Cada derecho lleva aparejado el cumplimiento de un deber. ... Una declaración de derechos es también, recíprocamente, una declaración de deberes.
Cualquiera que sea mi derecho como ser humano es también el derecho de otro, y es mi deber garantizarlo, igual que poseerlo.
Los derechos humanos pertenecen a todos los hombres sin excepción ni distinción de ninguna clase.
El respeto de los derechos humanos señala la frontera entre la barbarie y la civilización.
En el mundo son explotados 250 millones de niños. Algunos de ellos, menores de 10 años, trabajan hasta 20 horas al día.