Nuestra visita a Zaragoza nos ha ayudado a reflexionar sobre aspectos esenciales que debemos tener en cuenta a la hora de llevar a cabo nuestras transformaciones de espacios escolares.
Hay una pieza clave para lograr nuestros objetivos: la unión de la comunidad educativa. Si queremos conseguir hacer de nuestras escuelas un lugar mejor para nuestros alumnos, el trabajo en equipo debe ser nuestra principal premisa. Las realidades escolares se fundamentan en la detección de necesidades, la participación y la selección de las metodologías activas que están en beneficio del desarrollo infantil y el aprendizaje.
Gracias a todos los Claustros que nos han recibido estos días y nos han abierto sus puertas para acogernos y compartir experiencias educativas de gran valor pedagógico. Especialmente, debemos agradecer la atención de José Ignacio y todo su equipo por toda la organización de estas visitas formativas que han sido enriquecedoras a niveles profesionales y personales.
Seguimos aprendiendo juntos.