Fracaso escolar y democratización de la educación
(de la LOGSE a la actualidad)
Aunque parezca increible, la LOGSE (1990), la ley con la que el gobierno socialista trató de reorganizar el sistema educativo de la LGE del gobierno de Franco, reconoció y reprodujo en lo esencial los presupuestos iniciales de ésta, sólo que aumentando en dos cursos la duración del tronco común de formación general. En efecto, la LGE establecía el tronco común de la Educación General Básica (EGB) con una duración de 8 cursos, hasta los 14 años sin repeticiones, mientras que la LOGSE propuso un tronco común de 10 cursos, formado por 6 cursos de Educación Primaria y 4 cursos de Educación Secundaria Obligatoria (ESO). Además de la ampliación en dos cursos, otra diferencia importante en este punto fue que el tramo 12-14, anteriormente asignado a maestros y colegios de EGB, con la LOGSE fue asignado a profesores e institutos de secundaria.
En relación con el asunto capital de la estructura del sistema de formación profesional y su relación con el bachillerato, la LOGSE se apuntó al modelo de la LGE: Cursos de formación específica de corta duración, entendidos no como una vía alternativa, sino como culminación profesional de la formación general adquirida en la ESO (para la de FP de Grado Medio) y en el Bachillerato (para la FP de Grado Superior). Dos años más arriba, por lo tanto, la LOGSE reproducía la letra de la LGE respecto del modelo de FP, aunque enmendaba por completo el modo contrario en que la FP1 y la FP2 habían sido desarrolladas. La diferencia, por lo tanto, en este punto, no fue el modelo de FP elegido; la diferencia fue que la LOGSE no sufrió la contrarreforma de los reglamentos, sino que realmente se puso en práctica, y los ciclos formativos se impantaron rápidamente en todos los centros de España, con el beneplácito de todas las Comunidades Autónomas y también con el de las organizaciones empresariales y sindicales.
¿En qué se concretó la necesaria polivalencia del tronco común?
Durante los años previos a la aprobación de la LOGSE, cuyos contenidos fueron ampliamente preparados, experimentados y debatidos, se había hecho un diagnóstico bastante preciso de los problemas y necesidades de la etapa 12-16, donde anteriormente se acumulaban las dicultades (fracaso y abando escolar en EGB, FP1 y BUP). La nueva etapa 12-16, la ESO, tenía que cumplir los siguientes requisitos para evitar que dichos problemas se reprodujeran:
1º) Dar efectivamente soporte a la FP de Grado Medio, introduciendo suficientes contenidos deformación profesional de base (FPB), que en los documentos de debate se concretaban en tres medidas: contenidos prácticos en todas las materias, una materia troncal de tecnología y materias optativas de iniciación profesional en 3º y 4º.
2º) Poseer un curriculo adecuado a la diversidad del alumnado de la etapa, con dos condiciones: un conjunto equilibrado de materias comunes (materias tradicionales con contenidos renovados, más prácticos, y suficente presencia de materias nuevas como Tecnología, Música y Plástica) y, en los dos últimos cursos sobre todo, una zona deoptatividad que permita que cada alumno vaya orientándose y ajustando su currículo a sus capacidades y expectativas personales.
3º) Introducir en el funcionamiento cotidiano de todos los centros (también en los de Educación Primaria) un sistema efectivo de detección y "corrección" de las dificultades de adaptación escolar y aprendizaje que se puedan producir. Este sistema se concibió como un "continuum" de medidas de atención a la diversidad, basado en el principio de flexibilidad del currículo y apoyado en la dotación de recursos (servicios y departamentos de Orientación, profesores para los programas de diversificación, profesores de apoyo para alumnos discapacitados, etc.).
En cuanto al bachillerato, las condiciones de polivalencia se convertían fundamentalmente en dos características del mismo:
1º) Poseer un fuerte tronco de materias comunes y una amplia zona de optatividad (materias de modalidad y optativas) que permita una relativa especialización, hacia grandes campos del conocimiento y de salidas profesionales posteriores.
2º) Dar soporte a la FP de Grado Superior, al mismo tiempo que prepara para el acceso a la Universidad, introduciendo contenidos de FPB que aquí se concretan en materias de modalidad y optativas, tales como Tecnología Industrial, Electrotecnia, Mecánica, Economía, Organización de la empresa, etc
En nuestra opinión, no se puede decir que sobre el papel, en los decretos de desarrollo de la ESO y del Bachillerato, y en la oferta educativa de los centros, no se hayan cumplido en lo esencial tales requisitos. En mayor o menor medida todos los elementos citados anteriormente estuvieron presentes en los centros. De hecho, la mayor parte de ellos, después del largo periodo de gobierno del PP y de la nueva reforma socialista de la LOE (2006), siguen manteniéndose.
Sin embargo, los problemas del tramo 12-16 en absoluto han desaparecido, y ni siquiera podemos decir que exista la sensación de que se han mitigado. ¿Por qué? ¿Qué es lo que falla?