CANTO
Cristo Jesús el cual existía en la forma de Dios
no exigió tener la gloria debida a su divinidad.
Se anonado tomando la forma del siervo de Dios
y se asemejo a todos los hombres en su condición.
Haciéndose hombre se humilló,
se hizo obediente
hasta morir en la cruz
hasta morir en la cruz.
Por eso Dios de modo admirable a Cristo exaltó
y le otorgo un nombre
tan alto que a todo excedió.
Para que así el cosmos entero se centre en Jesús
Él es el Señor que a todos conduce al Padre: AMEN.
ENCOMENDACIÓN
Quien dirige: Dios mío, ven en mi auxilio.
Asamblea: Señor, date prisa en socorrerme.
Quien dirige: Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo.
Asamblea: Como era en un principio, ahora y siempre y por los siglos de los siglos. Amén.
Oremos, hermanos, para que con este gesto de la imposición de la ceniza erradiquemos el pecado en nosotros, apuremos la gracia y podamos dar testimonio de ser una comunidad parroquial que año con año se renueva a la luz del Evangelio.
Nos ponemos de rodillas.
(Todos oran en silencio por un momento)
Quien dirige:
Que el día de ayuno con el que iniciamos, Señor, esta Cuaresma, sea el principio de una verdadera conversión a ti, y que nuestros actos de penitencia nos ayuden desde la parroquia a ser solidarios con los más necesitados y marginados de este mundo. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo, en la unidad del Espíritu Santo y es Dios, por lo siglos de los siglos.
R. Amén.
Tengan los mismos sentimientos que tuvo Cristo Jesús.
De la carta del apóstol san Pablo a los filipenses 2, 1-11
Hermanos: Si alguna fuerza tiene una advertencia en nombre de Cristo, si de algo sirve una exhortación nacida del amor, si nos une el mismo Espíritu y si ustedes me profesan un afecto entrañable, llénenme de alegría teniendo todos una misma manera de pensar, un mismo amor, unas mismas aspiraciones y una sola alma. Nada hagan por espíritu de rivalidad ni presunción; antes bien, por humildad, cada uno considere a los demás como superiores a sí mismo y no busque su propio interés, sino el del prójimo. Tengan los mismos sentimientos que tuvo Cristo Jesús.
Cristo, siendo Dios,
no consideró que debía aferrarse
a las prerrogativas de su condición divina,
sino que, por el contrario, se anonadó a sí mismo,
tomando la condición de siervo,
y se hizo semejante a los hombres.
Así, hecho uno de ellos, se humilló a sí mismo
y por obediencia aceptó incluso la muerte
y una muerte de cruz.
Por eso Dios lo exaltó sobre todas las cosas
y le otorgó el nombre que está sobre todo nombre,
para que al nombre de Jesús todos doblen la rodilla
en el cielo, en la tierra y en los abismos,
y todos reconozcan públicamente que Jesucristo es el Señor,
para gloria de Dios Padre.
Palabra de Dios.
R. Te alabamos, Señor.
EXHORTACIÓN
Se trata de presentar a los fieles el aspecto “positivo” de la imposición de la ceniza, no solo como acto de penitencia, sino además y sobre todo como un momento intenso de gracia y oración.
Se trata de que no solo mantengamos abierto nuestro corazón a los demás, sino además y sobre todo a tomar una actitud y una acción positiva y efectiva en favor de los pobres, los enfermos, los abandonados, los marginados.
Ser conscientes de ser una Iglesia en busca de la oveja perdida, de la oveja herida y a no sentir lastima por ellas, sino llenarnos del santo coraje de Dios y hacerles justicia como hijos de Dios que todos somos y, por lo tanto, merecedores de una vida digna de esta vocación.
Por tanto, exhortamos a los fieles a que motivados y movidos por la gracia de Dios aceptemos de corazón volver nuestra mirada hacia él, y por él hacia nuestros hermanos convirtiéndonos de corazón y ponernos indiscutiblemente a su servicio.
Recordemos, además la práctica de las obras de misericordia:
• Las Espirituales: Enseñar al que no sabe. Dar buen consejo al que lo necesita. Corregir al que yerra. Perdonar las injurias. Consolar al triste. Sufrir con paciencia los defectos del prójimo. Rogar a Dios por vivos y difuntos.
• Las Corporales: Visitar y cuidar a los enfermos. Dar de comer al hambriento. Dar de beber al sediento. Dar posada al peregrino. Vestir al desnudo. Redimir al cautivo y enterrar a los muertos.
La práctica del ayuno en este día y el Viernes Santo, así como la abstinencia de carne todos los viernes.
El ayuno consiste en desayunar y cenar la mitad de lo acostumbrado, no comer entre horas y una comida normal. Ayunar es uno de los mandamientos de la santa madre Iglesia y es obligatorio para los mayores de edad hasta cumplir los
60 años.
En cambio, la abstinencia que debería ser todos los viernes del año es obligatoria a partir de los 14 años. Los invitamos a considerar el aspecto positivo de estas prácticas cuaresmales, en el sentido de fortalecer nuestro ser, tener un mejor control sobre nuestras tendencias y debilidades para ser y mostrarnos más íntegros.
Acompañados por un canto penitencial,
los asistentes pasan uno por uno a que les impongan la ceniza.
"ARREPIENTE Y CREE EN EL EVANGELIO".
O bien
"ACUÉRDATE DE QUE ERES POLVO
Y AL POLVO HAS DE VOLVER".
CANTOS
PERDÓN, OH DIOS MÍO. PERDÓN E INDULGENCIA.
PERDÓN Y CLEMENCIA. PERDÓN Y PIEDAD (2).
PERDÓN Y PIEDAD.
Pequé ya mi alma, su culpa confiesa,
mil veces me pesa de tanta maldad (2).
Mil veces me pesa de haber obstinado
tu pecho rasgado ¡Oh suma bondad!
Mas ya, arrepentido, te busco lloroso,
¡Oh Padre amoroso! ¡Oh Dios de bondad! (2)
Yo fui quien de duro madero inclemente
te puso pendiente con vil impiedad (2).
+ + + +
PERDONA A TU PUEBLO, SEÑOR.
PERDONA A TU PUEBLO, PERDÓNALE, SEÑOR.
Por tus profundas llagas tan crueles,
por tus salivas y tus hieles.
Perdónale, Señor.
Por las heridas de pies y manos,
por los azotes tan inhumanos.
Perdónale, Señor.
Una vez concluida la imposición,
el Celebrante y sus ayudantes, se lavan las manos y,
se concluye con la Oración Universal de los Fieles.
ORACIÓN UNIVERSAL DE LOS FIELES
Quien dirige: Hermanos, con el empeño de que año tras año nuestras parroquias se renueven a la luz del Evangelio, pidamos a Dios al inicio de este santo tiempo de la Cuaresma que nos permita cuidar de nuestros hermanos y no ponerle resistencia a su gracia para que en la Pascua podamos disfrutar de una comunidad parroquial donde se respire la suave fragancia de la resurrección de Cristo, y digamos con fe y esperanza:
R. QUE TU GRACIA, NOS AYUDE, SEÑOR.
· Para que vivamos alegremente nuestro desprendimiento en favor de los demás, principalmente a los más pobres y alejados, oremos. R.
· Para que transformados por la Palabra de Dios veamos en las necesidades de nuestros hermanos una oportunidad para compartir lo que Dios a manos llenas nos ha dado, oremos. R.
· Para que desterremos de nuestras comunidades cualquier tipo de indiferencia, oremos. R.
· Para que tengamos siempre en nuestro corazón y en nuestras prioridades pastorales a aquellos que privados de su libertad purgan alguna pena o delito, oremos. R.
· Para que llevemos alegría y esperanza a aquellos que sufren en la soledad o en la enfermedad, oremos. R.
Quien dirige: Padre, que la palabra de Cristo habite en nuestra comunidad parroquial con toda su riqueza para tengamos amor, que es el vínculo de la perfecta unión, y así el mundo crea en tu Hijo Jesucristo, al que tanto amas y que vive y reina por los siglos de los siglos.
R. Amén.
Quien dirige: Con la convicción de prepararnos a la celebración de la Pascua, vayamos en paz.
Asamblea: Demos gracias a Dios.
CANTO
Mientras recorres la vida
tu nunca solo estás
contigo por el camino
Santa María va.
VEN CON NOSOTROS A CAMINAR
SANTA MARIA, VEN! (2)
Monterrey, N.L., México
Febrero de 2022