El origen de todo lo existente se halla en un caos desorganizado a partir del cual se genera un orden, un cosmos.
Dicho orden se debe a que el universo, está constituido por leyes ocultas, pero que pueden ser descubiertas por los humanos. El humano esta dotado de un logos que le permite acceder a un logos superior, un logos divino.
A través de la razón se pueden descifrar los misterios del mundo.
La cosmovisión antigua va a desencadenar dos consecuencias: