De acuerdo a Carlos de la Peña (Xenealogía Dos Arias Teixeiro, 2012) Jacobo Antonio Teixeiro y Teresa de la Quadra tuvieron 8 hijos varones y 3 mujeres, aunque alguno debió morir joven.
Antonio María (1788 - 1860) coronel de la Guardia Real al finalizar el reinado de Fernando VII. Ayuda de cámara con destino en el cuarto del infante Carlos.
Ramón María (1789, Coruña -1848, Alicante) coronel de carabineros en la fundación de este cuerpo 1829
José María (1791 Coruña -1852, Módena) en la Guardia Real al finalizar el reinado de Fernando VII
María Josefa (1793 Coruña -?)
Juana Ramona (1794 Coruña - ?), que casa con José Power Cebollino, Teniente coronel
Jacobo María (1797 Coruña -?)
Jacobo María (1798 Coruña -?)
Teresa (1799, Coruña - ) que casa con Manuel de la Sierra Pasarín
Gregorio María (1801, Coruña - ?)
Manuel Eugenio (1804 Coruña -?)
Fernando María (1809 Coruña - 1840 Angulema) en la Guardia Real al finalizar el reinado de Fernando VII
Debe observarse que los hermanos varones acompañan sus nombres con el de María, costumbre que siguen sus descendientes. Por ello, les gustaba denominarse como los "María Teixeiro" o "María Teigeiro".
Parecería lógico que los hijos de Jacobo Antonio Teixeiro y Teresa de la Quadra se dedicaran al mundo del derecho y hubieran seguido los pasos del padre. O, al menos, alguno de ellos. Pero no fue así, dedicándose los cuatro varones a la milicia. Siempre me sorprendió esta decisión hasta que leyendo los diarios del que fue ministro carlista -y pariente- José Arias Teixiero puede enterarme que José María estaba estudiando derecho en Santiago de Compostela cuando le sorprendio la invasión Napoleónica. Su decisión y quizás la de alguno más de sus hermanos fue la de encuadrarse en lo que vino a llamarse "Batallón Literario", grupo de estudiantes voluntarios que acudió a enfrentarse con los franceses. Salieron de Santiago unos 1.600 estudantes con el rango de cadetes y tras un comportamiento heróico pero quizás poco eficiente consiguieron volver a la ciudad años despúes tan sólo unos 200. El general Castaños, en premio a su comportamiento, los nombró a todos oficiales, quedándose la mayoría de ellos en el ejército.
De estos hermanos he podido recoger lo siguiente:
José María Teixeiro de la Quadra (1791-1857, Módena), como se ha indicado, estudiaba la carrera de Derecho en Santiago al comenzar la guerra de la Independencia cuando sentó plaza de voluntario en el Batallón Literario (diarios de Arias Teijeiro). Continuó en el ejército y, más tarde, entró en la Guardia Real de Fernando VII.
DIARIO DE MADRID DEL JUEVES 14 DE MARZO DE 1822Igualmente se celebrará consejo de guerra ordinario en el cuarto de Banderas del primer batallón del 2 regimiento de la Guardia Real, cuartel de san Gerónimo, cuyo acto será presidido por el brigadier D. Juan de Laporta Despiertes, comandante accidental de las batallones que del mismo regimiento están adictos á la guarnición; y en él será juzgado el soldado Agustín Ruiz Pérez, acusado de abandono de guardia.Es juez fiscal el capitán D. José María Teijeiro, alférez del propio cuerpo. = Latorre.Tras la muerte de Fernando VII, muchos de los oficiales de la guardia real se pasaron al bando carlista. Este pase fue en parte por motivos ideológicos y en parte fruto de la depuración que sufrieron.
Los oficiales carlistas que en principio se incorporaron a la sublevación eran miembros del ejército profesional que los liberales habían purgado tras los Sucesos de La Granja. Otros llegaron como desertores de la Guardia Real que custodiaba a Fernando VII y, después, a su viuda Mª Cristina (BITARTE Humanidades e Historia del Conflicto Político Vasco-Navarro. Fueros, Constitución, Autodeterminación. Javier Gonzalez-Chamorro).
El pretendiente optó por marchar a Portugal junto a su familia, lo que efectivamente hace el 16 de marzo de 1833.
No puedo estar seguro que el siguiente aviso fuese para José María Teixeiro de la Quadra aunque parece posible ya que había optado por marchar con el pretendiente a Portugal. Así, en el diario de avisos de Madrid el de 28 Marzo de 1830 se indica: Ignorándose el paradero de D. José Tejeiro, y teniendo que evacuar cierta declaración ante el señor alcalde de la Real Casa y Corte D. Alfonso de Cavia, que vive en 2ª calle de Fuencarral, números 14 y 15, cuarto principal, se presentará en dicha casa tan pronto como llegue a su noticia este aviso (La Real Casa y Corte era un órgano judicial y ejecutivo).
Empezada la guerra carlista, en la corte del pretendiente Carlos se cita a José María Teixeiro la Quadra como gentilhombre (no a sus hermanos). Así: José María es uno de los pocos que acompaña al pretendiente cuando éste parte de Portugal hacia Inglaterra (junio 1834) en un buque facilitado por el ejército inglés:
“En torno a sesenta personas acompañaron en su travesía al pretendiente a bordo del navío Donegal. Además de María Francisca … el obispo de León … los gentilhombres Conde de Villavicencio, marqués de Ovando, José María Tejeiro … los tenientes generales Maroto … “Exilio: los éxodos políticos en la Historia de España, siglo XV-XX, Jordi Canal Morell editor. Silex Ediciones 2007.
Esta travesía marítima está motivada por el final de la Guerra Civil portuguesa y se cita a José María Teixeiro como capitán de la guardia real (Antonio Moral Roncal (2005): El enemigo en Palacio: afrancesados, liberales y carlistas en la Real Casa y Patrimonio (1814-1843), Universidad de Alcalá de Henares).
En un documento de 1839 (Fondo Carlista del Archivo Histórico de Loyola, reeditado por Juan Pardo San Gil) sobre la organización del ejército carlista en el norte, aparece como coronel José María Teigeiro, Gentilhombre de la Real Servidumbre del rey Carlos. En el mismo documento José Arias Teigeiro es Secretario de Estado y Consejero de Castilla. El apellido aparece con g. No aparece Antonio ni Fernando, sus hermanos.
Este Arias Teijeiro se convierte en el principal ministro del D. Carlos durante el tercer año de guerra. Los libros suelen referirse a él como sobrino de José María Teixeiro, pero la relación es en realidad bastante lejana.
La tatarabuela de José María Teixeiro la Quadra es Elvira Arias de Ulloa cuyo hermano es Pedro Arias Teixeiro de Ulloa (el viejo). Por su parte, el tatarabuelo del ministro José Arias Teixeiro y Correa (1799, Ramallosa – 1867) es Pedro el joven, hijo natural de Pedro el viejo.
El canónigo Sanz pasó á la fiscalía de la junta que se creó en Cataluña, y Arias Teijeiro se hizo cargo de la secretaría de Estado, que desempeñaba Sierra. Para acompañar á don Carlos, quedaron los gentiles-hombres Sureda, Villa vicencio, Sacanell y Teijeiro, el capellán Echevarría, los médicos Martínez y Gelos, y los confesores PP. Unánue y Eaton. (HISTORIA DE LA GUERRA CIVIL. HISTORIA DE LA GUERRA CIVIL, Y DE LOS PARTIDOS LIBERAL Y CARLISTA, SEGUNDA EDICIÓN, refundida, y aumentada con la historia de LA REGENCIA DE ESPARTERO, POR DON ANTONIO PIRALA. MADRID: 1869).
José María cuenta con la confianza del pretendiente de quién es administrador. En este sentido:
Pero quien movía los resortes y los hilos del escenario, era el famoso Arias Teijeiro, quien a pesar de haberse adherido a Don Carlos bien entrado el segundo año de guerra, y de haber servido hasta entonces a Isabel II con satisfacción interior, a juzgar por sus actos y adhesiones, se colocó rápidamente en los primeros puestos del campo carlista merced a la influencia y apoyo de un tío suyo que era algo así como el cajero y administrador de Don Carlos V, don José Arias Teijeiro letrado culto e inteligente y muy insinuante, como buen gallego. Dándose cuenta de la influencia del presbítero Echevarría, se captó sus simpatías, para poder ser dueño y señor, no solo de la voluntad de Don Carlos, sino de todo el movimiento (Historia del Carlismo” de Román Oyarzun, Editora Nacional 1939).
Y:
Arias Teijeiro se colocó en las primeras filas del campo carlista, merced a la influencia y apoyo de un tío suyo que era algo así como el cajero y administrador de D Carlos. José Arias Teijeiro, letrado culto e inteligente, muy insinuante como buen gallego, dándose cuenta de la influencia del presbítero Echevarría, se captó sus simpatías para poder ser dueño y señor de toda la voluntad de D. Carlos … (El reinado de Isabel II en Galicia: la regencia de María Cristina: moderados, progresistas y carlistas, Historia Siglo XXI, Emilio González López, Editor, Ediciós do Castro, 1984)
Es destacado para recibir a la reina:
El dia 17 de este mes atravesaron felizmente la frontera de Francia la reina nuestra señora doña María Teresa de Braganza y de Borbon. y S. A. R. el señor príncipe de Asturias, (entrando en Elízondo á las siete y media de la noche. El dia siguiente 18, comieron en Santesteban, y pernoctaron en Leiza; y el 19 lo hicieron en Tolosa, en cuya villa, como en todos los pueblos del tránsito, han sido recibidos con los trasportes de placer y todas las emociones de que es capaz la lealtad sin límites de estas heroicas provincias enajenadas de gozo á la sorprendente noticia de tan fausto acontecimiento. En el momento en que se supo en el cuartel real, S. A. el serenísimo señor infante don Sebastian Gabriel, salió de Elorrio con parte de su servidumbre, el ayudante de campo de S. M., teniente general don José l'ianga, un piquete de la guardia de honor de caballería, y otro de los caballeros oficiales que forman la escolta del estandarte de la Generalísima al encuentro de su augusta madre y hermana, y viajando toda la noche del 18 y 19, tuvo el gusto de recibir á S. M. y á S A. R. en las inmediaciones de Verastegui. En Leiza, se había puesto á sus órdenes, por disposición del rey nuestro señor, su ayuda de cámara don José María Teijeiro, y antes en Elizondo, el auditor honorario del supremo tribunal de la Rota, don Juan Echevarría, y en Tolosa se estableció la mitad de la compañía de la guardia de honor de infantería. A las once y media del 19, salió el rey nuestro señor de Elorrio con su servidumbre, los ministros y dependencias del cuartel real, y llegó antes de anochecer á Azcoitia (Boletín del cuartel real. Azcoitia 21 de Octubre).
Tras los fusilamientos de Estella y el golpe de fuerza de Maroto, éste intenta que el grupo más cercano a D. Carlos, los apostólicos, sean encerrados y eventualmente fusilados. Don Carlos intercede y se llega al compromiso de expulsarlos a Francia:
Algunos días después fueron conducidas a la frontera de Francia, escoltadas por un batallón, 35 personas, designadas por Maroto, con orden de no volver al país sometido a la dominación de don Carlos.
Entre los desterrados se encontraban el obispo de León, su secretario Pecondón, el cura Echeverría, Arias Teijeiro, su tío José Teijeiro, ayuda de cámara del Rey; don Miguel García, el ministro, Labandero y su hijo el intendente; el capuchino Larraga, confesor del Rey; el predicador fray Domingo y los generales Uranga, ayudante de campo del Rey; Mazarrasa y Basilio García, varios consejeros y secretarios de diversos Ministerios, los comandantes de la guardia real de a caballo y de infantería..., etc. (Príncipe Félix Lichnawsky, Recuerdas de la guerra carlista, ESPASA-CALPE, S. A. MADRID, 1942):
Arizaga y Huguet fueron los que formaron la relación que se pasó á don Carlos, escribiéndola el primero (de su puño y letra y copiándola el secretario de campaña de Maroto don Wenceslao de Castro (Antonio Pirala, Historia de la Guerra Civil).
Lista de exiliados:
General don Francisco Vivanco.
ídem don Basilio Antonio García.
Coronel don Antonio Jesús Serradilla.
ídem don Fabián de las Herrerías.
Don José Lamas Pardo.
Don José Arias Teijeiro.
Don Lino Antonio Orellana.
Don Diego Miguel García.
Don Antonio Suarez.
Don Pedro Alcántara Diaz de Labandero.
Fray Ignacio Lárraga.
Don Celestino Martinez de Celis.
Don José María Aguillo.
Don Juan José Lasuen.
Don Lorenzo Solana.
Don José Teijeiro.
Don Ramón Pecondon.
Don Roque Fernandez.
Doña Jacinta Soñanes de Velasco, esposa de don Luis Fernandez.
Y don Pedro Monge
Está, por fin, junto al pretendiente en la hora de su muerte:
Para terminar, se recoge en el libro de Pío Baroja Memorias de un hombre de acción la venta de Mirambel:
“Y de Arias Teijeiro, qué opinión tiene usted? - No hay que fiarse mucho de él. Mientras siga amigo, bien. La elevación de Arias Teijeiro se debe a Lamas Pardo, de escribiente lo elevó a magistrado en Santiago de Galicia en 1829. Luego Arias tomó parte de la suscripción que se hizo para regalar una espada de honor al general Córdova por su victoria en Mendigorría contra los carlistas, y meses más tarde se ofrecía al carlistmo por intermedio de su tío Teijeiro, ayuda de cámara de don Carlos.”
Mientras que Ariziaga en sus Memorias completa este cuadro con las siguientes líneas:
“Arias Teijeiro apenas raya en los cuarenta años, su elevación la debe al consejero Lamas Pardo, que de ser escribiente y por el mérito de ser oficial de realistas, le condecoró con una toga en Galicia en 1828 ó 1829, Nada de notable ofrece su vida pública hasta su presentación en Durango, en marzo de 1836 sino la peseta de donativo que ofreció para la espada de regalo que debía presentarse al vencedor de Mendigorría. Desde esta manifestación gratuita hasta la resolución tomada á peco tiempo' de irse á la población de Durango en Vizcaya, hay una distancia inmensa. Esperanzas burladas, resentimientos por humillaciones sufridas, y personales persecuciones podían disculpar tal inconsecuencia; pero el que ayer se permitió tales demostraciones en un partido debe ser más cauto, más discreto, tener más pudor que Arias Teijeiro al alistarse en el otro. El neófito quiso con su afectado ardor lavar las sospechas de tibio, que su tardanza en presentarse en el campo de don Carlos podía hacer concebir; no pudiendo ganar la confianza, la amistad de los francos militares que eran la esperanza de la causa realista, se allegó y unió con los eclesiásticos y personas que rodeaban inmediatamente á don Carlos, y á quienes por su ardiente piedad ó ciega ignorancia era fácil hacer instrumento de su ambición lisonjeando sus pasiones y rencores. El ayuda de cámara Teijeiro, su tío, le prestaba por su posición mejor asidero que á otro para estos manejos; y á poco el que había jurado á Isabel II y el suscritor á la espada del general Córdoba, era cerca de don Carlos el arbitro de la suerte, del honor, de la vida de los primeros compañeros de Zumalacarregui” (citado en HISTORIA DE LA GUERRA CIVIL. HISTORIA DE LA GUERRA CIVIL, Y DE LOS PARTIDOS LIBERAL Y CARLISTA, SEGUNDA EDICIÓN, refundida, y aumentada con la historia de LA REGENCIA DE ESPARTERO, POR DON ANTONIO PIRALA. MADRID: 1869):
Y, de igual forma: La idea de estas misiones diplomáticas fué inspirada por un hombre que comenzaba a figurar en la Corte. Ha pesado mucho en la causa de Carlos V para que guarde silencio acerca de su estreno en la política. El que haya seguido la marcha de los asuntos en España durante estos últimos años habrá adivinado que se trata del famoso don José Arias Teijeiro, cuya importancia efímera y cuya influencia momentánea son una prueba triste y palmaria del lamentable estado y del desquiciamiento moral de la causa realista.
Don José Arias Teijeiro era hijo de un propietario de Galicia; apenas salió de la adolescencia cuando se trasladó a Madrid, como todos los de su tierra, para buscar fortuna. Con grandes esfuerzos logró colocarse como escribiente de Aznárez, consejero de Libado. Era durante los últimos años de Fernando VII, cuando el partido liberal comenzaba a estar en boga. Bien pronto se distinguió en tos clubs y en los cafés por la violencia de sus diatribas contra el clero y la Monarquía; esto le hizo imposible la vida en la capital, y Aznárez lo despidió y volvió a su provincia, donde pudo conseguir una plaza en el Tribunal de Santiago. Pronto se hizo lugar y fué necesario a los negligentes consejeros que descansaban confiados en su asiduidad y actividad infatigable. Pero la exaltación de sus ideas hizo que se le tuviera por un hombre peligroso y perdió su empleo al morir Fernando VII.
Vuelto a Madrid, no pudo encontrar manera de vivir, lo cual le determinó a buscar a Carlos V poco después de la aparición del Príncipe en las provincias vascas. Su tío materno, José Teijeiro, había sido ayuda de cámara del Rey y se encargó de su presentación. Nunca pudo obtener la confianza del ministro Erro (de ahí su odio contra él), y, a su caída, entró a servir con el obispo Abarca, ministro de Gracia y Justicia. Empleado cerca del obispo de León, a la caída del ministro Erro, supo ganarse su voluntad por su amor al trabajo. El obispo no podía hacerse dueño de este carácter y se sentía influido, a su pesar, por el joven; y queriendo librarse de esta obsesión aprovechó la primera coyuntura para alejarlo de su persona. El obispo no pudo obedecer la orden que dió el Rey cuando se inició esta campaña de que le acompañaran todos los ministros, debido a su mucha edad y al estado de su salud, y consiguió que Su Majestad llevase a Arias para hacer sus veces en la administración de justicia.
El joven hizo la corte al Rey con asiduidad; con ayuda de su tío, obtuvo la entrada libre en Palacio, y, por último, cuando Sierra cayó enfermo en Solsona, heredó su puesto, con asombro de todos.
Difícilmente se hubiera podido hacer un nombramiento más desacertado; esta elección contrariaba vivamente al partido poderoso cuyo candidato para el Ministerio era Corpas y fué la señal de una guerra declarada entre las dos opiniones (Félix Lichnowsky. Recuerdos de la guerra carlista (1837–1839). Madrid, 1942).
Batallón Literario
Bandera del Batallón Literario
Fusilamientos de Estella
Guardia Real
José María Teixeiro fallece 29 4 1857
Antonio María Teixeiro de la Quadra (1788 - 1860) fue Coronel de la guardia real con Fernando VII. En 29 4 1821 los hermanos Antonio y José María firman, junto a otros muchos, una petición del segundo regimiento de Reales Guardias de infantería que se recoge en el diario de las Cortes. Piden ser los primeros en el auxilio de la patria en caso de ser atacados por cualquier enemigo …
En el “Estado militar de España” correspondiente a 1833, se le cita en la Guardia Real: infantería, Segundo regimiento, Primer batallón, Segundo Comandante, Gefe del Detall, el Coronel D. Antonio María Teijeiro.
Pasó al bando carlista junto a sus hermanos José María y Fernando. Se le cita como coronel carlista al igual que José María en una publicación: Azterketa historikoak I, Museo Tomas Zumalacarregui, Diputación Foral de Gipuzkoa, 1990, y en las memorias del ministro José Arias Teixeiro se le cita con mucha frecuencia en el entorno del pretendiente aunque no goza de la misma confianza o amistad que la de su hermano José María.
Fernando María Teixeiro de la Quadra (1809-1840 Angulema, Francia) con arreglo a su expediente militar, solicitó plaza en 1826 en la guardia real donde ya estaban sus hermanos Antonio y José María. Pasó al bando carlista. En una publicación se le cita como oficial de estado mayor (Azterketa historikoak I, Museo Tomas Zumalacarregui, Diputación Foral de Gipuzkoa, 1990): Estado mayor Brigadier Carlos Vargas Cor grad Comte. D. Fernando Teijeiro (Navarra marzo 1839). Murió en el exilio, en Angulema, donde en su tumba se puede leer esta inscripción que le confiere un carácter marcadamente romántico (recogido en Taboada p. 458):
" Aquí yace muerto a la edad de 29 años el día 24 de mayo de 1840, Don Fernando María Teigeiro y Cuadra, Coronel de Caballería del Exercito de don Carlos. S.M. hora con su profundo dolor la memoria del mas fiel de sus vasallos, del mas valiente de sus oficiales, del mas digno hijo de España".
En homenaje a tantas virtudes se le dedicó este verso:
" Victima de su Honor y valentía
Teigeiro en el suelo extraño sucumbió,
Al Rey su vida entera consagró,
Y a su Gloriosa tumba, O patria mía,
Yace debajo de esta losa fría
El llanto en ella de una tierna esposa
El sello dexa de su pena impreso
!Terrible pena! Cuando estos huesos
Su tumba, lejos de su patrio suelo
otro mas dulce, con inmenso vuelo".
De acuerdo con la inscripción debió nacer en el año 11 pero en la partida de nacimiento encontrada en su expediente militar consta que lo hizo en el 9. Puede ser que se alterase su edad para que pudiera ingresar en el ejército para lo que se requería al menos 16 años.
Ramón María Teixeiro de la Quadra (1789, Coruña -1848, Alicante) De acuerdo a la tradición familiar, Ramón, no queriendo implicarse tanto en la lucha como sus hermanos opta por pasar al cuerpo de carabineros. Se mantiene fiel a la reina. Incluso durante el trienio escribe a un periódico para desmentir que su regimiento fuera contra la constitución. Durante la primera guerra carlista lucha esporádicamente:
BARCELONA 37 de noviembre 1834.— Capitanía general del ejército y principado de Cataluña. Plana mayor. Sección central. El coronel D. Ramón María Teixeiro vino desde Sisquer á Sarrateix, á donde concurrió con otra columna el gobernador de Cardona, mientras otra llegaba á Gargallá. Estas fuerzas buscaban al Caragol que perseguido con suma actividad iba errante sin encontrar asilo, tratando solo de substraerse á la activa vigilancia con que se le persigue mientras el rigor de la estación y las nieves le imposibilitan acogerse á sus guaridas. Tan apurada es la situación de estos bandidos, y la penosa vida que llevan, que ellos mismos conocen la imposibilidad de realizar sus pérfidos intentos: todo esto previsto, no pueden dar un paso sin experimentar las desgracias de Tristany.En el “Estado militar de España” correspondiente a 1833 se le cita: COMANDANCIAS. Cataluña. Segundo COMANDANTE el primero de Infantería Don Ramón María Teijeiro.
Sin embargo, es posible que en la decisión de Ramón de incorporarse a los carabineros, influyese el fundador del cuerpo -en 1829- José Ramón Rodil y Campillos (1789 Lugo – 1853 Madrid)
De la misma edad que Ramón, Rodil es otro de los que tomó parte del batallón literario mientras estudiaba derecho en Santiago. Antes, en 1826, a la vuelta de sus gestas por América, había sido nombrado jefe de la brigada de cazadores de la Guardia Real.
Se indica que Rodil colocó en el cuerpo de carabineros a militares liberales sumidos en la miseria (Historia de la Guerra Civil, y de los Partidos Liberal ... T. I. Pirala. P. 226).
Cuando empieza el conflicto, Rodil, es capitán general de Extremadura además de seguir ejerciendo como Inspector de Carabineros.
La primera misión de Rodin al empezar la guerra carlista es capturar al pretendiente en Portugal cosa que no consigue al escapar aquel, in extremis, en el barco inglés ya citado: Tras la derrota de los miguelistas en la guerra civil portuguesa y acosado por la tropa de Isabel II que, al mando delcomandante general de Extremadura José Ramón Rodil y Campillo había penetradoen Portugal, Carlos fue evacuado por mar en un buque de guerra británico, antelas protestas españolas, llegando a Gran Bretaña el 18 de junio de 1834. De lo cerca que se estuvo de conseguirlo da fe el hecho de que se capturase el equipaje del pretendiente que tuvo que dejar atrás en Guarda junto con unos pocos criados desarmados. De la ferocidad de la guerra es prueba el que estos criados fueran fusilados de inmediato (R, Sánchez, Historia de Don Carlos y los principales sucesos de la guerra civil de España, Madrid, 1844).
Como primer ayudante de Rodil, se cita a un Ramón Teijeiro que no es Ramón Teixeiro de la Quadra. Se trata solo de una coincidencia de nombre y primer apellido. EsteTeijeiro, se interna en Portugal en persecución del pretendiente. Es coordinador entre el ejército español al mando de Rodil (Ejército de operaciones en Portugal) y el general portugués duque de Terceira, pero también hace el papel de informador y espía para Madrid. Por su interés podemos citar sobre él:
Durante su trayecto fueron espiados por el coronel Teijeiro, primer ayudante de Rodil, que les siguió disfrazado para no levantar sospechas y alertó a sus mandos de las facilidades que los británicos les habían ofrecido para su exilio (Antonio M. Moral Roncal, Carlos V de Borbón (1788-1855), Actas Editorial, 1999, p. 349)
Las relaciones y comunicaciones entre los ejércitos (portugués y español) eran diarios; el coronel D. Ramon Tejeiro, cuya misión hemos visto, desplegaba la más infatigable constancia en sus comunicaciones y noticias, y el escuadrón de carabineros, organizado por Rodil, eran los correos de gabinete más seguros para estas comunicaciones.
El Infante don Carlos pretende se admitan a bordo treinta dos personas de primera mesa, setenta de segunda y unos veinte criados; lo que me parece demasiado para un solo buque, porque los ingleses no han ofrecido más. Dios guarde a V.E. muchos años. Acerucha 28 de mayo de 1934. Excmo. Sr. Ramón Tejeiro.
Excmo. Señor. El navío inglés Donegal, en que se halla embarcado el infante D. Carlos María Isidro, ha levado anclas á las doce y 35 minutos del día de hoy; y aunque con muy poco viento ha pasado la barra a las tres y media de la tarde. Dios guarde a V. E. muchos años. Lisboa 3 de junio de 1834, a las cinco de la tarde. Excmo. Sr Ramón Tejeiro.= Excelentísimo señor general en gefe del ejército de operaciones de Portugal.
En el bergantín inglés el Guiprot se embarcaron 88 criados del ex-infante de baja categoría, cuya lista nominal tenemos á la mano; pero no creemos digna de importancia su publicación; en el bergantín sueco Carolina se embarcaron 176 individuos del ejército, entre ellos un brigadier, 14 coroneles, 19 tenientes coroneles, 34 capitanes, 59 subalternos, 22 sargentos y otros individuos de cuenta y razón de oficinas militares, físicos, capellanes, etc., y últimamente en el navío inglés el Donegal se habían embarcado el 1.° de junio las personas siguientes, que por sus clases y categorías nos apreciarán nuestros lectores su relación nominal. D. Carlos, infante de España, doña María Francisca, su esposa, D, Carlos, D. Fernando y D. Juan sus hijos. Doña María Teresa, princesa de Beyra. Abarca, obispo de León, secretario de Estado. P. Lacalle, confesor. D. P. Ríos, maestro de los príncipes, D. Ramon, secretario del obispo. EI conde Villavícencío, gentil-hombre de cámara. Elmarquésde Obando, idem. Los tenientes generales. Moreno, Murolo y Ramagosa. Los mariscales de campo, Martínez y Abreu. Camaristas, Gómez Segura, Díaz Iglesias, Arce y la Saca. Consejeros de cámara, Lorfelín, Tejeiro … Además, en Portugal quedo formado un deposito compuesto como de 200 oficiales, 400 individuos, de tropa y bagajeros, y otros individuos que seguían y formaban parte de la comitiva de don Carlos (Galería militar contemporánea: colección de biografías y retratos de los generales que más celebridad han conseguido en los ejércitos liberal y carlista, durante la última guerra civil, Madrid 1846).
Embarque del pretendiente
Carabinero