¿Cuál crees tú que es el mayor reto de la participación infantil y cómo podemos abordarlo desde el ámbito educativo?
Convertir a los niños y niñas en protagonistas de su vida, de su entorno, de la sociedad, y del futuro es, en mi opinión, el gran reto de la participación infantil.
Si la infancia es el momento de dar forma a la personalidad del futuro individuo, y también de dotarles de las herramientas para el desarrollo de sus competencias, entre las que están la social y ciudadana, es necesario que en esa fase tan importante de su vida los niños y niñas abandonen posiciones de total dependencia del adulto, para convertirse en sujetos protagonistas.
Además, generarles experiencias satisfactorias de análisis, reflexión, toma de decisiones y observación de sus consecuencias puede dotarles de un itinerario fundamental para su corresponsabilidad adulta.
En este reto la escuela tiene un papel importante como espacio donde el niño y la niña puede aprender y experimentar ese protagonismo. Para ello, una herramienta es el trabajo cooperativo y el trabajo basado en problemas o retos.
A través de esas dos herramientas pedagógicas, el alumno y la alumna experimenta la importancia de su papel en el trabajo con otros, la corresponsabilidad, y su capacidad de resolver problemas vinculados a la vida real.
Los retos o problemas planteados deben tener, en lo posible, vinculación con la vida del Centro o su entorno, para generar mejoras, de forma que el alumno y alumna experimente que es posible mejorar la realidad y que él o ella pueden ser el motor de esa mejora.