TEPSI se utiliza en diferentes contextos, como jardines infantiles, centros de atención pediátrica y programas de intervención temprana. Sus principales usos son:
Evaluación del desarrollo psicomotor en niños pequeños y detección temprana de posibles retrasos.
Detección de necesidades educativas especiales y diseño de planes de intervención para el desarrollo.
Orientación para padres y cuidadores sobre cómo apoyar el desarrollo del niño en el hogar y mejorar su aprendizaje y habilidades psicomotoras.
El TEPSI fue desarrollado en la década de 1990 en Chile por el equipo del Centro de Desarrollo Infantil y estimulación temprana de la Universidad de Chile, bajo la dirección de María Paz Rivera R., Patricia Pinto y Maruja Rosales. La creación del TEPSI respondió a la necesidad de una herramienta de evaluación psicomotora validada y adaptada al contexto latinoamericano, ya que las pruebas existentes en ese momento no consideraban las realidades culturales y socioeconómicas de la región.
Este instrumento fue diseñado específicamente para niños de entre 2 y 5 años de edad, un período crítico en el desarrollo infantil, donde se llevan a cabo importantes hitos motores, de coordinación y cognitivos. Desde su creación, el TEPSI se ha validado en distintos países de América Latina y ha demostrado ser una herramienta fiable y eficaz para la evaluación del desarrollo infantil temprano.
Nombre completo: Test de Desarrollo Psicomotor (TEPSI)
Autores: María Paz Rivera R., Patricia Pinto, Maruja Rosales (Universidad de Chile)
Población objetivo: Niños de 2 a 5 años (24 a 71 meses)
Áreas evaluadas: Coordinación, Lenguaje y Motricidad
Duración de la aplicación: Aproximadamente 30 minutos
Forma de administración: Individual
Materiales: Manual del TEPSI, protocolo de registro, lápices, figuras geométricas, y demás materiales requeridos para las tareas.
El TEPSI evalúa tres áreas clave del desarrollo psicomotor en niños pequeños, y cada área incluye una serie de tareas específicas:
Coordinación: Se evalúa la capacidad del niño para realizar tareas de coordinación manual y visual, como copiar formas geométricas, trazar líneas o hacer dibujos básicos. Esto permite observar la destreza motora fina.
Lenguaje: Incluye tareas que evalúan tanto el lenguaje comprensivo como el expresivo. El niño debe identificar imágenes, señalar objetos en respuesta a indicaciones, y también responder preguntas simples para evaluar su nivel de comprensión y expresión verbal.
Motricidad: Comprende ejercicios de motricidad gruesa, donde el niño debe demostrar su capacidad para realizar movimientos básicos como saltar, caminar en línea recta, y otras tareas que requieren equilibrio y control corporal.
El TEPSI se corrige en función de un sistema de puntajes, asignando un punto a cada respuesta correcta y cero puntos a cada respuesta incorrecta o incompleta. Los resultados de cada área (Coordinación, Lenguaje y Motricidad) se suman de manera individual y luego se comparan con las normas de desarrollo psicomotor establecidas para cada grupo de edad.
Para obtener una puntuación final y un perfil de desarrollo psicomotor del niño, se deben seguir los siguientes pasos:
Suma de puntajes: Se obtiene el puntaje total de cada una de las áreas evaluadas.
Conversión de puntajes: Los puntajes obtenidos en cada área se convierten en percentiles, lo cual facilita la interpretación y comparación con el estándar de su grupo etario.
Perfil del desarrollo: La combinación de estos puntajes permite elaborar un perfil de desarrollo psicomotor que muestra las fortalezas y debilidades del niño en cada área.