FAKE NEWS: IES EL PICARRAL
Les Pitufes (Noelia Cisneros, Lucas Rubio, Alba Navarro y Blanca Jensen)
NOTICIA 1
Pedro Calderón de la Barca, el prestigioso poeta, escritor y dramaturgo, es algo reñidor: siempre se le ve en todo tipo de revueltas, actualmente. Por grandes o pequeñas que sean, él siempre está presente en ellas. Todas estas riñas y revueltas empezaron después de la terrible, pero no tan apenante (para Pedro Calderón de la Barca) muerte de su padre. El padre de Pedro falleció súbita e inesperadamente el 21 de noviembre de 1615. Su padre siempre le aconsejaba o le pedía a Pedro Calderón de la Barca que siguiera una vida religiosa y libre de problemas, y este como señal revolucionaria, está siguiendo un estilo de vida que más contrario a sus consejos no podría ser. Si su padre le aconsejaba que se librara de los problemas en su vida, Pedro está en todos los posibles. Pero, ¿por qué? Nadie lo sabe. También ha llegado a tener muchas riñas con Lope de Vega, otro famoso dramaturgo de nuestros días. Esta extraordinaria e inmensa revuelta que ocurrió entre estos dos autores comenzó tras una gran disputa en el Mentidero de Representantes, donde se reúnen en esta época los madridistas para conversar e intercambiar información interesante y actual. También practican periodismo oral allí. En ese mismo lugar, un actor hirió gravemente al hermano de Pedro Calderón. El actor, después de herirlo, huyó de Calderón y se refugió en el Convento de las Trinitarias, donde se encontraba Sor Marcela, una de las hijas de Lope de Vega. Calderón llegó hasta allí persiguiendo al actor y haciendo caso omiso a las reglas y normas del convento, causaron un gran revuelo entre todas las monjas. Este episodio desencadenó un duro enfrentamiento entre Pedro Calderón de la Barca y Lope de Vega, este introducido a la bronca por una de sus hijas, Sor Marcela. Estas varias riñas han logrado hacer de Pedro Calderón de la Barca mayor y mejor dramaturgo que Lope de Vega, ya que, como todos sabemos, los dramaturgos sacan inspiración para sus obras de experiencias propias, o basada en experiencias propias, lo que se expone a que pasen este tipo de cosas.
NOTICIA 2
Todo el mundo sabe que la relación entre los dos escritores prestigiosos Góngora y Quevedo no es muy buena, pero hay veces que su constante rivalidad y choque les lleva a bastante desafortunados finales. Ayer por la tarde, un vecino de la zona nos informó sobre el más jugoso salseo. Quevedo vio por la calle San Roque a Góngora, y lo mejor que se le ocurrió fue ponerle la zancadilla, provocando que este último cayera al suelo de manera estrepitosa. Al levantarse, dolorido e humillado delante de una multitud que se quedó mirando, Góngora le llamó repetidas veces "Quebebo, Quebebo" a Quevedo, y éste le reprochó "¡Judío!" rabiosamente a Góngora repetidas veces. Éstos empezaron una disputa verbal, lo cual era usual pero la que tuvieron fue de las más fuertes, en la que cada insulto era peor que el anterior, a tal punto que acabaron, una vez más, a golpes. Al empezar a pelear físicamente, la multitud que pasaba por el mercado observó con ansia todo lo que ocurría. Algunos hasta los intentó separar, pero sin ningún resultado bueno, ya que se llevaron algunos golpes también. Estos dos tenían tanta rabia acumulada en la contra del otro, que se agarraban de manera tan fuerte que resultó imposible cesar la pelea. En un momento, Quevedo le comenzó a dar patadas a Góngora, que al ser mayor que Quevedo, se encontraba más cansado y débil en la pelea. Estuvo mucho rato propinándole coces cuál caballo, así que llegó un punto en el que Góngora comenzó a gritar de dolor. Un médico que se encontraba entre la multitud se acercó a Góngora con cuidado, y llegó a la conclusión de que éste se había fracturado las dos piernas por diferentes partes, el fémur y la rodilla, ya que los golpes fueron realmente fuertes y dados sin piedad. Actualmente se encuentran los dos en la unidad de cuidados intensivos. Góngora en peor estado que Quevedo, pero se encuentran estables los dos y en lenta recuperación. Debido a la avanzada edad de Góngora puede generar complicaciones en un futuro.
FAKE NEWS (The Badmans)
El Periodico de las letras: Dos noticias muy impactantes
En este artículo trataremos dos noticias muy importantes que pueden clave para conocer el pasado y relación de dos poetas muy conocidos:
Noticia real: El desahucio de Góngora por parte de Quevedo
En el mundo de la literatura ha habido grandes rivalidades: López de Vega y Cervantes, Rafael Alberti y Garcia Lorca, pero sin duda una de las más destacadas y curiosas es la de Francisco de Quevedo y Gongora.
Esta rivalidad, que comenzó como un simple duelo literario, trascendió a niveles insospechados, hasta el punto de llegar a desahucios y de llegar a lanzarse dardos en los poemas, pero vamos por partes.
Todo comienza en Valladolid, cuando la corte es trasladada ahí. Ambos escritores trataban de destacar y se atacaban los unos a los otros. Gongora ya era bastante mayor, mientras que Quevedo tenía un año. A pesar de su edad, Quevedo atacó muy pronto a Gongora a través de diversos poemas. Gongora se la devolvió llamándole Quebebo por su afición a la bebida. Ambos se dedicaron una serie de poemas en los cuales se insultaban o se metían con el otro. Quevedo se metía con la religión judía de Góngora, con su nariz y le calificaba despectivamente, llamandole arrogante y arpía entre otras cosas y Góngora se metía con Quevedo por llevar gafas, por beber y por otras cosas.
Esto produjo una fuerte rivalidad entre ellos dos, que llego a limites insospechados. Por ejemplo, un curioso y fuerte ejemplo es el que tenemos con el desahucio de gongora por parte de Quevedo. Por aquellos tiempos Gongora estaba atravesando dificultades económicas, ya tenía una avanzada edad, habia tenido que vender su casa y ahora vivía de alquiler, así lo contaba en una carta al administrador de sus cuentas eclesiasticas Cristobal de Heredía.
Quevedo se enteró de esto y se puso manos a la obra. ¿Cuándo había visto si no una oportunidad tan grande de fastidiar a Gongora?
Quevedo se hizo con la casa en la cual vivía Gongora, el cual fue desahuciado y hechado de su propia casa. Se marchó y se mudó. El malvado plan de Quevedo habia triunfado dice que tras la marcha y mudanza de Gongora, Quevedo fue a desinfectar y a desgongorizar como dijo el la casa.
Noticia Falsa: ¿Son los dos poetas realmente enemigos? ¿Pasó realmente la rivalidad de las letras?
En una sorprendente revelación que ha sacudido los cimientos de la literatura española, ha salido a la luz que existía una animosidad salvaje y encubierta entre dos imponentes poetas provenientes de la Edad de Oro: Francisco de Quevedo y Luis de Góngora. A pesar de su aparente admiración mutua en los foros públicos, los registros recién descubiertos divulgan cómo estos dos gigantes literarios alimentaron una amarga enemistad entre sí a puerta cerrada.
En las bibliotecas de Sevilla y Madrid, los investigadores se han topado con una colección de cartas encriptadas y registros encubiertos que sacan a la luz una enconada disputa cargada de vitriólicos ataques verbales entre Quevedo y Góngora. Aparentemente, esta discordia se originó tanto por la envidia profesional como por las divergencias estilísticas dentro de sus obras literarias.
Dentro de sus cartas, Quevedo retrata a Góngora como un "charlatán egoísta" y un "narcisista pretencioso", mientras que Góngora replica con calificativos como "poeta de segunda" y un imitador que carece de talento. Estos intercambios escritos ilustran una guerra de palabras llenas de desdén y desprecio en la que ambos poetas se insultan mutuamente mientras cuestionan la calidad y originalidad de las obras del otro.
Además, se ha descubierto que ambos poetas se involucraron en actos de subterfugio contra las publicaciones del otro. Quevedo supuestamente colaboró con editores para retrasar la publicación de los poemas de Góngora, mientras que Góngora supuestamente financió críticas adversas a los escritos de Quevedo a través de revistas encubiertas.
El reciente descubrimiento ha provocado una acalorada disputa entre los estudiosos de la literatura. Algunos sostienen que esta animosidad arroja nueva luz sobre la naturaleza competitiva del mundo literario del siglo XVII y cómo incluso los genios creativos notables pueden ser víctimas de rivalidades personales. Por el contrario, ciertas personas han planteado dudas sobre la autenticidad de estos documentos y proponen que podrían ser una intrincada falsificación diseñada para empañar el legado de estos dos poetas icónicos.
A medida que los investigadores avanzan en el examen de las pruebas y el análisis de los documentos descubiertos, prevalece la incertidumbre en torno a la supuesta animosidad entre Quevedo y Góngora. A pesar de esta ambigüedad, ha surgido una fascinación renovada en las vidas y obras de estos dos grandes poetas al encontrarnos con este nuevo capítulo en la historia de la literatura española que estimuló un apasionado debate entre los entusiastas literarios de todo el mundo.