CALIFICACIÓN DE LA ACTUACIÓN
CALIFICACIÓN DE LA ACTUACIÓN
La calificación de la actuación es el paso del procedimiento del trabajo. El paso mas sujeto a crítica, se basa en la experiencia, adiestramiento y buen juicio del analista de medición de trabajo.
La calificación de la actuación es una técnica para determinar con equidad el tiempo requerido para que el operario normal ejecute una tarea después de haber registrado los valores observados de la operación en estudio. Se definió a un operario “normal”, como un trabajador competente y experimentado que trabaja en las condiciones que prevalecen ordinariamente en el sitio de trabajo, a un ritmo no rápido ni lento.
No hay método aceptado para calificar actuaciones, aun cuando las técnicas se basen en el criterio o buen juicio del analista de tiempos. El analista debe tener las superiores características personales. El buen juicio es el criterio para la determinación del factor de calificación, si que importa si dicho factor se basa en la celebridad o “tiempo” de la ejecución o en la actuación del operario observando con la del trabajador normal.
Características de un buen sistema de calificación
La primera y la más importante de las características es su exactitud. No se puede esperar consistencia en el modo de calificar, ya que las técnicas para hacerlo se basan en el juicio personal del analista de tiempos.
El plan de calificación que de resultados más consistentes será también el más útil, si el resto de los factores son semejantes. Nada destruirá tanto la confianza de los operarios hacia el procedimiento del estudio de tiempos, como la incongruencia en el modo de calificar.
Un procedimiento para calificar al operario que produzca resultados incongruentes, cuando lo empleen diferentes analistas de tiempos, es seguro que terminen en fracaso. Resultaría mejor que buscaran otra forma de ganarse la vida los analistas de tiempos, que, aun después de un completo entrenamiento, tuvieran dificultades en designas calificación de mozo congruente.
Un sistema de calificación sencillo, conciso, fácil de explicar y anclado a puntos de comparación bien establecidos tiene más éxito que u sistema complejo que requiere factores de ajuste elaborados y técnicas de cálculo que confunden al empleado promedio de la planta.
En vista de las limitaciones de exactitud, cada empresa tendrá, en el transcurso del tiempo, un cierto número de estándares que serán considerados como “estrechos” u “holgados” por el personal de producción. Las tasas holgadas se deben al mejoramiento de métodos implantado en un cierto tiempo, sin volver a estudiar el trabajo desde el punto de vista del estudio de tiempos.
Técnicas de calificación de la actuación
Por velocidad
Cuando se realiza un estudio de tiempos, es necesario efectuarlo con trabajadores calificados, ya que por medio de estos los tiempos obtenidos serán confiables y consistentes.
El trabajador calificado es aquel que reconoce que tiene las actitudes físicas necesarias, que posee la inteligencia requerida e instrucción y que ha adquirido la destreza y conocimientos necesarios, para efectuar el trabajo en curso según normas satisfactorias de seguridad, cantidad y calidad.
La calificación por velocidad es un método de evaluación de la actuación en el que sólo se considera la rapidez de realización del trabajo (por unidad de tiempo). En este método el observador mide la efectividad del operario en comparación con el concepto de un operario normal que lleva a cabo el mismo trabajo, y luego asigna un porcentaje para indicar la relación o razón de la actuación observada a la actuación normal. Es necesario que el observador tenga un conocimiento pleno del trabajo antes de evaluarlo.
Al calificar por velocidad, 100 % generalmente se considera ritmo normal. De manera que una calificación de 110% indicaría que el operario actúa a una velocidad 10 % mayor que la normal, y una calificación del 90 %, significa que actúa con una velocidad de 90 % de la normal.
Con el procedimiento de calificación por velocidad, el analista realiza en primer lugar una estimación acerca de la actuación, a fin de averiguar si está por encima o por debajo de su concepto de lo normal. Luego formula un segundo juicio tratando de ubicar la actuación en el sitio preciso de escala, que dé la evaluación correcta de la diferencia numérica entre la actuación estándar y la que se estudia.
A continuación se presenta detalladamente la escala que se utiliza para realizar la evaluación o calificación por velocidad:
Calificación Objetiva
El procedimiento de calificación conocido como “calificación objetiva”, desarrollado por M. E. Mundel, trata de eliminar las dificultades para establecer un criterio de velocidad o rapidez normal para cada tipo de trabajo. En este método se establece una asignación de trabajo con la que se comparan, en cuanto a marcha se refiere, todos los demás trabajos. Los factores que influyen en el ajuste de dificultades son: 1)extensión o parte del cuerpo que se emplea, 2)pedales, 3) bimanualidad, 4)coordinación ojo-mano, 5)requisitos sensoriales o de manipulación y 6)peso que se maneja o resistencia que hay que vencer.
Existen dos factores para la determinación del factor para la calificar la actuación:
Calificación por Velocidad.
Grado de Dificultad.
En este método, mide la efectividad del operario en comparación con el concepto de operario normal que lleva a cabo el mismo trabajo y luego asigna un porcentaje para indicar la relación o razón de la actuación observada a la actuación normal.
Se asignan valores numéricos, como resultado de experimentos, para un intervalo de cada factor. La suma de los valores numéricos para cada uno de los seis factores forma el ajuste secundario. La calificación (C) se puede expresar como:
C = P X D
Donde P = Factor de la calificación del paso,
D = Factor de ajuste por dificultad de la tarea
Este procedimiento de calificación del desempeño proporciona resultados consistentes. Si el observador compara el paso de la operación en estudio con el de una operación con la que esta familiarizado por completo, esto es mucho más sencillo que juzgar al mismo tiempo todos los atributos de una operación y compararlos con un concepto de normal para la tarea especifica.
Sistema Westhinghouse
Uno de los sistemas más antiguos y de los más ampliamente, es el desarrollo por la Westinghouse Electric Corporation. En este método se consideran cuatro factores al evaluar la actuación del operario, que son la habilidad, esfuerzo o empeño, condiciones y consistencia. La habilidad se define como “pericia” en seguir un método dado” y se puede explicar más relacionándola con la calidad artesanal, revelada por la apropiada coordinación de la mente y de las manos.
Según el sistema Westinghouse de calificación o de nivelación, existe seis grados o clase de habilidad asignables a operarios y que representan una evaluación de pericia aceptable. Tales grados son: deficiente, aceptable, regular, buena, excelente, y extrema (u óptima). El observador debe evaluar y asignar una de las seis categorías a la habilidad o destreza manifestada por un operario.
DESTREZA O HABILIDAD
Según este sistema o método de calificación, el esfuerzo o empeño se define como una “demostración de la voluntad para trabajar con eficiencia”. El empeño es representativo de la rapidez con la que se aplica la habilidad, y puede ser controlada en alto grado por el operario. Cuando se evalúa el esfuerzo manifestado, el observador debe tener cuidado de calificar sólo el empeño demostrado en realidad. Con frecuencia un operario aplicará un esfuerzo mal dirigido empleando un alto ritmo a fin de aumentar el tiempo del ciclo del estudio. Igual que en el caso de la habilidad en lo que toca a la calificación del esfuerzo pueden distinguirse seis clases representativas de rapidez aceptable: deficiente(o bajo). Aceptable, regular, bueno, excelente y excesivo.
ESFUERZO (O EMPEÑO)
Las condiciones a que se han hecho referencia en este procedimiento de calificación de la actuación, son aquellas que afectan al operario y no a la operación. En más de la mayoría de los casos, las condiciones serán calificadas como normales o promedio cuando las condiciones se evalúan en comparación con la forma en la que se hallan generalmente en la estación de trabajo. Los elementos que afectarían las condiciones de trabajo son: temperatura, ventilación, luz y ruido.
CONDICIONES
El último de los cuatro factores que influyen es la consistencia del operario. El analista debe ser capaz de hacer las restas sucesivas y de anotarlas conforme progresa el trabajo, la consistencia del operario debe evaluarse mientras se realiza el estudio. Los valores elementales de tiempo que se repiten constantemente indican, desde luego, consistencia perfecta. Tal situación ocurre muy raras veces por la tendencia a la dispersión debida a las muchas variables, como dureza del material, afilado de la herramienta de corte, lubricante, habilidad y empeño o esfuerzo del operario, lecturas erróneas del cronometro y presencia de elementos extraños. Hay seis clases de consistencia : perfecta, excelente, buena, regular, aceptable y deficiente.
CONSISTENCIA
El analista de estudio debe estar prevenido contra el operario que continuamente actúa de manera deficiente tratando de engañar al observador. Esto se logra fácilmente por uno mismo, estableciendo un ritmo que pueda ser seguido con exactitud. El método Westinghouse para calificar la actuación está adaptado a la nivelación de todo el estudio, más que a la evaluación elemental.
Calificación Sintética
R. L. Morrow estableció un procedimiento conocido como “nivelación sintética”. El procedimiento de nivelación sintética determina un factor de actuación para elementos de esfuerzo representativo del ciclo de trabajo para la comparación de los tiempos reales elementales observados con los desarrollados por medio de los datos de movimientos fundamentales. Por la tanto el factor de actuación puede expresarse algebraicamente como:
P= Ft / O
Donde:
P = Factor de actuación o nivelación
Ft = Tiempo de movimiento fundamental
O = Tiempo elemental medio observado para los elementos utilizados en Ft
Por consiguiente, el factor así determinado se aplicaría entonces el resto de los elementos controlados manualmente y comprendidos por el estudio. Desde luego como es el caso en todas las demás técnicas de clasificación, los elementos controlados por máquinas no se califican. En realidad todos los analistas experimentados siguen inconscientemente, hasta cierto punto, el procedimiento de calificación sintética. La mente del analista de tiempos está llena de puntos de referencia establecidos por experiencias anteriores en trabajos semejantes.
Una de las mayores objeciones a la aplicación del procedimiento de nivelación sintética, es el tiempo que se requiere para elaborar un diagrama bimanual de los elementos seleccionados para el establecimiento de movimientos básicos.