Una vez definido el propósito de crear un Espacio Impulsor de Aprendizaje Activo, y comprendido su valor añadido en los procesos de enseñanza y aprendizaje, es el momento de analizar diversos aspectos clave que nos permitan orientar una transformación educativa alineada con nuestro contexto. Este análisis servirá de base para implementar de manera eficaz el modelo metodológico del espacio IAA en nuestro centro.
El equipo de innovación elaboró un diseño preliminar del Aula del Futuro, partiendo del análisis contextual previamente realizado y de la selección de las tendencias metodológicas más adecuadas al nivel de madurez del centro. Este diseño se plasmó en un boceto virtual del espacio que se desea transformar, utilizando para ello la herramienta de diseño en 3D HomeByMe, lo que permitió visualizar de forma realista la propuesta y facilitar su planificación e implementación.
En nuestro centro, el Aula del Futuro se ubica en la antigua sala de música. Esta clase dispone de dos puertas y amplios ventanales que proporcionan luz natural. Al tratarse de un espacio limitado, se ha optado por un equipamiento sencillo a la par que funcional.
Así, se respetan 5 zonas propias del Aula del Futuro:
Crear: donde se encuentra el Chroma, la impresora 3D y la Radio Escolar.
Desarrollar e Interactuar: debido a la limitación de espacio se fusionan estas dos zonas. Se usa la mesa grande de diseño futurista para trabajar en este espacio. También se cuenta con una estantería donde almacenar los recursos y producciones del alumnado.
Explorar: la mesa y los pupitres tendrán un papel polivalente en este caso para consultar, indagar y buscar lo que sea necesario. Además se aprovecha el gran ventanal para visualizar los elementos del entorno.
Investigar: se cuenta con cuatro ordenadores para analizar y averiguar toda la información pertinente a la resolución de la tarea. Habría que añadir, altavoces, micrófonos, auriculares y una impresora.
Presentar: para ello, se cuenta con una pizarra interactiva. Los alumnos se situarán sobre la alfombra donde atenderán y compartirán sus producciones y la de sus compañeros. Además se cuenta con una grada.
Junto a todo ello se cambió el suelo para contar con uno de tarima en color madera no solo para dar unidad al aula sino también para poder aprovechar el suelo sin que los alumnos pasen frío. Además se cuenta con un amplio espacio de almacenaje tapado pero funcional para evitar el ruido visual y las distracciones de los alumnos más pequeños.