La Virgen Marinera
Cada 16 de julio, Algeciras celebra la festividad de Nuestra Señora del Carmen. Como parte fundamental de una ciudad que vive mirando al mar, los algecireños profesamos una especial devoción a la Stella Maris, realizamos una procesión en la que al llegar al puerto, la imagen es embarcada en un buque que la lleva hasta la Bahía, para que realice la bendición de las aguas.
Virgen de la Palma
Se celebra cada año en Agosto, se trata de una Virgen que permanece todo el año a 18 metros de profundidad en el mar y una vez al año es sacada por buzos: la llevan a la superficie donde un barco, con su comitiva, la espera para acercarla cerca de la orilla de la Playa del Rinconcillo. Allí se coloca en un altar de flores para llevarla hasta la orilla a lo largo de un pasillo creado por todos los que están esperando a la virgen, mientras lanzan agua sin parar
El origen de la devoción hacia la Virgen de la Palma en Algeciras surge a finales del siglo XVII, cuando un barco italiano vino a refugiarse de un temporal en nuestro puerto, el cual llevaba una talla de la Virgen en su bodega, que precisamente portaba una palma. Cada vez que el barco intentaba salir, un nuevo temporal se lo impedía. Incluso intentaron salir trasladando su carga a otro barco, pero no conseguían nada. Al ver esto, pensaron que la Virgen no quería irse de la ciudad, por lo que decidieron finalmente dejarla aquí en el mar. Desde entonces es la patrona de nuestra ciudad así como Alcaldesa perpetua.
La tradición de los Tosantos (Día de Todos los Santos) en Algeciras, se celebra el 1 de noviembre. Ese día, los protagonistas son los cementerios, y quienes reposan en ellos.
Se celebra entre Marzo y Abril:
Desde el siglo II d.C., se organizó la Semana Santa como la conmemoración del triduo sagrado: la pasión, la sepultura y la resurrección del Señor. El nuevo calendario litúrgico instituyó la Semana Santa, destinada a recordar la pasión de Cristo, a partir de su ingreso a Jerusalén.
Se celebra el 5 de enero:
La historia cuenta que el Gigante Botafuegos amenazaba la ciudad, entonces decidieron arrastrar latas para espantarlo con el ruido. Y así también llamar a los Reyes Magos para que vinieran a traer regalos.