Barcelona nos ha enseñado que una nueva mirada educativa es posible.
Estamos enormemente agradecidos a los docentes y los alumnos que nos han recibido con gran entusiasmo e ilusión. Siete centros educativos nos han abierto sus puertas para compartir con nosotros sus experiencias de innovación educativa y nos han animado a seguir trabajando para mejorar.
Hemos podido valorar el esfuerzo que hay detrás de cada escuela, las transformaciones de sus espacios escolares y el cambio pedagógico que subyace tras ellos. Efectivamente, la organización de los espacios de forma creativa, los ambientes de aprendizaje que se han creado y la cultura educativa presente en los centros nos han ayudado a creer que otra realidad escolar es posible, justa y necesaria.