No es fácil organizar una movilidad. Aquí tenemos a dos de nuestros profes que van a Drawehn-Schule-Clenze, en Alemania, hablando con Antonio Rísquez, nuestro contacto en el centro, organizando las actividades y buscando posibilidades de alojamiento. Al tener viaje ecológico nuestros profes se irán en un viaje de gran aventura en tren y coche hasta Clenze, 2700 km de aventuras y experiencias por delante.
Sin duda una gran experiencia con este centro. Nuestro contacto, Antonio, fue de gran ayuda en la visita al centro. Durante nuestra estancia destacamos:
Actividades de trabajo colaborativo: participamos en una serie de dinámicas preparadas por la orientadora del centro, quién nos acogió y pidió colaboración en diversas actividades con el alumnado. Sin duda una grata experiencia.
Visitas: también gracias a la orientadora, acudimos con varios grupos de alumnado a visitas fuera del centro, como un centro cívico, dónde les enseñaron las instalaciones y se invitaba al alumnado a acudir al mismo, como una alternativa de ocio. Allí también realizamos varias dinámicas. Otra visita se realizó a la ciudad cercana de Lünenburg, visita cultural pero también de concienciación sobre el uso del agua y los pequeños gestos que podemos realizar en caso para no malgastarla, o bien la cantidad de agua que se necesita para la elaboración de distintos alimentos, lo cual vimos de gran interés para el alumnado en cuestiones medioambientales.
Actividades de Tutoría: pudimos asistir a dos charlas sobre “Prevención de la drogodependencia” y “Ciberseguridad”, llevadas a cabo por agentes de la ley, que fueron muy dinámicas y ayudaban bastante al alumnado, en parte similar a nuestro Plan Director, con la explicación de las consecuencias legales sobre los distintos casos. Según pudimos aprender, en los centros educativos se hace un esfuerzo en materia de prevención de los actos delictivos, y no se centran tanto en la punición de los mismos, lo cual parece que al alumnado les sirve.
Actividad Diaria del Centro: nos llamaron la atención distintos elementos. El primero el esfuerzo del alumnado para desarrollar actividades, puesto que los más mayores, de un equivalente a 2º de Bachillerato, venían ambientados a clase según distintas temáticas, como la antigüedad o los años 80, pudiendo ver alumnado disfrazado de dinosaurio o de hippies en distintas ocasiones, explicándonos que es una metología inmersiva, y que servía también a modo de repaso frente a los exámenes finales que se acercaban. El alumnado que cursaba itinerarios destinados a una FP también hacían simulacros de empresas, vendiendo entre el profesorado productos que elaboraba el alumnado, o realizando servicios a la comunidad, con la curiosidad que algunas de estas experiencias eran remuneradas al alumnado.
Solidaridad: también pudimos comprobar campañas solidarias, por ejemplo un mercadillo de ropa de segunda, a precio simbólico, para recaudar fondos para una ONG durante nuestra estancia. El alumnado se encargaba de organizarla, crear cartelería, llevarla a cabo y se involucraba de una manera increíble en estos momentos.
Compartiendo nuestras actividades: Participamos en las clases presentando nuestros proyectos, especialmente Imparables (contra la LGTBIfobia) y La Decisión de Andrea (contra la violencia de género). Lo hicimos con dos grupos que estudiaban español. Se visualizaron los proyectos audiovisuales y a continuación se realizaron las actividades de las guías docentes relativas a los mismos, siendo muy bien acogidas tanto por el profesorado como por el alumnado.
Vínculos: Un aspecto positivo de compartir nuestros proyectos y experiencia previa ha sido la creación de contactos, no solo para futuras movilidades con nuestro alumnado, también para la colaboración en nuestros proyectos como Imparables, puesto que queremos crear una red internacional para la lucha contra la LGTBIfobia.
En definitiva, la experiencia nos ha permitido ver el funcionamiento de otros centros educativos, llamándonos al principio la atención el que los centros educativos no tenían vallas y el alumnado salía al entorno en los descansos, sin que hubiera problemas, algo que sería impensable en nuestro caso. Conforme pasaban los días nos dimos cuenta cómo funcionaba el sistema, que siendo muy distinto, tiene muchas similitudes al nuestro. También nos impactó bastante el que el alumnado estuviera separado según los itinerarios que iban a seguir de estudios o profesionalmente, pero en el que vimos también cierta coherencia.
Nuestra experiencia ha sido muy gratificante, pues hemos podido compartir momentos con alumnado y profesorado, hemos ayudado en lo que hemos podido como si fuésemos parte del centro, nos han acogido muy bien y hemos podido aprender mucho del centro y de sus profesionales, que además nos han permitido también realizar actividades de nuestro centro con buena acogida.
Lo mejor, como siempre, la experiencia humana, y que podamos establecer futuros proyectos en conjunto, ya sí, con alumnado de ambos centros.