HISTORIA
Munto's Bakery es un emprendimiento familiar que comenzó en mayo de 2022, inicialmente como una idea entre Susy Munto (madre) y Stephany Munto (hija), quienes son apasionadas por todo el mágico proceso que conlleva la elaboración de postres y barismo. El enfoque principal es ofrecer cupcakes, pasteles, galletas y variados tipos de café.
Dentro del equipo se encuentran involucrados toda la familia Munto, es por ello que dentro de la marca destaca el enfoque familiar.
Entre 2021 y 2022, el negocio continuó prosperando. La hija, decidida a llevar sus habilidades al siguiente nivel, se especializó en repostería. Su pasión por el arte de hacer pasteles y postres la llevó a explorar nuevas técnicas y sabores. Con este nuevo conocimiento, transformó la panadería en un destino aún más atractivo. Los clientes ahora podían disfrutar de exquisitas tartas, galletas y postres que hacían las delicias de grandes y pequeños.
Desde 2022 hasta el presente, la panadería se ha consolidado como un símbolo de tradición y creatividad en la comunidad. Las dos generaciones, unidas por el amor a la cocina, han seguido innovando. La hija ha implementado talleres de repostería, donde enseña a los niños y adultos los secretos de su arte, fortaleciendo la conexión con la comunidad y transmitiendo el legado familiar a las futuras generaciones. Así, la panadería sigue siendo un lugar donde se entrelazan la historia, la familia y la pasión por la buena comida, con la promesa de seguir endulzando la vida de sus clientes por muchos años más
Nuestra historia comienza en 2019, cuando la madre de la dueña, apasionada por la cocina, decidió hornear y vender pan francés. Con mucho esfuerzo y dedicación, puso los cimientos de lo que sería un querido negocio familiar. La panadería rápidamente se convirtió en un rincón especial del barrio, donde los aromas del pan recién horneado atraían a los vecinos.
En 2020, la hija, inspirada por el legado de su madre, se unió al negocio. Con su creatividad y frescura, comenzó a experimentar con nuevas recetas, introduciendo una deliciosa variedad de panes dulces. Sus innovaciones no solo ampliaron la oferta de la panadería, sino que también atrajeron a un nuevo público, convirtiendo la panadería en un lugar de encuentro para los amantes del buen comer. Durante este tiempo, la madre y la hija trabajaron codo a codo, fortaleciendo no solo el negocio, sino también su vínculo familiar.