Después del modernismo y la generación del 98 en la que se enmarca la poesía de Antonio Machado, un grupo de poetas celebra el tricentenario de la muerte del poeta barroco Luis de Góngora en el Ateneo de Sevilla. En esa celebración ocurrida en 1927 nace una generación de escritores conocida como la Edad de Plata de la literatura española. Nos referimos a la famosa generación del 27. Los poetas que conforman esta generación son:
Federico García Lorca con obras poéticas como Romancero gitano y obras de teatro como Bodas de sangre o La casa de Bernarda Alba.
Pedro Salinas con obras como La voz a ti debida, un libro de poesía amorosa dedicada a su amante Katherine Withmore.
Vicente Aleixandre con libros destacables como Historia del corazón.
Luis Cernuda con libros de poemas que reflejan amores prohibidos en una época en la que la homosexualidad era motivo de persecución, como La realidad y el deseo.
Un grupo de mujeres conocidas como Las sinsombrero donde se encontraban autoras como Maruja Mallo, Rosa Chacel o Ernestina de Champourcin escribían en una época en la que las mujeres no eran protagonistas de la literatura con mayúsculas.
Más tarde, en 1936 empieza la Guerra Civil Española. Con la victoria de Francisco Franco y la inauguración de la dictadura en España, muchos de estos escritores contrarios ideológicamente tuvieron que exiliarse a otros países, como el poeta Rafael Alberti; otros, directamente, fueron fusilados como Federico García Lorca.
La generación del 36, conocida también como primera promoción de la posguerra y generación escindida, está constituida por poetas que padecieron la Guerra Civil, sufriendo, en muchos casos, la cárcel o el exilio, exterior o interior. Aquí tenemos poetas como Miguel Hernández con obras como Cancionero y romancero de ausencias.