La utopía es siempre lejana y, sin embargo, se encuentra a un paso de ti. Allá por donde te mueves y caminas, existe la posibilidad de crear un mundo utópico: no de golpe, ni por arte de magia, sino poco a poco.
Conocer nuestro entorno es lo que nos ayuda a transformarlo y mejorarlo. Ha llegado la hora de entender mejor nuestra ciudad, nuestro barrio o nuestra calle, con sus problemas y necesidades. ¡Vamos allá!