Hace varios años, colocamos unos soportes de nidificación por delante de las persianas para evitar la destrucción de nidos. Sin embargo, no dio resultado. En 2020 reubicamos los soportes, colocando dos de ellos en sendas ventanas de la biblioteca, orientadas hacia el oeste. Además, previamente han sido pintados con una mezcla de pintura y arena, para facilitar que el barro empleado por los aviones en la construcción de sus nidos tenga un mayor agarre. Pero tampoco han aceptado estos soportes.
¡Hasta ahora!
Por fin, en la primavera de 2026 (¡seis años después!) dos parejas han construido y ocupado sendos nidos, uno en cada uno de los soportes.