La escuela lasallista se caracteriza por una serie de principios y valores fundamentales que guían su labor educativa:
Valores y principios:
Fe: Se fundamenta en una profunda fe en Dios y busca el desarrollo espiritual de los estudiantes, promoviendo valores evangélicos.
Fraternidad: Fomenta la creación de comunidades educativas donde se vivan relaciones interpersonales fraternas, basadas en el respeto, la colaboración y el apoyo mutuo.
Servicio: Impulsa el compromiso social y la solidaridad con los demás, especialmente con los más necesitados, invitando a los estudiantes a ser agentes de cambio en su entorno.
Justicia: Promueve la formación de alumnos conscientes de las desigualdades sociales y comprometidos con la construcción de un mundo más justo y equitativo.
Comunidad Educativa: Concibe la educación como una tarea compartida entre alumnos, maestros, padres de familia y personal de la institución, trabajando en conjunto por el desarrollo integral de los estudiantes.
Respeto por la Dignidad Humana: Reconoce el valor intrínseco de cada persona, promoviendo un ambiente de respeto y valoración de la diversidad.
Educación Integral: Busca el desarrollo de todas las dimensiones de la persona: intelectual, física, emocional, social y espiritual.
Opción Preferencial por los Pobres: Inspirada en San Juan Bautista de La Salle, muestra una especial atención a la educación de quienes se encuentran en situaciones de vulnerabilidad.
Estilo educativo:
Anuncio explícito del Evangelio: Se busca favorecer el encuentro personal con Jesús y la vivencia de los valores evangélicos.
Educadores vocacionados: Se prioriza la formación integral y permanente de los maestros, tanto en lo pedagógico como en el espíritu lasallista.
Participación activa de los estudiantes: Se fomenta que los alumnos sean protagonistas de su propio aprendizaje, desarrollando su autonomía y responsabilidad.
Mediación para el autodesarrollo: Los educadores actúan como guías que acompañan a los estudiantes en el desarrollo de su interioridad y sus competencias para la vida.
Adaptación a las necesidades de los tiempos: Si bien tiene una rica tradición, la pedagogía lasallista busca actualizarse e integrar nuevas metodologías y tecnologías para responder a los desafíos del mundo actual.
Atención a la diversidad: Se busca responder creativamente a las diferentes necesidades de los alumnos en los ámbitos económico, familiar, afectivo, social, intelectual y espiritual.
En resumen, la escuela lasallista se distingue por ser una institución que busca una formación integral de sus estudiantes, basada en valores cristianos, el sentido de comunidad y un compromiso con la justicia social, adaptándose a las necesidades de cada contexto y promoviendo la participación activa de todos los miembros de la comunidad educativa.