Fechas: del 16 a 18 de noviembre
Porque no había otras para estar todos.
Estuvimos en la casa rural Buenavista de El Espinar los que salimos en la foto (gran selfie de Pablo).
Bueno faltó Marija, la novia de Fernan, que iba a venir pero tenía trabajos que terminar.
También estuvieron dos personillas invisibles en las tripitas de Fátima y Miriam que esperamos que el próximo año estén en 4D a todo color.
Era a la salida de misa el domingo en la parroquia de El Espinar San Eutropio.
Posiblemente el niño de Miriam y Pablo le pongan este nombre ;)
Empecemos por el principio:
Llegamos Mariví y yo a las 5,30. Alli estaba el ama de llaves Teresa que nos enseño la casa. Era perfecta de calefacción, salón espacioso, 5 habitaciones y una sala de juegos que también aprovechamos de dormitorio.Los juegos triunfaron: un futbolín en el porche que dio mucho entretenimiento y un ping-pong.
Fueron llegando en este orden:
Pablo y Miriam con su tropa
Carlos y Fátima con la suya
Kike y Fernan
Raúl, Bego, Juan y Diego
Entre Miriam y Mariví fueron organizando los encargos y la cena.
Fátima ya tenía bastante con sus tres tacatines.
En la foto posando con Martincín
La mesa era del tamaño superfamiliar. Cenamos como unos reyes: puré de zanahorias y una coca con ensalada.
Después de cenar la tertulia musical que no podía faltar
El desayuno de los días siguientes fue de buffet. Todo un acierto porque no había atascos para calentar la leche.
Los niños desayunaron primero y les encantó, sobre todo a María
Terminado el desayuno Quinquín, Belén y yo estuvimos dando de comer manzanas de un árbol de la finca a unos caballos que eran del propietario y jugando unas partidas de futbolín
Después fuimos a la Fuencisla a comer porque Mariví había visto que allí iba a hacer buen tiempo, luego rezamos el rosario y oímos misa por la tarde a las 5,30
No podía faltar el toque de balón
Loreto se destapó como una gran fotógrafa
Las fotos siguientes son suyas.
La foto familiar en la Fuencisla
Volvimos a casa para cenar, primero los niños
Al día siguiente Martincín después de desayunar todo contento.
Parece que tiene un lazo en el pelo, pero no, es un reflejo.
Misa en El Espinar
Después, el aperitivo antes de comer
Como sabíamos que llovería comimos dentro de la casa una fabada asturiana, hecha allí por Mariví.
Nos encantaba ver la lluvia por la ventana.