Hidalgo es un estado ubicado en el centro de México, con una gran riqueza cultural, histórica y natural. Su capital es Pachuca, conocida como “La Bella Airosa” por sus fuertes vientos. En el estado destacan importantes zonas arqueológicas como Tula, antigua ciudad tolteca, y paisajes naturales como los Prismas Basálticos o la Sierra de Huasteca.
Entre sus pueblos originarios se encuentran los otomíes, los nahuas y los tepehuas. Los otomíes, uno de los grupos más antiguos del país, se localizan principalmente en el Valle del Mezquital y conservan tradiciones, lengua y artesanías. Los nahuas se encuentran en la Huasteca hidalguense, con fuerte presencia en la lengua náhuatl y costumbres ancestrales. Los tepehuas, en menor número, habitan principalmente en el noreste del estado y también mantienen vivas sus tradiciones y lengua indígena.
Los pueblos originarios de Hidalgo son:
Otomíes:
Son uno de los grupos indígenas más antiguos de México.
Habitan principalmente el Valle del Mezquital.
Conservan su lengua (hñähñu), vestimenta tradicional y prácticas como la alfarería y bordado.
Náhuas:
Se localizan en la región de la Huasteca hidalguense.
Hablan náhuatl y mantienen tradiciones como la medicina tradicional, danzas y rituales agrícolas.
Tepehuas:
Viven en municipios del noreste de Hidalgo como Huehuetla.
Su lengua y cultura están en riesgo, pero aún conservan costumbres comunitarias y conocimientos ancestrales.
Estos pueblos conservan su identidad cultural a través del idioma, las festividades, la gastronomía y la relación con la naturaleza.