Es un hito este hallazgo, ya que es el primer resto de un gladiador de la antigua Roma.
Además de los combates individuales, los espectáculos de gladiadores de la Antigua Roma incluían peligrosas exhibiciones con animales salvajes como leones, tigres, leopardos, osos o elefantes. Las fieras se utilizaban en algunas ocasiones como método de ejecución de condenados, que morían desarmados y devorados sobre la arena, pero en otras se soltaban en los anfiteatros como presas para ser capturadas por adiestrados cazadores (venatores). Y la función no siempre terminaba bien,
''o tal vez sí, si la satisfacción de los espectadores se medía en base a los litros de sangre derramada''
Uno de esos finales terribles le correspondió a un individuo de entre 26 y 35 años sepultado en el siglo III d.C. en una necrópolis romana excavada en la ciudad británica de York, la antigua Eboracum: el estudio de sus huesos ha revelado marcas de mordiscos provocadas por un gran felino. Aunque era una escena conocida gracias a los relatos de las fuentes antiguas, las decoraciones de los mosaicos o las imágenes de los recipientes cerámicos, se trata de la primera evidencia arqueológica de un combate gladiatorio entre un humano y un león.
Esta noticia me ha parecido interesante porque los gladiadores han sido algo sobre lo que me ha atraído mucho y pensaba que no quedaban restos sobre sus combates a parte de sus destacados coliseos.
Opinión escrita por José Miguel Gil Delgado.
Fuentes utilizadas: ''El Español''