El objetivo fundamental de este proyecto es concienciar a las personas y hacerlas testigos directos del impacto que nuestras acciones tienen en el planeta. Cada elección que hacemos, desde el consumo de recursos hasta la generación de residuos, deja una huella en el medio ambiente.
Entender cómo nuestras decisiones afectan a los ecosistemas y a la biodiversidad es el primer paso para provocar que haya un cambio real.
A través de la educación, la reflexión y el compromiso, podemos inspirar a más personas a que adopten hábitos más responsables. No se trata solo de ver el problema, sino de sentirnos parte de la solución. Nuestra huella en el planeta es inevitable, pero tenemos el poder de decidir si será una marca de destrucción o un legado de cuidado y respeto hacia el planeta.
Representar la naturaleza y el impacto humano en su equilibrio. Capturar la belleza de los paisajes, los ecosistemas y la vida que habita en ellos, contrastándolo con las huellas que el ser humano deja a su paso.
Identificar el daño que podemos causar simplemente con nuestra existencia Sin darnos cuenta, dejamos una marca en el entorno. Desde la expansión de ciudades hasta el consumo irresponsable de recursos, nuestra forma de vivir transforma el mundo que nos rodea.
Comprender la gravedad de la contaminación y sus consecuencias. La contaminación no es solo basura visible en calles o mares; es el aire que respiramos, el agua que bebemos… Y afecta a todas las formas de vida y amenaza el futuro del planeta.
Reflexionar sobre la falta de aprecio por la naturaleza. Muchas personas ven el entorno natural como algo dado, sin detenerse a valorarlo o protegerlo. Recuperar el respeto y la gratitud por la naturaleza es esencial para su conservación y para garantizar que las futuras generaciones puedan disfrutar de ella.