Causas del Hambre Cero:
La cantidad de personas que padecen de hambre a nivel mundial ha disminuido significativamente durante las pasadas dos décadas. Sin embargo, 795 millones de personas continúan enfrentando el hambre cada día. No se pueden enumerar todas las causas del hambre, porque todas ellas están conectadas y se retroalimentan unas a otras. Pero algunas pueden ser:
La inestabilidad de los mercados: Las grandes corporaciones cambian el precio de los alimentos sin tener en cuenta los efectos sobre la gente con menos recursos.
Desperdicio de los alimentos: Un tercio de los alimentos que se producen acaban en el cubo de la basura.
Los desplazamientos: Las guerras y los conflictos armados producen enormes desplazamientos de población. A diario vemos y oímos en las noticias que miles de personas huyen de estas situaciones.
Malas cosecha: Una mala cosecha puede perjudicar la alimentación de una familia o una comunidad local.
Consecuencias:
El informe de la CEPAL y del Programa Mundial de Alimentos (PMA) “EL impacto social y económico de la desnutrición infantil/El Salvador” (2007), proporciona datos reveladores sobre nuestro país que, aunque fue publicado hace unos años, sus conclusiones principales siguen teniendo validez. Según ese informe, El Salvador es uno de los países de alta desnutrición en América Latina y el Caribe, cuyo déficit alcanza 1 de cada 10 niños y niñas donde el retardo en talla afecta a casi un quinto de esa población. Las altas tasas de desnutrición en El Salvador son históricas y han tenido un descenso sostenido en los últimos cuarenta años, aunque con fuerte desaceleración a partir de 1993, y ahora nuevamente golpeadas por la crisis económica.
La desnutrición afecta la salud, la educación y la productividad de toda la población, con un costo económico muy alto para el país, estimado para el 2004, en 1.175 millones de dólares, lo que para aquel entonces representaba el 7.4% del PIB y 1.37 veces el gasto público social total. Ello significa que el costo de la desnutrición es mucho más alto de lo que nos costaría evitar la misma. Todos los costos relacionados con la malnutrición, como:
La pérdida de productividad.
Los gastos de salud.
La inanición.
La actividad intelectual sufre.
Conclusión de la investigación
Con 6,2 millones de habitantes, El Salvador es el país más pequeño y más densamente poblado de América Central. La Encuesta Nacional de Hogares de 2012 encontró que el 34,5% de la población vive en la pobreza extrema, que va del 47,2% al 60% en los municipios más vulnerables, donde prevalece la desnutrición infantil crónica. La economía depende de las importaciones y remesas; esto hace que los pobres sean aún más vulnerables a los cambios externos, ya
Por esto es importante tener conciencia sobre esta preocupación mundial; como la consecuencia de esto afecta a las personas al ser menos productivas, sufren de ser más propensas a sufrir enfermedades y dado esto no poder aumentar tanto sus ingresos como medios de vida. Y damos algunos ejemplos de cómo podemos prevenir que ocurra:
Impulsar la educación y escolaridad de niños y niñas.
Apoyar la ayuda alimentaria.
Donar a una ONG o hacer un voluntariado
Concentrar nuestros mayores esfuerzos en zonas rurales.
Superalimentos para cambiar el mundo
Comprar productos de comercio justo.
Bibliografía
Naciones Unidas El Salvador. Objetivo de desarrollo sostenible 2.
Disponible en: https://elsalvador.un.org/es/sdgs/2
Naciones Unidas El Salvador. Objetivo 2: Hambre 0.
Disponible en: https://www.sv.undp.org/content/el_salvador/es/home/sustainable-development-goals/goal-2-zero-hunger.html
Fao.org. Capítulo 24: Hambruna, inanición y refugiados.
Disponible en: http://www.fao.org/3/w0073s/w0073s0s.htm
Noticias ONU: Mirada global Historias humanas. El hambre y la obesidad le cuestan caro a El Salvador.
Disponible en: https://news.un.org/es/story/2019/10/1464571
Naciones Unidas El Salvador. Objetivo de desarrollo sostenible 2.
Disponible en: https://www1.undp.org/content/undp/es/home/sustainable-development-goals/goal-2-zero-hunger.html