Este curso en el Centro hemos implantado que se trabajen las emociones en todas las asignaturas a través del Método RULER. El método RULER es un programa educativo creado por la Universidad de Yale que ayuda a estudiantes y profesores a reconocer, entender y manejar mejor las emociones. Su nombre viene de las siglas en inglés de cinco habilidades emocionales:
R – Recognizing (Reconocer)
Darse cuenta de lo que uno siente y de lo que sienten los demás. Por ejemplo, notar si alguien está triste, nervioso o contento.
U – Understanding (Comprender)
Entender por qué aparece una emoción. Saber qué la ha causado y qué puede hacer que aumente o disminuya.
L – Labeling (Etiquetar)
Poner nombre a la emoción. Decir “estoy frustrado”, “estoy ilusionada”, “estoy preocupado”, en lugar de solo “me siento mal”.
E – Expressing (Expresar)
Aprender a expresar lo que sentimos de forma adecuada y respetuosa, según el lugar y la situación.
R – Regulating (Regular)
Saber qué podemos hacer para manejar las emociones: calmarnos, motivarnos, concentrarnos o cambiar nuestro estado emocional si lo necesitamos.
En resumen, el método RULER enseña a las personas a conocer sus emociones y utilizarlas de manera inteligente para mejorar el bienestar, las relaciones y el ambiente del aula.
Es un proyecto que han hecho el alumnado de 4º ESO, diseñándolo y realizándolo íntegramente por ellos y replicando otro trabajo que ya se hizo hace unos años cuando ellos eran pequeños, para recordar el momento.
Durante este mes de marzo, los alumnos de 4.º ESO han estado aprendiendo cómo las matemáticas son un lenguaje más y cómo todos los lenguajes se pueden emplear para transmitir las emociones que sientes.
Desde aplicar una escala numérica para indicar cómo de bien o mal te encuentras o cómo te afecta una situación hasta crear expresiones matemáticas que reflejan cómo cambian sus sentimientos a lo largo del día.
Se ha acabado concluyendo con la creación y representación de inecuaciones emocionales para reflejar qué les hace encontrarse bien y qué les genera malestar. Pudiendo ver al final cómo a cada uno le afectan las cosas diarias de forma distinta, pero al final siempre hay áreas en común.