PANDEMIA
Marta Chernichero Sayago
En el colegio, La Salle Sagrado Corazón, se han tomado muchas medidas para prevenir la enfermedad COVID-19, siempre con vistas a prevenir los contagios. Las medidas más importantes que todos debemos cumplir son:
Uso obligatorio de mascarillas en todo el centro escolar.
Mantener un distanciamiento físico de 1,5 metros.
Higiene frecuente de las manos.
Ventilación de las aulas
Para alcanzar la mayor protección frente a la enfermedad COVID-19 se dispone de geles hidroalcohólicos a la entrada del centro y en todas las aulas. Se desinfectan las aulas, incluidos los pupitres y las sillas todos los días. Se realizan ventilaciones en cada cambio de clase, para ello los alumnos bajan al patio durante 5 minutos. Se mantienen abiertas las puertas y ventadas para mejorar la ventilación de las clases.
En las etapas no obligatorias se ha realizado la semipresencialidad de manera que la clase se divide en 2 grupos que vienen la colegio en días alternos. Esta última medida ha sido un poco complicada, pero ha permitido no tener que cerrar las aulas por contagio.
En definitiva, el curso ha sido difícil para los alumnos, profesores y para las demás personas que trabajan en el colegio, pero todos hemos visto necesario tomar medidas y los resultados han sido satisfactorios.
Pablo Merlo Cuadra
Tras el azote de la pandemia de la COVID-19; en muchos colegios, como el que nos acontece hoy, se innovaron las clases hacia un modelo de enseñanza semipresencial para atenuar los contagios. No obstante, el modelo ha resultado ser una complicación tanto para profesores como para alumnos.
Se ha encuestado a una muestra de alumnos de bachillerato de nuestro colegio, La Salle Sagrado Corazón de Jesús, para conocer su opinión sobre esta nueva metodología y qué dificultades Les ha presentado.
A continuación, se muestran los resultados de la encuesta y el análisis de la misma.
La muestra, de más de 30 alumnos de los cuatro cursos de bachillerato y de ambos grupos burbuja A y B, nos da una idea general de los puntos positivos y negativos que se han observado en este curso sin precedentes. Aún así, hay que dejar claro que gran parte de la muestra pertenece al alumnado de Ciencias.
En cuanto al rendimiento, la mayoría de los encuestados afirmó haber visto sus notas mejoradas o estables. Lo que puede darnos a entender que profesores y estudiantes se han adaptado bien a la semipresencialidad.
Además, en el grado de complicación del curso, observamos un punto neutro en la escala de dificultad del año escolar según los participantes. Concretando más, el mayor problema de este curso escolar han sido los horarios y las asignaturas.
Según sus experiencias, las materias que se han encontrado más afectadas entre todas son: Química, Matemáticas, Francés, Inglés y Lengua Castellana. Algunos individuos también han mencionado Latín, Patrimonio e Historia del Arte, entre otras materias.
Sobre Química y Matemáticas, los principales inconvenientes se hallan en la falta de horas de clase. Estas materias necesitan de mucha práctica, al fin y al cabo. Además, los alumnos destacan que los contenidos ya son complejos de por sí. También algunos afirman que los exámenes son muy seguidos.
En cuanto a las otras disciplinas, los alumnos cuentan que en Inglés se han complicado las explicaciones y además los exámenes estaban muy seguidos. Por otra parte, en Lengua Castellana se destaca una desorientación en el temario e incluso la imposibilidad de finalizar este. Esto último se ve también en Historia del Arte.
Luego, encontramos una serie de asignaturas cuya frecuencia semanal no es para nada continua. Son aquellas a las que se asiste presencialmente cada dos semanas porque coinciden en martes y jueves o en lunes, miércoles y viernes. Esto ocurre en Francés, Religión, Educación Física y Patrimonio. Claramente, esto causa que en estas disciplinas haya más confusión.
Sin embargo, no todo ha sido negativo en este año. La gran mayoría concuerda en los aspectos a agradecer del curso 2020-2021.
En primer lugar, la semipresencialidad permite un mayor tiempo de estudio en casa y, como se vio en la primera gráfica, muchos han podido sacar un mejor rendimiento gracias al incremento de horas para estudiar; aumentando sus calificaciones. Otros mencionan que esta nueva metodología les ha permitido ser más responsables y autónomos; algo necesario para los estudios superiores.
Otro punto positivo ha sido el menor agobio que algunos han sentido, dado que las clases y temarios no han sido tan intensivos en comparación a un curso totalmente presencial. Por último, hay que destacar una atención personalizada de los profesores a cada alumno gracias a la división en grupos burbuja al haber menos personas en la clase.
En conclusión, este método de enseñanza ha tenido sus pros y contras. Obviamente, los colegiales afectados por esto, están menos preparados para un 2° BTO o la EBAU. Aún así, debemos elogiar el gran trabajo que el profesorado ha hecho para adaptar las clases y el contenido, sobre todo priorizando en aquellos más esenciales para la selectividad.