Soy de Venezuela, estoy en el grupo de recién llegados y gracias a mi Poder Superior y a ustedes que me recibieron con mucho amor, formo parte de esta maravillosa familia Nar-Anon. Creo que debo iniciar comentándoles que, cuando se me preguntó si podía colaborar compartiendo en este espacio mi experiencia en cuanto a cómo ha sido mi recuperación y cómo ha funcionado en mí, este programa a través de la virtualidad, sentí un gran susto, un vacío en el estómago y se aceleraron los latidos de mi corazón, escuché la pregunta e instintivamente pensé en decir que no, que no me sentía preparada para ello, por lo que acto seguido contesté sí, sí, sí. Me quedé atónita, No podía creer lo que estaba diciendo. Al contrario del rotundo no que tenía en mente decir, de mi corazón brotaron tres firmes y alegres sí que pronuncié sin miedo y con mucha emoción. Después pensé que no debí haber aceptado y me pregunté por qué lo hice si lo que tenía en mente era negarme, pero me contesté que ya no tenía caso, ya me había comprometido y debía cumplir con el compromiso asumido.
Sin embargo, como normalmente soy muy analítica, me quedó la espinita de saber por qué dije lo contrario a lo que pensaba. Me di cuenta que en lo más profundo de mi ser, en mi inconsciente lo que resonaba era el mensaje que reiteradamente he escuchado, que la mejor manera de demostrar el agradecimiento con este programa es retribuir lo que con tanto amor, generosidad y gratitud me han dado y una de esas maneras es prestando el servicio a través del compartir de mi experiencia. Es por ello que, movida por ese mensaje que sin darme cuenta penetró e impregnó cada fibra de mi ser, hoy me dispongo con mucho amor y gratitud a contarles cómo está funcionando este maravilloso programa en mi vida y cómo es mi proceso de recuperación a través de la virtualidad.
El ser adicto de mi vida es mi muy amada hija de 22 años, quien se encuentra trabajando. en su proceso de recuperación desde aproximadamente hace un año y cuatro meses. Llegué a esta confraternidad de Nar-Anon en agosto de 2020, en plena pandemia, gracias a la sugerencia de la madrina de mi hija. Aun cuando sabía de la existencia del programa y que no era para ayudar a mi hija sino a mí, realmente no comprendía porqué. Inmediatamente y con mucho amor me agregaron al Chat de Recién Llegados y me dieron la bienvenida.
Comencé a leer todos los mensajes que recibía y a escuchar detenidamente todos los audios que diariamente compartían tanto el equipo de padrinos que nos acompañan y los compañeros recién llegados, y a pesar que explicaban en que consiste el programa, yo continuaba sin comprender que hacía aquí, pero seguía en el grupo. Después de unos días, por curiosidad empecé a conectarme colaborar con su lectura en las reuniones.
Del mismo modo escucho los audios de los compartires que han subido a YouTube, por cierto, que uno de ellos, casualmente compartido por una de mis queridas madrinas, me ayudó a comprender que no existe un problema en la familia porque hay un adicto, sino que hay un adicto como consecuencia de un problema en la familia.
Esta virtualidad para mi es una bendición, un regalo de mi Poder Superior, sin ella yo no estaría aquí en Nar-Anon, no tuviese esta hermosa familia ni pudiese estar en este programa aceptando que yo estoy tan enferma o más enferma que mi hija, iniciando mi proceso de recuperación, aprendiendo que debo realizar muchos cambios en mi vida, que sólo puedo cambiarme a mí misma y que para ello debo mantener el enfoque en mi e iniciar el estudio de los pasos.
Cuando escucho que sin la literatura es muy difícil el proceso de recuperación, me doy cuenta que es cierto, pero tengo la Fe y la Esperanza que pronto encontraré y dispondré de los medios para adquirirla, por eso no me amilano, continuo firme y constante en mi decisión de quedarme aquí y recuerdo que el programa es progreso y no perfección, que esto es un proceso y no un suceso.
En un compartir, una de mis queridas madrinas leyó una frase que me encantó e impactó y que dice, entre otras cosas, que hay dos maneras de abordar la vida, como víctima o como valiente guerrera, que, si yo no decido cómo jugar con la vida, la vida jugará conmigo, esa lectura me hizo reflexionar tanto que decidí jugar como valiente guerrera. He aprendido a organizar mi tiempo y mis actividades diarias para poder leer y escuchar lo que publican en el Chat y también conectarme a las reuniones, incluso a algunas de otros países.
Hace un tiempo sentía temor que al terminar la pandemia se terminaran las reuniones virtuales y le pedía con mucha Fe a mi Dios que eso no ocurriera; ese temor se desvaneció cuando dieron el anuncio que llegado el momento, cuando levanten las medidas de bioseguridad y autoricen la reapertura de las reuniones presenciales, las reuniones virtuales se mantendrán a criterio autónomo de cada grupo, por supuesto que ya no serán con tanta frecuencia como ahora, sino que serán una o dos por semanas, no lo sé, pero lo importante es que continuarán, así que Sólo por Hoy me conectaré a tantas reuniones como pueda, las disfrutaré y aprenderé. A algunos de mis compañeros los identifico inmediatamente con solo escuchar su voz, especialmente a mis queridas madrinas, muchos no tienen un rostro en mi mente, otros si porque en ciertas oportunidades encienden sus cámaras y trato de grabar esa imagen en mi mente, porque en mi corazón ya todos están. Sé que cuando se reinicien las reuniones presenciales yo no podré estar allí con ustedes para conocerlos personalmente ni sentir directamente la calidez de sus abrazos, pero virtualmente siempre que me conecte a una reunión los sentiré, hasta eso he aprendido en mi proceso de recuperación virtual, a quererlos sin conocerlos, a quererlos a pesar de la distancia. Quizá algunos dejen de conectarse, pero muchos otros permanecerán aquí, seguiremos juntos acompañándonos y recuperándonos virtualmente porque como yo, hay compañeros que en su localidad, ciudad o país no existe o no tienen cerca grupos de Nar-Anon. Cuando me conecto a las reuniones de otros países y me piden que me presente, siendo digo que vivo en Venezuela, pero que pertenezco y me recupero en el Grupo de Recuperación Virtual de Nar-Anon Colombia.
Definitivamente pienso que la virtualidad es un regalo de nuestro Poder Superior, como cada uno lo concebimos y llegó para quedarse. Gracias a ella y a mi programa que es para toda la vida, aprendí que soy responsable de mi recuperación, estoy aprendiendo a vivir de otra manera, a ser una mejor persona, que este programa funciona si lo trabajo y que ya nunca más estaré sola. Pienso que la virtualidad es el vehículo que utilizó mi Poder Superior para conducirme a Nar-Anon, demostrándome y haciéndome sentir cuanto me ama. Gracias Dios por traerme y tenerme aquí.
Nuestra Visión habla de nuestro único propósito en un momento o tiempo inmediato : "Llevaremos el mensaje a través del mundo a aquellos afectados por el consumo de alguien cercano a ellos al hacerles saber que ya no se encuentran solos... haciendo posible nuestro mensaje a través de Mayor Alcance..." .
Todo lo anterior para recordar que lo único que no cambia en Nar-Anon es el propósito de ayudar a través de nuestros mensaje que salva vidas.
Y que arduo pero amoroso trabajo ha tenido el Comité Regional y sus colaboradores durante este periodo de conmoción mundial a causa de le Covid para ingeniárselas y buscar a través de la tecnología la manera de mantener vivo nuestro mensaje y buscar cada vez la mejor manera de romper barreras y llevar el mensaje a lugares que antes hubiéramos imaginado imposible acceder.
Reuniones virtuales, plataforma tecnológica, cronograma de reuniones nacionales e internacionales, boletín diario, conformación de subcomités con miembros de otros países, grupo de escritores y grupos WhatsApp con unas pautas concretas de servicio que nacen de nuestras Tradiciones y Conceptos con el único propósito de mantenernos unidos desde nuestros propios Principios Espirituales son algunos de los maravillosos resultados que ha dejado nuestra actualización y dinamización en la forma de prestar el servicio y de llevar nuestro mensaje al familiar o amigo consternado. Seguros estamos de haber dado un paso gigantesco desde la comunicación y la tecnología para el crecimiento de nuestra confraternidad.
Nuestros grupos se han fortalecidos en el amor y pertenencia a través de nuestros chats de recuperación y servicio. El cierre de las reuniones presenciales no fue un obstáculo para seguir buscando nuestro progreso y recuperación.
El camino de doble vía que significa nuestro programa se cumplió una vez más al comprender que la mejor manera de mantener nuestra recuperación estaba en seguir manteniendo vivo nuestro mensaje para el familiar del adicto que aún no ha llegado.
Un trabajo comprometido con la obra del Poder Superior nos da la seguridad y la fortaleza de saber que no estamos solos , nos lleva a mantener nuestro enfoque en nuestra propia recuperación y permite una vez más devolver gratuitamente lo que gratuitamente se nos ha dado.
Hacer nuestra propia literatura través de nuestros propios compartires de experiencia, fortaleza y esperanza y mantener la Unidad y la Integridad de nuestros grupos como el bienestar común que nos provee nuestra Primera Tradición es un deber y compromiso de todos los miembros de nuestros grupos y el deber de los servidores que como guardianes de nuestros principios debemos mantener como el norte que siempre nos guiará al puerto seguro al que hemos llegado y del cual no debemos irnos para no tener que volver a las aguas turbulentas de las cuales nos han salvado.
Un chat de recién llegados con un mensaje de vida a más 1.200 familias es el resultado de un trabajo arduo del comité de Mayor Alcance de la Región con un equipo de 10 padrinos y la fuerza de una familia que quiere y necesita seguir luchando para que cada recién llegado se quede y se enamore del Servicio, de la Escritura, de la Literatura, de su Grupo y del Mensaje, para que con aquellos dones del Espíritu en cada uno de nosotros pongamos un granito de arena con Unidad, Amor y Gratitud a la nueva vida que desde el aquí y el ahora estamos todos viviendo y disfrutando