PLANTAS DE CASA
Una especie de naturaleza atrapada, representando la forma en que los seres humanos intentamos controlarla dentro de nuestros propios términos.
Refleja la tensión entre el mundo natural y la intervención humana, mostrando cómo nuestra presencia deja una huella que no siempre es positiva.
El contraste entre lo vivo y lo representado sugiere que, aunque intentemos capturar la esencia de la naturaleza, muchas veces lo hacemos desde una perspectiva que la transforma.
CREANDO NUBES
Se ven dos manos, sujetando lo que parecen ser nubes, pero, ¿realmente lo son?
Debemos cuestionarnos por qué podría haber humo, papel o algodón en vez de nubes. Esta imagen nos invita a cuestionar la frontera entre lo real y lo construido, entre la naturaleza y la representación.
RELOJ DE TIERRA
El reloj simboliza el tiempo que los propios humanos hemos creado y al que nos sometemos, marcando el ritmo de nuestras vidas, nuestras prisas y nuestras pausas.
Es un recordatorio de cómo medimos nuestra existencia y la del planeta, que trasciende nuestras propias limitaciones.
UN MAR REMOTO
Un pez muerto, que simboliza el impacto de la humanidad en mares y océanos. Este pequeño espacio refleja en miniatura la contaminación y el cambio climático que han llevado a que muchas especies se extingan. El agua estancada representa nuestra huella destructiva, así como este pez no escapó de su destino, muchas especies marinas sufren las mismas consecuencias.
AHOGADO EN MISERIA
Una persona ahogándose en su propia basura, no siendo consciente de que son sus propios desechos.
Cada plástico y papel cuentan y son un reflejo de lo irresponsable que ha sido en un pasado no muy lejano.
EL TIEMPO EN NUESTRAS MANOS
Una mano sostiene un vaso intacto mientras que la otra sujeta un vaso roto, con grietas que revelan el desgaste del tiempo y también su uso. Esta composición simboliza la relación entre lo efímero y lo duradero. Es comparable con como las personas con el paso de los años llevan marcas de su historia.
EL LADO QUE NO VEMOS
En este espejo están reflejadas dos realidades distintas: lo que queremos ver y lo que realmente existe.
Mientras que en nuestra mente podemos vernos como constructores de un futuro mejor, la realidad reflejada puede mostrar destrucción de los recursos.
Este espejo nos obliga a ver lo que no queremos y hace que nos cuestionemos nuestras acciones.
LA TRAMPA INVISIBLE
El plástico se enreda, envolviendo su cuello, ¿Quién diría que un plástico puede llegar a ahogarte? Un plástico no, el problema que tenemos es que son millones, y podemos ver que al igual que los animales mueren por este motivo, a las personas nos podría empezar a suceder.
HUELLAS DE PROGRESO
Estos paisajes naturales marcados por huellas humanas simbolizan el impacto de nuestra presencia en el mundo, las pisadas representan la deforestación, la contaminación y la alteración de los ecosistemas, que son consecuencias inevitables del desarrollo.
BELLEZA DESECHADA
Estas flores se encuentran en un lugar poco apropiado para ellas. Simboliza cómo muchas personas no valoran la naturaleza y su belleza.
Su presencia en este entorno sugiere que quien la arrojó no puede establecer un vínculo con el mundo natural, lo que lleva a actos de descuido o indiferencia.
Esta desconexión no solo perjudica a la flor, sino que también refleja un problema más profundo: la manera en que el ser humano, al alejarse de la naturaleza, termina dañándola sin ser consciente de sus acciones.