mujeres de reconocido prestigio social en la ciudad se convencieron de lo que Pablo decía, y junto con un grupo de paganos, «abandonando los ídolos os convertisteis a Dios, para servir al Dios vivo y verdadero...» (1 Tes. 1:9); así se formó la nueva comunidad cristiana en Tesalónica.
El revuelo y la división que se creó dentro de la comunidad judía generó el deseo por parte de los fariseos de arrestar al apóstol y condenarlo, y como no lo consiguieron llevaron a Jasón, un judío devoto que hospedó a Pablo, ante los magistrados acusándole de agitador. Pablo y Silas tuvieron que andar de ciudad en ciudad escondiéndose de sus opositores y al amparo de los creyentes agradecidos que querían protegerlos.
Tras salir de Macedonia, Pablo predicó por un tiempo en Atenas, donde pronunció un memorable discurso a los filósofos griegos ante el tribunal conocido como Areópago; pero su mensaje obtuvo escasa respuesta positiva, así que pronto marchó a Corinto, la capital romana de la región de Acaya.
Pablo empezó a percatarse de lo vulnerables que eran las pequeñas comunidades de creyentes que él había fundado. La comunidad de Tesalónica estaba enfrentando una feroz oposición, y Pablo temía que los miembros se disgregaran. Muy preocupado Pablo envió a Timoteo de regreso a Tesalónica para averiguar qué estaba sucediendo, y cuando su colaborador volvió con buenas noticias, inició una nueva misión que debió de ser determinante en la historia de la cristiandad: comenzó a escribir cartas.
Corinto resultó ser un lugar tanto de conflicto como de labor provechosa para Pablo; su mensaje logró convencer a Crispo, jefe de la sinagoga local, y a Tito Justo, un pagano devoto que permitió a Pablo predicar en su casa. Muchos otros paganos se convirtieron al cristianismo: el apóstol no solo recibió ayuda de Silas y Timoteo sino también de Aquila y Priscila, judíos cristianos que habían sido obligados a salir de Roma y que, como Pablo, eran fabricantes de tiendas. Los judíos de Corinto acusaron a Pablo ante el procónsul romano Galión, pero éste se negó rotundamente a intervenir alegando que el asunto era de «cuestiones de doctrina, de títulos y de esa Ley vuestra» (Hech. 18:15).
La comunidad de creyentes que Pablo fundó en Corinto estaba integrada por toda clase de judíos y paganos, y aunque, la mayoría era de clase humilde, también contaba con algunos que poseían fortunas. Pablo permaneció con ellos un año y medio, más que en cualquier otro lugar desde el inicio del viaje.
De Corinto, Pablo se dirigió a Efeso acompañado por Priscila y Aquila, y luego marchó solo a Cesárea y de allí, a Antioquia. «Pasado algún tiempo, salió de allí y fue recorriendo por etapas la región de Gatada y Frigia, afianzando a todos los discípulos». (Hech. 18:23). Luego regresó a Éfeso donde se reunió con Priscila y Aquila.
En las comunidades cristianas de Galacia, formadas principalmente por paganos, otros misioneros habían logrado convencer a algunos de esos creyentes de que se circundaran y observaran la ley mosaica. Pablo escribió una carta urgente dirigida a todas las comunidades de la región con una advertencia al respecto: «Pues mirad, incluso si nosotros mismos, o un ángel bajado del cielo os anunciara una buena noticia distinta de la que os hemos anunciado, ¡fuera con él!. Lo que os tenía dicho os lo repito ahora: si alguien os anuncia una buena noticia distinta de la que recibisteis, ¡fuera con él!. Qué, ¿trato ahora de congraciarme con los hombres o con Dios?, o ¿busco yo contentar a hombres?. Si todavía tratara de contentar a hombres, no podría estar al servicio de Cristo.» (Gal. 1:8-10); «Para que seamos libres nos liberó el Mesías; con que manteneos firmes y no os dejáis atar de nuevo al yugo de la esclavitud.» (Gal. 5:1).
De vuelta a Éfeso, capital romana de la provincia de Asia, Pablo inició un periodo de trabajo de más de dos años de duración, y desde allí envió a sus colaboradores a las regiones vecinas a evangelizar. El apóstol predicaba diariamente a los Efesios en un lugar llamado «la escuela de Tirano» (Hech. 1 9:9) lo que causó un florecimiento de aquella comunidad.
Pero las cosas no marchaban bien en otras partes: Pablo recibió informes de crecientes conflictos en la iglesia de Corinto con una carta en la que se le preguntaba acerca de los dones espirituales, la resurrección de los muertos y la ingesta de alimentos impuros. Los corintos aún defendían su fe, pero su complacencia en ciertas experiencias espirituales estaba dividiendo a la congregación; además se había originado una competencia por hablar en lenguas, se estaban formando sectas en el seno de la comunidad.
Pablo escribió a los corintios exhortándoles a concentrar su fe no en los logros espirituales sino en el amor revelado por el Cristo y que el don espiritual supremo, que perdura incluso en la muerte, es la caridad. El apóstol señaló que había que anteponer el amor y el bien de la comunidad a los anhelos personales, ya que sin dicha virtud, no se puede avanzar en este camino; «Ya puedo hablarlas lenguas de los hombres y de los ángeles que, si no tengo amor, no paso de ser una campana ruidosa o unos platillos estridentes». (1 Cor. 13:1)
Como siempre, el impacto de la labor evangelizadora de Pablo en Éfeso provocó por una parte aceptación, pero por otra, rechazo. Es probable que estando allí en prisión. Pablo escribiera a la comunidad de Filipos para asentarlos y agradecer a sus miembros haber enviado a uno de los suyos, Hepafrodito, a ayudarlo en su misión.
Pero la preocupación de Pablo por todas las comunidades nunca se disipó del todo. Tuvo que lidiar en Corinto y Filipos con misioneros rivales que criticaban con dureza su labor y hacían lo posible por alejar de él a los creyentes. «Pues bajo ningún concepto me tengo yo en menos que esos súper apóstoles» (2 Cor. 11:5) dijo Pablo en tono sarcástico refiriéndose a ellos. Durante algún tiempo la comunidad de Corinto renunciaría a su lealtad a Pablo y abandonaría sus enseñanzas, pero el apóstol logró restablecer su estrecha relación con los corintios por la mediación de su emisario Tito.
La situación en Éfeso se volvió turbulenta: los devotos de Artemisa, diosa de esa ciudad, consideraron que la labor de Pablo era amenazadora para su religión y subsistencia, de manera que, encabezados por un platero llamado Demetrio, se pronunciaron en contra suya. El apóstol decidió entonces abandonar la ciudad: de Éfeso marchó a Macedonia bordeando la costa del mar Egeo y de allí regresó a Corinto.
Luego de muchas dificultades y persecuciones. Pablo consideró que las comunidades que él había fundado tenían ya la suficiente madurez y estabilidad para continuar por sí mismas. Cuando llegó a Corinto en una visita de tres meses, empezó a considerar la posibilidad de viajar a España, donde no se había difundido aún el mensaje del Cristo.
En el invierno de 55-56 d. C., Pablo escribió desde Corinto una carta a la comunidad romana, que contaba por aquel entonces con un número de creyentes de 40.000 en la que solicitaba hospitalidad y ayuda para emprender el viaje a la península ibérica; el apóstol aprovechó la ocasión para transmitir a los cristianos de la capital imperial una síntesis de los fundamentos del Evangelio que predicaba.
Antes de viajar a España, Pablo decidió visitar nuevamente Jerusalén a fin de entregar a los pobres los obsequios donados por las comunidades que había fundado y así cumplir la promesa hecha a Pedro, Santiago y Juan. El apóstol se despidió asegurando que no lo volverían a ver más; «Y ahora, mirad, yo sé que ninguno de vosotros, entre quienes he pasado predicando el reino, volverá a verme». (Hech. 20:25). De Mileto marchó a toda prisa a Jerusalén, donde fue recibido por Santiago y los presbíteros. Una vez en el Templo, unos judíos efesios lo acusaron de profanación por ir acompañado de paganos armando así un alboroto. El tribunal Claudio Lisias envió unos soldados romanos del cuartel que vigilaba el Templo para que intervinieran, y Pablo, salvándose así de morir, fue arrestado.
La antipatía contra este fariseo que se había vuelto cristiano era tan grande que Lisias tuvo que enviarlo a Cesárea, sede de¡ gobierno, para protegerlo.
El procurador Félix simpatizaba con la causa cristiana, por lo que eximió a Pablo de todas las imputaciones, pero a pesar de eso lo mantuvo en custodia durante dos años.
En el 59 d. C., Félix fue sustituido por un nuevo procurador, Festo, quien propuso enviar a Pablo de regreso a Jerusalén, pero el apóstol se negó a ir y solicitó una audiencia ante el emperador, haciendo valer un derecho que tenía en calidad de ciudadano romano. Un día en que Herodes Agripa II y su hermana Berenice visitaron Cesárea, Pablo fue llevado a contar su historia y revelar su fe ante ellos; Agripa quedó asombrado por la audacia del Apóstol, y al convencerse de que no merecía estar encarcelado, atendieron su apelación y lo enviaron a Roma.
Pablo fue subido a bordo de un barco con varios compañeros y puesto bajo la custodia de un amable centurión llamado Julio, que llevaba a otros presos a Roma. El viaje comenzó al final del año, y cuando zarparon de Creta se desató una fuerte tormenta que mantuvo la nave a la deriva durante dos semanas hasta que naufragó frente a la costa de malta; todos los que iban a bordo se salvaron.
En la primavera de 60 d. C., Pablo y sus compañeros fueron trasladados a Roma y recibidos por los dirigentes de aquella comunidad; el apóstol también se reunió con los jerarcas de la comunidad judía, y aunque recibió de ellos una respuesta positiva, en Roma ya estaba trazada la línea de separación entre ellos y los cristianos. El Libro de los hechos termina narrando que Pablo vivió dos años en Roma bajo arresto domiciliario pero predicando y enseñando con libertad a quienes acudían a verlo; sus colaboradores, Juan Marcos y Lucas «el querido médico» (Col. 4:14), lo ayudaron a proseguir su labor bajo arresto. Fue en este periodo cuando Pablo escribió cartas a las comunidades de Colosas y Éfeso, así como una breve epístola a un cristiano colocense llamado Filemón en defensa de su esclavo Onésimo, que se había convertido en colaborador del apóstol y que, junto con Tíquico, llevaba sus misivas a los destinatarios.
Sin el libro de los Hechos resultaría difícil reconstruir el curso de los últimos años de Pablo. Muchos teólogos creen que las cartas pastorales (Tito y 1 y 2 Timoteo) no fueron escritas por él sino por uno de sus seguidores, pues su estilo difiere mucho del de las cartas Paulinas. En tal caso, sería posible que Pablo hubiera sido ejecutado en el 62 d. C., o después (según Eusebio Pablo, fue ejecutado durante la persecución de Nerón a los cristianos en el año 67 d. C.) tras el incendio de Roma en el 64 d. C. Pero en el caso de que las cartas pastorales sí fueran escritas por el apóstol, revelarían entonces que fue liberado en Roma y que de allí viajó a Creta, Éfeso, Mileto, Tróade, Macedonia, Corinto y Nicópolis; más tarde hubiera sido detenido y llevado de nuevo a Roma para ser enjuiciado, esta vez solo, pero se defendería con tino recobrando la libertad.
Sin embargo, pronto sería nuevamente apresado y acusado del delito de encabezar el movimiento cristiano. Cuando escribiera la carta segunda a Timoteo, Pablo esperaría el juicio con pesimismo, pues sus colaboradores se habían dispersado y sólo Lucas seguía con él. «Pues por lo que a mi me toca, estoy para derramar mi sangre y no me falta mucho para soltar las amarras. He competido en noble lucha, he corrido hasta la meta, me he mantenido fiel.» (2 Tim. 4:6-7).
Según la tradición. Pablo fue decapitado en Roma antes de cumplir los 60 años de edad, ignorándose las circunstancias exactas de su muerte. Aunque toda su vida fue un personaje muy controvertido, los cristianos de la generación posterior a su muerte lo reconocieron como un auténtico paladín de la fe. La excepcional interpretación paulina del evangelio, que considera la caridad como valor fundamental de la vida cristiana, ha guiado y servido de ejemplo a grandes personajes del Conocimiento.
HAY SILENCIOS DELICTUOSOS, HAY PALABRAS INFAMES.
« PITÁGORAS»
Véase también: Pitágoras, el maestro de Samos y LOS VERSOS AUREOS
La figura de Pitágoras nos aparece coloreada y fuertemente fabulada por la pluma de sus hagiógrafos tardíos Diógenes Laercio y Porfirio, del siglo III d. de C., y Iámblico, del siglo IV. Pero ya incluso en el siglo V a. de C. Herodoto mismo presenta un Pitágoras mítico confundido con una figura tan fabulosa como Zalmoxis, medio héroe, medio dios. Y también la figura que Aristóteles dibuja de Pitágoras en los fragmentos que se conservan aparece entre las brumas de la leyenda. Es lástima que la obra que Aristóteles dedicó a los pitagóricos, bajo este título, oi Pythagoricoi, no haya llegado hasta nosotros, pues sin duda con ella tendríamos una visión mucho más cabal del pitagorismo primitivo, aunque probablemente no mucho mejor sobre Pitágoras mismo.
Lo que sobre la vida de Pitágoras se sabe con relativa seguridad es lo siguiente. Nació en la isla de Samos, junto a Mileto, en la primera mitad del siglo VI. Fue hijo de Menesarco, tal vez un rico comerciante de Samos. Probablemente viajó a Egipto, Fenicia y Babilonia. Volvió a Samos durante la dictadura de Policrates (538-522). Hacia 529 viajó al sur de Italia y fundó en Crotona la fraternidad pitagórica. Murió muy anciano en Metaponto. Se discute sobre los siguientes datos de su vida. Año de su nacimiento (600? Eratóstenes, 570? Aristoxeno). Cronología exacta de sus viajes. Qué sucedió con él cuando los ciudadanos de Crotona expulsaron a los pitagóricos en 509. Si murió violentamente o no en Metaponto.
Se pueden distinguir tres etapas en su vida: la primera en el mundo griego, la segunda de viajes a Babilonia y Egipto y la tercera en lo que más tarde se llamó la Magna Grecia (Sur de Italia), con un intermedio en Samos entre la segunda y la tercera etapas. Poco se sabe de las dos primeras. Jámblico cuenta que Pitágoras visitó a Tales en Mileto, lo que cronológicamente es acorde y geográficamente muy posible por la proximidad entre Samos y Mileto. También allí pudo conocer al filósofo Anaximandro personalmente. Como su maestro se cita sobre todo a Ferekides de Siros (Aristóteles, Aristoxeno, Dicaiarcos) a quien Aristóteles caracteriza como teólogo y taumaturgo. Sobre los viajes a Oriente de Pitágoras existen muchas leyendas que sus biógrafos posteriores narran en detalle. Pero el hecho de sus estancias en Egipto y Babilonia aparece ya atestiguado en escritores mucho más antiguos como Isocrates (IV.a. de C), Herodoto (V a. de C.) y Aristoxeno (IV a. de C). Por otra parte el parentesco de muchas de las ideas pitagóricas primitivas, tanto matemáticas y astronómicas como religiosas, delatan claramente el fuerte influjo oriental y egipcio y se puede pensar con confianza que pertenecen al acervo de enseñanzas iniciales de Pitágoras mismo.
Según algunas tradiciones, al volver Pitágoras a Samos se le pidió que enseñase sus ideas a sus propios conciudadanos. Al parecer les resultó demasiado abstracto y su enseñanza tuvo poco éxito. Esto, junto con la opresión del tirano Policrates, le debió de conducir a tomar la decisión de emigrar. En 529 Pitágoras se trasladó a la polis (ciudad-estado) de Crotona, fundación aquea del siglo VIII a. de C., en la parte sur del golfo de Tarento. Las colonias griegas del sur de Italia gozaban entonces de una gran prosperidad, sobresaliendo entre ellas Síbaris, famosa en el mundo griego por sus riquezas y su vida lujosa. Crotona era su principal rival y vecina. Allí llegó Pitágoras con un sistema de pensamiento más o menos perfilado después de su larga experiencia por Oriente y Egipto. La ciudad le pidió que expusiera sus ideas y, según la tradición, Pitágoras dirigió por separado cuatro grandes discursos a los jóvenes, al Senado a las mujeres y a los niños. El contenido de estos cuatro discursos tal como ha sido transmitido por diversos conductos, está lleno de recomendaciones morales de gran perfección, derivadas fundamentalmente de la necesidad de ajustar la conducta humana a los cánones de armonía y justeza que se derivan de la naturaleza misma de las cosas e ilustradas con elementos específicos de la mitología de los habitantes de Crotona. Como consecuencia de este primer contacto surgió, al parecer, no sólo en Crotona, sino en toda Italia un gran entusiasmo por Pitágoras.
HAY QUE ESCUCHAR CON LA MENTE ESPONTÁNEA, LIBRE DE SUPUESTOS MENTALES, TEORÍAS Y PRECONCEPTOS.
« PLATÓN»
Nació en Atenas probablemente en el año 427 a.C. pertenecía a una familia noble y eran ilustres tanto los ascendientes de sus padres como los de su madre recibió la educación física intelectual de los jóvenes de su época; es posible que haya seguido las lecciones del heraclitano Cratilo. En el año 407 sobrevino el acontecimiento capital de la vida de Platón: su encuentro con Sócrates. El maestro tenía entonces 63 y el alumno 20. Platón debió seguir las lecciones de Sócrates durante ocho años.
Poco después de la caída de los Treinta, tres delatores acusan a Sócrates de corromper a la juventud y de no creer en los dioses de la ciudad; condenado a muerte, rehúsa evadirse y bebe la cicuta en el 399. Platón no estuvo presente en los últimos momentos de su maestro, relatados en el Fedón; pero esta escandalosa injusticia debió ser para él el prototipo del acto inicuo contra cuya repetición debía luchar todo filósofo.
Puesto que corría el riesgo de ser molestado por su condición de alumno de Sócrates, se refugió Platón enseguida con alumnos en Mégara; allí una célebre escuela los acogió en ella entraron en relación con Euclides el Megálico. No se sabe con certeza cuál fue la duración de su estada en Atenas pero alcanzó presumiblemente a tres años.
De ahí Platón partió para Africa; se detuvo en Egipto, luego en Cirenaica, donde frecuentó a Aristipo de Cirene y el matemático Teodoro. En este lugar los biógrafos de Platón dan diversas versiones de el orden de sus viajes. Para unos habría regresado directamente a Atenas; para otros se habría dirigido a Italia meridional con el fin de conocer a los pitagóricos y en particular a Arquitas de Tarento. Es probable que en este período de la vida de Platón se sitúa la composición de las siguientes obras: Hippias menor, Alsibíades, Apología, Eutifrón, Critón, Hippias mayor, Cármides, Laques, Lisis, Protágoras, Gorgias y Menón.
Alrededor del año 388 abandona Italia (o Atenas según la otra tradición) para dirigirse a Sicilia. Allí, en Siracusa, reina un Griego de modesto origen, Dionisio I el Anciano, quien tiene en jaque a los cartagineses y se ha convertido en el amo absoluto de Sicilia. Su carta es fastuosa; los vicios que en ella reinan, numerosos; mas Dionisio es célebre. Platón intima con Dion, hermano político de Dionisio, quien tiene pretensiones de filósofo y admira a los Socráticos. ¿Qué sucedió en realidad? El filósofo compra un gimnasio y un parque situado en el noroeste de la ciudad y funda en ese lugar una escuela, la Academia.
Se trata de la primera escuela de filosofía organizada como una universidad, con su estatuto, reglamento, alojamiento destinado a los estudiantes, sala de conferencias, museo, biblioteca, etc. De todos los rincones de Grecia y del mundo mediterráneo concurren alumnos a seguir los cursos de Platón. En ésta época, sin duda, escribe El Fedón, El Banquete, El Fredo, El Ion, El Menexeno, El Eutidemo, El Cratilo y comienza La Republica. Hacia el año 367 muere Dionisio I el Anciano, y su hijo primogénito, Dionisio II el joven, asciende al trono; tiene 30 años y carece de mayor experiencia en los negocios públicos. Dion llama inmediatamente a Platón haciéndole ver las perspectivas que se ofrecen para realizar reformas políticas mediante la aplicación de las ideas que le son caras. El filósofo acude y deja a Eudoxio la dirección de la Academia.
Sin embargo, muy pronto Dionisio destierra a Dion y poco después a Platón, a quien había retenido algún tiempo en condiciones de prisionero. El monarca promete, no obstante, llamar pronto a uno y a otro. Vuelto a Atenas Platón permanece en ella seis años, y compone probablemente el Parménides, el Teeteto, el Sofista, el Político y el Filevo. En el 361, Dionisio invita nuevamente a Platón. El filósofo retorna con algunos discípulos, deja a Heráclides del Ponto la dirección de la Academia.
Quizá Platón defendiera la causa de Dion ante Dionisio. Este, lejos de llamar a su pariente, confiscó sus bienes, obligó a la esposa de éste a casarse con el gobernador de Siracusa y forzó a Platón a permanecer en la residencia que le había asignado. Gracias a la intervención de Arquitas, fue liberado y pudo regresar a Atenas.
El filósofo permaneció en Atenas y debió de morir allí alrededor del 347 a.C.. En este período final de su vida continuó al frente de la Academia y escribió el Timeo, el Critias y Las Leyes, que quedaron inconclusas.
TODOS TENEMOS UNA AUTO-IMAGEN Y FUERA EXISTE LA IMAGEN FÍSICA QUE PUEDE SER FOTOGRAFIADA, PERO DENTRO TENEMOS OTRA IMAGEN DIFERENTE, DE TIPO PSICOLÓGICO E HIPERSENSIBLE.
« SAN BERNARDO DE CLARAVAL»
El nombre Bernardo deriva de “ber” (pozo, fuente) y de nardo, nombre de una planta que según la glosa del cantar de los cantares es humilde, cálida por naturaleza y muy aromática. San Bernardo fue también cálido por su fervorosa caridad, humilde en su conducta, fuente de doctrina, pozo de profunda ciencia y aromático por su excelente reputación extendida cual suave perfume por todas partes.
Guillermo, compañero suyo y abad de san Teodorico, y Hernaldo, abad de Valbuena, escribieron su vida. Cuentan que era confesor y doctor de la iglesia, nacido en 1.090 en el castillo de Fontaines, en la borgoña, y que murió en Claraval el 21 de agosto de 1.153.
Fue el tercero de los siete hijos de una noble familia y a los nueve años de edad entró en la escuela de Chantillon-Sur-Seine, dirigida por los canónigos seculares de Saint-Vorles.
El libro de la leyenda áurea o dorada de Jacobo de Vorágine en el s.XIII. Narra:
“Su padre, Tescelín, caballero valeroso, vivió plenamente consagrado a su profesión militar y al servicio de dios. Su madre, Alicia, tuvo siete hijos; de ellos, seis fueron varones y los seis se hicieron monjes; monja se hizo también la única hembra que esta santa madre engendró.
Sábese que Alicia, tan pronto como alumbraba a sus hijos, tomábalos en sus manos, ofrecíalos a Dios y prometía al señor que en cuanto alcanzaran la edad adecuada los consagraría a su servicio en algún monasterio.
De ahí que los siete frutos de sus entrañas, secundando los deseos de su progenitora, a su debido tiempo abrazasen la vida religiosa.
Alicia se encargó personalmente de la crianza y educación de sus hijos hasta el punto de que no consintió que pechos ajenos amamantaran a ninguno de ellos; puso sumo empeño en lactarlos por sí misma y en procurarles a través de la leche maternal con que alimentaba sus cuerpos una nutrición espiritual que desarrollara en sus almas la inclinación hacia el bien y hacia la virtud; y a medida que los destetaba, por sí misma también continuaba su misión de nodriza preparándoles con sus propias manos los alimentos que habían de comer.
Mientras los tuvo a su cargo, los acostumbró a conformarse con comidas tan sencillas como las que solían ingerir las gentes de condición humilde.
La mesa de aquella casa más parecía preparada para anacoretas que para cortesanos. De ese modo los habituó a la frugalidad, y poco a poco los preparó para la vida austera que en los monasterios tendrían que llevar.
Durante el tercero de sus embarazos, el correspondiente precisamente al nacimiento de san bernardo, tuvo en sueños una visión que constituyó una especie de presagio acerca del porvenir de aquel niño que llevaba en sus entrañas. En efecto, soñó que, en lugar de tener en su seno una criatura humana, tenía un perrito completamente blanco en la mayor parte de su cuerpo y pardo en la porción correspondiente al lomo; y que el tal cachorrillo no cesaba de ladrar.
Alicia quedó intrigada de tal manera, que unos días después fue a visitar a un santo varón de Dios y le refirió lo que había soñado.
El venerable religioso, después de oírla, díjole proféticamente:
-Serás madre de un poderoso mastín que defenderá la casa del señor y ahuyentará de ella con sus ladridos a enemigos muy peligrosos. Tu hijo llegará a ser insigne predicador; con la gracia de su predicación medicinal procurará la salud del alma a multitud de pecadores.”
Después de la muerte de su madre, abandonó la casa paterna en 1.113 para entrar en la abadía del Cister (citeaux) junto con treinta jóvenes de la nobleza de borgoña.
En 1.115, el abad san Esteban le envió a hacer una fundación en el valle del Absinto, que san Bernardo llamó Valle Claro (Clara Vallis, Claraval o Clairvaux), de donde bajo la bendición de Guillermo de Champeaux fue abad por espacio de cuarenta años hasta su muerte; rodeó a la nueva casa con su rigurosa observancia y atrajo gran número de personas deseosas de santidad, entre ellas a su mismo padre y a cinco de sus hermanos. Ocupando este cargo desplegó una inaudita actividad bajo múltiples aspectos.
San bernardo es la principal figura religiosa y eclesiástica del s. XII, árbitro de los principales conflictos doctrinales y seculares de su tiempo, era un hombre de acción, que viajaba sin cesar por Europa, combatiendo desviaciones heréticas, no cesó de denunciar los abusos eclesiásticos y predicó la segunda cruzada. También fue un reformador, crítico y fundador de órdenes religiosas, defensor del papado, profundo pensador, teólogo, y escritor; dejó 350 sermones, más de 500 cartas y una serie de opúsculos. Mientras hacia todo esto, gobernaba al mismo tiempo, su abadía de 700 hombres.
Con la llegada de bernardo en el 1.112 se inicia un proceso de rápida expansión e influencia del cister, siendo, sin lugar a dudas, el. S. XII la gran época de los monjes blancos.
Contribuyó en buena medida a difundir las hazañas de los caballeros templarios hondamente preocupado por la situación de oriente, no se cansaba de apostrofar a los caballeros que preferían la molicie cortesana en Europa a las heroicidades en tierra santa.
Apoyó enérgicamente a Hugues de Payns, fundador de la orden del temple, que había venido de oriente en busca de vocaciones, redactó los estatutos de la orden, y consiguió que el papa Honorio II, a comienzos de 1.128, convocara el concilio de Troyes, que presidiría su legado, el cardenal mateo albano; asistieron al concilio dos arzobispos, diez obispos, siete abades, dos escolásticos e infinidad de otros personajes eclesiásticos.
La voz que más se escuchó en tan importante asamblea de teólogos y grandes señorías de la iglesia, fue la del abate bernardo, secretario del concilio; expuso los principios y primeros servicios de la orden y, luego, supo responder con prontitud a todas las preguntas, mostrando la habilidad propia de un maestro de hombres. Esto permitió la creación y reconocimiento oficial de la orden del temple.
En teología, san Bernardo señala tres grados en el camino hacia dios: la vida práctica, la vida contemplativa y el éxtasis.
San bernardo tuvo amistades reconocidas como la del cisterciense inglés san Esteban Harding y la del cisterciense irlandés san Malaquias quien murió en sus brazos en Claraval el 2 de noviembre de 1.148. “dos cosas hacen un santo de Malaquías, escribió san bernardo en su “Malachie Vita”, una perfecta dulzura y una fé viva”.
Dejó un gran número de escritos: “de Gradibus Superbiae et Humilitatis”, “de Laudibus Mariae”, “Homilias sobre el evangelio Missus Est” (1.120), “apología a Guillermo de Sant Thierry”, sobre la conversión de los clérigos (1.122), “de Laudibus Novae Militiae”, “los Templarios”, cuya regla compuso (1.129), “de Amore Dei”, libro de los preceptos y dispensaciones (1.131), “de Gratia et Libero Arbitrio”, libro de las consideraciones (1.143): este libro fue destinado por el autor al papa EugenioIII, que fue cisterciense, y contiene instrucciones para el gobierno, sobre todo espiritual, de los papas, éstos lo han tenido siempre en gran estima; “de Officis Episcoparum”. Además, muchos sermones, centenares de cartas y otros varios escritos.
A la muerte del gran reformador de Claraval, en 1.153, su orden se había extendido notablemente. El fundó 163 monasterios en Francia, Alemania, Suecia, Inglaterra, Irlanda, España (en 1.133, a petición de Alfonso VII de Castilla, la abadía de Moreruela, y después la Oliva, Fitero, las Huelgas, Veruela, Santa Creus, Poblet), Portugal, Suiza e Italia.
Cuando finaliza la edad media son 742 los cenobios masculinos y pasan de setecientos los correspondientes a monjas. Las nuevas comunidades mantenían una estrecha relación de dependencia con la casa matriz. En todas ellas, unas mismas normas y la vigilancia de los capítulos generales hacia que, prácticamente, no existieran excepciones que rompieran la uniformidad de la orden.
San bernardo representa una figura de gran relieve en la historia de la edad media. Fue hombre de estudio pero de enérgica acción, que contrastaba con una suavidad y dulzura ilimitadas. Mostró con sus hechos a cuanto puede llegar la actividad humana impulsada por un ideal. Su abnegación, caridad y humildad, llegaron a un alto grado; fue un contemplativo y un místico, y al mismo tiempo un apóstol infatigable.
LA GENTE NO RECUERDA SUS EXISTENCIAS ANTERIORES PORQUE NO ESTÁ EN SU CASA PSICOLÓGICA, PORQUE ESTÁ FUERA DE ELLA.
« TENZIN GYATZO»
El Décimo Cuarto Dalai Lama, Tenzin Gyatzo, nació el 6 de julio de 1935 en una familia de campesinos en el pequeño poblado de Takster, en el noreste del Tíbet. A los dos años de edad fue reconocido como la reencarnación de su predecesor, el Décimo Tercer Dalai Lama.
Los Dalai Lamas son la manifestación del Buda de la Compasión quien escogió renacer para servir a la humanidad. Dalai Lama significa, Océano de Sabiduría; los tibetanos por lo general se refieren a Su Santidad como Yeshe Norbu, la Gema que Concede Todos los Deseos, o simplemente lo llaman Kundun, la Presencia.
Cuando el Décimo Tercer Dalai Lama murió en 1935, el Gobierno Tibetano no simplemente tenía que nombrarle un sucesor, sino que debía encontrar el niño en quien el Buda de la Compasión habría de encarnar.
El niño no tenía que haber nacido justo en el momento de la muerte de Su Predecesor ni tampoco muy pronto luego de ésta. Como en otras ocasiones, se presentarían signos de donde ir a buscar. Por ejemplo, cuando el cuerpo del Décimo Tercer Dalai Lama fue colocado en el altar con el rostro hacia el sur, su cara giró hacia el este dos veces, y hacia el este del altar un gran hongo brotó en el lado este de una bien labrada columna de madera.
El Regente del Tíbet viajó al sagrado lago de Lhamoe Lhatso, en el cual tibetanos habían tenido visiones del futuro. Allí, entre otras cosas, vieron un monasterio con techos de jade verde y oro y una casa con baldosas turquesa. Una descripción detallada de la visión fue escrita y mantenida en estricto secreto.
En 1938 Altos Lamas y dignatarios fueron enviados por todo el Tíbet para buscar el sitio de la visión. Los que se fueron hacia el este, fueron dirigidos por el Lama Kewtsang Rinpoché del Monasterio Sera. En Takster ellos encontraron dicho sitio y fueron a la casa con Kewtsang Rinpoché disfrazado como el sirviente y el monje de menor rango vestido como si fuese el líder. El Rinpoché llevaba colgado un rosario del Décimo Tercer Dalai Lama y el niñito al verlo lo reconoció y le dijo que se lo diera. El prometió dárselo siempre y cuando adivinara quien era él. El niño respondió, "Sera aga" lo que en el dialecto local significaba, "un monje de Sera." El niño fue también capaz de decirles quien era el verdadero líder y quien era el sirviente. Luego de muchas otras pruebas realizadas más adelante el Dalai Lama fue entronizado en 1940.
En 1950, a los 15 años de edad, y teniendo todavía que enfrentar nueve años más de intensa educación religiosa, Su Santidad tuvo que asumir el pleno poder político cuando la China invadió al Tíbet.
En 1954 junto con una gran cantidad de dignatarios religiosos y civiles, viajó a Pekín para mantener conversaciones de paz con Mao Tse Tung. Pero la crisis continuó.
En 1956 viajó a la India donde pudo conocer al Primer Ministro Nehru, a quién le solicitó apoyo.
El 10 de Marzo de 1959 Lhasa se sublevó para reafirmar su independencia. Las demostraciones fueron brutalmente reprimidas. Decenas de miles de tibetanos murieron en los bombardeos o fueron encarcelados. Considerando que la única forma de liberar a su país de la opresión, era que su palabra y su actividad no fueran acalladas, Su Santidad el Dalai Lama cruzó los Himalayas a pie, en un peligroso viaje que lo Llevó al asilo en India.
Desde 1960 reside en Dharamsala, y a partir de entonces no ha cesado de efectuar Llamamientos a la ONU y ante numerosos foros internacionales sobre la real condición tibetana. Esto ha generado diversas resoluciones y expresiones de apoyo, demandando respeto por los derechos humanos de los tibetanos, por su cultura y autodeterminación.
Desde entonces ha vivido a los pies de los Himalayas en Dharamsala, India, el asiento del Gobierno Tibetano en exilio, una democracia constitucional desde 1963.
En Lhasa, la mítica capital del Tíbet, comenzó sus estudios, y a los 25 años logró su doctorado en filosofía budista.
Dharamsala, felizmente conocida como La Pequeña Lhasa posee también instituciones culturales y educativas y sirve de "Capital en Exilio" de 130.000 refugiados tibetanos que viven principalmente en la India. Otros viven en el Nepal, en Suiza, en el Reino Unido, en Los Estados Unidos, en el Canadá y otros 30 países.
En la pasada década El Dalai lama trató de abrir puertas al diálogo con los chinos. El propuso un Plan de Paz de Cinco Puntos en 1987-1988 el que estabilizaría toda la región asiática la que ha recibido muchos elogios de hombres de estado y de cuerpos legislativos a lo largo de todo el mundo, pero que los chinos no han todavía entrado a negociar.
Mientras tanto el Décimo Cuarto Dalai Lama a diferencia de su predecesor, quien nunca vino al occidente, continúa con sus viajes a lo largo del mundo, hablando en forma elocuente en favor de una comprensión ecuménica, de la bondad y la compasión, del respeto al medio ambiente, y por encima de todo, acerca de la paz mundial.
Recientemente, los más importantes líderes políticos mundiales, haciéndose eco de la opinión pública internacional, han insistido en que el gobierno de China entable discusiones serias con el Dalai Lama, a fin de terminar con más de cuarenta años de opresión política, religiosa y cultural en el Tíbet.
Siempre abierto e interesado en todos los puntos de vista del pensamiento humano, ha tenido frecuentes encuentros con los Líderes de casi todas las religiones.
Su prédica constante es poner la sabiduría de las religiones al servicio del bien de todos los seres, integrando sus valores a la política o la ciencia. Firme defensor de la no-violencia, el Dalai Lama, quien humildemente suele decir: "soy simplemente un monje budista".
Ha sido distinguido en 1989 con el Premio Nóbel de la Paz por su incesante y pacífica lucha en favor de su pueblo. Es regularmente invitado por discípulos y simpatizantes de todo el mundo.
Enlaces relacionados: DISCURSO DE S.S. EL DALAI LAMA TENZIN GYATSO AL RECIBIR EL PREMIO NOBEL DE LA PAZ. OSLO, NORUEGA, DICIEMBRE DE 1989
Don Bosco
En las colinas de Piamonte, Italia vivía la familia Bosco. La vida de la familia era campesina y vivían en la pobreza que a penas podían dar de comer a sus hijos. Uno de ellos llamado Juan se destacaba por encima de los demás hermanos por su ansias de trabajar y ayudar al prójimo. La madre se encargó de enseñar a sus hijos todo lo relacionado a la bíblia y a conocer a Jesús.
Un día Juan soñó que muchos río se le reían y se burlaban hablando mal de Dios y el Juan ene l sueño se lanzó hacia ellos dándoles puñetazos, pero de pronto, en el sueño, se le apareció un hombre que le dijo, "Juan, con golpes no, solo con la bondad te harás amigos y les enseñarás a hacer el bien.
De adolescente pudo estudiar aunque para ello tenía que caminar 20 kilómetros diarios y mendigar casa por casa diciendo " Buenos días, me llamo Juan y soy hijo de Margarita Bosco, quiero estudiar para ser sacerdote, pero no tenemos suficiente dinero, Si usted puede, ayúdeme !".
Durante sus estudios también tuvo que hacer labores diferentes que le iban saliendo a los largo de esos años en las casas donde le daban hospedaje, camarero , sastre, zapatero.
Juan estaba mal alimentado, pero aún así, encontraba tiempo para estudiar y rezar. Como Dios quería ayudar a Juan muchas veces tenía sueños premonitorios en donde podía saber los ejercicios que le daban en la escuela, por lo cual tenía buenas notas.
En poco tiempo se hizo de buena reputación de buenos amigos a los cuales decía porque no formamos la sociedad de la alegría donde cada uno cumpliría sus deberes con seriedad y luego nos divertiríamos. A los vente años termina sus estudios y entra en el seminario.
En 1841 Juan es ordenado sacerdote y convertido en Don Bosco. En Turin empieza a aprender el sacerdocio y ve en las calles de la ciudad la pobreza y como muchos niños en la calle malgastan su tiempo y se pierden en ella. Por ello se dedica toda su vida a la educación de estos niños, les busca trabajo. También ayuda a los niños que salen de prisión diciéndoles "Venid conmigo, también yo soy pobre, pero siempre compartiré con vosotros mi pan.
Mucha gente le quería en la ciudad, pero también había gente que le envidiaba e intentaba atacarle para dañarle, pero siempre misteriosamente aparecía un perro que le defendía.
En 1854 reúne a los más antiguos alumnos y les dice formaremos una gran familia. Curas, Laicos, nos llamaremos Salesianos en recuerdo de la dulzura y de al bondad de San Francisco de Sales.
Un día Domingo Savio le pide a Don Bosco que le ayude santo y este le entregó la receta de la santidad: alegría, hacer bien los deberes, los del colegio y los del buen cristiano y hacer el bien a los demás.
En 1868 creo la primera Iglesia "María Auxiliadora". En estos días también animó a María Mazzarello para que hiciera lo mismo con las niñas pobres y así con el tiempo nacieron las Hijas de María Auxiliadora o como se las conoce también "Salesianas de don Bosco".
Don Bosco envió también muchos misioneros para América del sur donde también se ayudo a mucho niños y jóvenes a encontrar de nuevo una vida digna.
Don Bosco murió el 31 de enero de 1888 y en 1934 fue declarado Santo.
Oración
Don Bosco, amigo mío
Te ruego: ayúdame a crecer
integralmente en mi cuerpo,
mi mente y mi corazón.
Tú has sufrido mucho
viendo la miseria de los jóvenes
Ayúdame a estar atento a los que sufren,
a los que están abandonados
o marginados.
Tú has tenido confianza en Dios,
en Jesús y en María, su madre.
Ellos te dieron la fuerza y el aliento
para realizar tantas maravillas.
Dame esta misma confianza
para que yo haga de mi vida
una gran aventura.
Has llamado o mujeres ya hombres
para que te ayuden,
y has formado una gran familia
para conducir a los jóvenes a la vida.
Yo también quiero ser tu amigo,
y caminar contigo
por los caminos del Evangelio.
EL BUDA
Vivió en el norte de la India, en el siglo VI a.C. Su nombre personal era Sidarta (Siddartha, en sánscrito) y su apellido, o nombre de familia, era Gotama (Gautama, en sánscrito).
Su padre fue Sudodana, gobernante del reino de los Sakyas (situado en el actual Nepal), y su madre la reina Maya. Según la costumbre de la época contrajo matrimonio a los 16 años con la princesa Yasodara, con quien tuvo un hijo.
El joven príncipe debía tener tendencias religiosas que su padre adivinó, ya que Sidarta fue aislado en palacio y rodeado de todos los lujos posibles para evitar que le llegaran los problemas y sufrimientos normales de la humanidad. Sin embargo diversas "casualidades" permitieron que Sidarta contemplase directamente la pobreza, la enfermedad, la extrema vejez y la muerte. Profundamente afectado por la visión de estos males (quizá su lujoso aislamiento hizo aún más fuerte la impresión), decidió hallar la causa y la solución a estos males aparentemente irremediables, por lo que pensó en buscar las enseñanzas adecuadas. Así fue como decidió abandonar su futuro reino, su mujer y su hijo en busca de un antídoto para el mal.
Durante 6 años el príncipe Sidarta practicó un furioso ascetismo; tal como se lo indicaron los distintos maestros que a su paso fue encontrando. Tan débil y esquelético llegó a estar que, según lo cuentan crónicas posteriores, apenas podía sostenerse en pie con todas sus costillas cubiertas por un ligero manto de carne. Sin embargo el antídoto al sufrimiento se le hacía esquivo y no hallaba nada concluyente en su búsqueda infatigable.
En cierto momento una aldeana se apiadó del esquelético y maloliente asceta y le ofreció unas gotas de leche. Sidarta, que ya había reflexionado sobre las consecuencias inútiles de tan extrema privación, aceptó esas pocas gotas; y con energía renovada se sentó a los pies de un árbol con la firme decisión de encontrar, de una vez por todas, la pieza que faltaba en el rompecabezas cósmico.
Así fue como se sentó a meditar Sidarta al pie del árbol (desde entonces conocido como el árbol Bodhi, o de la "Sabiduría"), a orillas del río Neranjara, en Buda Gaya (en el actual Bihar), cuando contaba ya 35 años. Luego de muchos días y noches, donde fue sometido a toda clase de tentaciones y depresiones, alcanzó la iluminación y con ella la transformación. Se había sentado a meditar Sidarta; al levantarse era el Buda.
Buda viene de la raíz "Bud" que significa "despierto" o "iluminado", así como Cristo significa "ungido". No debe usarse como nombre propio, ya que significa un título y un reconocimiento por haber alcanzado un estado de desarrollo espiritual.
Posteriormente a esa experiencia crucial dudó sobre que hacer y, según la leyenda, los dioses del cielo le pidieron que no se quedara para sí esa experiencia sino que la compartiera con los demás hombres. Así fue como en el Parque de las Gacelas, en Isipatana (la actual Sarnath), el Buda se encontró nuevamente con los 5 ascetas que habían compartido con él parte de su búsqueda.
Al principio éstos se negaron a escucharles, convencidos que aceptar alimento (aquellas gotas de leche) había sido una claudicación. No obstante la serenidad y confianza del Buda se impuso y escucharon el primer sermón. De esta manera, cuenta la leyenda, empezó a girar la rueda de la ley: las cuatro nobles verdades que caracterizan al budismo con una identidad propia. Así fue como nació la Sangha.
La Sangha, la comunidad budista, es la consecuencia de la prédica del Buda. No resisto la tentación de transcribir las apasionadas palabras de Edward Conze, un reconocido estudioso del budismo:
"La comunidad budista es la institución más antigua de la humanidad. Ha sobrevivido más tiempo que ninguna otra institución, con excepción de la secta afín de los jainos. Allí están los grandes y orgullosos imperios de la historia, guardados por legiones de soldados, naves y magistrados. Apenas alguno de ellos duró más de unos tres siglos. Y allí tenemos un movimiento de mendigos voluntarios, que siempre apreciaron más la pobreza que la riqueza; que habían jurado no hacer daño ni matar a otros seres; que pasaban el tiempo soñando maravillosos sueños, inventando hermosas tierras de nunca jamás; que despreciaban todo lo que el mundo valorara; que valoraban todo lo que el mundo despreciara; la mansedumbre, la generosidad, la contemplación ociosa. Y sin embargo, mientras que esos poderosos imperios, construidos sobre la codicia, el odio y el engaño, duraron sólo unos cuantos siglos, el impulso de autonegación llevó a la comunidad budista a través de 2.500 años."
Durante 45 años Buda predicó a toda clase de personas: de ambos sexos, ricos, pobres, santos y ladrones. No hacía ninguna distinción de clase, de cultura, o de sexos. Tampoco de castas (con lo que se enfrentó directamente con el hinduismo, la religión dominante en la zona). También aceptó la admisión de mujeres al nuevo culto; siendo la primera gran religión que creó la categoría de monjas; algo que en su época causó verdadero horror porque las mujeres no podían entender ni aspirar al conocimiento religioso. Un detalle curioso es que las campanas, y su uso dentro del culto, también son de origen budista.
La personalidad del Buda histórico, Sidarta Gotama, tal como aparece en todos los relatos de la época, es avasallante. Su personalidad se proyecta a través de los tiempos en cada anécdota que leemos de él. El Buda murió en Kusinara (el actual Uttar Pradesh), a los 80 años, rodeado de una multitud de discípulos. Según los escritos budistas sus últimas palabra fueron: "todas las cosas son perecederas. Esforzaos por vuestra salvación".
SAN FRANCISCO DE ASÍS
San Francisco de Asís San Francisco nació el 1182 en Asís, aunque Dante quería llamarla Oriente, pues allí nació para el mundo un sol. Era hijo de Pedro Bernardone y, de Mona Pica. Hasta los 24 años llevó una vida muy disipada. Cayó enfermo y decidió cambiar. Pronto lo olvidó. Entró un día en San Damián, y una voz de Cristo le decía: «Francisco, repara mi Iglesia, que, como ves, amenaza ruina». Y se puso a reparar aquella iglesia. Su padre lo recoge y lo encierra en casa. Francisco tira por la ventana los paños de su padre, que lo arrastra ante el obispo para castigarle. Francisco dijo: «En adelante sólo diré, Padre Nuestro que estás en los cielos, no padre Bernardone, pues le devuelvo dinero y, vestidos». Y se marchó.
Su vocación se le aclaró en la fiesta de San Matías. Al oír en el Evangelio que los servidores de Cristo no debían poseer oro ni plata, ni alforja, ni calzado ni dos túnicas, exclamó, según Celano: «Esto es lo que yo buscaba y lo que quiero cumplir». Y se decidió a seguir en todo al pie de la letra el Evangelio y los pasos de Nuestro Señor. Le siguieron discípulos. Y una noble doncella, Clara. Clara de nombre y clara por sus obras. Este es el mensaje de Francisco: Reproducir en todo la vida de Jesús, vivir su pobreza, imitar sus pasos y doctrinas. «El mismo Dios me reveló, dice su Testamento, que debía vivir según la norma del Santo Evangelio».
Según las Florecillas, Cristo quiso renovar su vida y pasión en Francisco. Francisco eligió doce compañeros como Jesús, y al morir mandó traer unos panes, los bendijo y repartió. Dicen que Mona Pica lo dio a luz en una cueva. Comenzó en Greccio la devoción del «Pesebre». Recibió las llagas. Fue predicador ambulante. Peregrinó a Tierra Santa, y a Santiago de Compostela. Tuvo gran amor a la Virgen; amor que extendió a todos los hombres. Mimaba a los enfermos y besaba a los leprosos.
Sólo al hermano Mosca no lo quiso admitir, porque «ni oraba ni trabajaba y vivía como un zángano». Ampliaba el amor a los animales y les hablaba con cariño, incluso al lobo de Gubbio. Si pudiera, el día de Navidad repartiría trigo para todos. En el Cántico del Sol llama hermanos a todas las criaturas. Vivía y recomendaba la oración prolongada, la obediencia, la hospitalidad, la alegría ¡la perfecta alegría!, la humildad, hasta el punto de no querer pasar de diácono.
Era enemigo de discutir: «¡Señor, hazme instrumento de tu paz!» Amaba sobre todo a la santísima pobreza, la Dama Pobreza. Pide al Papa en Roma les conceda llevar ese género de vida. «Casi ciego ya por la mucha penitencia y continuo llorar», vio que le llegaba la muerte. «Sea bienvenida mi hermana la muerte», exclamó. Pidió que le leyeran el Evangelio de la Pasión y que Fray Ángel y Fray León le cantaran la estrofa de la hermana muerte, y se durmió en el Señor.
Murió en la Porciúncula, el 4 de octubre de 1226, a los 44 años de edad, mirando a Asís. Fue canonizado dos años después en Asís por Gregorio IX. Dos años más tarde fueron trasladados sus restos a su Basílica, tan hermosamente decorada por los frescos del Giotto. Dieron un rodeo, pasaron por San Damián, y ante las rejas abrieron el féretro para que Santa Clara, su más preciosa plantita, contemplara su cuerpo, fresco como el de un niño. San Francisco trajo al mundo una nueva primavera. El pueblo le llamó «el Cristo de la Edad Media». Lope de Vega lo apellida «Lugarteniente de Cristo». Isabel la Católica lo invocaba como «Alférez de Cristo, padre mío y muy amado y especial abogado». San Francisco es una figura irrepetible.
Tomado del Semanario Eco Católico.
SANTA RITA
Patrona de las Causas Imposibles
Santa Rita es una de las Santas más populares, conocida como abogada de los pobres y desamparados y Patrona de los imposibles.
En 1381 nació en la población de Rocco Porrena, cerca de Casia, en la región italiana de Umbría. Aunque sentía inclinación por la vida religiosa, por causas familiares se caso con su vecino Pablo Fernández, un hombre violento que le hizo la vida imposible. Tuvo con él dos gemelos. Un día Pablo fue asesinado como consecuencia de su vida desordenada y agresiva.
La vida de Santa Rita cambió de rumbo cuando sus dos hijos murieron víctimas de la peste. Este trágico suceso le animó a consagrar su vida a Dios, ingresando en el convento de las Agustinas de Casia. Allí se dedicó de lleno a la contemplación con una vida de total abandono en Dios. Enamorada de Cristo crucificado, como Francisco de Asís se vió sellada con uno de los estigmas de la Pasión: Una espina en la frente que le produjo una llaga dolorosa y el martirio de ser despreciada por los demás, a causa del repugnante olor que despedía.
Murió el 22 de mayo de 1457, a los 76 años de edad. Fue Canonizada en 1900 por el Papa León XIII:
Su cuerpo permanece incorrupto reposa en su Santuario de Casia, en Italia.
“SANTA RITA, SIEMPRE DA Y NUNCA QUITA”.
CANTICO A SANTA RITA:
Salve, salve Santa Rita, heroína del amor; inocente jovencita, vivo emblema del dolor. Rita, acepta nuestro afecto, te lo ofrece el corazón; de Jesús, tu amor dilecto, pide tu la protección. Rita Esposa atribulada, del Calvario hermosa flor; tú de Cristo Esposa amada, acrecienta nuestro amor. Rita ,acepta nuestro afecto; te lo ofrece el corazón; de Jesús, tu amor dilecto, pide tu la protección. Rita, madre dolorida, con tu gracia y tu favor, de lo madre desvalida, calma el llanto y el dolor. Rita, acepta nuestro afecto, te lo ofrece el corazón; de Jesús, tu amor dilecto, pide tu la protección. De imposibles abogada, te pedimos con fervor, soluciona Rita amada, los problema del dolor. Rita acepta nuestro afecto, te lo ofrece el corazón; de Jesús, tu amor dilecto, pide tu la protección. Amén.
Tomás de Kempis (c.1379-1471),
Monje y escritor alemán aceptado por lo general como autor de Imitación de Cristo, un devocionario que gozó de una muy extendida influencia. Tomás Hemerken nació en Kempen, Prusia, y estudió en Deventer, en los Países Bajos. En 1407 ingresó en el monasterio de los agustinos de Mount St Agnes, cerca de Zwolle, en los Países Bajos y se ordenó sacerdote en 1413. La mayor parte de su larga vida transcurrió en la reclusión del claustro, donde trabajó copiando manuscritos, asesorando y escribiendo. Sus obras son representativas de la devotion moderna, un movimiento de reforma espiritual centrado en los Países Bajos que subrayó ante todo el ejemplo moral de Cristo. También escribió sermones, biografías religiosas y otros devocionarios para los jóvenes. Uno de sus libros más hermosos y conocidos es Imitación de Cristo que es digno de tener en nuestra biblioteca.
Datos aportados por Jorge Casal de Revista Thelema
SAI BABA - VIDA Y PRODIGIOS
Nació en Puttaparthi el 23 de noviembre de 1926.
Uno de los acontecimientos significativos que tuvo, fue que al poco de nacer fue dejado en el suelo sobre unas mantas, pudieron ver que algo se movía dentro, era una serpiente cobra que se agitaba junto a Sai Baba, después comprobaron que la serpiente no había mordido al bebé, en la India esta serpiente simboliza a la Diosa Shiva, lo que se consideró muy significativo. Desde el primer momento fue el niño favorito del pueblo, era hermoso, feliz y dulce, llegó a no soportar el sufrimiento de sus semejantes, tampoco el de los animales, fue por esto que pronto dejó de comer carne.
Cualquier mendigo que llegase a la casa de Sathya sabía que no se marcharía sin comer, pues el muchacho llegaba en su amor al prójimo al extremo de quedarse sin comer él para que lo hiciese el mendigo. Es más, con frecuencia recorría las calles en busca de mendigos, especialmente los ciegos, y los llevaba a su casa para que comieran y descansaran.
Sin embargo, algo extraño sucedía, y la madre de Sathya pudo comprobarlo cierto día en que le exigió que comiera, pues no deseaba que él enfermera por falta de alimentos.
"Ya he comido" -replicó Sathya-. "El viejo Tata me ha dado bolas
de arroz con leche".
Puesto que nadie había visto y ni siquiera oído hablar del tal Tata, la madre se negó a creer a Sathya, pero éste le dio a oler sus manos (como la mayoría de los indios, Sathya y su familia comían con las manos, sin utilizar cubiertos), y su madre percibió de modo indudable el agradable olor a ghee (mantequilla desleída), leche y cuajada, y además de una calidad excepcional. Era evidente, pues, que alguien nutría de modo misterioso a Sathya..., pero nadie aparecía nunca, nadie fue visto nunca alimentando al muchacho.
En 1940 caminando descalso gritó por una supesta picadura de escorpión negro, se pensó que moriría, estuvo muy enfermo, después de un tiempo, Sai Baba llamó a los miembros de su familia y con un gesto cogió del aire azúcar y flores que repartió a todos los presentes. El padre se enfadó porque pensaba que les había engañado, pero Sathya contestó: "Soy Sai Baba, he venido para aliviar vuestras penas".
Un día alguien le dijo que demostrara que era la reencarnación del antiguo Guru Sai Baba de Shirdi que había fallecido en 1918, entonces Sai Baba cogió un puñado de flores y al caer formaron el nombre de Sai Baba en el suelo. A partir de ese momento comenzó a producir ceniza en su mano, que él llamó vibhuti. En cierta ocasión produjo tanta ceniza que prácticamente quedaron cubiertos el propio Sai Baba y su interlocutor. No solo producía cenizas sino objetos diversos como collares, pendientes, sortijas, flores.
Durante años ha realizado extraordinarios milagros como aparecer en cuerpo sutil junto a personas que se encontraban a mucha distancia de él y le necesitaban, enviar objetos por el espacio desmaterializándolos y volviéndolos a materializar en su punto de destino, ha realizado curaciones asombrosas con instrumental que sacaba de la nada.
Sai Baba dice: "Tu realidad es el Atma, una ola del Paramatma. El único objetivo de la existencia humana es darse cuenta de esa realidad, ese Atma, esa relación entre ola y mar, todas las demás actividades son triviales".
PARAMAHANSA YOGANANDA, UN YOGUI EN LA VIDA Y EN LA MUERTE
Yogananda y sus hermanas
Paramahansa Yogan anda entró en Mahasamadhi (el abandono definitivo del cuerpo físico, realizado en forma voluntaria y consciente por un yogui), el 7 de marzo de 1952, en Los Ángeles, California, luego de haber concluido su discurso en un banquete ofrecido en honor de S.L. Binay 1k. Sen, Embajador de la India.
El gran maestro universal demostró, tanto en la vida como en la muerte, el valor del yoga (conjunto de técnicas científicas utilizadas para alcanzar la comunión con Dios). Semanas después de su deceso, su rostro inmutable resplandecía con el divino fulgor de la incorruptibilidad.
El señor Harry T. Lowe, director del cementerio de "Forest Lawn Memorial Park" de Glendale (en el cual reposa provisoriamente el cuerpo del Maestro), remitió a Self-Realization Fellowship una carta certificada ante notario, de la cual se han extractado los párrafos siguientes:
"La ausencia de cualquier signo visible de descomposición en el cuerpo de Paramahansa Yogananda, constituye el caso más extraordinario de nuestra experiencia.., incluso veinte días después de su fallecimiento, no se apreciaba en su cuerpo desintegración física alguna... ningún indicio de moho se observaba en su piel, ni existía desecación visible en sus tejidos...
Este estado de perfecta conservación de un cuerpo es, hasta donde podemos colegir de acuerdo con los anales del cementerio, un caso sin precedentes...
"Cuando se recibió el cuerpo de Yogananda en el cementerio, nuestro personal esperaba observar, a través de la cubierta de vidrio del féretro, las manifestaciones habituales de la descomposición física progresiva. Pero nuestro asombro fue creciendo a medida que transcurrieron los días sin que se produjera ningún cambio visible en el cuerpo bajo observación... El cuerpo de Yogananda se encontraba aparentemente en un estado de extraordinaria inmutabilidad... Nunca emanó de él olor alguno a descomposición... El aspecto físico de Yogananda instantes antes de que se colocara en su lugar la cubierta de bronce de su féretro, el 27 de marzo, era exactamente igual al que presentaba el 7 del mismo mes, la noche de su deceso; se veía tan fresco e incorrupto como entonces. No existía razón alguna para afirmar, el 27 de marzo, que su cuerpo hubiera sufrido la más mínima desintegración aparente. Debido a estos motivos, manifestamos nuevamente que el caso de Paramahansa Yogananda es único en nuestra experiencia