Se trata de textos cortos: microrrelatos, adivinanzas, pequeños retos, chistes, poemas, citas famosas, letras de canciones, curiosidades científicas o históricas, hechos divulgativos,... En cualquier momento que un alumno pase por el pasillo, puede detenerse a leer unos segundos o minutos y además escribir e introducir en el buzón alguna sugerencia o su propio sorbo de lectura.
Los sorbos varían cada dos o tres semanas. Todo el profesorado colabora aportando distintos sorbos. El equipo de Biblioteca recibe las sugerencias y coordina la actividad. En ocasiones, el mismo profesorado ha usado el rincón como lugar de lectura, incluso creando alguna pequeña actividad.
El soporte ha sido creado entre la profesora especialista en AL Sonia Morcillo y la ILSE Amanda Gil, que colabora activamente desde su función no docente.