El viejo Cacho
Hace unos años en el Barrio Candiotti Norte se corría el rumor que en la Estación Belgrano vivía un hombre invalido a bordo de una silla de ruedas, llamado ‘‘el viejo cacho’’. El decía que cuando era joven era adinerado hasta que Menen le corto ‘‘las patas’’ y ahí empezó su vida de mendigo.
Este hombre con respecto a lo que se decía ‘‘vendia drogas’’ eh incluso era un mal ejemplo y molesto para algunos vecinos, como para otros era un típico mendigo que no molestaba a nadie.
Las malas lenguas decían que era un traficante de marihuana, borracho y en algunas madrugadas se pasaba puteando a las viejas que lo denunciaban y hacían lo imposible para que se vaya del barrio.
Pero a el poco le importaba y seguí haciendo su vida; se pasaba el tiempo deambulando, hablando con algunos vecinos e incluso solo; iva acompañado de sus fieles amigos ‘‘los perros’’. Había días donde andaba loco y se mandaba algunas locuras y caía en cana, pero a las horas andaba deambulando por el barrio.
Pero llego un día en el cual ‘‘ el viejo cacho’’ ya no estaba; algunos decían que se había ido a otra provincia, otros que estaba en un geriátrico, y incluso decían que se había muerto: pero nadie podía comprobar donde estaba, era un misterio sobre que le había pasado.
Y al fin y al cabo después de tanto misterio este pobre viejo Cacho esta viviendo en la Plaza Purredon padeciendo hambre y frió por las noche, pero es feliz a su manera aunque no lo aparenta.
José Garbarino
Características del barrio el pozo
En el barrio el pozo siempre esta todo mal, hay muchos robos y de vez en cuando matan alguien. Pero descartando todo eso es un lugar muy tranquilo en el que se puede ir a tomar mates o andar en bicicleta por la ciclo vía, también se puede jugar en las plazas aunque están un poco en mal estado.
En el verano se puede disfrutar de la playa o balneario, pero ahora no porque dicen que hay palometas entonces ahora se usa de solarium y se puede ver a todas las chicas o ancianas tomando sol. Aunque en el agua no se puede meter, los chicos van y se tiran al agua igual, yo me incluyo.
Me acuerdo que hace untar de años atrás era muy lindo y no había tanta delincuencia, estaba bastante cuidado y yo disfrutaba mucho de las plazas junto con mis amigos. Jugábamos a todo lo que se pueda imaginar como al gallito ciego, la escondida, la tocada, la mancha, etc. También disfrutaba mucho de la playa y como siempre iba con mis amigos/as, la pasábamos re bien.
Siempre dijimos con mis amigos que lo único que le faltaba al barrio era un boliche o un lugar de encuentro con música y que haya para tomar y despejarse, como en un Púb. Aunque era obvio que si estaba iba a ser re cumbiero porque en este barrio a la gran mayoría les gusta la cumbia, es mas hay un grupo de cumbia que se llaman “los auténticos winers”.
Recién ahora se hicieron conocidos en el barrio pero creo que tienen un buen futuro.
También en este barrio vive un muchacho que estuvo en bailando por un sueño de show mach. El sueño era mejorar la iglesia porque estaba en bastante mal estado, pero ahora la refaccionaron y esta como nueva.
Ahora en el barrio no pasa nada, esta tranquilo y aburrido, antes pasaba de todo. Lo mejor que pasaba era cuando se volcaban los camiones en la ruta de cerveza o de gaseosas, todos se cruzaban a la calle y se llevaban todas las bebidas, estaba muy copado.
Lo bueno del barrio es que tiene toda cerca como el wall mart, la facultad, la costanera y algún camping. Es algo positivo porque no tenes que gastar plata en el colectivo.
A veces el barrio sale en la televisión pero siempre diciendo cosas malas, nunca lo bueno que tiene. Siempre sale que están robando o hay problemas en los desagües.
Me acuerdo cuando fue Sergio Torres a cantar al barrio. Estuvo muy bueno, principalmente porque no paso nada malo y porque estaban todos juntos sin armar problemas, de festejaba que el barrio cumplía 20 años, bastante poco tiene comparado con todo lo malo que paso.
En fin no es un mal barrio, tiene todo a mano dispensario, escuela primaria y secundaria, guardería, vecinal, supermercados, negocios (de lo que busque s hay), tiene 3 canchas de fútbol, un polideportivo, ferreterías, panaderías, verdulerías, carnicerías, etc. Hasta tiene su propia comparsa “la santa fe cordial” también estaba “malibu”, tiene canchas de básquet. Lo único que le falta es la cancha de voley.
Se pueden hacer muchas actividades como tomar mate y jugar a la pelota o andar en bicicleta, etc.
Así es “Barrio El Pozo”…
Milagros Carrere 5º “A”
Memorias de mi barrio.
Hace ocho años me mude aquí, al barrio Altos del Valle, se le dio este nombre por que se encuentra a metros de la avenida Altos del Valle, si me preguntan el nombre no me gusta, pero yo, no decido eso. Se puede decir que es un barrio joven, la familia más vieja sólo vive aquí hace nueve o diez años. Cuando llegue solo había dos familias, con la mía solo éramos tres, yo odiaba este barrio, no quería saber nada de venir aquí, todo se veía aburrido y todo estaba tan aislado, me daba pereza la idea de venir a vivir a este lugar, pero todo esto cambio de repente.
El barrio solo es de dos cuadras, imagínense tres familias en medio de la nada, no, no exagero, no había ningún tipo de negocio cerca es mas teníamos que salir a la avenida e ir más norte o más al sur para conseguir un negocio, por esto mi madre hacia provistas para el mes, lo único que había que comprar todos los días era el pan. Tampoco en este lugar se encontraban las cosas básicas que necesitan en un verdadero barrio como tener calles iluminadas, al anochecer mis padres nos hacían entrar a la casa por que, como ellos decían: “es una boca de lobos”, a pesar de que era un lugar muy tranquilo ellos siempre prevenían. A demás tampoco había buenas calles, estas eran de tierra y cuando llovía no se podía salir, como todo barrio nuevo tampoco había medidores de luz todos estábamos enganchados, ni servicios de basurero, ni agua potable, ni nada.
Llegue a este barrio con diez años, y mis hermanos con ocho y seis años. En el barrio ya había dos chicos, German de nueve años y Stella de diez; con ellos nos hicimos amigos desde el primer día. Después de la escuela siempre nos juntábamos a jugar, casi siempre íbamos al mismo lugar, al “descampado”. Era un lugar el cual quedaba de limite para el barrio, es decir, este se encontraba digamos al este del barrio, derecho a mi casa (derecho a mi casa por que enfrente de está hay una plaza, la cual al abrir el gran ventanal de mi hogar, dejaba ver el descampado), ese terreno habrá de medir unas dos hectáreas, éste estaba lleno de grandes arbustos, árboles, pero había un árbol en especial que nos gustaba mucho, en el cual pasamos mucho tiempo jugando, escalábamos, hacíamos hamacas y así pasábamos la tarde. Había algo en ese lugar que nos llamaba mucho la atención, al costado de este árbol gigante había como un sótano construido, eso se podía deducir a simple vista, nunca supimos quien lo había hecho y con que fines, pero cada vez que lo observábamos nos hacíamos las mismas preguntas.
Como al año de vivir aquí, vinieron maquinas arrasando con nuestro querido descampado; nuestros padres, obviamente les encanto la idea de que el descampado desapareciera por el tema de la seguridad. Pronto ese lugar se convirtió en otro barrio, el barrio Universitario, a ninguno de todos los que nos divertíamos por horas en ese lugar nos simpatiza ese barrio, ya que significo haber arrancado de raíz nuestras aventuras infantiles.
Al oeste del barrio, o sea atrás de mi casa, se encontraba y se encuentra hasta ahora una quinta, antes se hacían todo tipo de cultivos, mayormente hortalizas. Siempre los dueños llamaban a mis hermanos para que ayudaran en la cosecha de batatas. Recuerdo la enorme sonrisa de mis hermanos cada vez que venían de las cosechas, aun que su paga fuera batatas, estaban contentos de saber que lo tuvieron por haber trabajado.
Lamentablemente la familia, dueña de la quinta, sufrió la perdida de un hijo; supuestamente las malas lenguas dicen que el joven estaba robando cerdos, los policías al verlo y el joven no querer entregarse empezaron a disparar, hiriéndolo gravemente y llevándolo a la muerte. Desde ese año no se vio más ningún tipo de producción hortícola. Hoy esa tierra esta ocupada por unos metros de alfalfa y unos cuantos caballos.
El lado norte del barrio tenemos de límite un cementerio privado, el cual se encuentra al costado de mi casa a unos diez metros. Me acuerdo cuando íbamos a contar historias de terror cerca del cementerio, como las historias contadas no tenían nada de terror nos terminábamos riendo.
A pesar de que éramos chicos no nos perturbaba la idea de vivir cerca de un cementerio, aun que mi abuelo nos halla contado miles de cuentos de ultratumba y fantasmas, pero eso si les puedo asegurar que nunca nos atreveríamos a atravesar ese lugar de noche. De día si cruzábamos por que al otro lado del lugar se encontraba otro barrio, obviamente cruzando el cementerio y más quintas, en ese barrio si vivía mucha gente. Recuerdo que cuando pasaba por el cementerio sentía un escalofrió que venia desde mis pies hasta mi cabeza, así que siempre trataba de cruzar lo mas rápido posible.
Al sur del barrio se encuentra la calle que nos une con la avenida, llamada Callejón Roca, hasta en está simple calle tengo recuerdos, por ejemplo cuando llovía un costado de esta calle se cubría de agua, la cual era oportunidad perfecta para ir a enchastrarnos y llenarnos de barro desde los pies hasta la cabeza, y la mirada de resignación de mi madre, que a pasar que nos advertía que no nos ensuciáramos lo hacíamos igual, siempre nos advertía que la próxima vez íbamos a lavar la ropa nosotros, pero eso nunca pasaba, creo que nos perdonaba por solo ser pequeños niños traviesos.
En este barrio tengo miles de recuerdos, cada rincón de estas dos simples cuadras hay pedazos de mi. Hoy juntos a mis hermanos y mis vecinos amigos, al volver a recordar esos días nos invade una gran melancolía y felicidad de recordar que inocentes éramos y las miles de estupideces que solíamos hacer. Este barrio creció con migo, con todos los que estuvimos desde el comienzo, creo que nadie valoraría este barrio como lo valoramos nosotros, mis hermanos, mis amigos y yo.
Si alguna ves dije algo malo de este barrio no sabia lo que decía, y hoy me retracto, por que al recordar todo lo vivido, logro ver que mis padres eligieron el mejor lugar para nosotros. Este barrio tiene una gran historia, mi historia, la historia de los que estamos aquí. Puedo asegurar que hasta el lugar menos insignificante y aburrido se puede hacer historia, todo depende de nosotros.
Lucia Garrido 5to.