La información de los Arias Teixeiro procede básicamente de estas fuentes:
Carlos de la Peña Vidal, “A familia Arias Teixeiro”, Boletin de Estudios de Genealogia, Heraldica y Nobiliaria de Galicia, número 1, Pontevedra, Asociación de Genealogía, Heráldica y Nobiliaria de Galicia, 2002
Carlos de la Peña Vidal y J. Ferreiro Alemparte: “La familia del obispo Fray Anselmo de la Peña, O.S.B.”. El Museo de Pontevedra LVI, 2002.
Carlos de la Peña Vidal, Xenealogía dos Arias Teixeiro, Diversarum Rerum, nº 7, 2012 Ourense.
Miguel Álvarez Soaje "Antonio y Anselmo Arias Teixeiro dos lulistas gallegos en el siglo de la ilustración", tesis doctoral.
José Arias Teixiero, Diarios 1928-1831. Documentos del reinado de Fernando VII, Universidad de Navarra, CSIC, Pamplona 1966.
José Goñi Gaztambide, La Diócesis de Pamplona en 1814, vista por su Obispo, Príncipe de Viana, ISSN 0032-8472, Año nº 33, 1972.
Tengo que agradecer la ayuda que me proporció Frutos Fernández. Por una parte, su trabajo fue la primera pista de que la familia procedía de Lugo (Recemil) antes de ir a Brués (Rendomil). Por otra parte, me puso en contacto con Carlos de la Peña.
A Carlos de la Peña se deben varios trabajos exhaustivos y extraordinarios sobre sus antepasados los Arias Teixeiro. Y debe quedar muy claro que el contenido de esta página en particular es una transcripción de sus trabajos. Por ello, el único motivo de condensarlos aquí añadiendo algún detalle no es otro que el de facilitar la información al lector ya que los trabajos de Carlos se han publicado en revistas de difícil acceso. Por otra parte, la ayuda que me ha proporcionado este autor, su paciencia y, sobre todo, su gran amabilidad pueden difícilmente pagarse.
Aclaro por último para quien lo desconozca que Brués o San Fiz de Brués, es una parroquia del concello de Boborás comarca de Carballiño, Orense.
Como se ha indicado ya en otra parte de esta página (De Recemil a La Coruña) Pedro Arias Teixeiro y Ulloa (el viejo) (15 1 1630, Santiago de Ligonde - 31 3 1703, Brués) fue corregidor y juez trasladándose de Lugo al pueblo de Brués, donde debió adquirir la propiedad de Rendomil, hoy conocida como la Teixeira. La propiedad sigue en manos de descendientes. Situada en la ladera de un monte forestado con robles y castaños tiene sus edificaciones en mal estado.
En 1672 se casa Pedro con su parienta Isabel Mosquera Noguerol de Mera (¿ - 25 4 1731, Brués) con la que no tiene hijos. Pero si tiene un hijo extramatrimonial que se llamará como el padre Pedro Arias Teixeiro (¿ - 11 Dic 1734), añadiéndose el apodo de “el joven” para diferenciarlos.
Se desconoce aún con seguridad quién fue la madre de Pedro el joven, existiendo tres hipótesis:
Que sea Juana Fernández con arreglo a lo que se recoge en la partida de casamiento de Pedro el joven (citado por Carlos de la Peña Vidal).
O bien, que sea, Petronila de Prado con arreglo a lo que indica una nieta (Ana María Arias de la Peña) al ingresar como monja en el monasterio de San Paio de Santiago de Compostela.
O bien que se llame María de Ulloa vecina de Brués de acuerdo a lo que se recoge en la tesis doctoral de Miguel Álvarez Soaje (p. 127) sobre un documento que este investigador ha encontrado en el monasterio de Silos del mismo cariz que el documento de la monja anterior.
Pedro el joven se casó (1704) con Petronila de la Peña (1689-1728), de una familia con casa cerca de Brués, en Cabanelas (casa grande de Fondo de Vila de Cabanelas). Esta modesta vivienda se conserva aún, aunque adosada a una mayor, y tiene en su fachada una placa que hace constar que de allí vivieron los Arias Teixeiro.
En el siglo XVII eran dueños de esta casa Barlolomé de la Peña y María da Costa. Tuvieron a Isabel de la Peña, monja en Belvís, Pedro, colegial de Fonseca y abad en varios conventos, Jacinto (1637-1674) abad, Bartolomé (1644 - 1729) que sería Fray Anselmo de la Peña), destacado benedictino, general de su congregación en España y Arzobispo de Otranto (Reino de Nápoles) y Leonardo que fue el único que se casó. Lo hizo con Benita de Soto y Novoa teniendo tres hijos: Benita Feliciana (1679-1732), monja, Bartolomé (1681-?), capitán de Granaderos y Petronila de la Peña (1689-1728) que se casó con Pedro el joven como se ha indicado.
Pedro el joven se dedicará a la abogacía, mudándose más adelante a Banga (Carbaliño). La familia tendrá siete hijos, manteniendo el primogénito Anselmo Jacinto (1707 Cabanelas – 1756, Cabanelas) la propiedad rural e ingresando el resto en el clero o en conventos. Estos hijos fueron el citado Anselmo, Antonio (21 3 1709, Coence - 17 8 1762, Santa María de Vilar de Ordelles), Pedro (29 9 1 7 1711 Marnotes - ?) que ingresó en el monasterio de S. Juan de Corias en Asturias donde llegó a ser abad, Ana María, monja en el convento de San Paio de Santiago de Compostela a partir de 1731, Juan (1718, Marnotes - 1778, Aranda de Duero) o Fray Anselmo, benedictino, abad del Monasterio de Silos, Bernardo (7 7 1724, Marnotes - ), abad de Sta Baia de Vilar de Cerreda e Ignacia Ventura (1728 - 13 10 1762, Ordelles) también monja en San Paio a partir de 1748.
Monasterio de San Paio. Santiago de Compostela
Tomado de www.santiagoturismo.com.
Puede verse en la fachada la lápida conmemorativa
del batallón literario.
Antonio Arias Teixeiro de la Peña (o Antonio Arias Teixeiro y Ulloa) fue un curioso sacerdote cuya amena biografía se recoge en la tesis de Miguel Álvarez Soaje citada más arriba. Estudió en Santiago y Salamanca desempeñando cargos muy variados destacando quizás el de haber sido el primer catedrático de matemáticas de la universidad de Santiago (1752). Fue también un reconocido lulista: “tendencia filosófica y mística basada en el pensamiento de Raimundo Lulio, filósofo español del siglo XIII” (RAE). Falleció siendo abad de Santa María de Vilar de Ordelles.Anselmo Arias Teixeiro de la Peña, el primogénito tiene como madrina de bautizo a Isabel Mosquera, de acuerdo con lo recogido por Carlos de la Peña en su artículo citado. Isabel, como se ha indicado, era la mujer de su abuelo Pedro el viejo, pero no abuela de Anselmo que sería la “amante” de Pedro, Petronila, María o Juana. En todo caso, este hecho pone de manifiesto las buenas relaciones que quedaron establecidas entre los Arias Teixeiros y los Teixeiros. Las continuas alusiones de Antonio Antonio Arias Teixeiro de la Peña en su correspondencia privada a la casa de los Teixeiro en Rendomil y las buenas relaciones que tendrán los Teixeiro de la Quadra con José Arias Teixeiro y Correa como se verá, son buena prueba de lo que indico.
Anselmo, además de heredero del patrimonio familiar, estudió la carrera de derecho. Se casó (1762) con su prima Catalina Rodríguez Novoa y Carreiro (¿ - 24 Ene 1762, Cameixa) hija de Juan Rodríguez de Novoa, escribano de Cameixa, y de Rosa Carreiro de la Peña, vecinos de Banga. Heredero y administrador del patrimonio familiar tuvo algunos pleitos y rencillas con sus hermanos que le reclamaron fondos para poder seguir sus carreras.
Del matrimonio de Anselmo y Catalina nacieron Raimundo (10 7 1739, Cabanelas – ¿ 12 1804, Cabanelas) que heredaría las propiedades familiares, Benito Antonio (1741, Cabanelas -1824, Valencia) conocido como Fray Veremundo Arias Teixeiro, Antonio (20 10 1742, Banga - ?), Gertrudís (26 5 1745, Banga - 3 1 1789, Santiago de Compostela) benedictina en el convento de San Paio y José Antonio (29 9 1751, Banga – ?) que fue abogado.
Como se habrá observado, la familia une los dos apellidos Arias Teixeiro lo que dio lugar más tarde a alguna confusión. En el trabajo de José Goñi Gaztambide citado más arriba se recoge la solución del problema:
Este problema queda definitivamente resuelto con la declaración que hizo el 2 de agosto de 1803 fray Gregorio Molina, monje cisterciense y cura párroco de Santa Eulalia, obispado de Orense, al copiar la partida de bautismo de fray Veremundo con miras al proceso consistorial instruido con motivo de la promoción del mismo. Dice así:
«Igualmente certifico a pedimento del interesado para desvanecer toda duda que, aunque en la expresada partida de bautismo se nombra a don Anselmo Texeiro con el solo apellido de Texeiro, en otras partidas que resultan de los Libros de esta parroquia se intitula don Anselmo Arias Teixeiro, cuyos dos apellidos con este mismo orden son los que usa esta familia; por ellos es conocida en el país de sus naturales y vecinos, y con ellos se han firmado sus ascendientes en juicio y fuera de él, según me consta por testamentos. Por lo que se echa de ver la equivocación padecida por el cura que anotó dicha partida en usar el segundo apellido de Teixeiro, omitiendo el primero de Arias; del mismo modo que la padeció en atribuir a doña Catalina, mujer del citado don Anselmo, por primer apellido el de Carreiro, debiendo llamarle, como en otras partidas la nombra el mismo cura, doña Catalina Rodríguez de Novoa y Carreiro, como hija de don Juan Rodríguez de Novoa y doña Rosa Carreiro.»
Veremundo Arias Teixeiro y Rodríguez estudió en Santiago, Valladolid y Salamanca. Ingresó como benedictino en el monasterio de Corias (Asturias). Era obispo de Navarra cuando llegaron los franceses en 1808 adoptando una actitud de resistencia que finalmente le obligó a exiliarse. Pero si es conocido Veremundo es por sus ideas antiliberales y por carácter ultraconservador. Contestó muchos de los acuerdos de las Cortes de Cádiz y fue partidario de mantener la Inquisición y de impedir la libertad de prensa. Elegido diputado, fue el paladín del mantenimiento del poder de la iglesia y del rey. En 1815 pasó a ser obispo de Valencia. Durante el Trienio Liberal (1820-1823) volvió a tener dificultades por sus posturas extremas y es desterrado a Francia. Volvió en 1824 el mismo año en que falleció.
Raimundo Arias Teixeiro y Rodríguez se casó con Micaela de Castro Ulloa Ozores de Sotomaior (3 Oct 1743 - ?) – hija de José Benito Pereira de Castro y Margarita Salgado de Prado y Ulloa- y siguió en la casa de Cabanelas. El matrimonio tuvo diez hijos: Antonio José Segundo (1 6 1771, Marín -1823), Anselmo (20 10 1772, Banga - ?), Joaquín Tomás María Mª (3 10 1773 - ?), Pedro Tomás (18 9 1774, Banga - ?), María del Carmen (3 8 1775, Banga - 13 1 1857, Moldes), Josefa Ángela (16 8 1776, Banga - ?), José Casimiro (4 3 1779 - ?), Manuel Ramón Arias Teixeiro de Castro (29 4 de 1780, Cabanelas - 19 12 1863, Las Caldas del Besaya), Francisco Javier María Ignacio (29 7 1782, Banga - 9 1 1827, Madrid) y María (15 10 1785 - ?),
Manuel Ramón Arias Teijeiro de Castro fue bautizado por su tío Veremundo Arias Teijeiro, que también le crió y le ayudó en su carrera eclesiástica. Estudió teología en Santiago y Salamanca, pasando a ser una vez ordenado (1805) secretario de cámara de Veremundo. Con la llegada de los franceses acompañó a su tío al destierro. Fue prior de Velate (1805), arcediano de Alcira (1820) y a partir del 17 de enero de 1848, obispo de Santander. Por razones de salud se retiró en el año 1860 al Santuario de Nuestra Señora de Las Caldas (1860), donde falleció tres años después.
Carmen Arias Teixeiro de Castro se casó con Joseph Mª Diéguez Tizón (1764-1814) de la Casa de Moldes teniendo una nutrida descendencia. Uno de sus hijos, Ramón Diéguez Arias Teixeiro (1805-?) se casó en 1850 con su prima Ramona Arias Teixeiro Correa, hija de Antonio Arias Teixeiro y Castro y María del Carmen Correa y Castroviejo. Su nieto sería el gallegista y escritor Antonio Losada Diéguez (1884 Boborás - 1929, Pontevedra).
Pazo de Pías, Ramallosa
Antonio Arias Teixeiro y Castro fue colegial en Fonseca renunciando al cargo para casarse (1796) con Mª del Carmen Correa y Castroviejo, del pazo de Pías de Ramallosa, hija del brigadier de marina Plácido Correa y Correa (¿ - 4 11 1799) y de Brígida Castroviejo y Guerrero (1744, Balaguer - ?). Fue regidor y diputado por Pontevedra. De carácter absolutista llegó a ser desterrado.El matrimonio tuvo ocho hijos (o quizás nueve): José Antonio María Arias Teixeiro y Correa (1799, Ramallosa – 29 9 1867, Ramallosa); María de la O Raimunda Micaela (1801, Pontevedra - ?), monja en San Paio como tantas otras de su familia; María Anunciación Josefa Benita (25 3 1804, Pontevedra – 10 11 1863) casada con Fernando Losada Navia (31 1 1762 - 1841) de la casa de Outeiro, viudo, a su vez, de la tía de su mujer Josefa Arias Teixeiro de Castro; María de la Purificación (1807, Pontevedra – 4 5 1881); Benita María del Pilar (1808, Pontevedra - ?); María del Carmen Benita Marciana (1810, Pontevedra - 1883); María Antonia Juana Benita (28 3 1812, Ramallosa – 5 1 1897, Ramallosa), y María Ramona Juliana (1815, Ramallosa - ?) casada en 1850 con su primo Ramón Andrés Diéguez Arias (1805 - ?).
José Arias Teixeiro y Correa
José Arias Teixeiro y Correa es una de las figuras más conocidas de la familia Arias Teixeiro. Sin duda trabajador e inteligente, pero también en mi opinión intrigante y sin muchos escrúpulos, supo emerger desde oscuros puestos en Madrid hasta ser el ministro más importante en la corte del pretendiente Carlos durante la primera guerra carlista. En esta tarea le ayudaron sus parientes Teixeiro de la Quadra como él mismo reconoce en sus memorias. Aunque se ha discutido su lugar de nacimiento, no cabe duda de que José nació en Pontevedra, siendo bautizado 6 de febrero 1799. Su infancia transcurrió en la casa familiar del Pazo de Pías en Ramallosa. De acuerdo a una descripción física recogida en su filiación como soldado se indica que es bajo de estatura, tiene el cabello rojo obscuro, ojos azules, nariz y boca regulares y barba clara (recogido en Xosé Espinosa "Casas y cosas del Valle Miñor", citado en http://www.valminor.info/opinion/curuto-do-corvo/2504-carlistas-no-minor).Estudió derecho en Santiago de Compostela y desde muy pronto adoptó posturas absolutistas y de catolicismo ultramontano. Por su oposición armada al Trienio Liberal fue encarcelado en el castillo de San Antón de La Coruña, en compañía de su padre. José logró escapar a Portugal mientras que su padre fue uno de los escasos supervivientes del hundimiento del barco donde le deportaban a Canarias. Finalizado el Trienio pasó a mandar en 1823 la Milicia Realista Voluntaria del Val Miñor. En 1824 se trasladó a Madrid donde alcanza el grado de capitán en el cuerpo voluntario de Batallones Realistas. Algunos autores apuntan que también hizo estudios de Ciencias Naturales en Madrid, pero este hecho se ha puesto en duda por Ana María Berazaluce (arriba citada). Se apunta también que ocupara algunos pequeños cargos en el Despacho de Gracia y Justicia pero más bien parece que actuó como secretario, meritorio o ayudante sin nombramiento alguno de José Lamas Pardo, consejero del rey, amigo del padre de José y que le hacía de mentor. En 1831 obtiene por fin un empleo al ser nombrado alcalde del Crimen de la Audiencia de Galicia. Se supone que gracias también a la influencia de Lamas Pardo. La estrecha relación con quien le impulsó continuaría más tarde en la corte del pretendiente carlista. Tras la muerte de Fernando VII fue cesado de su cargo en 1834, aunque la fecha se discute. Se retiró a Ramallosa donde estuvo hasta 1835. Para algunos, tardó demasiado tiempo en pasarse al bando carlista mientras que para otros intentó obtener garantías de que no tomarían represalias contra su familia marchando sólo cuando lo logró.
Se le acusa también de haber participado en 1835 en una suscripción pública para un homenaje al General Fernández Córdoba ganador de la batalla de Mendigorría contra los carlistas, pero de nuevo Ana María Berazaluce lo pone en duda argumentando que en aquellas fechas José Arias ya era miembro de la Junta Carlista de Galicia.
El año 1836 acude finalmente a la corte del pretendiente siendo nombrado Subsecretario de Gracia y Justicia por el ministro Modet. José tenía amistad con los hijos de este Modet, también voluntarios realistas. Otros autores indican que también recibió ayuda por parte de sus parientes (ya lejanos aunque se les llame tíos o primos con frecuencia en muchos lugares) los Teixeiro de la Quadra, coroneles de la guardia del rey. Es nombrado más tarde ministro de Gracia y Justicia y en 1837 Ministro Universal, reuniendo el máximo poder en la corte del pretendiente.
Sus discrepancias con el general Maroto fueron en aumento de manera que tras los sucesos conocidos como los fusilamientos de Estella y la toma del mando del ejército carlista por Maroto, es obligado a exiliarse (1840) salvándose sólo de ser fusilado por la intermediación del propio pretendiente Carlos. Junto a José marchó al exilio José Teixeiro la Quadra y otros compañeros de bando en una lista que va desde los 23 hasta las 37 personas dependiendo de las fuentes.
Quizás con la anuencia de quien le había salvado la vida, volvió a entrar a España por Cataluña, tomando contacto con Cabrera. Sin embargo, la correspondencia secreta que mantenía con el pretendiente fue incautada por el enemigo cristino haciéndose pública. Este hecho volvió a abrir una crisis en la corte de D. Carlos y Maroto presionó para que fuera desposeído de todos los honores y condecoraciones y para que volviera a ser expulsado. Malparado y muy desengañado por la actitud del pretendiente, marchó ya definitivamente a Francia. Nunca más volvería a dedicarse a una actividad pública.
Pasó a vivir en Montpellier donde para ganarse la vida se empleó en la Societé Entomologique. No se conformó con este trabajo administrativo y comenzó el mismo a investigar los insectos con la dedicación y entusiasmo que siempre le caracterizó. Nunca publicaría un trabajo al respecto, pero al menos años después (1849) fue aceptado como miembro en la propia Societé.
Escribió unas largas memorias que destruyó casi por entero antes de volver a España. Solo se conservan unos diarios de los años comprendidos entre 1828 y 1831.
Se le permitió regresar a España en 1864, estableciéndose en el pazo familiar de Pías de Ramallosa. Falleció allí 27 de septiembre de 1867.
Partida de nacimiento de José Arias Teixeiro
Pero quien movía los resortes y los hilos del escenario, era el famoso Arias Teijeiro, quien a pesar de haberse adherido a Don Carlos bien entrado el segundo año de guerra, y de haber servido hasta entonces a Isabel II con satisfacción interior, a juzgar por sus actos y adhesiones, se colocó rápidamente en los primeros puestos del campo carlista merced a la influencia y apoyo de un tío suyo que era algo así como el cajero y administrador de Don Carlos V, don José Arias Teijeiro letrado culto e inteligente y muy insinuante, como buen gallego. Dándose cuenta de la influencia del presbítero Echevarría, se captó sus simpatías, para poder ser dueño y señor, no solo de la voluntad de Don Carlos, sino de todo el movimiento (Historia del Carlismo” de Román Oyarzun, Editora Nacional 1939).Se dice en el libro de Pío Baroja Memorias de un hombre de acción la venta de Mirambel:“Y de Arias Teijeiro, qué opinión tiene usted? - No hay que fiarse mucho de él. Mientras siga amigo, bien. La elevación de Arias Teijeiro se debe a Lamas Pardo, de escribiente lo elevó a magistrado en Santiago de Galicia en 1829. Luego Arias tomó parte de la suscripción que se hizo para regalar una espada de honor al general Córdova por su victoria en Mendigorría contra los carlistas, y meses más tarde se ofrecía al carlistmo por intermedio de su tío Teijeiro, ayuda de cámara de don Carlos.”
Ariziaga en su Memoria completa este cuadro con las siguientes líneas:
“Arias Teijeiro apenas raya en los cuarenta años, su elevación la debe al consejero Lamas Pardo, que de ser escribiente y por el mérito de ser oficial de realistas, le condecoró con una toga en Galicia en 1828 ó 1829, Nada de notable ofrece su vida pública hasta su presentación en Durango, en marzo de 1836 sino la peseta de donativo que ofreció para la espada de regalo que debía presentarse al vencedor de Mendigorría. Desde esta manifestación gratuita hasta la resolución tomada á peco tiempo' de irse á la población de Durango en Vizcaya, hay una distancia inmensa. Esperanzas burladas, resentimientos por humillaciones sufridas, y personales persecuciones podían disculpar tal inconsecuencia; pero el que ayer se permitió tales demostraciones en un partido debe ser más cauto, más discreto, tener más pudor que Arias Teijeiro al alistarse en el otro. El neófito quiso con su afectado ardor lavar las sospechas de tibio, que su tardanza en presentarse en el campo de don Carlos podía hacer concebir; no pudiendo ganar la confianza, la amistad de los francos militares que eran la esperanza de la causa realista, se allegó y unió con los eclesiásticos y personas que rodeaban inmediatamente á don Carlos, y á quienes por su ardiente piedad ó ciega ignorancia era fácil hacer instrumento de su ambición lisonjeando sus pasiones y rencores. El ayuda de cámara Teijeiro, su tío, le prestaba por su posición mejor asidero que á otro para estos manejos; y á poco el que había jurado á Isabel II y el suscritor á la espada del general Córdoba, era cerca de don Carlos el arbitro de la suerte, del honor, de la vida de los primeros compañeros de Zumalacarregui” (citado en HISTORIA DE LA GUERRA CIVIL. HISTORIA DE LA GUERRA CIVIL, Y DE LOS PARTIDOS LIBERAL Y CARLISTA, SEGUNDA EDICIÓN, refundida, y aumentada con la historia de LA REGENCIA DE ESPARTERO, POR DON ANTONIO PIRALA. MADRID: 1869).