En estas reuniones puede tenerse en lugar de la Misa una celebración de la Palabra de Dios, sobre todo al modo de las celebraciones penitenciales, que se proponen en el Ritual Romano para el Tiempo de Cuaresma. (Misal Romano)
RITOS INICIALES
CANTO
Cristo Jesús el cual existía en la forma de Dios
no exigió tener la gloria debida a su divinidad.
Se anonado tomando la forma del siervo de Dios
y se asemejo a todos los hombres en su condición.
Haciéndose hombre se humilló,
se hizo obediente
hasta morir en la cruz
hasta morir en la cruz.
Por eso Dios de modo admirable a Cristo exaltó
y le otorgo un nombre
tan alto que a todo excedió.
Para que así el cosmos entero se centre en Jesús
Él es el Señor que a todos conduce al Padre: AMÉN.
ENCOMENDACIÓN
Celebrante: Dios mío, ven en mi auxilio.
Asamblea: Señor, date prisa en socorrerme.
Celebrante: Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo.
Asamblea: Como era en un principio, ahora y siempre y por los siglos de los siglos. Amén.
Oremos, hermanos, para que con este gesto de la imposición de la ceniza erradiquemos el pecado en nosotros, apuremos la gracia y podamos dar testimonio de ser una comunidad (parroquial) que año con año se renueva a la luz del Evangelio.
Nos ponemos de rodillas.
(Todos oran en silencio por un momento)
Celebrante:
Que el día de ayuno con el que iniciamos, Señor, esta Cuaresma, sea el principio de una verdadera conversión a ti, y que nuestros actos de penitencia nos ayuden desde la parroquia a ser solidarios con los más necesitados y marginados de este mundo. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo, en la unidad del Espíritu Santo y es Dios, por lo siglos de los siglos.
R. Amén.
LITURGIA DE LA PALABRA
Del libro del profeta Joel
2, 12-18
Esto dice el Señor:
“Todavía es tiempo.
Vuélvanse a mí de todo corazón,
con ayunos, con lágrimas y llanto;
enluten su corazón y no sus vestidos.
Vuélvanse al Señor Dios nuestro,
porque es compasivo y misericordioso,
lento a la cólera, rico en clemencia,
y se conmueve ante la desgracia.
Quizá se arrepienta, se compadezca de nosotros
y nos deje una bendición,
que haga posibles las ofrendas
y libaciones al Señor, nuestro Dios.
Toquen la trompeta en Sión, promulguen un ayuno,
convoquen la asamblea, reúnan al pueblo,
santifiquen la reunión, junten a los ancianos,
convoquen a los niños, aun a los niños de pecho.
Que el recién casado deje su alcoba
y su tálamo la recién casada.
Entre el vestíbulo y el altar lloren los sacerdotes,
ministros del Señor, diciendo:
‘Perdona, Señor, perdona a tu pueblo.
No entregues tu heredad a la burla de las naciones.
Que no digan los paganos: ¿Dónde está el Dios de Israel?’ ”
Y el Señor se llenó de celo por su tierra
y tuvo piedad de su pueblo.
Palabra de Dios.
R. Te alabamos, Señor.
O bien:
Escuchen hermanos el santo Evangelio según san Mateo:
6, 1-6.16-18
En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: "Tengan cuidado de no practicar sus obras de piedad delante de los hombres para que los vean. De lo contrario, no tendrán recompensa con su Padre celestial.
Por lo tanto, cuando des limosna, no lo anuncies con trompeta, como hacen los hipócritas en las sinagogas y por las calles, para que los alaben los hombres. Yo les aseguro que ya recibieron su recompensa. En cambio, cuando tú des limosna, que no sepa tu mano izquierda lo que hace la derecha, para que tu limosna quede en secreto; y tu Padre, que ve lo secreto, te recompensará.
Cuando ustedes hagan oración, no sean como los hipócritas, a quienes les gusta orar de pie en las sinagogas y en las esquinas de las plazas, para que los vea la gente. Yo les aseguro que ya recibieron su recompensa. Tú, en cambio, cuando vayas a orar, entra en tu cuarto, cierra la puerta y ora ante tu Padre, que está allí, en lo secreto; y tu Padre, que ve lo secreto, te recompensará.
Cuando ustedes ayunen, no pongan cara triste, como esos hipócritas que descuidan la apariencia de su rostro, para que la gente note que están ayunando. Yo les aseguro que ya recibieron su recompensa. Tú, en cambio, cuando ayunes, perfúmate la cabeza y lávate la cara, para que no sepa la gente que estás ayunando, sino tu Padre, que está en lo secreto; y tu Padre, que ve lo secreto, te recompensará".
Palabra del Señor.
R. Gloria a ti Señor Jesús.
EXHORTACIÓN
Se trata de presentar a los fieles el aspecto “positivo” de la imposición de la ceniza, no solo como acto de penitencia, sino además y sobre todo como un momento intenso de gracia y oración.
Se trata de que no solo mantengamos abierto nuestro corazón a los demás, sino además y sobre todo a tomar una actitud y una acción positiva y efectiva en favor de los pobres, los enfermos, los abandonados, los marginados.
Ser conscientes de ser una Iglesia en busca de la oveja perdida, de la oveja herida y a no sentir lastima por ellas, sino llenarnos del santo coraje de Dios y hacerles justicia como hijos de Dios que todos somos y, por lo tanto, merecedores de una vida digna de esta vocación.
Por tanto, exhortamos a los fieles a que motivados y movidos por la gracia de Dios aceptemos de corazón volver nuestra mirada hacia él, y por él hacia nuestros hermanos convirtiéndonos de corazón y ponernos indiscutiblemente a su servicio.
Recordemos, además la práctica de las obras de misericordia:
· Las Espirituales: dar consejo al que lo necesita, enseñar al que no sabe, corregir al que se equivoca, consolar al triste, perdonar las ofensas, soportar con paciencia las personas molestas, rogar a Dios por los vivos y por los difuntos.
· Las Corporales: dar de comer al hambriento, dar de beber al sediento, vestir al desnudo, atender al forastero, asistir los enfermos, visitar a los presos, enterrar a los muertos.
La práctica del ayuno en este día y el Viernes Santo, así como la abstinencia de carne todos los viernes.
El ayuno consiste en desayunar y cenar la mitad de lo acostumbrado, no comer entre horas y una comida normal. Ayunar es uno de los mandamientos de la santa madre Iglesia y es obligatorio para los mayores de edad hasta cumplir los 60 años.
En cambio, la abstinencia que debería ser todos los viernes del año es obligatoria a partir de los 14 años. Los invitamos a considerar el aspecto positivo de estas prácticas cuaresmales, en el sentido de fortalecer nuestro ser, tener un mejor control sobre nuestras tendencias y debilidades para ser y mostrarnos más íntegros.
IMPOSICIÓN DE LA CENIZA
Celebrante: Al disponernos a recibir la ceniza, reconocemos nuestras limitaciones ante los hermanos y sobre todo delante de Dios. Manifestamos nuestra voluntad de ser mejores, impulsados por la esperanza de que Dios, en su infinita misericordia, se apiade de cada uno de nosotros.
Acompañados por un canto penitencial,
los asistentes pasan uno por uno a que les impongan la ceniza.
" CONVIÉRTETE Y CREE EN EL EVANGELIO ".
O bien
" RECUERDA QUE ERES POLVO Y AL POLVO HAS DE VOLVER".
CANTOS
PERDÓN, OH DIOS MÍO. PERDÓN E INDULGENCIA.
PERDÓN Y CLEMENCIA. PERDÓN Y PIEDAD (2).
PERDÓN Y PIEDAD.
Pequé ya mi alma, Mil veces me pesa Mas ya, arrepentido,
su culpa confiesa, de haber obstinado te busco lloroso,
mil veces me pesa tu pecho rasgado ¡Oh Padre amoroso!
de tanta maldad (2). ¡Oh suma bondad! ¡Oh Dios de bondad! (2)
Y Yo, en recompensa, Yo fui quien de duro
pecado a pecado, madero inclemente
la copa he llenado te puso pendiente
de la iniquidad (2). con vil impiedad (2).
PERDONA A TU PUEBLO, SEÑOR. PERDONA A TU PUEBLO, PERDÓNALE, SEÑOR.
Por tus profundas llagas tan crueles,
por tus salivas y tus hieles.
Perdónale, Señor.
Por las heridas de pies y manos,
por los azotes tan inhumanos.
Perdónale, Señor.
Una vez concluida la imposición,
el celebrante y sus ayudantes, se lavan las manos y,
se concluye con la Oración de los fieles.
ORACIÓN DE LOS FIELES
Celebrante: Hermanos, habiendo recibido la ceniza, renovemos nuestra vida con signos de penitencia y digamos todos: Que tu gracia, nos ayude a ser mejores.
R. QUE TU GRACIA, NOS AYUDE A SER MEJORES.
+ Concédenos Señor la fortaleza y la constancia necesarias para corregir nuestros malos hábitos que repercuten en nuestra salud integral. Que el ayuno cuaresmal nos ayude a valorar lo verdaderamente necesario en nosotros. Roguemos al Señor. R.
+ Renovemos y mejoremos nuestros caóticos tiempos en favor de una vida espiritual, para dedicar cada día, al amanecer, en el transcurso del día, al atardecer y al disponernos a descansar, un momento de oración para dialogar con Dios, en lo secreto de nuestra alma. Roguemos al Señor. R.
+ Ven en nuestra ayuda Dios nuestro, para reconocer que en algo podemos ayudar a los que esperan y confían en tu providencia. Que nuestras pobres limosnas, reconforten al necesitado y al mismo tiempo te sean gratas espiritualmente a ti. Roguemos al Señor. R.
Concluyamos nuestra oración comunitaria pidiendo al Padre que perdone nuestros pecados como nosotros nos perdonamos mutuamente.
Padre nuestro…
Celebrante:
Mira, Padre de bondad,
nuestras humildes prácticas cuaresmales;
hazlas fructificar, purifica nuestros
corazones, haz que dejemos todo aquello
que nos aleja de ti para que podamos
celebrar la pascua con una vida renovada.
Por Jesucristo, Nuestro Señor.
R. Amén.
RITOS CONCLUSIVOS
DESPEDIDA
La invocación de la bendición se suprime debido al rito de la ceniza.
Celebrante: Con la convicción de prepararnos a la semana santa y la celebración de la Pascua, vayamos en paz.
Asamblea: R. Demos gracias a Dios.
CANTO
Mientras recorres la vida
tu nunca solo estás
contigo por el camino
Santa María va.
VEN CON NOSOTROS A CAMINAR
¡SANTA MARÍA, VEN! (2)
Si por el mundo los hombres
sin conocerse van
no niegues nunca tu mano
al que contigo va.
Monterrey, N.L., México
Febrero de 2026
Febrero de 2026