La Ley Orgánica 3/2020, de 29 de diciembre, por la que se modifica la Ley Orgánica 2/2006, de 3 de mayo, de Educación, señala en su artículo 2.1.h, que el sistema educativo español se orientará, entre otros, a la adquisición de valores que propicien la adquisición de hábitos intelectuales y técnicas de trabajo, de conocimientos científicos, técnicos, humanísticos, históricos y artísticos, así como el desarrollo de hábitos saludables, el ejercicio físico y el deporte. 

Uno de los objetivos de la ESO consiste en valorar críticamente los hábitos sociales relacionados con la salud y el uso responsable y sostenible de nuevas tecnologías, las adicciones sin sustancia o comportamentales, el consumo de alcohol y tabaco, etc. Al mismo tiempo, es necesario apoyar, reforzar y motivar la actividad profesional de los docentes para conseguir la puesta en marcha y desarrollo de programas estables y efectivos de EpS en el escenario escolar.

En este marco de actuación, en nuestro centro queremos poner en marcha estrategias efectivas encaminadas a promover la salud y prevenir las conductas de riesgo de la población escolarizada y de la comunidad educativa, principalmente las relacionadas con el uso seguro, responsable y sostenible de las nuevas tecnologías, las adicciones sin sustancia o comportamentales, y proponer al alumnado actividades alternativas de ocio activo y saludable, vinculadas a  la práctica de actividad física, la cultura, el deporte y el entretenimiento responsable, sin necesidad de consumo de alcohol, tabaco, juegos adictivos, redes sociales o aparatos electrónicos.

En este Centro siempre hemos tenido una sensibilidad especial con todos los temas relacionados con la salud personal y la salud de nuestro planeta. En cursos anteriores hicimos entre el alumnado del centro diversas encuestas sobre el estilo de vida, la salud, la nutrición y el bienestar digital de nuestro alumnos Las conclusiones fueron preocupantes (se ven los resultados del último estudio en el siguiente apartado) y nos han llevado a tomar conciencia del grave problema y que hay que hacer algo a nivel educativo. A partir de entonces comenzamos a trabajar de manera más intensa en la Educación para la Salud de manera transversal. Año tras año participamos en cuantos proyectos y programas convoca nuestra Comunidad Autónoma relacionados con salud personal y medioambiental. En esta ocasión nos vamos a centrar en el problema de los usos insanos de nuestros alumnos y alumnas en relación a las tecnologías digitales de la relación, la información y la comunicación.

Hemos llamado a nuestro programa “TRICiclo” en alusión al ámbito de nuestro proyecto, las TRIC (Tecnologías de la relación, Información y Comunicación) y los tres círculos de actuación que vamos a trabajar: seguridad en las redes, responsabilidad en el manejo de las TRIC y sostenibilidad. 

El objetivo general de nuestro Proyecto es impulsar y potenciar desde el centro educativo una forma de vida de nuestros alumnos alternativa a la predominante en la sociedad actual con el objetivo de que logren independizarse de la constante y continua conexión a internet. Evitar que sus vidas giren en torno a las redes sociales única y exclusivamente y prevenir adicciones comportamentales o adicciones sin sustancia: juego con dinero, videojuegos y tecnologías de la relación, la información y de la comunicación (TRIC). Para conseguir que el alumnado sea capaz de ser un agente activo de su propia salud, es básico y fundamental promover un ambiente social lleno de mensajes saludables que, poco a poco, vaya afianzando conductas adecuadas y modificando las menos saludables.

1.Fomentar en el alumnado la adquisición de competencias que les permitan hacer un uso seguro, responsable y sostenible del mundo virtual de internet y las redes sociales, así como valorar y tener una actuación crítica ante la información, publicidad con la que se bombardea desde los ámbitos cibernéticos y ante actitudes sociales que puedan repercutir negativamente en su desarrollo físico, social y psicológico.

2.Conocer y detectar las situaciones de riesgo para la salud, relacionadas especialmente con nuestro comportamiento en redes y el consumo de contenidos digitales insanos, así como con la ejecución de determinadas actividades que puedan generar comportamientos adictivos, contrastando sus efectos nocivos y proponiendo medidas de prevención y control.

3.Diseñar un programa de educación en hábitos digitales saludables que comprenda la programación y establecimiento de objetivos educativos y de los instrumentos de evaluación.

4.Desarrollar en el alumno la autoestima y la autonomía personal como base para la promoción de una buena salud digital y un buen comportamiento social y en redes digitales, promoviendo la reducción o limitación de las horas de juego de ordenador o consola que fomenten conductas inadecuadas, adquiriendo una actitud de juego sano para el correcto desarrollo conductual del joven. 

5.Desarrollar la tolerancia y el respeto por las diferencias individuales, así como por la igualdad de género y la equidad y fomentar el juego al aire libre, la educación física y el deporte en el alumnado para que lo incluyan como elemento fundamental de su ocio y tiempo libre.