El escenario aéreo o vertical se instala en la cúpula de la iglesia que, durante las representaciones de la Festa, simboliza el cielo. La cúpula se cubre totalmente en la base de su anillo toral con una gran lona pintada con nubes y ángeles En esta lona hay solamente una apertura cuadrada -situada de manera excéntrica hacia el lado del presbiterio- que puede abrirse y cerrarse mediante unas puertas corredizas, "las puertas del cielo". Por encima de la lona, oculto a la vista de los espectadores, se instala en voladizo un pequeño tablado de madera que permite a los tramoyistas realizar todas las operaciones y trabajos necesarios para bajar y subir los aparatos aéreos con los personajes del mundo celestial.
Dichos aparatos son tres. Por ejemplo, La Granada, está formado por dos repisas octogonales unidas mediante cuatro barras de hierro. El artefacto se cierra totalmente con ocho alas o gajos practicables pintados de color rojo por su parte exterior que le dan un aspecto esférico cuando sale o entra en el cielo; pero después de descender unos metros, mediante unos tirantes de cuerda, estas alas o gajos se abren pudiéndose entonces contemplar en su interior -totalmente adornado con oropel- al niño que simboliza un ángel.