Las nubes están muy arriba y no podemos ver como la lluvia sale de éstas. Gracias a este experimento simple pero genial nuestros más pequeños y pequeñas pudieron disfrutar de la experiencia de la lluvia, echando la imaginación a volar.
¿Cómo podemos hacer un cohete autopropulsado en nuestro aula? En las aulas de 3 años lo han tenido claro: podemos utilizar un globo como si fuera el motor. El camino será un hilo, el vehículo una pajita y la fuerza del aire mediante un globo, y ¡ya tenemos nuestro cohete!
Los astronautas flotan en el espacio, pero aquí en el planeta Tierra no podemos hacer eso. Bueno, quizás exista una manera… nuestros pequeños y pequeñas han utilizado el efecto de la electricidad estática para simular un astronauta flotando. Para este experimento sólo necesitamos un globo y un astronauta de tela, frotar el globo en nuestro pelo y ¡a flotar!
Cuando miramos a la luna, vemos que ésta es blanca y redonda, pero si nos fijamos bien hay otra cosa que podemos ver con nuestros propios ojos: ¡tiene cráteres! ¿Y qué son éstos? ¿Cómo se crearon? Gracias a este experimento pudimos ver cómo se crean, y no solo eso, sino que fuimos nosotros y nosotras los que los creamos utilizando meteoritos de plastilina.
OIHANA IRIONDO
Además de ser madre de tres alumnos de la escuela, Oihana es bióloga e investigadora del cáncer. Con el video que nos preparó Oihana aprendimos qué es un científico/a y cómo comen los/las astronautas en la estación espacial.
En grupos hicimos un experimento muy interesante en el que vimos claramente qué alimento tiene más vitamina C, si la naranja, el tomate, la manzana o el plátano, y qué tenemos que comer en la ISS o en casa para que no nos falten vitaminas: ¡tomate!
Recuerda: para tener tranquilidad toma té y para tener muchas vitaminas: tomate
Viajar a la luna y coger un poco de su arena lunar es, sin lugar a dudas, un proyecto muy interesante, pero supone varias complicaciones: no tenemos un transbordador espacial, ni trajes espaciales, habría que preparar muchísimos tuppers para el viaje… Por suerte, hay un experimento para simular la arena lunar que se puede llevar a cabo en nuestras aulas. Los más pequeños de Educación Primaria lo pasaron en grande en esta actividad, y además manchándose las manos, que eso siempre supone un plus.
La riqueza está en la diversidad y cada aula de tercero ha realizado sus propios experimentos. Por un lado, han realizado un experimento para detectar la presencia y el efecto del aire utilizando materiales sencillos como una botella y agua. Por otro lado, han realizado el mítico experimento del huevo, y han buscado estrategias para no romperlo a la hora de tirarlo en un vaso. Por último, se han puesto las batas de los químicos y las químicas y han intentado inflar un globo con vinagre y bicarbonato. ¡Tenemos científicos de primera!
Aire, ¿estás ahí? Suponemos que sí, pero ¿cómo lo podemos demostrar? Nuestro alumnado de cuarto consiguió saber, y ver, que el aire, efectivamente, está ahí. Además trabajaron otros conceptos relacionados con el aire como su peso y su volumen o la presión atmosférica. ¡Impresionante!
1er experimento
Las máquinas necesitan energía para funcionar, pero ¿qué tipo de energía será la más adecuada para nuestros vehículos? Nuestro alumnado, trabajando en grupos, propuso ideas muy variadas, siguiendo el método científico y utilizando la creatividad y la imaginación. Nos quedó muy claro que entre nosotros tenemos multitud de futuros ingenieros e ingenieras, ¡menudos artistas!