El matrimonio Manuel Teigeiro Visconti y Eugenia Martí Oliet tuvo a:
1. Dolores Teigeiro Martí (1852) que casó con Vicente Fabregat Viché. Tuvieron a Dolores que casó con Manuel Mozas Chalmeta[1].
2. Manuel Teigeiro Martí (1854-1903) que sigue.
3. Luis María Teigeiro Martí (1856-1896) que sigue.
4. Joaquín Teigeiro Martí (1859-1922). Casó con Concepción Orsí Castellote (1865-1942), hija de José María Orsí Barrachina (1822 - 1867) y Concepción Castellote Catalá (1843 – 1926), nieta paterna de Bernardo Orsí (1760-1840) y María Barrachina, nieta materna de Manuel Castellote y Ana María Catalá. Tuvieron a:
4.1 Luis María Teigeiro Orsí que casó con Carmen Peris Soriano, teniendo a Carmen y a Pilar.
4.2. Concepción Teigeiro Orsí que casó con Pedro Altava Rubert.
4.3 Manuel Teigeiro Orsí ( - 1926).
4.4 Joaquín Teigeiro Orsí (1902 - 1992) que casó con Mercedes Taracón García.
5. Ángeles Teigeiro Martí (1864 - )
6. Elvira Teigeiro Martí (1868, Castellón - ) que casó con Emilio Santacruz Chordi. Tuvieron a:
6.1 Elvira Santacruz Teigeiro que casó con Luis Correas Monforte, teniendo a Emilio, Elvira, Eugenia y María Luisa.
6.2 Manuela Santacruz Teigeiro que casó con Rafael Sanchís Yago, teniendo a Rafael.
6.3 José Santacruz Teigeiro que casó con Clotilde Rodríguez Bajuelo teniendo a Dolores, Clotilde y José Luis.
6.4 Luis Santacruz Teigeiro, capitán de la legión, murió en Marruecos en 1926.
6.5 Asunción Santacruz Teigeiro.
6.6 Emilio Santacruz Teigeiro (1.12.1902, Castellón de la Plana – 19.3.1987, Valencia). Estudió derecho en la Universidad Central, 1919-1925, ampliando estudios en Alemania. Fue catedrático de Derecho romano en la Universidades de La Laguna (1935). Tras la guerra civil superó la depuración siendo nombrado catedrático en Valencia (1939). Allí permaneció hasta su jubilación en 1973. Fue concejal del ayuntamiento de Castellón en 1939. Compañero de estudios y amigo personal de Ramón Serrano Suñer, cuñado de Franco y Ministro de Asuntos Exteriores en 1940, le acompañó como intérprete a Alemania para preparar la entrevista de Hendaya entre Franco y Hitler. Casado con Clotilde Rodríguez Bajuelo, natural de Castellón, tuvieron a Clotilde Santa Cruz Rodríguez.
7. Carlota Teigeiro Martí (1870 - ).
Manuel Eugenio Ramón Teigeiro Martí (28.5.1854, Madrid – 16.7.1903, Barcelona).
Fue bautizado en la iglesia de San Andrés de Madrid por el capellán párroco del regimiento de infantería de Valencia nº 23 el mismo día de su nacimiento. Fue su padrino Joaquín Bucareli[2], comandante de infantería y su tía Concepción Teigeiro, representada por (los tíos abuelos del niño) Ramón María Teigeiro Visconti y su mujer Evarista Jusén. Su padre era entonces capitán, comandante graduado del regimiento de Valencia citado.
Aparece su apellido con g en su expediente militar. Se indica también allí que medía 1,60 metros.
Cuando nació, los padres vivían en la calle del Águila nº 16, de Madrid, la Latina. Cuando pide su ingreso en el ejército declara vivir en la calle de Villamargo nº 10 de Castellón de la Plana.
Se casó el 10 Junio 1881 con Josefa Guasch Guardans (a 1863, Reus – 29.5.1918, Tarragona). Josefa fue hija de Francisco Guasch Pujol y de Eulalia Guardans Pinyol. Su genealogía es la siguiente:
1. Josep Guardans casó con ¿ , Moncerdá. Tuvieron a otro:
2. Josep Guardans que casó con Josefa Pinyol Algueró. Éstos tuvieron cuatro hijos:
2.1 Ricardo Guardans Pinyol que casó con Rosa Adserias. Tuvieron a:
2.1.1 Ricardo Guardans Adserias
2.1.2 Ramón Guardans Adserias que casó con Teresa Vallés teniendo a:
2.1.2.1 Ricardo Guardans Vallés
2.1.2.2 Teresa Guardans Vallés
2.1.2.3 Rosa Guardans Vallés
2.1.2.4 Ramón Guardans Vallés (1919, Reus - 16.4. 2007, Barcelona) abogado y empresario que casó con Helena Cambó i Mallol[3] (1929, Zurich), hija de Francesc Cambó y Batlle (2.8.1876, Verges, Gerona – 30.4.1947, Buenos Aires, Argentina) y de Mercè Mallol. Francesc Cambó fue uno de los fundadores de la Liga Regionalista y ministro con Alfonso XIII. Han tenido 14 hijos entre los que puede citarse a:
a) Francesc Guardans Cambó
b) Helena Guardans Cambó, empresaria.
c) Xabier Guardans Cambó (1954, Barcelona), fotógrafo.
d) Teresa Guardans Cambó (1956).
e) Ignasi Guardans Cambó (18.5.1964, Barcelona), político.
f) Pau Guardans Cambó (20.10.1965, Barcelona)
g) Cristina Guardans Cambó
h) Rafael Guardans Cambó (Barcelona).
i) María Guardans Cambó
j) Lluis Guardans Cambó
k) Isabel Guardans Cambó (Barcelona).
2.2 Eulalia Guardans Pinyol. Casó con Francisco Guasch Pujol. Francisco y su hermano Isaac [4], ambos de Reus, junto con Joan Pujol i Suqué fundaron en 1859 en Capellades, Barcelona, una empresa textil con la denominación social de Pujol y Guasch Hermanos (GUASCH) que aún permanece abierta. Antes, tenían ya una empresa textil en Reus. Eulalia y Frascesc tuvieron a:
2.2.1 Josefa Guasch Guardans (¿Reus, - 29.5.1918) que casa con Manuel María Teigeiro Martí.
2.2.2. Francisco Guasch Guardans (¿ - 10.8.1919, Tarragona) que casa con María Pujol teniendo a María Guasch Pujol, monja.
2.3 Josep Guardans Pinyol que casa con Francesca Bofill.
2.4 María Guardans Pinyol.
El matrimonio tuvo un único hijo llamado Manuel Teigeiro Guach (1883, Vinaroz - 4 10.1950, Tarragona) que fue abogado y funcionario de hacienda, contador del estado.
En 1896 recibe las pertenencias de su hermano Luis, muerto en Cuba, que incluyen dos rifles y 100 cartuchos que el fallecido utilizaba en campaña. Hubo que solicitar una autorización especial para que pudieran retornar. No eran reglamentarios y no pudo averiguarse su origen. Las pertenencias de Luis durmieron años en un desván hasta que al estallar la Guerra Civil alguien recordó que contenía armas y, atemorizado, se libró de los rifles de manera expeditiva y definitiva.
Fallece Manuel Teigeiro Martí en el hospital militar de Barcelona en 1903 con 49 años. En la memoria familiar se cree que por secuelas de las enfermedades que contrajo en Cuba. La viuda tenía 40 y vivía en la calle Valles? nº 68.
Hoja de servicios.
Ingresa en el ejército el 28.6.1871 como cadete en el regimiento de Burgos nº 96, estudiando en la Academia de Infantería de Valencia. De acuerdo con la Orden de 22.4.1872 es ascendido a Alférez el 3.3.1873.
Se le concede el 3.10.1873 la cruz roja del mérito militar por su buen comportamiento en el sitio de Valencia a las órdenes del general Arsenio Martínez Campos. Se trata del sitio y toma de la ciudad de Valencia que en Julio, durante la 1ª República, se había declarado cantón.
Se le premia como jefe de conferencias por su aplicación en la Academia. A fines de Enero de 1874 es destinado al regimiento de infantería de Burgos nº 36. Pasa después al batallón de reserva de Valencia nº 48.
El 18.9.1874 empiezan sus combates en la 3ª Guerra Carlista, prolongándose hasta 20.3.1876. Año y medio. Empieza sus acciones en el Maestrazo de Castellón donde los carlistas se habían hecho fuertes y donde estuvieron establecidos durante varios meses recorriendo desde allí las provincias de Castellón y Valencia. Durante la segunda mitad del año 1875 se les hace por fin frente y se les va expulsando del Maestrazo de Castellón y arrinconando en la población turolense de Cantavieja donde se encontraba su fábrica de armas y cuartel general. Coincide en algunos combates de esta campaña con su hermano Luis.
El 23.9.1874 participa de la acción de Onteniente bajo el mando del brigadier Arnáiz.
Destinado al batallón de cazadores de Figueras nº 6 en octubre. Participa el 25 de Octubre en la acción de Cortes de Arenoso (Castellón) con el capitán Francisco Dualde y el 27 en la toma de Villahermosa del Río (Castellón) a las órdenes del brigadier Laguardia.
Es ascendido a teniente con antigüedad de 18.10.1874 y trasladado al batallón provincial de Badajoz nº 2 al que se incorpora en noviembre quedando de guarnición en Haro, Logroño.
Por RO de 28.4.1875 es ascendido a teniente por méritos de guerra contraídos en la acción de Cortes de Arenoso y Villahermosa. Permuta esta condecoración por una cruz de 1ª clase.
El 26.3.1875 sale de operaciones por Miranda de Ebro. En Abril es destinado al batallón de reserva nº 22 incorporándose el 1 de mayo en Valencia.
El 26.5.1875 estuvo en la acción del pueblo de Alcora, Castellón. Coincide allí con Juan Salcedo y Mantilla de los Río de quien, más adelante, será ayudante en Cuba.
El 19 y 20 de junio bajo el mando del brigadier Manuel Cassola Fernández (1837, Hellín, – 1890, Madrid) lucha en San Mateo (Castellón). El 29 de junio está en la Mola de Chert bajo el general Montenegro. Ayuda en los convoyes que van a Cantavieja (Castellón)..
Pasa después a la provincia de Lérida.
El 28.7.1875 pasa a Cataluña estando el 6 de Agosto en la acción de Sanahuja (La Segarra, Lérida) a las órdenes del brigadier Cassola.
El 23 está en la acción de Oliana.
El 1 y 2 de Septiembre en las acciones de Torá y Pinos.
El 8 en la acción de Castellnou de Seana.
El 6 de octubre en la toma del pueblo de Arestui ?
El 14.10.1875 en Orgaña (Lérida)
El 3 de diciembre pasa a Navarra, a Tudela. Su batallón de Figueras es parte de la 1ª brigada de la 2ª división del 2ª cuerpo de ejército de la derecha. Está allí hasta final de año.
Por RD 19.10.1875 es ascendido a capitán por los méritos de guerra obtenidos en la toma de Mora de Chert el 29.6.1875.
El 1.1.1876 marcha con su batallón a Zaragoza para proteger el paso de convoyes destinados a la toma de Santa Bárbara de Oteiza, Estella, Navarra. La plaza es tomada el 30 de enero por las tropas al mando del general Primo de Rivera.
El 1º de febrero está en la acción de los Arcos (Estella, Navarra).
Los días 8, 9, 10, y 11 de febrero permanece en las posiciones conquistadas de Santa Bárbara de Oteiza.
El 17 de febrero está en la toma de Arellano y Dicastillo, (Estella, Navarra).
El 18 en la toma del fuerte de Montejurra. Sigue en la campaña de Estella donde su hermano Luis es herido.
Pasa al valle del Baztán hasta el 2 de marzo en que vuelve a Valencia.
Por RO de 20.3.1875 se le concede una cruz roja de 1ª clase al mérito militar por su actuación en la toma de Montejurra los días 18 y 19 de febrero.
Por RO de 20.6.1875 se le concede la medalla de Alfonso XII con pasador de Seo de Urgell, Santa Bárbara, Estella y Cantavieja.
Por RO de 7.7.1876 es declarado Benemérito de la Patria por los servicios prestados durante la Guerra Civil. Por RO de 16.12.1876 se le concede la medalla de la guerra civil con el pasador de Valencia.
Fue encargado de la Escuela de aspirantes a cabos desde el 18.8.1876. El 9.10.1877 marcha a Gandesa.
En 23.4.1877 se le concede la cruz roja de 1ª clase al mérito militar por permuta del grado de teniente que había obtenido por la acción de Cortes el 25.10.1874.
En 1878 se encuentra en Castellón en el regimiento Otumba cuando recibe una medalla blanca al mérito militar de 1ª clase al estar comprendido en el art. 4 del RD de 22.1.1878.
En 1879 se incorpora al batallón de Valencia quedando encargado de nuevo de la escuela de cabos.
El 1.2.1879 ingresa en la Escuela de Conferencias.
Prosigue en el batallón de Otumba hasta noviembre de 1882 que pasa al batallón de reserva de Vinaroz nº 80. En 1883 pasa al batallón de Aragón nº 21 incorporándose en Barcelona. En Julio vuelve al batallón de Vinaroz. El 14.4.1877 asciende a Capitán siendo destinado al depósito de Vinaroz. En 1891 es destinado al batallón de cazadores de Barcelona nº 3 incorporándose en aquella ciudad. El 12.8.1892 es ascendido a comandante incorporándose a la zona de Vinaroz nº 40. En 1893 es destinado al batallón de reserva de Castellón en aquella ciudad. Es después destinado al regimiento de reserva de Mataró y, después, al regimiento de infantería Guipuzcoa nº 53 incorporándose en Gerona.
Vuelve a recibir una cruz de 2ª clase al mérito militar con arreglo al RD 16.5.1894.
Por RO de 29.3.1894 (DO 72) es nombrado ayudante de campo del general Juan Salcedo y Mantilla de los Ríos (1834, Madrid – 1907, La Coruña) marchando a La Habana en el vapor Alfonso XIII donde desembarca el 25.3.1895.
Combate en Cuba desde 29.3.1895 hasta 4.8.1895. Al llegar a la isla se traslada a la provincia de Santiago de Cuba.
En febrero de 1895 se había puesto en marcha un alzamiento en Cuba que sólo tuvo relativo éxito en la provincia de Santiago de Cuba. Se envió no obstante desde España al general Martínez Campos como nuevo capitán general para sofocar la rebelión. Llegó a Cuba el 23 de abril, por los mismos días en que desembarcaban también los independentistas cubanos Máximo Gómez y Antonio Maceo. El 11 de abril había llegado, por su parte, José Martí. Se inició entonces una guerra de guerrillas sin claros resultados pero donde las tropas españolas se mostraron incapaces de controlar la situación y de impedir el movimiento de los grupos o partidas irregulares cubanas. A pesar de todo, en mayo, Martí fallece en un encuentro quedando parcialmente descabezada la rebelión.
Pero en enero de 1896 la revuelta, ahora bajo dirección de Maceo, se propaga con violencia al oeste de la isla, llegando también hasta las puertas de La Habana. Martínez Campos es entonces relevado por el general Weyler.
El 26.4.1895 parte Manuel Teigeiro de operaciones con el general Salcedo con fuerzas del regimiento de Cuba, y los batallones de la Unión y Bergara. Recorren los montes de Jarahueca (municipio de Yaguajay, provincia sancti spiritus) y la Lombriz sufriendo emboscadas por parte de tropas de Macedo.
Del 13 a 25 de junio de 1895 está en las acciones de la Loma de la Gran Piedra (Sierra Maestra), donde se distingue [5].
El 16 de junio está y se distingue de nuevo en el combate de Santa Rosa mandando dos compañías del regimiento de Cuba. Según comunicado oficial: operaciones y hechos de armas, el comandante de infantería, D. Manuel Tejeiro Martín, condecorado con la cruz de María Cristina, fue el siguiente: Se distinguió en el combate de Santa Rosa el 16 de Junio mandando dos compañías del regimiento de Cuba –citado en el Almanaque para el ejército para el año de 1909-.
El 24 de junio está en la acción de Escandell recibiendo una herida contusa.
Se le concede una cruz de 2ª clase al mérito militar por RO 25.1.1895.
Por RO de 19.8.1895 se le concede por estos hechos la Cruz de María Cristina.
El 8.8.1895 vuelve a la península en el vapor correo Alfonso XIII. Abandona la isla por motivos de salud. Paga de su bolsillo el billete con un precio de 112 pesos a la compañía trasatlántica propietaria del vapor, solicitando más adelante su reintegro por el ejército.
En 6.2.1896 se le concede la placa de 2ª clase de la orden militar de María Cristina [6].
A principios de 1896 es destinado a la zona de reclutamiento de Barcelona hasta el mes de agosto en que es destinado al regimiento San Quintín nº 47, incorporándose en Manresa. Sigue allí el resto del año y 1897. El verano de 1898 lo pasa recorriendo diversos pueblos de Lérida con una tropa, volviendo en noviembre a Manresa.
En 1898 por RO nº 203 se le concede la cruz sencilla de la real y militar orden de San Hermenegildo con antigüedad de 13.1.1895.
El 8.4.1898 se le concede una medalla conmemorativa de la Guerra de Cuba.
En Junio de 1898 su regimiento es destinado a Gerona.
El 26.4.1900 es destinado al regimiento de Figueras nº 6, incorporándose en Barcelona. Pasa allí los años 1901 y 1902.
Es ascendido a teniente coronel por RO de 3.9.1902 con efectividad de 7.7.1902, siendo destinado al regimiento de reserva de Teruel nº 77.
El 28.3.1903 parte de permiso a Barcelona, ingresando enfermo en el hospital militar de aquella ciudad.
Por RO de 10.3.1903 se le concede la medalla de Alfonso XIII según propuesta del batallón de Figueras. Fallece hospitalizado el día 16 de julio.
Campaña del Maestrazo
Resumen de la campaña:
Tres hechos me propongo describirles a Uds., de una forma breve y esquemática. Tres hechos bélicos ocurridos hoy hace cien años. Hechos en los que se derramó sangre española en una guerra fratricida en esta abrupta y atormentada orografía de nuestra provincia castellonense. Orografía integrada por zonas laberínticas, núcleos montañosos autónomos, valles y poblaciones en donde se forjaron caudillos y guerrilleros que, combatiendo bravamente, defendieron con todo celo sus respectivos puntos de vista acerca del patrimonio del solar patrio.
El 16 de marzo de 1875 llegan a Vinaroz el general en jefe gubernamental Sr. Echagüe, con sus subordinados el general Montenegro y el brigadier Sequera y sus fuerzas respectivas, al objeto de perseguir y aniquilar en esta comarca a los carlistas. Estos, el día 17, se hallaban distribuidos del modo siguiente: don Pascual Cucala, mandando cuatro batallones carlistas, en la población de Traiguera; otros dos jefes, Álvarez (Rafael Álvarez y Cacho de Herrera) y el apodado «Pancheta» (Manuel Martí Centellas), con un batallón carlista, en Cervera del Maestre, y, por último, el general en jefe carlista, con tres batallones, en San Mateo.
El general gubernamental Echagüe, con sus fuerzas, siguió la ruta desde Vinaroz a Cálig y, luego, a Cervera, donde ya en dirección a San Mateo se produjeron las primeras escaramuzas con las tropas carlistas, observándose que el punto principal de reunión de los voluntarios carlistas era precisamente el pequeño cerro en el que está situada la ermita de la Virgen de los Ángeles (Patrona ésta de San Mateo). Allí se entabló la batalla y las tropas gubernamentales avanzaron resueltamente y rápidamente desalojaron a los carlistas, obteniendo la victoria.
El general gubernamental Montenegro tenía, en aquellas fechas, situado su cuartel general en la antiquísima y señorial masía llamada «Torre del Colomer», que estaba ubicada entre San Mateo y Chert. Precisamente el día de San Pedro del año de 1875, dicho general, con sus tropas, atacaron y comenzaron el cerco de la villa de Chert, defendida por los carlistas y capitaneados éstos por Alvarez, Vizcarro, Cucala (hijo) y el apodado «Pancheta». El general Montenegro atacó decididamente primero por el ala derecha de sus tropas, cuya vanguardia estaba mandada por el brigadier Cassola y formada por el batallón llamado de «Figueras». Siguió un ataque por el frente, cuyas tropas estaban mandadas por el brigadier Morales Reina y, por último, realizó un ataque envolvente por el ala izquierda con efectivos mandados por el coronel Sánchez, compuestos por dos compañías del Regimiento de Baeza y cuatro compañías del regimiento de Albuera. Con este ataque lograron dispersar a las tropas carlistas, que huyeron en dirección hacia el barranco de Vallibona (considerado sangriento por tal acción) y, luego, al pueblo del mismo nombre, en donde exigieron a su alcalde raciones y alojamientos.
Cortado de tal forma el avance del Carlismo en su ruta hacia Morella y Alcañiz, las tropas gubernamentales antes mencionadas se dedicaron a la protección y conducción de los convoyes de racionamiento y municiones para abastecer al ejército del Gobierno, que por entonces sitiaba a Cantavieja, último reducto carlista en la Región Centro…
En dicho día, uno de sus generales (el general Salamanca) ocupó la población de Chelva, considerada como el corazón del Carlismo.
Para la conquista de la posición inexpugnable que constituía la Villa y el castillo de Cantavieja, el general Joaquín Jovellar Soler (1819, Palma de Mallorca – 1892, Madrid) salió con sus fuerzas de de Lucena, el día 27 de junio de 1875, llegando el día 29 a Vista bella.
En la tarde de dicho día y en el barranco denominado de «MontLleó (situado éste en dirección a Villafranca del Cid ) se entabló una lucha encarnizada, logrando la victoria las fuerzas gubernamentales.
Terminada la lucha, las fuerzas del Gobierno se dirigieron ya por el camino abierto y sin ,obstáculo hacia Cantavieja, que ya, sin fuerzas suficientes para ser defendida, capituló el día 6 de julio de 1875- Juan de la Figuera Bertrán (1975): Recuerdos sobre hechos bélicos de la segunda guerra carlista, Benicarló Actual, nº 53-.
Acción de Onteniente.
Tomamos las siguientes noticias:
Han llegado ya algunas personas salidas de Onteniente después del encuentro de las tropas con la fugitiva facción Cucala [7], y nos han referido lo ocurrido en aquel pueblo y sus cercanías.El miércoles la avanzada de Cucala llegaba de ocho á ocho y medía a Onteniente, donde penetró por la entrada llamada de Valencia, y al poco rato lo hizo el grueso de la facción con su jefe Cucala, habiendo cruzado el puente del Clariano, que dá salida a la carretera do Madrid. El feroz guerrillero entró á los acordes de una música que lleva su partida.
Apenas llegados a Onteniente, hicieron bando los carlistas exigiendo dos trimestres de contribución y dando un plazo de tres horas al vecindario para hacerla efectiva. Pero muy poco o nada debieron de cobrar, pues no solo habían huido al saber su aproximación la casi totalidad de los que tienen algunos recursos, y por consiguiente algo que temer de los carlistas, sino que los pocos que quedaban, al ver el plazo perentorio que señalaban para el pago, comprendieron que la facción iba seguida de cerca por las columnas y no podría detenerse mucho rato.
Así era en efecto: la columna Arnáiz, que hemos dicho pernoctó en Jativa, salió de allí á las cuatro de la madrugada, y de diez á once do la mañana, estando la mayoría do los carlistas en la plaza de San Jaime, donde se halla situada la fuente llamada de Gil, viórense súbitamente acometidos por la caballería de nuestro ejército, quo entró acuchillándolos con bravura. Los carlistas contestaron con una descarga , que causó á nuestros soldados cuatro heridos leves y que hirió de más gravedad á un oficial, huyendo apresuradamente la facción por el camino do Bocairente, á que da salida aquella plazuela.
El camino que se dirige á Bocairente comienza por un ligero plano inclinado al salir de Onteniente , hasta llegar al monte llamado la Crehuela de Rubio, donde comienzan altos y escarpados montes. Esto primer monte se halla separado de los que le siguen por un profundísimo barranco, angosto, pero de márgenes cortadas á pico, imposible do flanquear, é imposible de pasar por otro punto que por el áspero camino do herradura que une Onteniente y Bocairente. El sitio debía ser conocido de los hombros prácticos quo acompañan á la facción , y en él buscó su salvación Cucala, situando 400 hombres en la Crehuela de Rubio, que entreteniendo á las tropas, permitieran el paso de las fugitivas huestes facciosas.
Estas cruzaron apresuradamente el barranco, y comenzaron á levantar en él monte opuesto parapetos de piedra suelta, desde donde protegieron el paso de los 400 hombres que habían quedado en la opuesta orilla – La Correspondencia de España, 27.9.1874-.
Parte del sitio de Cantavieja.
Ejército del Centro. Estado mayor general. Excelentísimo señor: En comunicación fecha 3 del actual tuve el honor de dar cuenta a V. E. de las operaciones practicadas por este ejército desde que me encargue del mando de él en 9 de junio hasta el 30 del mismo mes, en que, después de batidas todas las facciones que trataban de impedir el ataque de Cantavieja, fue posible verificar esta operación importante y difícil. Cumple hoy a mi propósito, después de realizada con el éxito que V. E. conoce por los diferentes telegramas que le he dirigido relativos al asunto, dar cuenta detallada del sitio de dicha plaza. Llegada la cuarta división de este ejército a las doce de la mañana del 30 de junio frente a sus muros, y siendo las últimas noticias relativas a la situación del enemigo hallarse Dorregaray en Mosqueruela, cuatro horas distante de Cantavieja, con sus batallones y los de Adelantado, era preciso adoptar disposiciones que, a la vez que iniciasen la agresión sobre la
plaza, impidiesen que las fuerzas enemigas pudieran en breves horas socorrerla atacando nuestras posiciones. Con este doble objeto, me limité por el pronto a cubrir con los siete batallones la extensión de terreno que en el radio de 1.000 a 2.000 metros se extiende desde el camino de la Iglesuela en todo el arco del frente atacable, ocupando asimismo con dos batallones y dos piezas las alturas que defienden la avenida por las caminos de Mosqueruela y Fortanete - La Época 1 de agosto de 1875 -.
Preparose Dorregay [8] –comandante del ejército carlista en el centro: Maeztrazgo - el día 26 en las inmediaciones de Alcora para recibir a la brigada Chacón que habiendo salido de Onda enlazada con la división Montenegro, procedente de Castellón, se dispuso a atacar las posiciones de los carlistas. Una batería de dicha brigada y otra de la división Montenegro iniciaron el ataque, que empezó por la izquierda el batallón Reserva de Madrid, ocupando en breve tiempo la primera línea del enemigo; éste acumuló casi todas sus fuerzas en trincheras que de antemano tenía construidas, y que fueron abordadas de frente por el batallón de Figueras y cuatro compañías de la Reserva de Baeza, que en este primer movimiento perdió á su bravo comandante D. Luis Iglesias.
Entonces el brigadier Chacón, creyendo necesario concluir pronto, ordenó el ataque general. Grandes rasgos de valor se vieron en aquellos momentos. A los gritos de ¡viva el rey! ¡viva Figueras! ¡viva Mérida! ¡Viva Madrid y Baeza! los batallones todos treparon por las ásperas laderas, y en cortos momentos, despreciando el horrible fuego del Corral de Gascón, fuerte posición del enemigo, pasaron por encima de todas las trincheras.
La división Montenegro avanzaba también por la cordillera que termina en la ermita de Alcora , y rechazado allí Cucala y dueña la brigada Chacón de las últimas posiciones de la izquierda, ya no quedó á los carlistas otro recurso que huir por el camino de Lucena, dejando en el campo treinta muertos y llevándose gran número de heridos. La brigada Chacón ha experimentado también sensibles pérdidas: 22 muertos y 145 heridos y contusos –La Ilustración Española, volumen 19. 1875-.
Por su apoyo a la causa carlista, Alcora perderá este año 1876 la capitalidad del partido judicial, pasando a Lucena, que había permanecido fiel al gobierno constituido.
Campaña de Cataluña
Manuel Teigeiro se encontró en la columna del general Cassola y en concreto, en el batallón de cazadores de Figueras, operando por la cuenca del río Segre hacia de Seo de Urgell. Creo que el objetivo de la columna era múltiple, echar a los carlistas de la comarca, ayudar al general Martínez Campos que intentaba tomar la Seo de Urgel y, perseguir al cabecilla carlista Dorregaray.
El 26 de Agosto el general Martínez Campos tomó la importante plaza de la Seo de Urgell, lo que se consideró el punto de inflexión de la campaña y la derrota de los carlistas en Cataluña.
Sanahuja. 6.8.1875
El general en jefe del ejército del Centro, desde Calaf, manifiesta, que según le participa el brigadier Cassola, en su marcha ayer á Ponts encontró en Sanahuja al cabecilla Baró con 400 hombres, el que á los pocos disparos huyó hacia Solsona. El general Esteban con la brigada Bayle, desde Manresa, reforzado con 500 hombres de su guarnición, á las órdenes del brigadier Delcampo, marchó ayer á Suria, donde se hallaban el cabecilla Nasratat con 2.000 hombres y Rafael Tristany con 300.
Atacados resueltamente huyeron en dispersión, siendo perseguidos sobre dos horas más allá del pueblo, habiéndoles causado algunos muertos y heridos, cogiéndoles lo caballerías, las cajas de municiones, cornetas y otros efectos –Gaceta de Madrid 9.8.1875-.
Relato de la campaña del general Manuel Cassola Fernández en Cataluña realizado por el Estado Mayor del ejército en 1888.
El último día del mes pasado (julio 1875) se hallaban en Lérida los generales Jovellar, Azcárraga, Montenegro y Salamanca, y los brigadieres Cassola, Gamir y Marqués, todos preparando sus respectivas fuerzas para proseguir la campaña.
El general Salamanca debe haber tomado el mando de las tropas de la derecha del Ebro y del Maestrazgo; el general Montenegro, con el brigadier Cassola, deben también haber salido de Lérida con una columna de 4.000 hombres.
En una carta de Barcelona, fecha 11 de Agosto, se leía lo siguiente:
Estamos ya en pleno período de operaciones militares en este distrito. El general Jovellar, que ha concebido y puesto en práctica el plan que se desarrolla en la parte meridional, no satisfecho con dirigir las operaciones, toma desde el día 8 una parte activa y personal en la persecución del enemigo. Dije ya que Dorregaray habia sido alcanzado por Cassola en Pinos y que la brigada Chacón le había arrojado hacia Solsona.
Desde este punto se corrió la facción á la derecha por Oliana, con propósito, al parecer, de pasar el Segre é invadir la Conca de Trerap; pero el general Jovellar, que se hallaba en Sanahuja, adivinando este movimiento, pasó á Ponts, donde pernoctó el día 8, y desde este punto es fácil que pasase el Segre antes que Dorregaray y le saliese al paso en la Conca, si el cabecilla del Centro no contramarchaba á tiempo…
Aun en su contramarcha debía Dorregaray procurar no descuidarse, pues Cassola y Chacón le seguían de cerca, y mientras el general Jovellar se echaba en la Conca, Delatre y Moreno del Villar, remontando el Noguera, podían oponerse á que forzasen el paso á Aragón.
Al saber Esteban que Dorregaray se encontraba el 6 en Suria, salió de Manresa con la brigada Bayle y 50 hombres de la guarnición, sosteniendo un tiroteo con la retaguardia enemiga formada por los batallones catalanes, que dejaron abandonadas 14 cargas de municiones y se retiraron á Castelladral. El cabecilla siguió á Pinos, y Esteban retrocedió á Manresa.
Cuando llegó el 7 de agosto á noticia de Chacón el movimiento del enemigo, fué tras 61 desde Cardona, y lo cañoneó en las inmediaciones de Pinos.
Jovellar con la brigada Morales, se hallaba en marcha de Cervera á Calaf; Cassola se dirigió de Pons á Sanahuja, y Moreno del Villar de Pons á Tárrega. Conociendo sin duda Dorregaray estos movimientos, varió de rumbo, y marchó al Norte en dirección de Oliana, donde apareció el 8 de agosto, perseguido por Chacón y Cassola. Quedó en Suria la brigada Bayle con Esteban, y Jovellar en Calaf. La caballería de Almenar marchó de Pons á Orgañá, por no conceptuarse segura en los llanos de Urgel, á los cuales se dirigió Moreno del Villar, y aquélla continuó su marcha á la Conca de Tremp, para reunirse con Castells y Guíu.
Bien fuese para evitar que las columnas que le perseguían estorbaran los proyectos de Castells, ó bien para huir de ellas, Dorregaray retrocedió desde Oliana, y volvió al Llobregat, que pasó el 10 de Agosto por el puente de Gironella, dirigiéndose á Borredá. Esteban y Cassola emprendieron desde Suria y Oliana, respectivamente, la persecución de este cabecilla.
Perseguido Dorregaray por Cassola, marchó desde la Pobla de Lillet por Bagá, Saldes y Masanés á Orgañá, donde se encontraba el día 12, en que Cassola estaba en San Lorenzo de Morunys. Jovellar se hallaba en Artesa de Segre.
Dorregaray marchó el 13 agosto por Sort á Tremp; y suponiendo segunda vez Jovellar que aquél seguiría á Aragón, dirigióse el 14 con la brigada Morales á Balaguer; Cassola pasó á Isona (dos leguas al E. de
Tremp); Esteban á Solsona; Bayle á Oliana, con orden de acudir al campamento si era necesario, y Moreno del Villar á Tamarite, para el caso de que pasando Dorregaray el Noguera Rivagorzana, descendiera al S.
La situación de las fuerzas del Ejército del Centro el 15 de Agosto era la siguiente: Jovellar, en Tamarite (Aragón); Cassola en Tremp; Esteban en Solsona, y Bayle en Oliana. El 16 Jovellar se dirigió á Castelló de Farfaña; Moreno del Villar al llano de Urgel, y Cassola continuó en Tremp. Dorregaray en este día marchó á Orgañá, donde se hallaba al siguiente, 17, en que estaba Cassola en Tremp, Jovellar en Balaguer y Esteban en marcha para el campamento, en el que recibió orden de Martínez de Campos de retroceder á La Bastida, para perseguir al enemigo. Jovellar desde Oliana salió en seguimiento de Dorregaray que se encontraba en Cabo, 7 kilómetros al O. de Orgañá.
La marcha de Jovellar á la Seo el 20 de Agosto, permitió á Dorregaray descender á Orgañá, si bien perseguido por Cassola, que le arrojó de allí el 23. Al día siguiente, Dorregaray pernoctó en La Bansa, punto en que se le unió Castells el 25 …
Dorregaray y Castells se separaron, y se dirigió aquél á Navarra, perseguido por Jovellar. Dorregaray pasó á Aragón por Senet con 850 infantes y 50 caballos en muy mal estado, y con el propósito firme de evitar todo encuentro hasta hallar su salvación en Navarra.
Al finalizar el mes de Agosto, Montenegro se encontraba con la brigada Morales en Tremp y Cassola en Orgañá…
Al saber Cassola, el 1º de Septiembre, que Almenar se hallaba con la caballería y dos batallones aragoneses en Torá, y Castells en Calaf, salió de Guisona en persecución del primero; pero no le pudo dar alcance, y se dirigió el 2º á Calaf, población que el segundo de dichos cabecillas había abandonado, marchando por Pinos á Solsona, á causa del movimiento de Del Campo, que de Manresa había ido á Suria. Siguióle Cassola, y en Pinos se enteró de que Gamundi con la división aragonesa, y Miret como práctico, se encontraba en Ardevol; y en vista de ésto, abandonó el seguimiento de Castells, que había pasado á San Lorenzo de Morunys, y emprendió el de Gamundi, cuya marcha á la región occidental tenía por objeto, como hemos dicho, evitar que Dorregaray fuera perseguido. Un tiroteo sostenido por la vanguardia de Cassola con una fuerza avanzada del enemigo avisó la presencia de la columna á Gamundi, que se retiró en dirección á Solsona. Cassola pasó á Cervera, noticioso de que marchaba hacia aquella ciudad Chacón, y éste obligó á Gamundi á retirarse á Pons.
Las bajas sufridas por las tropas en el tiroteo de Ardevol fueron 11 heridos, y las de los carlistas unas 40, según el parte oficial.
Gamundi continuaba el 4 de Septiembre en Pons, y suponiendo Cassola que su intención era seguir el camino de Dorregaray, para evitarlo, marchó el 5 á Balaguer, y el 6 pasó á Artesa, sabiendo que Morales se encontraba en Tremp, día en el cual Gamundi había marchado á Oliana, perseguido por Chacón.
La caballería de Almenar estaba el 7 de Septiembre entre Artesa y Pons.
Enteróse de ello Cassola, que había salido del primer punto para perseguir á Gamundi, y varió de dirección, marchando al encuentro de dicha caballería, con la que sostuvo un ligero tiroteo en el caserío denominado La Codina de Madrona, que fué abandonado por el enemigo, el cual pasó en la noche del 8 á la derecha del Segre por Castellnou de Basella.
Al aparecer el 14 de Septiembre Gamundi en Orgañá, la división Montenegro tenía su 1ª brigada en Artesa de Segre, y la 2. 1 en Balaguer. Moreno del Villar estaba en Tárrega. Era la intención de Gamundi pasar con Palacios á Navarra por el alto Aragón, y para ello había solicitado de Savalls recursos pecuniarios, á fin de no verse precisado á sufrir alguna detención. Bayle había cesado en la persecución, y las únicas fuerzas que podían seguir al cabecilla eran las de la 1ª división del Centro; y en efecto, hallándose Gamundi el 15 en Isona, en marcha hacia Tremp, y Morales en Vilanova dé Meya, salió Cassola de Balaguer para Artesa, y al día siguiente para Tremp, donde tuvo lugar el combate que detallan los partes que á continuación se insertan:
Ejército del Centro 1ª división 1ª brigada. =Excmo. Sr.:
Con objeto de ir á la Conca de Tremp, zona designada á la brigada de mi mando, marchaba con ésta el día 16 desde Artesa á Isona; pero en el alto del Puerto, y cerca del sitio en unas facciones numerosas ocupaban algunos pueblos de aquel extenso valle, habiendo perseguido ya mis exploradores á una avanzada de caballería situada en Benavent, que huyó hacia Isona.= Seguí, acelerando la marcha, hasta llegar á este último pueblo á las cuatro y media, donde me enteré de que las facciones del Centro reunidas, con un efectivo de más de 3.5oo hombres, al mando de Gamundi y Boet, acompañados de Miret, habían llegado allí cerca de la media noche anterior, y que á la una del día emprendieron la marcha hacia Tremp, con marcado proyecto de pasar inmediatamente á Aragón, y, según añadían algunos, continuar después á Navarra. =Lo avanzado de la hora á que yo podía llegar á Tremp, distante aún tres leguas; la posición de este pueblo, flanqueado por el río Noguera Pallaresa y probablemente invadeable por las lluvias de estos días, y la facilidad con que el recinto de la población se presta á su defensa, podían hacerme dudar del éxito del ataque de noche; pero la importancia que podía tener para las operaciones de Aragón; el poco levantado espíritu de esas partidas procedentes del Centro; la inmejorable calidad de mis tropas, y la claridad de la noche, me decidieron á empeñar el combate, para lo que seguí acelerando la marcha, dando á los jefes instrucciones precisas que respondieran á todas las eventualidades. =Si el río no era vadeable agua abajo de Tremp, como yo me temía, mi primera maniobra estaba reducida á apoderarme del puente por sorpresa 6 á viva fuerza, y á este fin, di al coronel Sánchez, que mandaba la vanguardia, compuesta de cinco compañías de Figueras, instrucciones detalladas. = A las nueve menos cuarto rompió el fuego contra mi vanguardia la avanzada del puente, y los cazadores, sin entretenerse á contestarlo, se lanzaron á la bayoneta á forzar dicho puente, mientras el enemigo, apercibido ya, cerraba las puertas que tiene aquél, y dirigía sobre las tropas un fuego vivísimo á que ímpetu de los cazadores, se arrojaron éstos sobre las puertas, y el esfuerzo simultáneo de muchos las hizo ceder, precipitándose los más atrevidos á la orilla opuesta por encima de los heridos, que en aquella estrechura nos causaba el plomo enemigo. Éste, sobrecogido ante aquel arrojo, empezó á retroceder, dejando algunos prisioneros en poder de los soldados.
£1 coronel Sánchez á la cabeza de todos, venciendo todas las dificultades de la noche, lo escabroso del terreno, y el vivo fuego que le hacían desde las casas del pueblo y cerros inmediatos, siguió conquistando palmo á palmo la altura de las Tenerías que le había indicado como objetivo de la primera maniobra. Mientras esto sucedía, dispuse que se reconociesen por prácticos los vados del río; que cuatro piezas Plasencia, escalonadas por secciones en la carretera, rompieran el fuego sobre el pueblo y líneas enemigas; que medio batallón de la Reserva número 22, pasase el puente ya expedito, y que si el coronel Sánchez no necesitaba refuerzos, atacara de frente el pueblo y se apoderara de las primeras casas del barrio del Hospital. Pero esta fuerza, bajo la influencia natural de la noche en estos casos, no pudiendo juzgar bien de la fisonomía del combate por hallarse en la hondonada del puente, y creyendo, según el dicho de algunos soldados que cuidaban los heridos, que la vanguardia necesitaba inmediato refuerzo, se dirigió á la altura que ya ocupaba aquélla, en el momento que destacaba una sección al mando de mi oficial de estado mayor, Corso, para ocupar las Tenerías, desde donde, haciendo un vivo fuego á quema ropa cortaba la línea de retirada á Talarn, que ya el enemigo había indicado, y le causaba numerosas bajas. El reconocimiento sobre el río comprobó la imposibilidad de vadearlo para envolver al pueblo por su lado meridional, y siendo preciso que todas las tropas pasaran por el puente, hice avanzar el otro medio batallón de la Reserva 22 para que realizara el ataque de frente, mientras yo, con dos piezas de artillería, me dirigía á situarlas en la posición conquistada por los cazadores; pero en este momento, disminuyendo el fuego contrario notablemente, é indicando el enemigo que ya sólo se proponía salvarse, avanzaron al pueblo fuerzas de todas las fracciones de primera línea, en los momentos que los últimos batallones carlistas dispersos huían en varias direcciones, siendo imposible con las Sombras dé la noche hacerles mayor número de prisioneros, ni perseguirlos por las intrincadas huertas. Sin embargo, aun hicieron varios disparos sobre su línea principal de retirada las dos primeras piezas que situé en la ronda del mismo pueblo poco después de las once de la noche, que pudieron causarles algunas bajas.
Las circunstancias del cómbate hicieron que el enemigo consiguiera retirar sus numerosos heridos, que después ha conducido á diferentes hospitales, dejando sólo en nuestro poder un capitán y once individuos de tropa prisioneros, con sus armamentos y algunos efectos. Entre la noche misma del combate y la mañana siguiente, se me han presentada á indulto 25 individuos más. Nuestras bajas han consistido solamente en un muerto y 20 heridos. No debo terminar la descripción de de este hecho de armas, Excmo. Señor, sin recomendar á V. E. la notable serenidad y valor del coronel Sánchez, el arrojo del teniente de E. M., Corso, y del alférez de Miguel y Salazar, que daba ejemplo de valor á sus soldados después de ser herido gravemente en el puente, así como el de otros varios oficiales y soldados que, combatiendo por primera vez de noche contra un enemigo más numeroso y parapetado en un pueblo de las condiciones de Tremp, han conseguido derrotarle completamente é impedir que continuara su marcha á Aragón, haciéndole repasar el río por la Pobla y otros puntos en dirección á Orgañá, como lo efectuó mientras el soldado descansaba de las 18 horas de marcha del día anterior, y yo adquiría noticias precisas del movimiento del núcleo principal, no disperso. =Pobla de Segur 19 Septiembre de 1875. Manuel Cassola.
La derrota de Tremp, y lá situación de Cassola en Pobla de Segur, obligaron á Gamundi á retroceder á Orgañá.
El 30 de Septiembre se encontraba Morales en Balaguer, Cassola en Artesa y Moreno del Villar en Tárrega; y en esta fecha ya no había en la provincia de Lérida ninguna facción de importancia - Cuerpo de Estado Mayor del Ejército (1888): Narración militar de la Guerra Carlista de 1869 a 1876, Madrid, Imprenta y Litografía del Depósito de la Guerra-.
Campaña de Navarra. Toma de Estella.
Véase ahora el parte detallado de las operaciones verificadas sobre Montejurra y Estella en los dias 17, 18 y 19 de Febrero último:
«Excmo. señor: La consecuencia precisa que debía esperar del hecho de armas llevado á cabo el día 30 de Enero, y que dio por resultado la toma de las importantes posiciones de Santa Bárbara de Oteiza y fuertes que la protegen, y el convencimiento adquirido del excelente espíritu de estas bizarras tropas y del esfuerzo de sus bravos generales de división y brigadieres, me proporcionan el alto honor de expresar á V. B. que el dia 19 del actual, y después de rudos combates, ha sido en poder de nuestro rey la cuna de la rebelión, la Ciudad Santa, la corte del Pretendiente. El modo de realizar esta empresa, y que ya expuse á V. E. por medio de los pliegos que en Elizondo le fueron entregados por mi ayudante de campo D. Salvador Viana-Cárdenas y Milla, es como sigue:
Conocía las erizadas montañas que protegen la ciudad de Estella; sabía las múltiples y poderosas defensas acumuladas en todos los puntos para impedir el paso; tenía noticia de la situación que ocupaban los 14 batallones enemigos, frente á mi extensa línea. Muchas fueron mis dudas sobre el sitio y forma del ataque; mucha era mi responsabilidad…
Varios caminos se ofrecían á mi consideración… me decidí, aunque al parecer por la más difícil de las empresas, para mí la única posible, y en la que tenía gran confianza, fundado: primero, en que no podía ser derrotado, pues tenía el apoyo de 2.000 caballos en la Solana; segundo, tenía expedita y segura mi comunicación por Lerin á Alio, y de aquí á Muniain por la derecha, dándome la mano con Santa Bárbara, y por la izquierda con Lerin y Barbarín, todo por buenas carreteras; tercero, porque era lo más descuidado, pues con razón lo creían lo más difícil por ser lo más fuerte, y nunca habían visto por esta parte más que á la columna de la Ribera en los casos varios de ataques de otros puntos, siempre con amagos y sencillos alardes; y cuarto, porque si lograba llegar á dominar los altos de Barbarín y Arellano les cortaba la única salida que tenían del fuerte de San Sebastian, colocado en la cúspide del Montejurra, y mi dominio sobre Este11a y sus avenidas era seguro. Mis cálculos se han realizado como concebí, y para llevarlo á término dispuse lo siguiente:
Días antes de la operación pasé á Puente la Reina y Pamplona, ordenando … que se hiciera acopio en Lerin y Oteiza de víveres y municiones, y ordenaba al general San Martín que para el día que se designase, con su guarnición y parte de la columna del coronel Martos, y general Chacón con tres batallones de la brigada Arias, saliesen muy de madrugada con gran aparato de fuerzas, con sus trenes de puentes y artillería tirada por acémilas de la administración militar, tratasen de forzar el paso de los expresados ríos para llamar sobre ellos fuerzas enemigas; á la vez solicité del señor ministro de la Guerra que hiciese igual amago la guarnición de Logroño de salir hacia Los Arcos, pasando al valle del Ega, como así lo verificó.
Al general Tassara le ordené que con la brigada Pardo Montenegro, regimiento de Granada con el brigadier Quesada, el de Navarra con el coronel Camprubí, provincial activo de Tarragona, con la caballería de Sagunto y escuadrón de Andalucía, mas la batería de posición y batalla, atacase resueltamente á Villatuertay Arandigoyen, amenazando á la vez á Mañeru, Cirauqui y Lorca, ó sea la línea meridional del Guirguillano, para no permitir que las fuerzas enemigas allí acantonadas reforzasen ningún otro punto, cuyo cometido llenó á toda mi satisfacción.
Dos días antes de la operación hice que la columna de la Ribera, reforzada con el regimiento de Extremadura, dos compañías de ingenieros y caballería húsares de la Princesa, pernoctase en Lodosa y al día siguiente en Sesma, donde por medio de marcha forzada y de noche se le reunió en este punto el regimiento de Córdoba con el brigadier Moreno del Villar. La misma marcha hicieron los brigadieres
Cortijo y Molins á Lerin. Ya en esta situación las tropas, formé las cuatro columnas de ataque del modo siguiente: el brigadier Molias debía ir por la derecha á Alio con el regimiento de Guadalajara, dos escuadrones, uno de Castillejos y otro de España, una batería Plasencia y otra de á 10 centímetros, y llegado á este punto envolviese por el mismo costado á Dicastillo, que debiera tomar el brigadier Cortijo por su izquierda, parte menos defendida, y logrado esto, correrse por Morentin y Muniain á darse la mano con el general Tassara, componiendo con su compañía de ingenieros los pasos del Ega sobre el último de los pueblos citados y el del caserío de Baigorri, como lo verificó con gran exactitud y precisión.
El brigadier Cortijo, con cazadores de Figueras, Segorbe, reserva de Baeza y número 30, regimiento de Farnesio, diez piezas Plasencia y una compañía de ingenieros, debía tomar á Dicastillo, envolviendo por la izquierda, entrando por Arellano, y al ponerse en contacto con
Molins mandarle la reserva 30. La columna Moreno del Villar, con el regimiento de Córdoba, cuatro piezas Plasencia, dos escuadrones de húsares de la Princesa y parte de la contraguerrilla de Lerin, había de tomar á Arroniz, pasando luego á Arellano para proteger el movimiento de Cortijo. Por el mismo punto de Arroniz debía dirigirse el brigadier Albornoz con el regimiento de Extremadura, reserva núm. 10 (Plasencia), dos escuadrones de húsares de la Princesa, dos de España, con otras ocho piezas y dos compañías de ingenieros, no sólo para
apoyo del brigadier Moreno del Villar, sino que una vez tomado éste por los altos de Arellano, cayese por la izquierda sobre los altos de Barbarín, asegurándose de la altura que le domina, advirtiendo
á todos se atrincherasen y fortificasen en los pueblos conquistados.
Esta primera parte de la operación fué terminada á las cuatro de la tarde, arrojando al enemigo, que tenía cuatro batallones en esta línea. Los jefes de columna y sus soldados empujaban de tal modo, que tuve que detenerles en su entusiasmo; la artillería no tenía tiempo para emplazarla; la sorpresa y la fuga fueron completas. Las bajas en este día en mis tropas llegarían en total á 290, de ellas 32 muertos.
Pasada aquella noche en posiciones, el enemigo fué reforzado y durante ella se hablan apoderado tres batallones de un bosque sobre Arellano, los que al amanecer rompieron el fuego sobre la descubierta del brigadier Moreno del Villar y el primer batallón de Córdoba que allí se encontraba; sin contar el número, cargó sobre ellos con el brigadier y coronel del regimiento á su cabeza de una manera admirable, reforzado oportunamente con cazadores de Figueras por el brigadier Cortijo, que ocupó con el resto de su brigada la derecha; y un poco después, ocupada la izquierda con el otro batallón de Córdoba y reserva núm. 10, que desde Barbarín ordené se trasladasen allí, se fué aumentando el combate, hasta que se hizo extensivo á toda la línea, en términos que hasta el general Tassara, que se hallaba en Santa Bárbara de Oteiza, pasó el Ega y ayudó con gran acierto, amagando la entrada en Estella por la carretera, y secundando al brigadier Molins; todo lo cual hizo que él enemigo huyese, despeñándose muchos de sus soldados, por haberles cogido la única huida las fuerzas que avanzaron de los batallones Cortijo y Moreno del Villar, abandonando el enemigo el fuerte de San Sebastian, colocado, como dije en mi telegrama, donde anidan las águilas y donde no se concibe pise pié humano, entregándose prisionero el jefe de la línea enemiga, titulado brigadier Calderón, con su ayudante y otros varios, quedando en nuestro poder las piezas del fuerte con toda clase de municiones, víveres y pertrechos de guerra.
Ya en esta posición, la cuestión estaba resuelta …- Nicolás María Serrano, Melchor Pardo (1876): Anales de la guerra civil: España desde 1868 à 1876, Astort Hermanos, Madrid.
Cuba.
En Gran Piedra
El New York Herald publica un telegrama de Cuba del miércoles participando que las tropas españolas, al mando del general Navarro, se apoderaron el sábado del fuerte de los rebeldes llamado Gran-Piedra y quemaron los hospitales – La Vanguardia, 22.6.1895-
Datos oficiales confirman la noticia de que el general José García Navarro, derrotó el sábado las fuerzas rebeldes mandadas por Garzón en las montañas de Gran Piedra, cerca de Santa Rita, así como de que hizo algunos prisioneros y cogió á los enemigos, armas y municiones -Rafael Guerrero (1896): Crónica de la Guerra de Cuba-.
Ingenio de Santa Rosa, Santiago de Cuba
El general Navarro batió á la partida Garzón en Santa Rosa (Santiago de Cuba) causándole muchas bajas, destruyéndoles un campamento y cogiéndoles armas, municiones y otros utensilios. Nuestras tropas tuvieron 3 heridos graves – La Vanguardia, 20.6.1895-.
[1] Su hermana podría ser Ana Mozas Chalmeta de Villareal, Castellón, casada con Melchor Monzonís Soler, de Segorbe, teniente coronel de infantería, muerto en Castellón durante la Guerra Civil. Tuvieron dos hijos, Fernando, militar muerto en Marruecos en 1927 y Carmen.
[2] Aparece en la Guía de Forasteros de 1854: primer comandante, teniente coronel graduado en el regimiento valencia nº 23, Joaquín Bucareli y Jóver.
[3] Helena Cambó i Mallol. (Zurich,1929), hija de Francesc Cambó y Mercè Mallol es una mecenas catalana. Presidenta de la Fundació Institut Cambó y miembro de honor del patronato del Museo del Prado su actividad de mecenazgo cultural ha sido reconocida con numerosos nombramientos y condecoraciones.
Hija única de Francesc Cambó y Mercè Mallol, pasó su infancia en Barcelona y durante la guerra civil se exilió con su familia a Italia y Suiza; iniciada la II Guerra mundial se trasladaron primero a Nueva York y después a Buenos Aires. Realizó sus estudios entre Italia y la suiza francesa y los finalizó en el Colegio del Sagrado Corazón de Buenos Aires donde completó el bachillerato superior, al tiempo que obtenía los diplomas superiores de la Alliance Française y del Trinity College de Cambridge en lenguas francesa e inglesa.
En 1951 se casó en Buenos Aires con Ramón Guardans i Vallés (1919-2007) y fueron padres de catorce hijos. Desde primeros de los 50 impulsó, junto con su marido, el continuado patrocinio de las iniciativas culturales y de mecenazgo promovidas por su padre, como la consolidación de la entrega a Barcelona de las más de 50 pinturas del Renacimiento que constituyen el Legado Cambó, o la Fundació Bernat Metge para la traducción al catalán y edición bilingüe de clásicos grecolatinos (colección que a la muerte de Guardans había superado los 350 títulos) y la Fundació Bíblica Catalana. En 1999, promovió junto con su marido la Fundació Institut Cambó con la finalidad de dar continuidad a muchas de esas iniciativas culturales; desde su fundación es la presidenta de honor.3
Durante décadas ha desarrollado una dinámica participación en la entidad promotora de las obras de construcción del Templo Expiatorio de la Sagrada Familia. En 1996 ingresó como Académica de número protectora de la Reial Acadèmia Catalana de Belles Arts de Sant Jordi, leyendo su discurso "Marullus, l'home del retrat de Botticelli" y desde 2012 es miembro del Patronato de Honor del Museo del Prado y patrona del Museu Nacional d'Art de Catalunya (MNAC).
En 1954 se le concedió el lazo de dama de la Orden de Isabel la Católica, en 1984 recibió, junto a Maria Macià, el Premi Jaume I d'Actuació Cívica Catalana "a la dignidad y fidelidad con que ha llevado su insigne apellido", y en 2010 la Generalitat le otorgó la Creu de Sant Jordi. En 2014 la presidencia de la República Griega le otorgó la Cruz de la Orden del Fénix en reconocimiento al continuado esfuerzo en la difusión de la cultura helena a través de la Colección Bernat Metge (wikipedia).
[4] Isaac casó con Úrsula Orts Vatllé de Reus teniendo cinco hijos entre los que puedo citar a Isaac, Maties, Josep y Joan Guasch Orts.
[5] Por las operaciones realizadas en la Gran Piedra: Distinguidos. Infantería C. A.: Comandante Manuel Teijeiro Martín, cruz de segunda clase de María Cristina (Telegrama oficial citado en Rafael Guerrero (1896): Crónica de la Guerra de Cuba.
[6] La orden militar de María Cristina fue creada mediante Real Orden de 19 de julio de 1889, recibiendo su nombre de María Cristina de Habsburgo-Lorena, regente de España. Se destinaba a recompensar grandes hazañas y sufrimientos en campaña. La Orden tenía tres categorías, Primera Clase para oficiales, segunda Clase para jefes y tercera Clase para generales.
[7] Pascual Cucala Mir (1822, Alcalá de Chivert - 31 de enero de 1892, Port-Vendres). De familia de labradores se echó al monte tras una expropiación de una finca en 1872. Se convirtió en un guerrillero en las montañas del Maestrazgo alcanzando el grado de general de brigada del ejército carlista. Ocupó Segorbe, Murviedro, Burriana, Villarreal, Onda, Almazora, Borriol y llegó a las mismas puertas de Castellón de la Plana. En el verano de 1873 pasó de nuevo al Maestrazgo y saqueó la provincia de Alicante, Con José Escudé Claramunt llegó a las puertas de Valencia y con Palacios casi consigue apoderarse de Liria. Asistió a la toma de Cuenca. Puede citarse como una de sus clásicas correrías la llevada a cabo el 20 de diciembre de 1874, cuando sale de Chelva, pasa por Játiva, Onteniente, Alcoy y Almansa, hostigando a todas estas poblaciones, y el 29 ha regresado ya a Chelva. Atacó Vinaroz, con Valdés, peleó en Monlleó, en junio de 1875, a las órdenes de Antonio Dorregaray y sólo cuando fueron vencidas las tropas carlistas del Centro y abundan en su partida las deserciones, decidió que había llegado el momento de no resistirse y se internó en Francia, donde residió hasta su muerte el 31 de enero de 1892 en Port-Vendres (Wikipedia).
[8] Dorregaray, Antonio. Nacido en Ceuta en 1823. Combatió en la primera guerra, en la que alcanzó el grado de subteniente cuando se adhirió al Convenio de Vergara. En la campaña montemolinista luchó contra los carlistas. Sin embargo, después de la Revolución del 68 pidio el pase a la reserva y se ofreció a Don Carlos, que le hizo brigadier. Peleo en el Ejército del Norte como mariscal de campo, obteniendo varias victorias. En 1875 fue nombrado general en jefe del Ejército Real del Centro, en el que se integraban los carlistas del Maestrazgo. Al terminar su campaña de forma anómala, fue procesado acusado de haber abandonado el campo de operaciones sin autorización. A pesar de ello ascendió a capitán general, sin que pudiera probarse nada en su contra. Vivió un tiempo exilado, volviendo después a Zaragoza, donde murió en 1882.(E. Roldán, pag 150).
Luis, Ramón, Francisco Teigeiro Martí (nº/bº 14.10.1856, Castellón - 27.10.1896, Cuba).
Fue bautizado en la parroquia de Santa María la Mayor de Castellón de la Plana el mismo día de su nacimiento. Aparece en la partida su apellido Teigeiro con g y así lo usará toda su vida. Fueron sus padrinos Francisco Noguer y (su abuela) Carmen Oliet.
Se indica en su hoja de servicios que medía 1,60.
Casó sin la preceptiva licencia militar el 9.10.1890 con Emilia Ferrer Ballester. En estos días le fue concedido un permiso de 20 días en Benicasín, Castellón.
En 1873 presenta instancia para examinarse e ingresar, en su caso, en el cuerpo de infantería:
Don Luis Teigeiro y Martí, hijo del comandante retirado Don Manuel, a V.E. espone: Que teniendo una afición decidida por la honrosa carrera de las armas y reuniendo las circunstancias físicas y demás que previenen los reglamentos vigentes para la admisión de cadete de infantería según comprueban los adjuntos documentos.
A V.E. humildemente suplica se digne concederle número para entrar en los exámenes de oposiciones que tendrán lugar en esa Corte en veinte del corriente; gracias que no duda alcanzar de V.E. cuya vida guarde Dios muchos años. Castellón 9 de noviembre de 1873.
Ingresó en 29.12.1873, con 17 años, como cadete en el Regimiento de Infantería de San Fernando realizando estudios en la Academia del distrito militar de Valencia. En agosto de 1874 ya es alférez por mandamiento de la Presidencia de la I República. Es destinado al 5º Batallón Provincial de Valencia, incorporándose en Septiembre en Sagunto. Fue después destinado al Provincial de Cuenca, incorporándose en Madrid. Pasa después al Regimiento de Albuera en Valencia.
Desde el 5.8.1874 hasta 20.5.1876 participa en la Guerra Carlista de 1868-1876.
El 2.5.1875 salió de campaña contra los carlistas bajo las órdenes del general de ingenieros Joaquín Montenegro (1817, Talavera - 1881, Madrid). El 11.5.1875 estuvo en la acción de Villahemosa, el 14.06.1875 estaba en la acción de las alturas del Barriol, el 15 en la de la Cueva de Vinromá, el 16 en la de Saladella y Puebla de Chert. El 19.6.1875 marchó con su batallón a las órdenes del Teniente Coronel Julio Crits a proteger las defensas de San Mateo, siendo atacados al llegar. El 26 estuvo en Alcora y por los méritos que contrajo allí fue ascendido a teniente (RO 12.7.1875). El 29 estuvo en la acción de Puebla de Chert.
Del 3 al 9 de Julio estuvo en el levantamiento del bloqueo a Morella a las órdenes del coronel Eugenio Sánchez. Las tropas acamparon en la orilla del Ebro, hasta que el 18.8.1875 a las órdenes del general Adolfo Morales de los Ríos pasaron a Cataluña llegando el día 20 a la Seo de Urgell. Pusieron sitio a esa plaza que fue tomada el día 27 de agosto. Continuó de campaña hasta el 20.11.1875 en que se dio terminada la guerra en Cataluña.
Pasa a Navarra el 3 de diciembre, en una brigada al mando del brigadier Adolfo Morales de los Ríos. El 30.1.1876 participa en la toma de Santa Bárbara de Oteiza a las órdenes del general Fernando Primo de Rivera (1831-1921). El 17.2.1876 participa en el ataque a Villatuerta y Montejurra y el 18 está en Estella cayendo herido de gravedad por bala de fusil, siendo trasladado al hospital de Tafalla donde estuvo hasta fin de mes en que marcha a su casa de Castellón para su recuperación. Por estos hechos es ascendido a teniente de infantería (RO 18.2.1876).
El 1.3.1876 es ascendido a teniente por antigüedad. Por RO 9.3.1876 se le concede una cruz roja de 1º clase al mérito militar por los méritos contraídos al término de la campaña.
A fines de Abril, restablecido, es destinado al batallón de reserva nº 60 incorporándose en Figueras. En agosto es destinado al batallón de Requena nº 62 incorporándose en Valencia.
En un escrito de 1.8.1876 el teniente Manuel Teigeiro Martí, del Batallón de Reserva de Requena nº 62, había reclamado a su hermano Luis, teniente en el Batallón de Reserva de Siguenza, para su batallón.
En 1877 se le asciende a capitán (RO 23.5.1877) al sumar sus dos ascensos a teniente por mérito de guerra. El primero de Agosto su regimiento pasa a denominarse Otumba 51, destinado en Castellón.
El 17.1.1879 se traslada a Sagunto, volviendo en 1.10.1879 a Castellón. En 1880 es destinado a Valencia y Vinaroz.
En 10.8.1883 el batallón, dentro de la brigada del general Francisco Monleón, es llevado en tren a Barcelona para reprimir la sublevación militar republicana que sucedía allí [1]. Están hasta finales de agosto en que vuelven a Castellón. El 12.12.1883 marcha a Cartagena.
En 1885 se le da de baja en el regimiento pasando a ser ayudante del brigadier Gabino Sampietro Balla (RO 25.9.1885), gobernador militar de Castellón. En 1886 se le concede medalla blanca de 1º clase al mérito militar, al estar comprendido en el artículo 1 del RD 27.6.1885.
En RO 13.8.1888 es ascendido a capitán por antigüedad siendo destinado al Batallón de Depósito de Tarragona nº 81. En Septiembre pasa al Batallón de Reserva de Vinaroz nº 50 y en Noviembre de nuevo al de Otumba 51 en Castellón. El 9.10.1890 se le da permiso para ir a Benicasín a casarse. En 1893 el Regimiento pasa a numerarse como 49.
En 1894 asciende a comandante por antigüedad (RO 19.7.1894) siendo destinado a la zona de reclutamiento de Castellón. En agosto, vuelve al regimiento Otumba 49 (RO 27.8.1894). El año 1895 lo pasa destinado en Morella y Castellón.
En Octubre causa baja por ser destinado por sorteo a Cuba según RO 30.10.1895 (DO nº 244).
El 29 de noviembre embarca en Cádiz en el vapor Alfonso XIII llegando a La Habana el 13 de diciembre.
Se relataban así estos hechos en el Maeztrazgo y Cataluña en un panegírico al general Montenegro recogido en una revista militar:
El 15 y 16 de Mayo batió a la facción de Álvarez en Cuevas de Vinromá y San Mateo, tomando a viva fuerza ese pueblo. El cabecilla Dorregaray [2], que pocos meses antes había sido enviado al Maestrazo con otros jefes y oficiales carlistas del Norte, para dar organización civil y militar a su partido en las comarcas del Este de la península, lo había conseguido hasta cierto punto, y confiado en la mejor organización e instrucción de sus tropas, se creyó en estado de provocar un combate para acreditar la fuerza moral de aquellas. Al efecto, con 12 batallones se situó el 26 de mayo en las formidables posiciones de Alcora (Castellón); allí fue a buscarle Montenegro, saliendo el mismo día de Castellón, y después de cinco horas de marcha, atacó con menores fuerzas, pero con decisión e inteligencia, y tomó todas las posiciones enemigas haciendo huir a Dorregaray a las cuatro horas de combate, causándole grandes pérdidas y destruyendo de un golpe toda la fuerza moral que había adquirido, a pesar de las protestas que aquel jefe había exigido a sus tropas de defenderse hasta morir.
Montenegro acudió entonces a restablecer las comunicaciones de Vinaroz y Castellón con Morella, fortificando pronta y fuertemente a San Mateo (Castellón), a la vista del enemigo, que con tiroteo constante y escaramuzas frecuentes trató de impedirlo, y sosteniendo además dos acciones entre Chert y San Mateo que ganó en 12 y 18 de junio.
Teniendo que conducir un gran convoy para abastecer a Morella, y estando la división carlista de Álvarez dispuesta a impedírselo, ocupando la famosa Muela de Chert, promontorio extraño y elevadísimo que domina toda la comarca, decidió el general apoderarse de esta posición formidable, a pesar de que ni en esta guerra ni en la anterior de siete años habían osado hacerlo los generales más acreditados, considerando inexpugnable dicha posición. Pero Montenegro, con fuerzas iguales a las que ocupaba, y por medio de una maniobra hábil y atrevida, se apoderó de ella sin apenas disparar un tiro, haciendo huir precipitadamente a los carlistas y vivaqueando sobre aquel elevado promontorio en la noche del 29 de Junio, con la admiración de toda la comarca y de sus mismas tropas.
Al día siguiente, y con y con todas las precauciones necesarias, pero sin encontrar un solo enemigo (¡tan abatidos estaban!) trasladó á Morella un convoy de 566 carros (el mayor que se organizó en toda la guerra) con víveres y municiones para el sitio de Cantavieja (Teruel).
Rendida esta plaza y después de vigilar la ribera del Ebro para impedir el retroceso de las facciones, pasó Montenegro con su división á Cataluña, á la inmediación del general en jefe del ejército del Centro, y concurrió del 21 al 27 de agosto al sitio y rendición de la Seo de Urgell, habiendo contribuido no poco sus consejos á la pronta y difícil marcha sobre esta plaza, cuya rendición no se decidió hasta la llegada de las fuerzas del Centro.
Siguió después operando el general Montenegro hacía el valle de Aran, pero sintiéndose poco después enfermo, fué autorizado, en 20 de setiembre, para venir á Madrid –Necrológica de Joaquín Montenegro, Memorial de Ingenieros del ejército, Revista Quincenal, 15.4.1881, nº 8.-
Y los de Navarra en un relato carlista:
Dudando los carlistas sobre el objetivo principal del enemigo, y no pudiendo disponer de batallones bastantes para defender con suficientes fuerzas todos los puntos; pero concediendo S. A. el Conde de Caserta la debida importancia al peligro que pudiese correr Estella (en cuya ciudad habrían podido entrar, indudablemente, aquel día los liberales si se hubiesen disminuido las fuerzas carlistas que ocupaban la Solana), sucedió fatalmente lo que no podía menos de suceder, y es que el Ejército liberal había de salir airoso en alguno de los muchos puntos por los que atacaba, y, efectivamente, forzó en breve (gracias al rápido y sostenido fuego de sus piezas de batalla) el reducto de Santa Bárbara de Oteiza, no dando tiempo siquiera á que pudiese reforzar el fuerte el General Conde de Caserta, quien, con el Brigadier Brea, acudió apresuradamente al lugar del principal combate en cuanto se vio que el objetivo preferente de los liberales era apoderarse de tan importante posición. ¿Qué mucho que no tuviese S. A. tiempo de reforzar el reducto de Oteiza, cuando ni el mismo Brigadier Calderón, que estaba á la vista del fuerte, pudo enviar en su auxilio más que cuatro compañías, y aún estas no pudieron defender el fuerte por haber caído ya éste en poder del enemigo á su llegada, volviendo los liberales en contra de los carlistas los dos cañones que artillaban Santa Bárbara de Oteiza, bajo cuyos fuegos retiráronse por los vados del Ega las compañías carlistas sin precipitación alguna, en buen orden y hasta haciendo todavía fuego á las tropas liberales?
… La verdad es que el acumular el General Primo de Rivera los disparos de toda su Artillería de Batalla sobre el fuerte, encerrando á los defensores en un círculo de fuego y destrozando sus parapetos desde que se pusieron á tiro útil del reducto, fué (á nuestro juicio) la causa de que sus tropas pudieran apoderarse tan pronto de aquella posición, á la cual se lanzaron también con oportunidad y arrojo los batallones liberales, aprovechando la poderosa protección que les prestaban sus numerosos y potentes cañones.
La defensa de Santa Bárbara de Oteiza, sin embargo, fué heroica en sumo errado, pues tanto el Gobernador del fuerte como el Jefe del Batallón 1º de Navarra, Teniente Coronel Vergara, pactaron con su vida su ardimiento y coraje, dejando el campo sembrado de cadáveres enemigos, y tan brillante fué el comportamiento de los carlistas que al consignarlo así la Narración Militar de la Guerra Carlista, escrita por el Cuerpo de Estado Mayor del Ejército, dice lo siguiente: «La reasistencia fué tenaz, como lo demostraron tres jefes y diez oficiales «muertos, entre ellos el Comandante Inchausti, que se batió con notable «bizarría hasta los últimos momentos, y el Comandante del faerte»...
Mientras el General Martínez Campos preparaba su avance á Vera para el día 18 de Febrero, empezó el General Primo de Rivera su embestida á Estella el día 17, ordenando que los carlistas fuesen atacados por varios puntos á la vez, movimiento elemental que había de darle la victoria, porque los carlistas, lejos de multiplicarse en una dirección dada y hacerse así más fuertes, no tendrían más remedio que dividirse y resultar débiles en todas partes, y si no lo hacían así y querían robustecer la defensa en algún punto dado, se verían precisados á dejar abandonado, ó poco menos, algún otro, y claro es que por éste les resultarla más fácil á los liberales forzar el paso á Estella. Dispuso, pues, el General Primo de Rivera que el General Tassara atacase á Villatuerta, que los brigadieres Molins y Cortijo avanzasen á Dicastillo y Alio, que los brigadieres Moreno del Villar y Albornoz se presentasen, respectivamente, por Arellano y Arroniz, y, en fin, que la guarnición de Logroño se dirigiese por la carretera de Los Arcos.…
Pero era tal la superioridad numérica de los liberales, sobre todo cuando pasaron el Ega las tropas del General Tassara, que al fin inicióse la retirada de los carlistas, algo desordenadamente. Sin embargo, reunió el Brigadier Calderón unos cuatrocientos hombres, con los cuales, y previa una carga á la bayoneta, dada por su Jefe de Estado Mayor el Comandante Snarep (quien cayó herido en ella), consiguió contener al enemigo y encerrarse en el fuerte de Montejurra, dispuesto á continuar sosteniendo su defensa hasta el último extremo. Todavía pudo mandar el General Lizárraga el Batallón 1.º de Castilla (que acababa de entrar en Estella) á reforzar al Brigadier Calderón; pero dicha fuerza no llegó ya á tiempo de impedir la pérdida de Montejurra, porque las tropas que habían quedado allí aprovecharon la obscuridad de la noche, y descolgándose por los parapetos del fuerte, se dirigieron á Estella, abandonando al heroico Brigadier carlista, á su Ayudante de Campo, Etenestrosa, y á los oficiales de Artillería encargados de la del uerte. Viéndose, por tanto, sólo Calderón, se adelantó hacia el enemigo rindiéndose prisionero de guerra. «Formadas las fuerzas que habían atacado, el Brigadier Cortijo felicitó á Calderón por la defensa que éste hizo, y le devolvió la espada, así como á su Ayudante. También el General Primo de Rivera le felicitó y le dejó prisionero bajo su palabra» (Historia Contemporánea por D. Antonio Pirala, »tomo VI.)…
Perdido el principal baluarte de Estella, cual lo era el fuerte de Montejurra, quedaba libre á los liberales el paso á la ciudad. Las bajas sufridas por ambos combatientes en los alrededores de Estella llegarían á mil, prueba inequívoca de la brillante resistencia que opusieron los carlistas. Memorables fueron los fechas de 17, 18. 19 y 20 de Febrero, pues en ellas hubo de verificarse el definitivo y simultáneo avance de los ejércitos liberales contra los carlistas, adelantando sus tropas los Generales Primo de Rivera, Martínez Campos y Quesada: el primero sobre Estella, el segundo en dirección á Vera, y el tercero con Don Alfonso XII, hacia Tolosa.…
Al amanecer del día 18 dieron principio al combate los liberales, dirigiéndose contra la derecha carlista, la cual con sin igual valor sostuvo el fuego por espacio de una hora hasta que contramarchando de pronto los liberales, ocuparon éstos las Tres Mugas y el alto del Centinela, para detenerse ante Peña-Plata, cuya posición atacaron desesperadamente durante doce horas sin conseguir romper la línea carlista, pues en cuantas ocasiones llegaban los soldados liberales hasta ella, otras tantas veces eran denodadamente rechazados por los voluntarios carlistas, cuyo heroísmo rayó á tal altura que, habiendo cesado el fuego al anochecer, pasó la frontera un General francés para abrazar y felicitar al Coronel Foronda, admirado tanto de la intrepidez de la Infantería carlista como de la serenidad de los artilleros, quienes, á pecho descubierto, contribuyeron eficazmente, con sus certeros disparos, á contener el empuje del enemigo.Pero asimismo debemos consignar, con severa justicia, que entre los liberales distinguiose también por su bizarro comportamiento el Batallón de Cazadores de Cataluña, el cual al ser rechazado por tercera vez á la bayoneta (y á pesar de haberle mandado retirar el General Martínez Campos) desplegó la Bandera, y con ella y su Teniente Coronel Gaseo á la cabeza subió por cuarta vez hasta las posiciones carlistas.
Al amanecer del 19 … los liberales reanudaron briosamente la acción, lanzándose al ataque de las posiciones de los carlistas, quienes con igual denuedo que los días anteriores les hicieron frente, conteniendo su avance unas veces con las balas y otras con las bayonetas, hasta que después de siete horas de porfiada lucha, herido gravemente el Brigadier Larumbe, muertos á la cabeza de los batallones 2° y 7." de Navarra sus tenientes coroneles Elío y Angosto, perdidos en la pelea más de doscientos hombres y agotadas las municiones, retiróse el Coronel Foronda, pero ordenadamente: dominando al fin los liberales las posiciones carlistas después de dos días de constante lucha y dejando cubierto de cadáveres el campo de batalla.
Las pérdidas de los liberales en estos combates fueron sesenta y tres muertos entre ellos cuatro oficiales) y cuatrocientos trece heridos, entre ellos cinco jefes y veinte y dos oficiales.
Rota, pues, la valla carlista entraron los liberales en Vera - Antonio Brea (1897): Campaña del norte de 1873 a 1876, Barcelona.
Campaña de Cuba
Ya el 23.2.1892, en Segorbe, había Luis presentado instancia para marchar voluntariamente a Cuba. Es teniente de infantería, capitán graduado de la segunda compañía, segundo batallón Otumba 41. Pero no fue aceptada.
En octubre de 1895 se decidió destinar al regimiento San Quintín 47 a la Guerra de Cuba actuando en la zona de Pinar del Río.
El 1º batallón del regimiento Otumba fue destinado a Cuba en 1896. Salieron del puerto de Barcelona en el vapor San Francisco el 12 de Febrero y llegando a la isla el 29. Otras compañías salieron de Valencia en septiembre en el vapor Satrústegui y el 24 de noviembre en el San Ignacio. Hasta abril de 1897 actuaron por la zona de Pinar del Río quedando después en la Habana. Fallecieron 412 soldados de unos 1.500 que fueron. La inmensa mayoría lo fue por enfermedades -Enrique de Miguel Fernández-Carranza, Raul Izquierdo Canosa Francisco Javier Navarro Chueca (2014): El Regimiento Otumba nº 49 en la Guerra de Cuba (1895-1898)-.
Llegado a Cuba, Luis Teigeiro fue destinado al 1º batallón del regimiento de San Quintín nº 47 donde se incorporó en Enero. A continuación realiza una par de operaciones sin entrar en combate. Así, salió el 17.1.1897 en columna llegando a Cárdenas (Matanzas), embarcándose en el vapor Álava para volver a La Habana. Y el día 22 volvió a salir en la columna del coronel José Macón. Volvió a la Habana y el 28 partió para Guanajay, Pinar del Río, donde toma el mando del 1ª compañía del citado batallón de San Quintín.
En 1895, bajo el mando del Capitán General Arsenio Martínez Campos, la situación en Cuba se había deteriorado enormemente para el ejército español siendo la situación crítica cuando es reemplazado por el General Valerianao Weyler en Febrero de 1896. La estrategia de este general en lo que concierne al occidente de la isla, Pinar del Río, donde mandaba el insurrecto Antonio Macedo, fue primero contenerlo, después aislarlo mediante una línea defensiva, una trocha de unos 30 kilómetros, norte sur que transcurría por Mariel, al norte, Artemisa, en el centro y Majana al sur, y después acosarlo mediante columnas móviles para quitarle la iniciativa y agotarlo.
A mediados de 1986 la línea defensiva ya estaba muy avanzada y se crearon tres columnas móviles de manera que siempre hubiera dos en marcha mientras la tercera se recuperaba y aprovisionaba. La línea de mando fue la siguiente: El General Suárez Valdés era gobernador de la provincia de Pinar del Río y tenía dos columnas en reserva á las órdenes de los coroneles Gelabert y Ruperto Salamero.
Además de ello, y bajo la dirección del general Linares las tres columnas móviles eran: la primera la del general Julián Suárez Inclán, la segunda la del Coronel Echevarría y la tercera la del Coronel Villas. Además, para que se facilitasen los movimientos de las columnas dentro de Pinar del Río, se creó una pequeña columna de comunicaciones al mando del teniente coronel de Ingenieros Chacel que establecía estaciones heliográficas.
Sólo combate Luis Teigeiro los meses de Febrero a Mayo, ambos incluidos, de 1896 en la zona occidental de Cuba en Pinar del Río. Y sus operaciones parece que pueden agruparse en tres que se desarrollan en Febrero, Abril y Mayo. Cuando llega, principios de Febrero, todavía ha de dedicarse a la contención de Macedo, siendo su primera actuación el levantamiento del sitio del pueblo de la Candelaria, acción que va seguida por otras consiguientes en persecución de los insurrectos en el río Hondo y en el Ingenio Nueva Empresa, Laborí. Existe suficiente información sobre estos combates.
En el mes de Marzo no participa de combates reseñables.
En Abril se incorpora a una columna del general Súarez Valdés y participa en varias acciones de las que, desafortunadamente, no he encontrado información detallada o un relato.
Por fin, en Mayo, aunque su situación administrativa es de Reserva Activa, él afirma haber acompañado a la columna de ingenieros del Teniente Coronel Julián Chacel encargado de las comunicaciones por heliógrafo. Hay constancia de que dos compañías del San Quintín, nº 47 apoyaban a Chacel.
Consigue Luis dos medallas al mérito militar por las dos primeras operaciones de Febrero y Abril; concretamente por el levantamiento del sitio de la Candelaria, atacando desde el río Bayate 6.2.1896, y por la acción 9.4.1896 en Guayabo. Hay que recordar que las condecoraciones se repartían en esta época con extrema generosidad, sin querer menospreciar por ello a los combatientes.
En su hoja de servicios se recoge la siguiente relación oficial:
El día 30 de Enero se une a la columna del general Francisco de Borja Canellas y Secades (1847-1906).
1. El día 6 de febrero participa en la acción de Bayate (Candelaria), de Runiday Runida y de San Cristóbal a las órdenes del coronel Enrique Segura.
2. El 10 de febrero se incorpora a las fuerzas del general Pedro Cornell participando el 11 en la acción de Ingenio Nueva Empresa Laborí,
3. El día 28 de febrero en la de Téjar Viejo y Carolina a las órdenes del coronel Ruperto Salamero. Ruperto Galán
4. El 5 de marzo, mandando la 5ª compañía a sus órdenes se encuentra en la acción de Luis Lasso.
5. El 9 de abril en la Guayabo.
6. El 16 y 17 de abril en la de Dayaniguao a las órdenes del general Álvaro Suárez Valdés y Rodríguez San Pedro (1841, Grado – 1917, Gijón), hasta fin de Abril que abandona los combates. Es dado de baja en el batallón, pasando a Comisión Activa.
Mientras que él, de su puño y letra y firmada ofrece la siguiente relación:
En 21.6.1896 solicita permuta de las dos medallas del mérito militar obtenidas por las acciones de Cerco de Candelaria y la de Guayabo. Afirma haber estado operando nueve meses por la provincia de Pinar del Río.
Se le nombró el 22 de junio Comandante Militar de Guantánamo, pero el 27 se le nombra del municipio de Marianao (Provincia de la Habana) siendo reemplazado en Guantánamo por Gervasio Ochoa Miguel. El 3.8.1896 Gervasio Ochoa era ascendido a Teniente Coronel (Diario Oficial del Ministerio de la Guerra).
En un escrito recogido en el expediente militar de Luis puede leerse sobre estos nombramientos: 11.7.1896 El Señor Comandante General en escrito de 7 del actual me participa que el E.S. Capitán General de esta isla en 30 del pasado le dijo:“traslado” de y a x. Lo dejo a usted para su conocimiento y efectos.
Contrajo Luis en Marianao fiebre amarilla falleciendo en la madrugada del 27 de octubre de 1896.
De unos 50.000 militares muertos que acarreó la Guerra de Cuba se estima que el 93% falleció por vómito negro (fiebre amarilla) y otras enfermedades - De Miguel Fernández, E. (2010): Las tropas españolas en la guerra de cuba: de las estimaciones especulativas a la cuantificación, Real Academia de Cultura Valenciana -.
Relato de las operaciones de la Guerra de Cuba.
De la abundante bibliografía existente sobre la Guerra de Cuba, destaca en mi opinión el libro del catalán José Miró Argenter, que militó entre los insurrectos y que denominó: Cuba, Crónicas de la Guerra. Fue escrito en 1899 y 1909 y pese a su estilo decimonónico, es muy detallista en las narraciones. Evidentemente parcial, no lo es más que las crónicas oficiales. Un ejemplo puede encontrarse en los sucesos de Febrero en el pueblo de Candelaria donde Miró Argenter muestra su admiración por el valor de los defensores, mientras que la crónica oficial y las recompensas acentuaron el rescate elevando la figura del restacador Canella sobre la de los rescatados, que sufrieron y soportaron, evidentemente, el grueso del ataque.
Cerco a la Candelaria. 6 Febrero 1896.
Luis Teigeiro acude en socorro de los situados en la columna del general Francisco de Borja Canella, reconociéndose que participó en los combates del puente del río Bayate camino de la Candelaria.
Situado Maceo en Santa Cruz, concibió el plan de atacar el pueblo de Candelaria, único fortificado de la línea del Oeste después de Artemisa, á fin de que acudieran todas las columnas españolas del cuartel general de Marín sobre la calzada de San Cristóbal. Wéyler estaba al llegar; se le esperaba en la capital de la Isla el 12 de Febrero, según noticias oficiales, y Maceo alimentaba el propósito de penetrar en la provincia de la Habana el mismo día de la toma de posesión del nuevo capitán general, que venía precedido de la más ruidosa fama …
La columna de Maceo …llegaba á 2,500 hombres: de ellos 1,800 perfectamente armados, con municiones suficientes para sostener dos ó tres combates de importancia. Nuestros factores de pelea atacaban al machete para ahorrar pertrechos, y utilizaban las armas de fuego después de la primera embestida. De esta manera no se desperdiciaba el plomo … El pueblo de Candelaria estaba guarnecido por cuatro compañías de voluntarios, llamados chapelgorris[3], dos escuadrones del mismo instituto y 50 hombres del batallón de San Quintín. … Maceo comenzó el ataque de la población á las cinco de la tarde. Acometieron, primeramente, las dos fuerzas de infantería de Sotomayor y Delgado; ocuparon las trincheras del perímetro exterior, en donde se situó el cuartel general al cerrar la noche. El fuego se extendió rápidamente por todo el radio de la localidad. Bajo un aguacero de balas, nuestra gente se apoderó de algunos edificios de mampostería, desde los cuales se hizo menos peligrosa la hostilidad de los defensores. … A media noche continuaba el ataque y la defensa, bajo el resplandor de las llamas … flameaba la bandera española en los reductos de Candelaria, y los altivos defensores no daban señales de flaqueza; á las imprecaciones de nuestra gente enardecida, contestaban con otros denuestos, y á los gritos de ¡Cuba libre! con vítores á España. No se arriaba la bandera. Los chapelgorris, con la boina encasquetada y el fusil en la boca de la aspillera, daban el más solemne testimonio de su fidelidad al estandarte de Castila, resueltos á que les sirviera de mortaja si el insurrecto clavaba el pendón de Cuba libre sobre las torres de Candelaria. Hacían alarde de su fervor patriótico junto con los hijos del país, que emulaban con los vascongados en la bélica función de defender aquellos muros, que á los primeros les recordaba la heroica empresa de Bilbao, pero ningún episodio glorioso á los segundos. marcialidad defendían la bandera del absolutismo. … No podía dudarse que aquella noche se decidiría la contienda por los sitiadores, si antes no acudían socorros de Artemisa. Maceo, viendo la hora en el reloj, dispuso que á las tres se diera el ataque general, sin más intimaciones ni modificación de consigna. Teníamos 32 hombres gravemente heridos, y aunque no se conocía el número de bajas de los sitiados, no era de presumir que se rindieran á discreción después de la enconada riña. Era forzoso tomar la plaza á sangre y fuego.
Las patrullas exploradoras que destacó Maceo por la carretera de Candelaria, anunciaron la primera columna enemiga poco antes de las cuatro de la tarde. Echó Maceo el regimiento de Zayas para que contuviera el avance de la vanguardia española; y empezó el tiroteo en las inmediaciones de Bayate, camino de Artemisa. La columna de auxilio, á paso ligero, avanzaba por la carretera y las sabanas contiguas de nuestra derecha, á fin de tomar el puente de Bayate. El empuje de Zayas no hizo fracasar el intento del enemigo, el cual lanzó dos batallones sobre aquel obstáculo mientras otra fracción de infantería desplegaba sus tiradores por Laguna Blanca, más cerca de la población sitiada, haciendo infructuoso el esfuerzo del general Maceo, que intentaba batir simultáneamente á la tropa auxiliadora y á los defensores de la villa. Este último conato era impracticable, pues los sitiados hubieron de advertir las señales del socorro y redoblaron el fuego con la algazara propia de gente que cobra ánimo en presencia del providencial auxilio. Los 300 hombres de caballería, que sostuvieron el primer empuje de los españoles, fueron reforzados por el regimiento Céspedes, y sucesivamente por todas las demás fracciones del Cuartel general. En las sabanas del ingenio Delicias se ventiló la acción campal por espacio de una hora, sin que pudiera evitarse la entrada de las columnas en la valerosa población, que se defendió tenazmente durante 26 horas y ganó, en buena lid, los laureles de la victoria.
Las tropas que acudieron en socorro de Candelaria iban al mando del general Canella, y formaban una brigada completa de las tres armas; iba de segundo jefe el coronel Segura, militar de probada competencia, y de mucho ánimo…
Parte del Combate en Candelaria
Madrid, sábado, 8.2.1896 madrugada. (Urgentes),
En Madrid se ha recibido el siguiente telegrama oficial:
«Habana, 7.—Sabiendo, en Artemisa, que Maceo estaba en Candelaria, dispuse que el general Canellas saliera anteayer mañana para dicho punto. Al llegar éste allí, supo que algunos voluntarios y fuerzas de tropa estaban combatiendo hacia 26 horas y defendían con alguna dificultad el pueblo. El general Candías batió á las partidas de Maceo, Nuñez, Delgado y otros cabecillas, dispersándolas al cabo de dos horas de fuego. Nosotros tuvimos cinco soldados muertos y tres oficiales heridos; uno de éstos, de voluntarios, está herido gravemente, y lo están muy severamente un capitán de artillería y otro de de la guerrilla Alba. Soldados heridos hay 48, entre individuos de tropa y voluntarios. El enemigo dejó en el campo 26 muertos y en nuestro poder 17 prisioneros, además de los numerosos heridos que se le causaron. En el combate se distinguieron el coronel Segura, el teniente coronel Compte Irles y varios oficiales. La columna siguió la persecución del enemigo hasta San Cristóbal. Recomiendo al ministro de la Guerra la valentía de la tropa y de los voluntarios y el entusiasmo y pericia del general Canellas.Salgo para Candelaria á felicitar á los voluntarios y recompensarlos en nombre de la Reina.—“Marín” – La Vanguardia 9 Febrero 1896-.
San Cristóbal, 7 de Febrero. Participa Luis Teigeiro a las órdenes del Coronel Enrique Segura
En las inmediaciones de Río Hondo, y cerca del puente de Yaguazas, esperó Maceo á los españoles que en la tarde anterior le obligaron á levantar el sitio de Candelaria. Maceo situó el núcleo de su columna en una planicie de bastante extensión, aunque enmaniguada por uno de los extremos, á la derecha del camino, yendo de Candelaria á San Cristóbal: desde allí se divisaba la cabeza del puente de Yaguazas. Minutos después, las guardias que vigilaban la carretera anunciaron la proximidad de los españoles con los disparos de la fusilería, y una pareja del retén más avanzado llegaba al campamento trayendo la noticia de que un brazo de la columna había flanqueado por la izquierda, ó sea nuestra derecha, al recibir el primer saludo de los centinelas.
Salió el General á escape hacia el lugar amenazado … acudieron algunos pelotones más que siguieron la huella del impetuoso capitán, hasta dar con él en los instantes más críticos … y ya en firme, se pudo examinar la posición de la columna española y darse las disposiciones necesarias para atacarla con denuedo sobre la misma calzada. Los españoles iban á posesionarse del edificio que dos horas antes demolió la tropa insurrecta, echándole ramaje encendido para que sólo quedaran escombros peligrosos: era una estación de obras públicas destinada al servicio de reparaciones, en donde el peonaje guardaba los picos y azadas ...
Se dió la embestida, de frente, mezclados y confundidos los jinetes de diferentes cuerpos, hasta chocar con la infantería española, y se asaltó el muro de bayonetas por el lado más ofensivo y reforzado, pues el jefe de la columna y todos sus subalternos vieron perfectamente el rebato de la caballería cubana, y nutrieron el frente de batalla para defenderse de los impetuosos macheteros que cargaban á fondo y estaban ya encima de los infantes, á pesar de las formidables descargas de la primera y de la segunda línea, y de la solidez del peonaje, agrupado en haz á la cabeza del puente de Río Hondo. El polvo de la riña interpuso un telón momentáneo entre las dos multitudes: no se vió el estrago, y la sangre ya corría sobre el blanco tapiz de la carretera…
En estos instantes, Maceo, que atacaba á fondo, recibió un balazo en la pierna derecha, que lo sacudió fuertemente del caballo; pero se repuso en seguida, sin demostrar la menor inquietud, á fin de que no cejara el ataque por el frente más hostil de los españoles …
Las partidas que envió Maceo pudieron franquear el pasaje más peligroso, trepando por las márgenes del río, sin que fuesen divisadas por el adversario, y ya entonces cambió la faz de la cuestión, debido á que la infantería española, toda agrupada cerca del edificio destruido de orden de Maceo (la casa de obras públicas, que aun ardía), sintió el plomo enfilado de nuestra tropa, que la obligó á distraer una ó dos compañías del centro de batalla, para que cubrieran el flanco atacado por los jinetes insurrectos, convertidos en infantes momentáneamente, y prontos á dar otra embestida á caballo si el incansable adalid volvía á la carga con el acero desnudo. La jornada era ruda, larga y tremenda, pero el desenlace no se vislumbraba por ningún horizonte. … ¡Qué noche nos aguardaba! El protagonista acababa de expresar su pensamiento: "Hay que coger á esos soldados: ellos no se rendirán, pero hemos de arrebatarles los equipos, si no hoy, mañana". La brega iba á seguir, no sabíamos cuántas horas más. No había que pensar en la rendición por cansancio, ó por la mortandad de la hueste: los jefes españoles que tenían pundonor, como el que batallaba en Río Hondo (el coronel Enrique Segura), sucumbían antes que pedir cuartel al adversario. Tampoco podía salir del atolladero, por sus solos impulsos. En esta situación se mantuvo la pendencia una hora más.
Los retenes que vigilaban el camino de Candelaria, fuera del radio de la acción, anunciaron la proximidad de otras fuerzas españolas que avanzaban por la carretera …
El general Maceo, que pasó la noche en vela, disponiendo el transporte de los heridos y despachando correos á las prefecturas del distrito, se aproximó á la calzada antes de que amaneciera; á las seis estaba ya sobre el enemigo. Las fuerzas españolas tomaban la dirección de Candelaria … - Franscico de Borja Canella, opus cit.-
Nueva Empresa Laborí. 11 de Febrero 1896.
Luis Teigeiro participa a las órdenes del general Pedro Cornell.
El martes 11 de febrero el batallón del Castilla 16 salió encuadrado en la columna del general Cornell, desde Candelaria al pueblo de San Cristóbal, pero marchando por las estribaciones de las sierras inmediatas al itinerario, encontrándose con las avanzadas insurrectas, y según hemos comprobado por diversas hojas de servicio de los participantes, desplegando en formación de guerrilla y cargando a la bayoneta se obligó a desalojar las posiciones a los 2.000 mambises que mandaba Antonio Maceo en el ingenio Nueva Empresa o Laborí, donde se habían posesionado del batey del ingenio,25 cañaverales y sus cercas de piedra, después de tres horas de nutrido fuego por las compañías de vanguardia. En este combate fueron condecorados 40 de sus componentes con la Cruz al Mérito Militar con distintivo Rojo -Antonio García Ramos- .
...Otro general, Pedro Cornell, fue el del choque con Maceo el día 11, en el ingenio Laborí, noroeste de Candelaria. Su vanguardia cambió algunos tiros con nuestras patrullas en el ingenio Buen Pastor, y avanzó sobre los edificios de Laborí. Nuestros tiradores aguardaron firmes el ataque, afinaron la puntería sobre la masa de la columna y cayó el Estado Mayor español. Se rehizo la columna, atacó de flanco las posiciones de Maceo, y arrojó sobre las fábricas de Laborí un furioso aguacero de plomo. Maceo puso fin al combate de infantería, porque las municiones escaseaban (la mayor parte de las cananas estaban vacías), y esperó a los españoles en sitio a propósito para cargarlos al machete, si volvían por el desquite, después que hubiesen reconocido el caserío de Laborí, en donde quedó un escuadrón del regimiento de Zayas, atizando la candela. Los españoles no avanzaron un paso más. Ocuparon el batey de Laborí, casi destruido por los insurrectos, establecieron allí el hospital y regresaron al día siguiente a Candelaria: el jefe de la columna, que salió herido, rindió la jornada en Artemisa. Maceo acampó en la finca Collazo, cerca del cuartel de los españoles. En el combate de Laborí tuvimos once heridos, nueve de tropa y el coronel Zayas y el capitán Manuel Aranda; este de gravedad. Zayas pudo seguir al frente de sus soldados.
El parte del general Cornell que, desde Artemisa, dirigió a la Capitanía General, estaba concebido en estos términos "Habiendo notado mi vanguardia en el potrero Buen Pastor la presencia del enemigo en Nueva Empresa (Laborí), mandado por Antonio Maceo, me dirigí a este punto con la columna de mi mando, y lo hallé en buenas posiciones defendidas, y parapetado. Se generalizó el combate, durando tres horas el fuego, y atacando a la bayoneta, le desaloje de aquellas, haciéndole huir hacia San Juan de Cayajabos. En la acción se distinguieron jefes y oficiales: dejaron en el campo 24 muertos, armas, municiones, monturas. etc., llevándose gran número de heridos. Se le hicieron cinco prisioneros. Nuestras bajas, un soldado muerto, 7 heridos y 16 contusos, y herido y fuerte contusión el que suscribe, no obstante lo cual, seguí al frente de mis tropas. No dice el general Cornell hasta donde fue marchando al frente de sus tropas - José Miró Argenter, opus cit-
Las Martinas
Día 15 de Mayo 1896: El Teniente Coronel Chacel, en marcha para establecer comunicaciones desde Juan López, tuvo fuego en Martinas, haciendo siete muertos a los insurrectos y cogioles armas y municiones y ornamentos sagrados.
Día 18 de Mayo de 1896: En reconocimientos practicados por la columna de comunicaciones Chacel, en Ojo de Agua, el capitán Tamarit, de Wad-Rás, encontró al enemigo, que rechazó, causándole bajas; por nuestra parte, un herido.
El comandante Tejeras, de San Quintín, núm. 47, en reconocimientos por Grifa, batió la partida Lazo, haciéndole tres muertos y cogiéndole noventa y seis reses, armas, herramientas y morrales –telegramas oficiales de guerra-.
Anexo. Destinos de acuerdo a su hoja de servicios:
Ingresó como cadete en el Regimiento de Infantería San Fernando [4], Alicante, desde 29.12.1873 a 31.3.1874
En la Academia de Infantería desde 1.4.1874 hasta 31.8.1874
En el 5º Batallón Provincial de Valencia [5] hasta 30.9.1874
En el Batallón Provincial de Cuenca hasta 30.11.1874
En el Regimiento de Infantería Albuera 26 hasta 30.4.1876
En el Batallón de Reserva nº 60 hasta 31.8.1876
En el Batallón de Requena nº 62, después en el 2º Batallón del Regimiento de Infantería Otumba nº 51 hasta fin de octubre de 1885 [6].
Recibe en 1886 una cruz blanca del mérito militar de 1ª clase como comprendido en el artículo 1 del RD de gracias de 27.6
En Comisión Activa del servicio hasta fin de 8.1888. Pasa a ser ayudante de campo del General de Brigada Gabino Sampietro Bualla, Gobernador Militar de Castellón (Gabino Sampietro Ralla) entre 1888 y 1891.
En el Batallón Depósito de Tarragona [7] nº 81 hasta fin de 9.1888
En el Batallón de Reserva de Vinaroz nº 50 hasta fin de 11.1888
En 1891 pasa a ser ayudante del 2º batallón del Regimiento del 1º de Julio.
En el Regimiento de Infantería de Otumba nº 51 hasta final de 7.1894
En la zona de reclutamiento de Castellón nº 18 hasta final de 8.1894
En el Regimiento de Infantería Otumba 49 hasta final de 10.1895.
En expectación para embarque para la isla de Cuba, 28 días.
En marcha y navegación para la isla de Cuba desde 29.11 a 13.12.1895
En el 1º Batallón del Regimiento de Infantería San Quintín [8] nº 47 hasta fin de 4.1896.
En Comisión Activa hasta el 27.10.1896
[1] Sargentada de Zorrilla de 1883. En 1875 el republicano Ruiz Zorrilla fue expulsado de España por conspiración. Desde su exilio creó una asociación secreta llamada Asociación Republicana Militar (ARM), para atraer a ella a militares de todos los rangos, incluidos los sargentos, que estuviesen descontentos con su situación profesional en el ejército. La ARM preparó un pronunciamiento que tendría su centro en Barcelona para los días 5, 8 y 9 de agosto de 1883. Aplazada la rebelión, estalló sin embargo en Badajoz siendo seguida por guarniciones de Santo Domingo de la Calzada y la Seo de Urgel. Derrotado el alzamiento, la tropa de Badajoz huye a Portugal pero en Santo Domingo son fusilados 4 sargentos. En lo referente a la Seo se publicó en la Vanguardia: CRÓNICA Ayer se tuvo noticia en esta capital de que la guarnición de la Seo de Urgel, compuesta de 207 hombres del regimiento infantería de Vizcaya y de 100 carabineros se había sublevado el día anterior. Inmediatamente dispuso el capitán general señor Riquelme que de esta ciudad, Vich y Figueras salieran para reunirse en Ripoll, y desde allí dirigirse por Puigcerdá á la Seo 5 batallones, 2 escuadrones y 2 baterías. De esta capital salieron por la tarde, al mando del general de la división de caballería señor Cuenca con el brigadier Rodríguez Blanco, parte de aquellas fuerzas que, como decimos, se unirán en Ripoll con las de Vich y Figueras. El general Salamanca, capitán general del distrito de Valencia, telegrafió ofreciendo para combatir á la guarnición de la Seo, 5 batallones; pero se le contestó que solo se necesitaban tres. Ayer mismo salieron de Valencia, y esta última noche habrán llegado á Tarragona, donde había orden para que continuaran su camino sin detenerse hasta esta capital, 3 batallones, 2 escuadrones y 2 baterías, al mando del brigadier Monleón. Además, de Zaragoza salieron ayer para Lérida, desde donde también se dirigirán á la
Seo, 5 batallones, 2 escuadrones, 1 ó 2 baterías, fuerzas de ingenieros y una compañía de artillería de plaza, al mando del brigadier señor Moñin. Las fuerzas procedentes de esta capital se hallarán frente la Seo el sábado por la noche, y las procedentes de Lérida el domingo al amanecer lo más tarde, pudiendo empezar inmediatamente el ataque. Créese, no obstante, que las fuerzas sublevadas al ver que nadie secunda el movimiento se retirarán á Francia, imitando la conducta de los insurrectos de Badajoz, puesto que tampoco les sería posible resistir el empuje de las numerosas fuerzas leales que van á combatirles. En el resto de la Península reina completa tranquilidad.
[2] Antonio Dorregaray y Dominguera (Ceuta, 11 de julio de 1823 - Zaragoza, 21 de marzo de 1882) fue un militar. A los doce años inicia su carrera militar en las filas carlistas. Tras el Convenio de Vergara, ingresó en el ejército liberal. Poco después de la revolución de septiembre de 1868 se incorporó de nuevo a las filas carlistas. Nombrado capitán general de las provincias vasco-navarras, obtuvo las victorias de Montejurra (1873) y Monte Muro (1874). En 1874-75 fue comandante del ejército carlista del Centro (Maestrazgo). A mediados del año 1875 pactó con el gobierno de Cánovas del Castillo la retirada, sin combatir, del Ejército del Centro. En la mediación participó el abogado barcelonés Josep Vilaseca i Mogas, la contraprestación fueron 25.000 francos y el reconocimiento de grados militares, honores y condecoraciones pasando todos los militares a situación activa "con mando y empleo dentro de la península". Este acuerdo fue denominado «la traición del Centro», pero no pudo demostrarse en su tiempo, su denuncia le valió al general Cucala un consejo de guerra del que fue absuelto (Wikipedia).
[3] Durante la I Guerra Carlista, los carlistas llamaron peseteros a las tropas irregulares liberales que combatieron en las proximidades del País Vasco y Navarra. La denominación provino de que su sueldo diario fue de una peseta. Avanzada la guerra se les uniformó con un chacó rojo y pasaron a ser llamados chapelgorris (boinas rojas, del euskera txapel gorri).
[4] Creado en 1808 como Tercio del Ampurdán. Disuelto en 1985. Tenía sus cuarteles en Alicante.
[5] En 1734 se crearon los Regimientos de Milicias Provinciales. El personal no era permanente, utilizando los domingos para instruirse y adiestrarse. Eran costeados por la administración local y reclutados en la zona. En 1841 pasaron a ser batallones. En 1842 cambiaron su nombre por el de Batallón Provincial de la Reserva (BPR). Los 53 que había en 1846 fueron disueltos y se redujeron a 17 Regimientos de la Reserva (RR) con tres batallones cada uno. En 1847 las reservas vuelven a componerse de cuarenta y nueve batallones sueltos. La ley orgánica de la reserva de 31 de julio de 1855 los elevó a 80 batallones de milicia provincial. El Real Decreto de 28 de febrero de 1872, restableció los antiguos Batallones Provinciales, para realizar la reserva. El Gobierno de la I República se vio obligado a tomar diversas disposiciones para afrontar la insurrección carlista, siendo movilizados los ochenta batallones que constituían la reserva del Ejército en 1873 y 1874. Un Decreto de 19 de septiembre de 1874 redujo los Batallones Provinciales de 80 a 50.
[6] Un Real Decreto de 27 de julio de 1877 reorganizó el Ejército, quedando reducido a 60 regimientos los de línea. Uno de nueva creación fue el Regimiento de Infantería Otumba nº 51, formado en Morella sobre la base de los Batallones de Reserva Alicante nº 45 y Requena nº 62. Para ello, el Requena se desplazó a Morella a finales de agosto y, una vez creado el Regimiento, retornaron a Castellón la Plana Mayor, la música y uno de los batallones, quedando en Morella el otro para dar la guarnición. El 2 de septiembre prestaba servicio por primera vez el Otumba en la capital. En 1890 se integró en la brigada 14ª dentro de la división 7ª (Ricardo Pardo Camacho).
[7] Un Real Decreto de 30 de enero de 1879 aprobaba la creación de 100 batallones de depósito con la intención de recolocar el enorme exceso de plantilla de oficiales. Se dedicaban a la recluta teórica de los mozos de la zona
[8] El Regimiento de Infantería San Quintín nº 49 aparece en 1868 a partir de los batallones de Reserva Barcelona nº 40 y Siguenza nº 60. En 1893 cambia a Regimiento de Infantería San Quintín nº 47. Tenía su base en Figueras.
En otras fuentes aparece creado en 1847 como Regimiento de Infantería San Quintín n.º 43.
Actuó en Cuba de 1895 a 1898. Se le menciona en los hechos de Palo Prieto, Ingenios Sociedad y Olayita.